Entes, Parásitos del Cuerpo Energético

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Contenido

Introducción

Capítulo 1. Los hechos

Capítulo 2. Los hechos (continuación)

Capítulo 3. Perspectivas taoistas acerca de los entes

Capítulo 4. Fragmentos

Capítulo 5. Fragmentos (continuación)

Capítulo 6. Entes, embarazo y ginecología

Capítulo 7. Entes, embarazo y ginecología (continuación)

Capítulo 8. ¿Cómo puede alguien atrapar un ente?

Capítulo 9. Entes de diferentes tipos

Capítulo 10. Entes y vidas pasadas

Capítulo 11. Cordones

Capítulo 12. Partes que faltan

Capítulo 13. Entes extraordinarios y casos de posesión

Capítulo 14. Explorando a un ente

Capítulo 15. Despejando a los entes

Conclusión

Entes, Parásitos del Cuerpo Energético

INTRODUCCION

La palabra ‘ente’ se refiere a seres no–físicos, presencias que se adhieren a los seres humanos y actúan como parásitos, creando de esta manera diferentes problemas emocionales, mentales y físicos que van desde desórdenes alimenticios y emociones incontrolables hasta las más severas enfermedades.

El tema es tanto nuevo como viejo. Viejo porque en todas las tradiciones y folklores de la tierra, es posible encontrar referencias a espíritus y seres no–físicos que pueden interferir con los seres humanos. Así, el Ayurveda, la medicina tradicional de la India, está dividida en ocho secciones, una de las cuales está completamente dedicada al estudio de los bhūtas, o entes, su influencia en la salud física y mental, y las maneras de deshacerse de ellos. Esto posiciona a los bhūt –vidyā, o ‘ciencia de los entes’, en el mismo nivel que la cirugía o la ginecología. Si observamos la medicina tradicional china, encontraremos que en la acupuntura, de entre 361 puntos de los 14 meridianos principales, 17 incluyen la palabra Kuei (espíritu desencarnado) como parte de su nombre primario o secundario.

Al mismo tiempo, en el occidente, el tema de los entes puede considerarse como algo bastante nuevo, ya que rara vez se ha estudiado el tema con seriedad. Aún cuando los entes parecen jugar un papel importante en cierto número de desórdenes mentales y físicos, menores y mayores, no es posible encontrar una manera sistemática de lidiar con ellos en ninguna de las formas de terapia utilizada en la actualidad. El número de terapeutas calificados que son capaces de tratar con los entes de manera adecuada es prácticamente nula.

El propósito de este trabajo es el de presentar ciertos hechos básicos relacionados con los entes y analizar sus mecanismos, motivaciones y funcionamiento. En el transcurso de los años, he anotado palabra por palabra lo que mis clientes me han dicho cuando se ponen en contacto con los entes y los exploran. Debe enfatizarse que dentro de estos clientes estan incluídas personas de todas las edades, desde adolescentes hasta personas en sus ochentas, y con distintas ocupaciones, desde amas de casa y estudiantes hasta políticos, prostitutas y monjas católicas. Quizá la única cosa que común que estas personas tenían era que ninguna de ellas tenía ni la más mínima noción acerca de los entes y sus mecanismos. Más aún, yo nunca les dije al principio de la sesión que yo consideraba que tenían un ente. Les permitía descubrirlo por sí mismos a través de la técnica IST (cuyos principales premisas se delinean más abajo). Sin embargo al analizar el material contenido en cientos de casos y observaciones relacionadas, surgió un patrón coherente con respecto a lo que los entes quieren, cómo interfieren con sus anfitriones, y por qué y cómo los invaden. Me sorprendió la precisión, la riqueza del detalle y la consistencia con la que los clientes describían a sus entes.

Más que cualquier otra cosa es este patrón, o ‘síndrome del ente’, lo que me gustaría compartir con el lector. En los primeros dos capítulos presentaré ‘los hechos’ con las palabras que los mismos clientes utilizaron al descubrir y explorar sus entes.

Los capítulos 3, 4 y 5 describen un patrón que busca explicar lo que la mayoría de los entes son, en dónde se originan y el ‘por qué y cómo’ de su comportamiento.

Los capítulos 6 y 7 están dedicados al extremadamente importante tema de la influencia de los entes en los campos del embarazo y ginecología. He encontrado que los abortos y mispartos son algunas de las situaciones de alto riesgo cuando se trata de atrapar a un ente, y el exponer cierta información básica del tema les puede ayudar a las mujeres a prevenir muchos problemas.

El capítulo 8 describe las principales circunstancias en las que es posible atrapar a un ente. El capítulo 9 presenta un inventario de las principales categorías de seres que se comportan como entes.

En los capítulos 10, 11 y 12 se describen cierto número de mecanismos secundarios relacionados a los entes, particularmente los cordones de energía que unen a los padres e hijos, creando así relaciones con patrones distorsionados.

El capítulo 13 discute el tema de posesión y presenta algunas observaciones relacionadas con los ‘entes extraordinarios’. Sin embargo, debemos aclarar que al tratar con clientes que tienen entes, he encontrado que los clichés relativos al exorcismo y posesión son irrelevantes, desafortunados y contraproducentes cuando se trata de encontrar un acercamiento funcional al fenómeno. Es el momento de que el público se enfrente al tema de los entes de una manera racional, en lugar de ser influenciados negativamente por el folklor que este tema conlleva. El propósito de este libro es el de quitarle el drama y misticismo al tema al observar a los entes desde el punto de vista de la experiencia y los mecanismos, más que desde perspectivas religiosas y con matices emocionales.

En los capítulos 14 y 15, se ofrecen indicaciones acerca del procedimiento que se usa para explorar y remover a los entes en Clairvision School. Cierto número de restricciones y posibles peligros relacionados con el proceso de despejo se tratará con detalle.

Una de las observaciones que he hecho en años recientes es que cada vez más personas pueden percibir a los entes. De esta manera me parece que en las próximas decadas el tema que se trata en este libro será reelevante para un creciente número de terapeutas y buscadores espirituales.


 

Entes, Parásitos del Cuerpo Energético

CAPITULO 1

LOS HECHOS

1.1 IST

A lo largo de este libro se hará referencia a IST, una poderosa técnica utilizada en la exploración interior. El propósito de IST es el de desarrollar esa visión interior que permite observar las raíces de los bloqueos emocionales y de ciertas disposiciones sicológicas. Es a través de esta técnica que se exploran y liberan las causas de aquellos comportamientos condicionados, lo que resulta en la obtención de elevados niveles de claridad y espontaneidad.

La técnica IST se basa en tres principios básicos: Interacción, Espacio Interior y Sondeo.

  • Interacción-Se practica entre dos personas. El cliente se recuesta con los ojos cerrados mientras el facilitador, o ‘conector’, es decir, la persona que hace la conexión toma asiento cerca del cliente. La interacción entre la energía del cliente y del facilitador es parte esencial del proceso; especialmente cuando el facilitador le hace preguntas determinadas al cliente, fomentando la revelación de importantes patrones en la sique.
  • Espacio Interior-A través de un particular método de activación del centro de energía ubicado entre las cejas, los clientes perciben el espacio interior de la conciencia. Esto les permite ponerse en contacto con cierta luz o espacio púrpura, resultando en una apertura de la percepción por medio de la cual es posible discernir ciertas energías de tipo emocional.
  • Sondeo-La intención general de la técnica es ubicar el origen de las emociones y energías que se encuentran al sondear el espacio interior.

En inglés, las iniciales de ésta técnica se unen para formar el nombre de la diosa egipcia IST.

Los detalles de como se lleva a cabo la técnica IST han sido ampliamente descritos en otros documentos.1 Sin embargo, debo hacer énfasis en que el proceso no involucra ningún tipo de hipnosis, sugestión, visualización creativa, imaginación guiada o afirmaciones positivas. En cambio, se les motiva a los clientes a que vean esas imágenes internas sin intentar modificar nada de lo que ven. Además, los clientes permanecen completamente conscientes durante la sesión. De esta manera, debido a la expansión que se produce, los clientes pueden percibir cierto número de movimientos y energías internas que no habrían podido discernir con anterioridad.

1.2 Los hechos

En los primeros dos capítulos presentaré los hechos – observaciones hechas por los clientes mientras descubren a un ente a través de la técnica IST. Debo hacer énfasis en el hecho de que nunca le diría a una persona que tiene un ente. A través de las técnicas de Clairvision School se respeta el libre albedrío de los clientes y se les permite– lo mismo que a los estudiantes– que participen tan activamente como les sea posible en los procesos de sanación y autotransformación. Por lo tanto durante IST, el especialista o ‘conector’ no dirá que existe un ente antes de que los clientes lo hayan percibido por su cuenta.

1.3 Presencia

En la mayoría de los casos, los clientes perciben cierta presencia adherida a su cuerpo. En otras palabras, perciben una conciencia autónoma, añadida a la suya y a la vez, distinta de la misma. Esta conciencia opera dentro o alrededor de ellos.

Generalmente los clientes no están conscientes de esta presencia antes de pasar por el proceso de exploración. Sin embargo, una vez identificada a través de IST, la presencia por lo general se siente como algo con lo que están familiarizados. De pronto se percatan de que, a nivel subconsciente, ya sabían de su existencia.

Un cierto porcentaje de clientes sabían de la presencia mucho antes de pasar por el proceso de IST, pero no se sentían seguros de poder hablar de esto con amigos o terapeutas por miedo a ser etiquetados como dementes, o simplemente porque les parecía algo extraño que no pertenecía a conceptos que la mente consideraría normales.

1.4 Estado de separación

En casi todos los casos, los clientes perciben a la presencia como algo aparte, separado de ellos. Pueden sentir su propia presencia más una extra que está adherida y es distinta a la suya. Ellos la describen como: “algo ajeno”, “no me pertenece”, “no es parte de mí”, “es un parásito”, “ha estado conmigo siempre”, “se me pegó en cierto momento de mi vida” (aunque haya sido hace mucho tiempo), “me fue agregada, añadida”, “se siente raro, mal”, “no debería de estar allí”.

 

Caso 1.1 Mujer de treinta y dos años, secretaria.

¿Qué es lo que percibe? -Es algo rojo y está enojado. Es como si hubiera tomado posesión de mí. Es algo con lo que he luchado toda mi vida. Me inspira odio. Es como enajenación, pero no del cuerpo. Tal vez es mi lado oscuro. Aunque en realidad no siento que sea yo.

¿Cuándo lo sintió por primera vez? –De hecho, ahora. Pero siempre he sabido que está allí. [El cliente está llorando, tiene los puños apretados.] Siento que por su influencia sería capaz de matar a alguien, y no estoy bromeando. Llena mi cuerpo de odio, es destrucción total. 2

Como veremos a lo largo de este capítulo, el cliente describe estas presencias foráneas como algo que tiene deseos, emociones y pensamientos propios. Las presencias se perciben como algo que tiene una existencia independiente, aún cuando de muchas formas interfiera con la sicología y funciones vitales del cliente.

1.5 Aspecto, ubicación y tamaño

En la mayoría de los casos, los clientes identifican una forma asociada con la presencia. Estas formas varían y pueden ir desde simples sombras de formas humanas hasta formas monstruosas y grotescas. Aún cuando los clientes no siempre lo verbalizan claramente, pueden percibir a la forma como el vehículo de la presencia, así como nuestro cuerpo físico puede considerarse como el vehículo de nuestra conciencia.

La forma generalmente se identifica por primera vez a través de IST. Después durante las actividades diarias, la mayoría de los clientes continuan percibiendo la presencia. Cuando se les pregunta si la presencia ya estaba adherida a su cuerpo antes de verla durante el proceso IST, los clientes invariablemente responden “sí”, pero que no le habían puesto atención o que sólo lo sabían a nivel subconsciente.

La identificación de la forma en que la presencia se muestra es gradual. Por ejemplo, puede darse el caso de que al principio de una sesión el cliente sólo perciba una nube borrosa y, gradualmente, pueda percibir más y más detalles, hasta que la forma completa se hace visible. Una vez identificada, la forma permanece casi del mismo tamaño a lo largo del proceso de exploración hasta que es despejada. Sin embargo, el tamaño puede variar ligeramente. Especialmente, algunas emociones o tipos de comidas tienden a ocasionar que crezca temporalmente.

En la mayoría de los casos, los clientes describen estas formas como algo que está dentro de su cuerpo o directamente pegado a ellos. Por ejemplo, adherido a su espalda o sentado en la parte superior de sus cabeza. Generalmente la presencia se ubica en algún lugar específico del cuerpo. La ubicación más comúnmente identificada, tanto por hombres como por mujeres, es el área del ilíaco izquierdo. También sucede con frecuencia que las mujeres identifican áreas en o alrededor de la vagina, útero y ovarios. El por qué de esto se discute en el Capítulo 6. Por el momento, enfoquémonos en los hechos presentados por los clientes.

Los entes pueden ubicarse en prácticamente cualquier parte del cuerpo, pero las extremidades son poco comunes comparadas con el torso y la cabeza. Algo importante que se ha visto a menudo, es que no parecen moverse mucho dentro del cuerpo del cliente. Algunas veces el cliente relata que ‘la cosa’ se mueve ligeramente dentro de su propio espacio, pero no es usual que cambie de área por completo. Los entes aparecen como algo fijo y testarudo, sin la menor disposición a dejar su lugar, y sin responder a cualquier intento de desalojo.

El tamaño de los entes varía, desde medio centímetro hasta dos metros, según lo descrito por los clientes. No obstante, en la mayoría de los casos, su tamaño es menor a 50 centímetros.

1.6 Agotando la energía vital del cliente

En casi todos los casos, los clientes reportan que ‘la cosa’ está reduciendo drásticamente su energía, tomándola de su fuerza vital. Esto es bastante usual, como se notará a lo largo del libro.

Caso 1.2 Mujer de cuarenta y tres años, azafata

¿Cómo se ve la presencia? –Tiene patas con ventosas en las orillas. Las dos patas delanteras están alrededor de mi cuello. Es grande. Cubre mi espalda, hasta la mitad. Se alimenta de la base de mi cerebro. Toma mi energía vital, pero no todo el tiempo; sólo a veces cuando está hambriento. Cuando succiona mi energía, me produce confusión. Los pensamientos me dan vueltas y vueltas sin sentido. Me muerde la cabeza y me produce dolores.

¿Lo siente como parte de usted o como algo ajeno? –No, lo siento como algo ajeno a mí.

 

Caso 1.3 Mujer de veintinueve años, ama de casa. Sufría de fatiga, depresión y falta de motivación sin tener ninguna razón en particular. Al principio de la sesión de IST, el cliente pudo percibir una sombra en la región ilíaca izquierda.

¿Hay alguna emoción relacionada con la presencia? –Solamente se siente como algo muerto. Frío. En realidad no hay nada. Nada más quiere que lo dejen sólo.

¿Por qué? –Le gusta la oscuridad. Como en una cueva. Le gusta permanecer inmóvil y que las cosas le lleguen.

¿Qué tan grande es? –Quiere decir, la cosa negra…[El cliente indica un área que va desde la mitad del muslo hasta el pecho, del lado izquierdo de su cuerpo.]

¿Lo había visto antes? -No.

¿Qué es lo que quiere? -Solamente quiere estar allí. Toma pequeñas porciones de mi energía. Succiona energía todo el tiempo. Sólo pedacitos. Sólo lo necesario.

¿Es posible que disfrute de algunas comidas que usted consume? –Queso y tomates. Pan.

¿Qué le sucede a la presencia cuando usted come estos alimentos? –Se fortalece. Y mi energía se debilita.

De sus emociones¿hay alguna en particular que el ente disfrute? –Negatividad. Es como un patrón de negatividad. Como tener una vida vacía. Depresión. Mi esposo le atrae. Mi esposo lo alimenta. Lo fortalece.

Al poco tiempo después de identificar la presencia, la mayoría de los clientes tienden a percibirla como un parásito. Para poder describirlo utilizan expresiones como “Me debilita”, “Vive de mi energía”, “Toma fuerza de mi energía vital”, “Succiona mi energía”, “Toma mi vida (o mi calidez)”, “Se alimenta de mí”, “Soy su sistema de soporte de vida”. Generalmente relacionan a la presencia con síntomas de fatiga, vacío, depresión y falta de motivación.

1.7 Antojos

En la mayoría de los casos los clientes reportan que al comer ciertos alimentos, la presencia reacciona. Además, la presencia puede crear antojos o deseos compulsivos hacia cierto tipo de alimentos.

La sustancia más comúnmente mencionada es el azúcar. Cuando se les pregunta a los clientes “¿Es posible que ‘la cosa’ disfrute de ciertas comidas?”, más de la mitad de las personas contestan inmediatamente “azúcar”, “cosas dulces” o “chocolate”.

Otros tipos de alimentos mencionados comúnmente son aquellos que producen pesadez, los pasteles y el pan blanco (con levadura), frituras y comidas grasosas, queso, y comida chatarra en general. En otros casos prefieren las carnes y la comida picante y sazonada o alimentos salados. No es inusual que se mencione la carne al mismo tiempo que las comidas muy sazonadas o picantes. Se ha observado un patrón en el cual los entes que producen antojos de carne, se sienten más atraídos a los condimentos, el vino y el alcohol, que a los pasteles y alimentos dulces, y frecuentemente se asocian con tendencias agresivas y enojo.

Sorprendentemente, hay un tipo de verdura que a menudo reportan los clientes dentro de los antojos producidos por los entes – los tomates.

Deberemos recalcar que en cuanto los clientes han identificado la presencia durante una sesión, ellos encuentran que es fácil responder a la pregunta: “¿Es posible que ‘la cosa’ disfrute de ciertos tipos de comida? “La respuesta del cliente tiende a indicar que los antojos son una de las características más evidentes relacionadas con los entes. No todas las presencias producen antojos, pero la mayoría lo hace; y cuando los producen, los antojos son muy fáciles de identificar.

Caso 1.4 Mujer de treinta y siete años, productora de cine.

¿A qué se parece? –Es como una piedra en mi plexo solar. Es bastante viejo. No le gusta dar, y no olvida.

¿Es posible que disfrute de algunas comidas que usted consume? –Le gusta comer carne y comida picante, como chiles rojos y vino tinto. Todo es rojo: vino tinto, carne roja, chiles rojos, pimientos rojos, tomates… ¡qué extraño! Es muy agresiva. Tiene dientes afilados. Le gusta estar conmigo porque la protejo. La hago sentir bien, confortable. Es como un chupón.

Al lidiar con un ente, el acercamiento de Clairvision consiste en dedicar una o más sesiones a identificar la presencia. Esta es la primera parte del proceso. Después, los clientes pasan por la segunda fase, durante la cual observan a la presencia en sus actividades diarias, para poder descubrir cuáles son las interferencias que causa. Durante esta fase de observación, la que dura dos o más semanas, los clientes tienen la oportunidad de estudiar los mecanismos de los deseos y antojos. Algo común es que, cuando surge un antojo, parece haber un impulso que viene de la presencia. Los antojos comienzan con la presencia y le son insidiosamente comunicados al cliente. Cuando los clientes no están conscientes y se olvidan de la presencia, el antojo se percibe como cualquier otro antojo. Sin embargo, si se enfocan en el asunto y observan a la presencia contínuamente, los mismos antojos parecen venir directamente de la presencia. Los clientes generalmente llegan a la conclusión de que por años, la presencia ha superimpuesto sus propios impulsos en la conciencia de los clientes, aún cuando hubiesen estado inconscientes de los mecanismos hasta ese momento.

Otro hecho importante que los clientes han reportado en repetidas ocasiones, es que cuando ceden ante un anotojo que viene de la presencia y comen cierta comida en particular, la presencia toma más fuerza. Los clientes describen este efecto en más o menos los mismos términos: “El ente crece” (o se fortalece), “Tiene más poder sobre mí”, “Me puede influenciar más”, “Pierde los estribos”, y otras frases similares.

Debe enfatizarse que aún si la mayoría de los entes generan antojos, ¡no tiene absolutamente ningún sentido el preocuparse de si ha atrapado un ente cada vez que tiene un antojo! Así como un dolor de cabeza no indica algún tumor cerebral, sería absurdo considerar que cualquier síntoma mencionado en este capítulo puede ser indicador de que usted tiene un ente.

1.8 Otros tipos de antojos

Además del azúcar y otros alimentos, los clientes también reportan que la presencia es responsable de crear antojos de café, tabaco, alcohol y algunos tipos de drogas. Solamente una pequeña fracción de los clientes con entes que he tenido, hablan acerca de deseos específicos hacia los narcóticos o el alcohol. Esto probablemente se debe a que la mayoría de la gente que he tratado se siente inclinada a hacer algún trabajo de autotransformación y han adoptado estilos de vida más saludables que el promedio de la población. La experiencia me ha llevado a creer que si el mismo proceso se llevara a cabo con un grupo de alcohólicos y drogadictos, probablemente encontraría un elevado número de entes. Sin embargo, ¡con esto no estoy sugiriendo que todas las adicciones sean provocadas por entes! Una actitud que culpe a los entes por todos los problemas humanos sería tan infantil como una basada en la completa negación de la experiencia.

Si los antojos tienen que ver con alimentos o con sustancias tóxicas, ¿cómo se diferencían los antojos que estan ligados a un ente de aquellos que son más comunes? Los antojos provocados por entes tienen más sentido de urgencia y rigidez que los otros. Pueden llevar a los clientes a hacer comentarios tales como: “No lo siento como si fuera algo que proviene de mío”, o “No se siente como un antojo que viene de mí o que yo quiero comer”. Una vez que los clientes han identificado la presencia, pueden percibir los antojos como algo que viene directamente del ente. Después de haber hecho la identificación, ellos pueden diferenciar entre los antojos, deseos y apegos que vienen de ellos mismos con los que son provocados por la presencia. Esto requiere del poder de discernimiento y vigilancia, ya que los entes son astutos y saben como disfrazar sus necesidades para pasar desapercibidos y así provocar que los clientes interpreten esos antojos y deseos como propios.

En muchos casos, los antojos ligados a un ente pueden desaparecer o por lo menos disminuir significativamente después de que el proceso de extracción se ha llevado a cabo.

Caso 1.5 Mujer de veinte años, estudiante.

¿Qué está sintiendo? –Puedo sentir movimiento, como un animal inquieto en mi plexo solar.

¿Qué tipo de animal? –Un mono pequeño de color rojo. Está adentro.

¿Qué está haciendo allí? –Saltando, moviéndose…

¿Qué es lo que quiere? –Está nervioso. Quiere salir.

¿Ha estado allí por mucho tiempo? –¡Si, definitivamente! Estoy segura de que estaba allí cuando yo era niña. Hay un sentimiento de estrangulamiento. Es muy pequeño: dos o tres pulgadas.

¿Qué tipo de comida le gusta que usted coma?–Me pone nerviosa, por lo que acabo tomando sedantes. Quiere salir. Le gusta cuando tomo sedantes y todo tipo de drogas.

¿Había visto al mono con anterioridad? –No. Aunque el sentimiento es muy familiar. Le gusta el café. Yo tomo mucho café. Le gusta ir a cafeterías con mucha gente y música; le gusta la agitación extrema. Después le gusta ir a otro lugar, y después a otro más…No se siente como algo peligroso, se siente más bien mañoso. En casa me hace tomar mucho café, escuchar música con el volúmen muy alto y que invite a mucha gente. Si no puedo hacer eso, me hace entrar en pánico. Odia cuando medito. Y si medito, se vuelve como una espiral blanca que gira.

¿Le gusta hablar? –No, pero a mí sí. Me hace hablar todo el día y sentirme inquieta en el trabajo. Le gusta el café– bastante. Cuando conocí a mi primer novio, puedo recordar este sentimiento nuevo, estar girando, intranquila e inquieta, e incómoda… llevándome a entrar en pánico. Mi padre no hacía mucho que había muerto. Eso no pudo haber estado allí antes, porque yo era demasiado seria: no existía la posibilidad. Después de la muerte de mi padre, de pronto cambié.

¿Se sentía feliz de que usted tuviera novio? –Nunca está feliz. Siempre está inquieto. Está como en una burbuja, golpeando los bordes. Quiere salir, o quiere atención– es muy travieso. Cuando empecé a tomar drogas [cocaína] se puso peor. Se puso mucho más grande y estaba fuera de control [mostrando toda el área del pecho y abdomen con sus manos].

¿Podría haber una parte en usted que obtiene cierto beneficio de la presencia del mono? –La parte de mí que es sociable. Actúa desde mi lado oscuro y mi frivolidad. Logro mucho gracias a él. Puedo apresurarme, ver a mucha gente, y mantenerme despierta durante la noche. No puedo leer, pero puedo hablar, hablar, hablar… Y puedo empezar a hablarle a un extraño que esta simplemente sentado en la mesa de al lado. Una parte de mi disfruta esto. Pero algunas veces es tan irresistible que tengo que correr lejos de las clases en la universidad y prender un cigarro. Le encanta King’s Cross [la zona roja de Sydney], se alimenta de esa energía cuando camino y hablo con la gente.

¿Cómo reacciona cuando usted tiene relaciones sexuales? –Retrocede. Si no conozco a la persona o si hay más de una persona, o mucho alcohol, entonces lo disfruta. Pero si es alguien que me importe, me provoca una sensación de pánico y me impide hacer el amor. Puedo ver cuando entró en mí. Era un momento… un momento triste. Hace mucho. Mi padre murió mientras yo estaba en la escuela. Estaba corriendo cuando sentí que moría. Yo tenía trece años. Mi hermano y mi tío me recogieron. Y el mono rojo saltó dentro de mí en los momentos de pánico que siguieron. Mi padre tomaba muchas drogas.

–Ahora el mono está muy enojado. Le odia. Quiere golpearle la mano. Hace que mi cuerpo se sienta rígido y quiere que lo empuje lejos de mí. No quiere que yo este aqu?. Cada vez me quiere convencer de que no venga a las sesiones.

1.9 Los entes se sienten atraídos a las emociones intensas

Como hemos visto, los clientes describen como el ente crea antojos de azúcar, comida chatarra o sustancias tóxicas, y además disfruta del placer que acompaña a estos antojos. De la misma manera, la mayoría de los clientes relatan como el ente se fortalece cuando experimentan cualquier forma de disfrute sensual, o emociones fuertes como el enojo, abatimiento, frustración, o cualquier forma de dolor emocional, melancolía, tristeza y depresión.

Caso 1.6 Hombre de treinta y nueve años, funcionario público.

–La cosa ésta siempre gana. Ya sea que fume un cigarro y disfrute del tabaco, o que no fume y disfrute de mi frustración.

Más que ser un tipo de emoción, es la intensidad de la emoción lo que parece alimentar al ente. En cuanto al grado de disfrute sexual, algunos entes se sienten particularmente atraídos por el sexo, empujando al cliente a tener experiencias o compañeros múltiples. Otros parecen sentirse amenazados por el acto sexual y parecen no poder lidiar con la cercanía y el amor. El patrón común es que los entes parecen sentirse atraídos al sexo y no al amor, como se expresó en el caso 1.5 que habla del mono rojo.

Caso 1.7 Mujer de veinticuatro años, enfermera.

¿Qué está sintiendo? –Puedo sentir algo en mi pecho y mi abdomen. Parece como un hombre mayor, como un esqueleto. Puedo sentir su caja torácica superimpuesta a la mía. También puedo sentir los huesos de su cadera.

¿Qué es lo que quiere? –Me parece que quiere que yo sea su amante. Le gusto porque estoy joven. Le gusta mi fuerza y mi energía. Y le gusta disfrazar las cosas. Intenta hacer que me enfoque en mi cuerpo, particularmente en mis caderas. Me hace caminar de cierta manera, para hacerme recordar mis caderas de una manera sexual.

¿Qué obtiene de esto? –Lo hace sentir vivo. Y le gusta este clima [la primavera en Sydney] porque es más sensual. Me hace enfocarme en el clima. Hay cierto hombre en donde trabajo… el esqueleto intenta manipularme para que tenga sexo con él. Cada vez que quiero hablar con ese hombre, cambia mi voz para hacerla más atractiva. Y después, en la tarde me manda escenas mentales eróticas conmigo y este hombre. Quiere que me acerque a este hombre. Quiere que este hombre me toque. Si el esqueleto lograra que yo tuviera sexo con ese hombre, se sentiría emocionado. También tomaría más poder sobre mí. Tiene puesta su mente en eso, y si llegara a tener éxito, lograría reforzar su ego. Y así adquiriría más poder gracias a la energía sexual. Quiere sexo vaginal y anal. Le daría la posibilidad de extenderse en todo mi cuerpo. Antes de que tuviera a mi primer novio, me hacia sentir insegura de mí misma. Me hacía recordar mi cuerpo. Y después me sentía culpable y eso le daba poder sobre mí. Cuando tenía quince años tuve mi primer novio. Puedo ver como el esqueleto ya estaba allí cuando yo estaba haciendo el amor, disfrutándolo mucho. Recuerdo una noche en la que tenía cinco o seis años. Yo soñaba mucho con destrucción y tuve un orgasmo y me desperté. Era el esqueleto que me hizo tener un orgasmo. El esqueleto estaba acostado en mi cuerpo, y el sueño fue tan poderoso que el esqueleto tuvo un orgasmo.

 

Caso 1.8 Mujer de treinta y tres años, encargada en una tienda.

¿Cómo se ve ‘la cosa’? –Es amorfa, con extensiones que terminan en algo parecido a puntas. Es café oscura. Se ubica desde mis caderas hasta mi hombro, de lado derecho. De ahí toma mi energía vital [indicando el área alrededor del ombligo]. Cuando tengo miedo, puede tomar más energía. El temor me debilita, y eso le gusta. Eso le facilita el que se fortalezca. Quiere crecer hasta apoderarse de mí. Si yo tuviera un accidente, si yo estuviera muerta, se apoderaría de mí. Me podría controlar, causando daño.

 

Como veremos más adelante, es común que los entes sientan un fuerte apego a cierto tipo de antojos o deseos.


 

Entes, Parásitos del Cuerpo Energético

CAPITULO 2

LOS HECHOS (continuación)

2.1 Los entes desean algo

Hemos hablado de la tendencia general de los entes de disfrutar emociones intensas y placeres sensuales. La gran mayoría de éstos se enfocan en algo específico, una demanda en particular que buscan satisfacer rigurosamente una y otra vez.

¿Qué es lo que los entes desean?

  • Es posible que busquen satisfacer un deseo en particular o una adicción como beber, el sexo o las drogas.
  • Quizá se enfoquen en una emoción específica: dolor, melancolía, sufrimiento, castigo, culpabilidad, violencia, etc.
  • Posiblemente deseen que alguien los cuide y proteja.
  • Algunos entes únicamente quieren que los dejen solos, dormitando en un ambiente cálido y cómodo.

Puede haber muchas otras posibilidades, pero una de las características más comunes es que los entes están programados para ir en una dirección específica, que les permita repetir el mismo patrón una y otra vez.

 

Caso 2.1 Mujer de treinta y seis años, desempleada

¿Qué tipo de alimentos disfruta? –Azúcar. Almidones. Que coma pan y mantequilla hasta saciarme. Quiere que esté gorda. No quiere que me vea atractiva. No quiere que me relacione. ¡Quiere que esté sola y me masturbe todo el tiempo! Eso es todo lo que le interesa.

¿Qué le pasa cuando usted se masturba? –Lo hace sentirse pleno. Como si estuviera haciéndome el amor. Pero nunca es suficiente. Ahora veo claramente la imagen de su rostro. Parece violento. Realmente se ve como una persona violenta, perversa. Se parece un poco a mi abuelo, pero violento y sombrío.

 

Caso 2.2 Mujer de veintinueve años, gerente de una tienda

¿Cómo se ve? ¿A qué se parece? –Es como si estuviera deteniendo mi quijada, como algo deteniéndome. Es oscuro y pesado. Como una abrazadera de metal alrededor de mi cabeza, deteniéndola. Ha estado allí por mucho tiempo. Se siente como la vibración que tengo cuando me dan esos dolores de cabeza. Es como tristeza y no la quiero sentir. Es como si me detuviera. Como algo muy pesado sentado en mis hombros. Como oscuridad.

¿Qué es lo que quiere? –No lo sé. Se aferra a mí. Es muy exigente. Quiere algo. Es frío. Busca calidez. Se siente muy frío y pegajoso. Es raro. Lo he sentido antes, como una especie de pulpo, tambaleante. Está sentado en mi hombro. Sabe que es feo pero desea ser amado. Pero, a mí me parece muy desagradable. Tiene brazos largos, como queriéndose aferrar, como uno de esos animales marinos. Se alimenta de mí. Tiene una boca y la adhiere a mí.

¿Hay algún tipo de comida que usted coma que el ente disfrute? –¡El chocolate! [La cliente parece estar bastante sorprendida con el descubrimiento.]

¿Qué le sucede cuando usted come chocolate? –El comer chocolate le hace sentir calidez. ¿No es esto extraño?

¡No! –Y quiere que yo fume, porque eso le hace sentir calidez. Recuerdo que cada vez que tomo vino siento exactamente el mismo dolor en la quijada.

¿Qué más quiere? –Nada más quiere sentir esa calidez y sentirse querido. Se siente como algo que no es parte de mí. Es algo que no me pertenece. Solamente está allí, como un bulto grande y negro, lleno de negatividad. Lo más cercano a lo que puedo describir es que parece una pasta gris, gelatinosa, aplastada, con motas y con brazos que succionan como un pulpo.

¿Qué toma de usted? –Calidez, o algo que tiene que ver con calidez. Pareciera que la succiona de mi cabeza, en donde la cabeza se conecta con la espina dorsal. Y se pega a mi espalda y mis brazos.

 

Caso 2.3 Hombre de cuarenta y un años, plomero.

¿A qué se parece? –No quiero verlo.

¿Usted no quiere verlo o él no quiere que usted lo vea? –Eso no quiere que yo lo vea.

¿Qué es lo que quiere? –Está acurrucado allí. Solamente quiere que lo dejen en paz, en la oscuridad. Tiene miedo. No quiere que le entre luz. Es como una masa gelatinosa oscura que se alimenta de la energía de mi cerebro. Solamente dice: “Vete, déjame en paz”. Pero esto es demasiado, francamente, ¡es MI cuerpo!

¿Existe algún tipo de alimentos que usted coma que el ente disfrute? –El chocolate.

¿Qué le pasa cuando usted come chocolate? –Se siente satisfecho. Duerme. No se siente como algo malévolo, nada más egoísta. No quiere que yo piense demasiado para que no lo despierte.

 

Caso 2.4 Mujer de treinta y dos años, ingeniero.

¿Hay algún tipo de comida que el ente disfrute? –No, no parece estar interesado en la comida.

¿Qué beneficio obtiene al estar en su espalda? –De alguna manera parece obtener algo de mis pensamientos. Cuando trabajo, mi actividad cerebral lo alimenta.

¿Cómo reacciona cuando se alimenta de sus pensamientos? –Lo hace sentir felicidad y excitación, como un perro cuando pones comida en su plato.

 

2.2 Confusión

Los entes casi siempre intentan crear cierta confusión interna, con la cual parecen obtener ciertos beneficios. La confusión se manifiesta de dos maneras distintas.

Primero, los entes tienden a fomentar cualquier cosa que vaya en contra de la claridad mental del cliente. Lo que éstos describen es como el ente busca provocarles deseos de comer en grandes cantidades o a alimentarse de comida chatarra, tomar otra copa de alcohol, o abusar de ciertas sustancias tóxicas, mantenerse despierto por más tiempo en lugar de irse a dormir, pasar tiempo en ambientes ruidosos y desorganizados, etc. Los entes le darán una cálida bienvenida a cualquier cosa que promueva poca claridad mental y favorezca confusión. De la misma manera, muchos clientes describen como su ente se siente ansioso o agitado, incluso amenazado o amenazante cuando quieren meditar o si el cliente se mantiene en quietud y silencio.

En segunda, los entes son expertos en camuflaje, haciendo que los clientes crean que ellos mismos quieren lo que el ente quiere. Esto se vuelve obvio cuando la presencia es identificada: los clientes de pronto tienen el sentimiento de que están siendo manipulados o engañados por algo externo.

Caso 2.5 Mujer de veinticinco años

¿Hay algo como una presencia conectada a eso? -Sí, algo que está consciente. Como una voz que juzga todo el tiempo, haciendo comentarios de todo. Quiere echar a perderlo todo. Quiere hacerme sentir avergonzada, haciéndome sentir estúpida, diciéndome que me veo torpe. Pero es buena también.

¿En qué sentido es buena? –Siempre está muy alerta. Ve las cosas como son. Intenta hacer que yo piense acerca de las cosas antes de hacerlas. Pero luego me hace pensar las cosas demasiado y acabo no haciendo nada. Y luego evita que hable con la gente. Siento como una barrera. Cuando hablo hace que mis palabras no sean entendidas. Es fuerte y débil. Es fuerte cuando quiere mantenerse a sí misma, pero intenta hacer que yo sea débil.

¿Y qué hay de bueno en todo esto? –…[¡Confusión!]

¿A dónde iría si le dejara? –¡No se iría! Definitivamente se siente como algo que no es parte de mí, pero ha tomado residencia dentro de mí. Dice que se ha convertido en una parte de mí, ya sea que me guste o no.

¿En realidad cree usted eso? –Sí… ¡No!

 

Caso 2.6 Hombre de treinta y ocho años, cocinero

¿Qué es lo que la nube negra quiere? –Me hace sentir cansado todo el tiempo. Sólo quiero desplomarme y caer muerto. Y que me entierren. La nube estaría feliz si pudiera ser parte de la tierra. No quiere ser una persona.¿Quiere decir que usted quiere que lo entierren o que la nube quiere que la entierren? –Es lo que yo quiero. Es decir…. No, la nube quiere. O tal vez yo quiero porque la nube quiere. Hace que yo lo desee…

 

Caso 2.7 Mujer de treinta y seis años, escritora que esta explorando una presencia parecida a una bruja, ubicada en la región ilíaca izquierda.

¿Qué es lo que quiere? –Quiere un lugar en donde vivir, en donde poder estar.

¿Qué es lo que significa para ella el vivir? –La emoción de mover y voltear y revolver las cosas. Disfruta de las emociones fuertes.

¿Qué le pasa a ella cuando usted tiene emociones fuertes? –Se siente bien. Que está viva. Mis emociones la alimentan, vive de ellas.

¿Hay algún tipo de comida que ella disfute? Le encanta la comida picante. Esto me enferma. Le gusta comer mucha carme con especias y alimentos conservados en vinagre. Y le gusta que yo coma como cerdo porque entonces me siento pesada y sin deseos de hacer nada.

¿Y qué es lo que gana con esto? –Es feliz porque no me doy cuenta y tiene libertad total. Si estoy alerta y sé lo que estoy haciendo y lo que quiero hacer, entonces no termino sintiendo emociones fuertes. Pero si me siento torpe y perezosa, entonces rápidamente ella obtiene el control. Antes de que yo me de cuenta, me convierte en una madeja de emociones. Y no sólo siento mi vientre inflamado cuando como demasiado, también mis sentidos. Pierdo claridad. Cuando estoy en mis cinco sentidos, si siento que algo no está bien, puedo decir que no me interesa. Pero si me siento torpe y adormecida, no tengo la claridad suficiente para ver lo que viene y entonces ella toma posesión.

 

2.3 Los entes son un veneno para la voluntad

La confusión y falta de claridad también afectan la toma de decisiones y muchos clientes describen como el ente es un factor importante en el querer dejar las cosas para después. Los entes disfrutan jugando con sentimientos de culpabilidad y duda. Si pueden empujar a la persona a actuar irresponsablemente, obtienen como beneficio la consternación y enojo del cliente.

Caso 2.8 Hombre de veinticuatro años.

–Le gustan los cigarros. Porque cada vez que quiero uno, surge un conflicto: ¿debería fumarme uno o no? Es como una ola de dudas que me debilita. Le da más poder sobre mí.

 

Caso 2.9 Hombre de cuarenta y siete años, vendedor de autos de segunda mano, con problemas de alcohol. Llegó tarde a la cita.

–Cuando manejaba de camino para aca, Harry [el nombre que el cliente le dió al ente] de pronto me provocó un antojo irresistible de comida de la India, con muchas especias y condimentos. Yo sabía que tenía que venir a la cita pero el deseo fue más fuerte que yo. Tuve que detener el auto en un restaurante de comida india. Y mientras estaba ordenando, escuche que yo mismo pedía una botella de vino, y supe que era Harry. Después, en medio de la cena me di cuenta de que no podría tener una sesión hoy porque estaría borracho. Estaba muy enojado conmigo mismo pero no es la primera vez que esto ocurre.

 

2.4 A los entes no les gusta ser vistos

Es común que los entes reaccionen negativamente cuando son descubiertos y se les observa. Los clientes, al ver a sus entes por primera vez, dicen que ‘la cosa’ parece estar avergonzada, molesta, sentirse amenazada o verse amenazante. El ente por largo tiempo ha utilizado subterfugios para permanecer oculto y hace lo mejor para no ser visto. Si los entes fomentan la confusión y la falta de claridad es porque esto les facilita el pasar desapercibidos.

 

Caso 2.10 Mujer de treinta y un años, actriz

¿Qué es lo que quiere? –Está muy asustado. No quiere sentir nada. Le asusta la gente. Usted le asusta. Quiere vivir en la oscuridad, permanecer desconocido. Quiere permanecer inconsciente. No quiere que nadie lo vea. Y me hace querer que nadie me vea a mí tampoco.

Eso debe ser un problema para una actriz. –[Riendo:] Sí, ¡lo es! Quiere permanecer oculto y que yo me quede en un sótano oscuro, en donde pueda controlarme. Está sucio y no quiere estar solo. Quiere que yo esté como él, sucio. Le gusta que yo coma mucho, tome mucho alcohol y me acueste tarde.

 

Caso 2.11 Hombre de cincuenta y dos años, funcionario público.

¿Cómo reacciona ‘la cosa’ cuando la vemos? –Siente odio. Dice que si usted no lo deja en paz, lo va a atacar y hacer que enferme y morirá.

¿Eso es todo? –No. Lo seguirá aún después de muerto. Es feroz.

 

2.5 Beneficios secundarios y predisposiciones compartidas

A menudo durante el proceso de exploración, se vuelve obvio que cualquier problema o desorden que el ente haya creado deriva en ciertos beneficios para la persona. Estos beneficios varian de un cliente a otro, pero, es posible encontrar algunas concordancias.

El beneficio que con más frecuencia describen los clientes, es que el ente amplifica diferentes tipos de placeres sensuales. Como se ha visto antes, los entes desean ardientemente el disfrute sensual y las emociones fuertes obteniendo asi cierta estimulación. Esta estimulación hace eco en el cliente y se percibe como una exhaltación de ese difrute o de esa emoción. Tanto el disfrute del ente como aquel proveniente del ente se refuerzan mutuamente provocando que el comer chocolate o masturbarse se convierta en una experiencia intensa y adictiva. Esto provoca que algunos clientes perciban con cierta ambivalencia al ente. Lo reconocen como algo externo, un parásito creando todo tipo de problemas internos que los clientes no desean. Sin embargo, al mismo tiempo sienten cierto apego al disfrute que el ente favorece e intensifica.

Otro beneficio que se relaciona frecuentemente con los clientes es que el ente les hace compañía. Un número de clientes han descrito como el ente se acercó a ellos en un principio durante su niñez y en un momento en el que se sentían solos. La presencia entró y llenó ese vacío emocional. Es después de muchos años que se dan cuenta de los aspectos negativos como puede ser la disminución de energía y las emociones parasitarias.

Al explorar el fenómeno de los entes, es común que las mujeres reporten que la presencia ha satisfecho su necesidad de cuidar de alguien, de criarlo y protegerlo tanto física como emocionalmente (ver los Capítulos 6 y 7). En estos casos, parece que una subpersonalidad reacciona de manera subconsciente hacia el ente como si este último fuera un bebé.

En la mayoría de los casos de entes no es difícil encontrar algún tipo de similitud entre los deseos del ente y las predisposiciones del cliente. El ente y el cliente por lo general comparten ciertas inclinaciones emocionales, o una adicción, o cualquier otra característica. Cualquiera que sea el patrón, cuando se compara la naturaleza del ente con la sicología del cliente, tiene mucho sentido el ver que el primero acabó como el segundo.

Caso 2.12 Mujer de cuarenta y nueve años, agente de viajes.

–Me muerde en el cuello… en medio de mi cuello. Tiene muchas patas que tienen ventosas.

¿Qué parte de usted se beneficia de la presencia de esta cosa? –Me necesita para alimentarse. Eso me hace sentir útil.

¿Se siente bien alimentándolo? –No, no me siento bien. Pero me hace sentir que algo me quiere y necesita.

 

Caso 2.13 Mujer de treinta y tres años, maestra de música.

–Vive en mi vientre y es el jefe. Yo no soy el jefe. Ese es el lugar de donde provienen las voces. No tengo control sobre eso. De pronto pasan cosas y no tengo control sobre ellas….y pienso que es Dios que me está castigando por haber hecho algo malo.

¿A qué se parece? –Es como un bulto negro y grande. Tiene sus propias mañas, es el jefe. Hace que yo COMA. Me provoca un apetito feroz. Es una constante pelea entre los dos, pero yo soy débil. Es más fuerte que yo. Dice que me quiere castigar.

¿Qué parte de usted es la que gana beneficio de la presencia de esa cosa? –Es el jefe. Yo no quiero responsabilizarme. Quiero que alguien sea responsable de mí.

 

Caso 2.14 Mujer de treinta y seis años, diseñadora de modas.

¿Qué está sintiendo? –Mmm… Puedo ver algo, pero es ridículo. Parece una vieja bruja. Un tipo de persona muy, pero muy vieja, vestida de negro. Está en la oscuridad, allí [indicando la región ilíca izquierda], pero le gustaría llegar a mi corazón.

¿Y qué es lo que quiere? –Quiere llevarse algo. Debilita esa área de mi cuerpo. La oscurece. Vive adentro, en algún lugar. Me provoca enojo. Le gusta sentirse miserable, amargada.

¿Qué tipo de cosas disfruta?–No lo sé… Probablemente ciertos tipos de sexo. En realidad, mmm… creo que podría ser tipos de sexo poco convencionales. Le divierte. Son como sentimientos encontrados, porque a mí no me cae bien ella. Pero al mismo tiempo no me siento mal con el sexo poco común. Esto me confunde. Ella es algo pícara.

¿Algo? –¡Muy pícara!

¿Qué porcentaje de los deseos sexuales que usted tiene provienen de ella? –Probablemente 50%, 60%. No creo que sea un 100%. Me hace querer ver a gente… a gente que sé que no debería ver. Como este joven. Ella lo ha usado. Lo ha asustado. De hecho disfruta haciéndole jugarretas a muchos hombres. Y también los asusta.

¿Algunas veces usted la deja jugar en su imaginación? –Mmm… ¡Sí, por supuesto! Puede llegar a ser muy emocionante. Y cuando tengo relaciones sexuales, ella participa. Ella cambia su aspecto. Puede convertirse en una mujer muy bella. Con otra cara. Me vuelve atractiva y seductora.

¿Qué tipo de comida le gusta? –¡Esa parte de mí no come mucho! Le gusta el alcohol y la comida chatarra. A veces también le gusta la comida sofisticada. Si, creo que pueda llegar a ser bastante sofisticada.

¿Cómo reacciona ante sus hijos? –Me hace actuar de manera sexual cuando me relaciono con ellos. Mi hijo me tiene que poner un alto.

¿El ente disfrutaba cuando usted tenía cáncer uterino? –Sí, mucho. Es como si ella estuviera vengándose porque yo no estaba haciéndole caso. De hecho creo que me quiere engañar haciéndome pensar que yo la quiero mucho más de lo que la quiero. Me siento algo confundida…

 

2.6 Voces

Algunos entes les dan a los clientes la sensación de estar escuchando voces en sus cabezas. Al contrario de algunos clichés, esto no se aplica a todos los casos de entes. De acuerdo a reportes de clientes, sólo un pequeño porcentaje de los entes crean esas voces.

Caso 2.15 Mujer de cuarenta y cuatro años, escritora.

–Me siento confundida. No se siente como mi confusión. Me causa mucha distracción.

¿Qué es lo que quiere? –Quiere que haga cosas para él. Quiere que haga las cosas que a él le gustan, que no ha podido hacer. Es un viejo sentimiento: el ser manejada de cierta manera, el ser llevada en cierta dirección, no es lo que quiero para mí. Y me siento con una mezcla de lástima y de estar atada de manos.

¿Qué tipo de cosas quiere? –Quiere atención, éxito, elogios. Tiene tanta hambre de gloria. Se ve como un espectro encapuchado, gris y miserable. Y no parece que me pueda alejar de él. Es muy ambicioso, quiere ser famoso a gran escala. Pero no tiene la habilidad para lograrlo, no tiene las facultades necesarias. Pero dice que yo tengo el talento para lograrlo y que no lo estoy aprovechando y que está mal. Esto me hace sentir que tengo dirección. Es tan miserable y solitario. Siempre ha sido un marginado, siempre fuera, pero no porque así lo quisiera. Es porque no puede ingeniárselas con la gente o las situaciones. No sé de donde vino. Es algo que se fue incubando en mí porque supo que podría conmigo.

¿Qué beneficio obtiene usted de su presencia? –Cierto tipo de familiaridad. Estoy acostumbrada a él. El diálogo que mantenemos es algo que conozco bien. Y es reconfortante el saber que siempre está allí. Tenemos mutuos sentimientos de conmiseración, como compañeros de la misma tragedia.

¿Hay algun tipo de comida que usted coma que él disfrute? –Las cosas muy saladas. El jamón y carnes saladas, y cosas con sabores muy fuertes. ¡Necesita que lo alimenten con estos tipos de comidas! Nunca se llena. Siempre quiere más. Nunca jamás se está en paz.

–Me desquicia al punto en que ya no puedo escribir. Los deseos de escribir eran demasiado fuertes. Era como algo que manejaba mi vida. Ahora siento miedo de escribir. Es como si yo me hubiera dado cuenta de que lo estaba haciendo por las razones incorrectas. Cuando pienso en escribir algo ahora, mi mente se pone en un estado de completa ansiedad. El espectro me dice continuamente: “Tienes el talento, tienes que hacerlo”. Eso me detiene aún más. El espectro me dice: “Hazlo, hazlo.” Y luego: ” Ves, sabía que no podrías hacerlo.” Y es cuando se siente satisfecho.

 

2.7 El sentimiento de ser observado

Caso 2.16 –Mujer de diecinueve años, estudiante.

–Me está observando todo el tiempo, haciendo comentarios de lo que hago. Cuando empiezo algo, me dice que no tengo oportunidad de tener éxito alguno. Y si tengo éxito, busca cualquier cantidad de razones por las cuales no es un éxito verdadero. Si fracaso, me dice que es normal porque soy fea y estúpida. La presencia nunca deja de hacerme sentir menos.

¿Y que gana con eso? –Lo hace sentir feliz por alguna razón. Lo hace sentir pleno. Y siempre me está viendo. Me hace tomar consciencia de mis actos porque sé que siempre me está viendo, ya sea que coma, hable o me masturbe.

 

2.8 Muchos entes toman más fuerza cuando el cliente está a solas

En un cierto número de casos he escuchado a los clientes decir que el ente tiene mayor influencia sobre ellos cuando están a solas. Algunos entes esperan pacientemente a que el cliente esté a solas para hacerse sentir.

Caso 2.17 Hombre de cuarenta y un años.

–En el momento en que la última persona se ha ido y estoy a solas en la casa, puedo sentir como se pone maniático. Me toma por sorpresa aún cuando no este pensando en eso. Solamente porque estoy a solas se emociona. Y me manda voces como: “¡Recuéstate, recuéstate!” Es como si jalara mis manos hacia mis genitales. El deseo sexual se convierte en algo urgente.

 

2.9 Desórdenes físicos

Caso 2.18 Mujer de cuarenta y ocho años, terapeuta. Unas cuantas horas después de ir con el estilista, empezó a tener un intenso dolor de cabeza que le duró ocho días. Después tuvo relaciones sexuales y la migraña regresó justo en el momento del orgasmo. Nada, desde la homeopatía hasta la morfina, parecía aliviar el dolor.

¿Cómo se ve? –Es como un insecto grande, o como un cangrejo, en la parte izquierda de mi cráneo. De hecho parece tener patas encajándose en mi occipital y mis cejas.

¿Qué es lo que está haciendo allí? –Se está alimentando. Tiene un pequeño tubo conectado al interior de mi cabeza y se alimenta como un piojo. Pero no esta chupando sangre sino algún tipo de energía. Se alimenta de mi ira y va creciendo conforme se va alimentando.

¿Qué es lo que quiere? – Está allí para producirme confusión. No me permite pensar con claridad. Entró cuando estaba en el salón de belleza, mientras el estilista cortaba mi cabello. La migraña sale del piojo como un veneno. Sale de su vientre. Parece que lo inyecta debajo de mi piel. Y el dolor se siente horrible.

Los dolores de cabeza del cliente cesaron una vez que el ente fue despejado.

Nos llevaría varios ensayos para agotar el tema de los desórdenes físicos y las enfermedades relacionadas con los entes. únicamente expondré algunos hechos simples que he observado en mis clientes.

No todos los entes crean problemas físicos o enfermedades, y sería poco realista el incriminarlos por cada una de éstas. Sin embargo, mientras un cliente se encuentra en un estado de percepción expandida durante el proceso de IST, cierto número de pacientes llegan a creer que su enfermedad o desorden físico es causado por el ente, como en el ejemplo anterior.

No parece existir una razón lógica del porque algunos entes causan enfermedades y desórdenes físicos mientras otros no.

En el caso de una enfermedad crónica, cuando un ente es identificado y se encuentra que es el responsable de la enfermedad, es común que el paciente reporte que el ente ha estado presente mucho antes de que la enfermedad apareciera. Primero creó un desorden funcional, que, con el paso de los años, se fue cristalizando en una enfermedad. Con frecuencia los clientes comentan que de haberse extraído el ente en un principio, la enfermedad posiblemente no hubiera surgido.

También he encontrado que cuando un ente causante de enfermedades es encontrado y extraído desde el principio, los resultados pueden ser espectaculares. No obstante, una vez que una enfermedad ha evolucionado, parece que la misma toma un impulso propio. Es entonces que la extracción por sí misma no es suficiente para sanar al cliente.

2.10 Estado latente

Muchos clientes cuando entran en el particular estado de IST, se dan cuenta de que el ente ha estado allí por años, o incluso décadas, en un estado de latencia. El ente ha estado inactivo, como una semilla esperando a florecer y convertirse en un ente.

 

Caso 2.19 Hombre de sesenta y dos años, ingeniero retirado. Un año antes tuvo una operación debido a un cáncer del colon sigmoideo. Cuando vino a la consulta, la enfermedad parecía haber regresado, provocándole fuertes dolores en la región del ilíaco izquierdo. Este hombre venía de un contexto estrictamente racional e intelectual, y recibió una gran sorpresa al descubrir que tenía un ente en sus entrañas.

¿A qué se parece ‘la cosa’? –Está vivo y se mueve. Me sonríe. No es la cara de un ser humano.

¿A qué se parece? –Está sonriendo, enseñando sus dientes, inmóvil frente a mí, no me deja tocarlo. No tiene cuerpo, solamente cara y dientes.

¿Es la primera vez que lo ve? –Sí, es la primera vez que me permito observarlo.

¿Cuál es la conexión con el dolor que usted tiene? –La cara está causando el dolor. Controla el hecho de que yo tenga o no dolores. Me está golpeando.

¿Hay algún alimento que usted coma que la cara dsfrute? –Le gustan los tomates y…. ¡los tomates, y los tomates!

¿Qué le pasa cuando usted come tomates? –Sonríe porque eso le da la oportunidad de golpearme. Ha estado dentro de mí mucho antes de que yo enfermara, pero la enfermedad le ha permitido salir. La cara no creó el cáncer pero se benefició del mismo. No hubiera podido expresarse de la misma manera sin el cáncer.3

Los entes y las líneas telúricas

En muchos casos he observado una conexión entre los entes y las nocivas líneas telúricas. Cuando una línea de este tipo está ubicada debajo de la cama de algún cliente que tiene un ente, esa parte del cuerpo en la que el cliente describe tener al ente, por lo general se ubica justo por donde cruza la línea cuando la persona se acuesta a dormir. Además, la gente con entes obscenos o violentos son aquellos que viven en casas repletas de las nocivas líneas telúricas.

Cuando un ente ha sido despejado, virtualmente nunca regresa. Sin embargo, en algunos casos poco comunes puede suceder que en las semanas o días después de haber hecho la extracción, otro ente invade la misma parte del cuerpo. Cuando esto sucede, uno debe de sospechar casi inmediatamente la existencia de líneas telúricas tóxicas en la casa del cliente.

2.12 Los entes son especialmente tenaces

Los entes no se irán a menos de que una técnica especial de extracción se aplique. Uno puede implementar cualquier tipo de sicoterapia, desde sicoanálist hasta regresión, pero es extremadamente difícil que el ente desaparezca. Todos estos métodos de investigación sicológica pueden ayudar a que los clientes comprendan los por qués y cómos que llevaron al ente a alojarse, y les puede ayudar a vivir mejor. Sin embargo, cuando se trata de llegar al punto principal, el deshacerse del ente, en mi experiencia estos métodos han probado ser visiblemente inefectivos. Este descubrimiento no sólo se aplica a mi propia experiencia, ha sido comprobado por varios terapeutas vinculados a Clairvision School.

De entre cientos de casos de clientes que presentan algún síndrome similar a los presentados en este capítulo, puedo recordar sólo unos cuantos en los que el ente ha desaparecido por completo sin la debida extracción. Aún en estos casos, existe la duda de si un verdadero ente existió o fue más bien una creación mental del cliente.

Por otro lado, cuando una extracción es implementada como es debido, en casi todos los casos el ente desaparece inmediatamente y nunca regresa. Esto se aplica a todos los clientes y a todos los entes, aún cuando existen algunas restricciones acerca de quien es capaz de realizar las mismas. El proceso de extracción me da la impresión de ser una maniobra tanto delicada, como potencialmente peligrosa (para el cliente y el terapeuta). Por lo tanto, únicamente deberá ser realizada por personas con habilidades específicas. Esto se discutirá más adelante en el Capítulo 15.

No obstante, cuando un entista calificado realiza una extracción se obtienen excelentes resultados. Durante la extracción muchos clientes describen como ellos pueden ver al ente elevándose fuera de su cuerpo. Aún cuando no lo pueden ver, la mayoría obtienen el sentimiento de que ‘algo’ ha sido despejado de su cuerpo. Después de la extracción, los clientes ya no sienten la presencia del ente, y la mayoría de los síntomas relacionados con el mismo disminuyen o hasta desaparecen. Si habían voces relacionadas con el ente, éstas cesan de existir. La confusión mental se despeja gradualmente. Lo mismo sucede con la fatiga. Los clientes comentan tener más energía y entusiasmo. Los antojos no necesariamente desaparecen, pero pierden su calidad de urgentes.

¡Con esto no estoy sugiriendo que todos los problemas de los clientes se resuelven al extraer un ente! Algunos de los síntomas relacionados directamente con la presencia del mismo desaparecerán. Otros problemas sicológicos permanecerán después de la extracción. Aún cuando puede ser más fácil lidiar con estos, los clientes tendrán que hacerse responsables de sus propios asuntos.

2.13 Entes y subpersonalidades

Al considerar el tema de los entes, surge ciertas preguntas: ¿no será acaso que estos entes son sencillamente una parte de la sique de los clientes? ¿no será que en realidad son complejas, subpersonalidades o partes de la ‘sombra’ del cliente? Antes de continuar, quisiera señalar las razones por las que considero que este no es el caso.

El despejar entes representa solamente una fracción de mi ejercicio como terapeuta. Durante los últimos diez años de trabajo con clientes he aplicado una serie de métodos tanto sicoterapeúticos como de exploración sicológica, en particular la técnica IST. Esto implica, entre otras cosas, la amplia exploración de subpersonalidades y personajes. Mis estudios me han llevado a reconocer una diferencia fundamental entre una subpersonalidad y un ente: una subpersonalidad es generada por la persona. Es una parte de la sique del cliente que se ha ido formando con el paso de los años.

Por otro lado, un ente es algo que apareció de pronto. En muchos casos, los clientes pueden volver a experimentar el momento en que ‘la cosa’ hizo su entrada. Pueden ver como vino de fuera, se acercó y buscó la manera de entrar.

Una segunda razón de importancia es que cuando un ente es descubierto, los clientes lo pueden percibir de una manera muy diferente a como percibirían las subpersonalidades. En algunas fases del proceso de IST, los clientes pasan por una exploración detallada de las subpersonalidades. Ellos aprenden a identificarlas sistemáticamente y a observarlas en su vida diaria. Los clientes obtienen, de esta manera, cierta familiarización con la teoría y práctica de las supersonalidades. Al lidiar con entes, sin embargo, la experiencia es diferente. En particular, un ente lleva consigo un sentimiento más claro de ser algo separado, ajeno, más que de ser una subpersonalidad. Cuando se explora un ente, los clientes generalmente hacen comentarios como “No se siente como algo mío”, “Se siente ajeno a mí”, “Es un parásito”, “No ha estado allí siempre”, “Se ha alojado en mí, pero no me pertenece”. Además, las subpersonalidades son mucho más complicadas que los entes. Un ente usualmente es un bulto de energía y consciencia con patrones de comportamiento simples y predecibles. Hay excepciones a esta regla pero son poco frecuentes. Por otro lado, las subpersonalidades son partes mucho más complejas de la sique del cliente, con ramificaciones ligadas a sus estructuras mentales y emocionales. Aún más, los terapeutas que practican la técnica IST, han podido establecer una clara distinción entre la experiencia de un ente y aquella reflejada por las supersonalidades. Uno podría argumentar que éstas son experiencias subjetivas – pero en general así es el campo de la sicología.

En este proceso, un elemento esencial es que la extracción del ente da por terminado el trabajo con el mismo. Durante la misma, descrita en el Capítulo 15, los clientes ven a menudo como el ente es expulsado hacia afuera y llevado hacia la luz. Aún cuando no lo pueden ver, generalmente pueden sentir que ‘la cosa’ se eleva y se aleja. Después de esto no sienten ya más la presencia. En cuestión de días, el número de síntomas relacionados con la presencia, disminuyen significativamente o hasta desaparecen. De ese modo, en mi experiencia como terapeuta, el trabajo con entes ha demostrado ser una manera eficiente y rápida de mejorar la salud y bienestar de un número importante de clientes.

Por último, pero no de menos importancia, los entes pueden percibirse usando la clarividencia. Si alguien me pregunta por qué yo creo en los entes, mi respuesta sería muy simple: “¡Creo en ellos porque los puedo ver!” Así mismo, durante años, los estudiantes, clientes e instructores de Clairvision School han reportado cientos de casos en que los han percibido utilizando la clarividencia.


 

Entes, Parásitos del Cuerpo Energético

CAPITULO 3

PERSPECTIVAS TAOISTAS ACERCA DE LOS ENTES

Para llevar a cabo un acertado estudio de los entes, necesitaremos presentar algunos modelos de entendimiento. Pero antes, debemos aclarar un punto; no estoy sugiriendo que estos modelos expliquen todo lo que hay que saber acerca de los entes, y menos aún provocar que a través de estos se compruebe su existencia. El propósito de los próximos tres capítulos es bastante distinto. Primero que nada, observaremos como los entes se han explicado en el marco de otros contextos, como lo son el pensamiento tradicional chino y el hinduismo. Segundo, veremos como estos conceptos pueden relacionarse con nuestros estudios ayudándonos así a distinguir los patrones de comportamiento de los entes.

3.1 Xie Qi, ‘energías perversas’

Empecemos con el concepto de Xie Qi o ‘energía perversa’ como lo ha desarrollado la medicina tradicional china. 4 Para evitar cualquier confusión, permítaseme decir que, entes y energías perversas, no son lo mismo. Sin embargo, vale la pena examinar los conceptos de Qi y Xie Qi, ya que nos ayudarán a aclarar los puntos relativos a los entes.

Dado que nuestro principal propósito es adentrarnos en el pensamiento de la China antigua, hablaré de la acupuntura vista específicamente desde el punto de vista taoísta, y no como los comentaristas modernos han tratado de explicarla científicamente. Desde un punto de vista tradicional, la acupuntura se basa en la armonización de las circulaciones de lo que los chinos han llamado el Qi. Literalmente, la palabra Qi significa ‘aliento’. Sin embargo, el concepto de Qi va más allá del proceso de respiración. En la medicina china, el Qi se refiere a la energía que no es física, pero que sostiene la vitalidad y el funcionamiento del cuerpo físico. El concepto de Qi es muy similar al prāṇa (fuerza vital) de los hindúes. Así como en chino la palabra Qi significa aliento, ocurre lo mismo con la palabra prāṇa del sánscrito. El prāṇa de la tradición india representa el principio que mantiene al cuerpo físico con vida de la misma manera que el Qi de la tradición china. Así como cualquier desorden del Qi resulta en alguna enfermedad, lo mismo pasa con el prāṇa. De la misma manera que el Qi está circulando permanentemente en el cuerpo a través de los meridianos, el prāṇa circula en los nāḍīs.

Hay dos puntos a enfatizar para poder entender el concepto del Qi. Primero, el Qi no es una energía física. Por lo tanto, desde la perspectiva del Tao, no tiene ningún sentido el intentar reducir la acupuntura a cierto tipo de acción refleja del sistema nervioso, como se ha expuesto en el mundo actual. Los nervios forman parte del cuerpo físico, hecho de carne, huesos, venas, etc. Los chinos perciben al Qi como una energía de naturaleza mucho más sutil que las estructuras físicas. El Qiimpregna todas las partes del cuerpo físico, les da vida y hace que funcionen– pero no puede ser reducido a ninguno de éstos.

El segundo punto es que no todo el Qi, o ‘energías’, son consideradas por los chinos como algo benéfico para la salud. A este respecto, la gente tiende a confundirse por la palabra ‘energía’. Ellos piensan: “Si es energía, debe ser buena para mí. No es posible sobresaturarse de energía.” Esto provoca que se descuide el lado cualitativo del Qi. De hecho hay una gran diversidad de energías Qi, algunas favorecen al cuerpo, otras son tóxicas.

Una postura que dice “cualquier tipo de Qi debe ser bueno para mí” podría compararse con decir que “mi cuerpo físico está conformado de sustancia física, por lo tanto, cualquier sustancia física debe ser buena para mi cuerpo.” Por ejemplo, tome sólo un poco del extremadamente eficiente cianuro y a¡allí acabo la vida su cuerpo físico! Así como muchas sustancias físicas son tóxicas si se introducen en su cuerpo, pasa lo mismo con una gran variedad de Qi.

Xie Qi, o ‘energías perversas’, es el nombre que los chinos le dan a esas energías tóxicas. En la palabra Xie Qi, Qi significa energía o fuerza vital, mientras que Xie significa viciado, corrupto, irregular, inortodoxo. Xie Qi se refiere a las influencias medioambientales insalubres que debilitan el sistema y crean enfermedades.

Por supuesto que las energías perversas, Xie Qi, no son letales, así como sólo son fatales algunas sustancias físicas que son tóxicas. Por mucho tiempo, muchas energías perversas podrían no crer enfermedades, o ni siquiera desórdenes funcionales en el cuerpo. Sin embargo, crean desórdenes funcionales del Qi en el cuerpo, una disonancia que altera el equilibrio de la capa del Qi. De acuerdo con los chinos, mientras más temprano se corrige el desorden del Qi, más se podrá asegurar la prevención de enfermedades. Esto se debe a que en la mayoría de los casos, antes de que se cristalice un desorden físico en una enfermedad, ya existe un desorden del Qi. Al reconocer y armonizar los desequilibrios del Qi, es posible prevenir muchas enfermedades. Este énfasis en la medicina preventiva se refleja en el hecho de que los chinos de la antigüedad solamente le pagaban a su médico mientras se mantuvieran sanos, y dejaban de pagarle cuando éstos contraían una enfermedad -¡un concepto que hoy en día deberían considerar todos aquellos embajadores de la salud!

En la frase ‘energía perversa’, el adjetivo ‘perversa’ puede ser malinterpretado, ya que da la idea de algo que está intrínsicamente mal, o que es malvado o maléfico. Las energías perversas no son nada de esto. Simplemente sucede que el cuerpo humano no es el lugar adecuado para ellos. Un mejor término podría ser ‘energías fuera de lugar’ o ‘energías mal ubicadas’. Permítasenos ilustrar este punto con dos ejemplos. Supongamos que a usted le dieran para respirar únicamente bióxido de carbono y nada de oxígeno– usted se moriría. Para usted el bióxido de carbono actúa como un factor ‘perverso’ letal (físico). Sin embargo, una planta puede respirar ese mismo bióxido de carbono sin problemas. Por otro lado, si solamente se le diera oxígeno a la planta, en lugar de bióxido de carbono, la planta moriría sofocada. Es así como podemos decir que lo que apoya a ciertos sistemas de vida, es tóxico para otros.

Otro ejemplo es aquel de las bacterias en una composta. Para los alquimistas, la composta siempre ha sido algo digno de admirarse y objeto de profunda meditación; se basa en la descomposición, y de la misma manera es la base de la fertilidad en la Naturaleza. Piense en todas las bellezas naturales: el pasto, los árboles, las flores, las frutas. Todas estas se basan en la descomposición que comienza en la tierra. Mientras más descomposición, más fértil será el suelo. Y mientras más bacterias, más descomposición. Ahora supongamos que las bacterias de la composta encuentran la manera de llegar a su sistema digestivo y le provocan una enfermedad. Para usted, las bacterias se han convertido en un factor perverso. Aún así, son las mismas bacterias que embellecen la composta. No hay nada maléfico ni malo en estas bacterias, simplemente están en el lugar equivocado mientras están proliferando en su intestino. Lo mismo aplica con las energías perversas. No es que exista nada intrínsecamente malo acerca de las mismas. Simplemente están en el lugar equivocado al estar unidas a su Qi.

Por ejemplo, algunos tipos acuosos de Qi son perfectamente normales en ambientes pantanosos. Sin embargo, si la misma energía es mezclada con el Qi de su hígado y permanece allí, resultará en cierto sentimiento de incomodidad, posiblemente hasta fatiga y pereza en el sistema digestivo. Usted no se sentirá necesariamente enfermo, pero sentirá que algo no está bien en su hígado. De hecho, muchas personas tienen el sentimiento de que hay algo congestionado o gris en su hígado, como algo borroso que no pueden definir. Van de doctor a doctor y ninguno de ellos encuentra nada malo, ya que el desorden no ha aparecido todavía en un nivel físico. Simplemente hay falta de armonía en la capa del Qi.

Las energías perversas no son lo mismo que los entes. No obstante, comparten características similares. Por ejemplo, tanto las energías perversas como los entes son elementos ajenos que no pueden ser digeridos o integrados adecuadamente. Así, permanecen dentro del sistema humano como algo no físico y extraño. Tocaremos estos puntos más adelante, sin embargo, una de las principales diferencias es que los entes son más difíciles de desalojar que las energías perversas.

3.2 El Po y el Hun

Kuei 5 es la principal palabra china utilizada para referirse a un ente. Para poder entender como los habitantes de la China antigua veían la naturaleza y el origen de Kuei, uno deberá entender primero el concepto que ellos tenían de la sique humana. De acuerdo a ellos, los seres humanos no tienen un alma, tienen diez. En algunos textos, el número es todavía más grande – hasta Bai Shen, ‘cien almas’, lo que puede también entenderse como un número infinito de ‘partes del alma’. Sin embargo, los textos más tradicionales se limitan a diez almas o ‘partes del alma’: siete Po y tres Hun.

El Po es en algunas ocasiones llamado también las siete emociones: enojo, deseo, miedo, tristeza, dicha, 6 amor y odio. 7 En otras palabras, el Po se refiere a esa parte de la sique de la que surgen las emociones condicionadas. Por otro lado, el Hun, se refiere a las partes más espirituales de la sensibilidad y el intelecto humano. Así el Po se dice que es grueso, opaco y pesado, mientras que el Hun es ligero, transparente y sutil. 8 Para que un ser humano tenga vida, debe darse una combinación de Po y Hun. De la misma manera, el Po es el primero en llegar. De hecho se dice que es sólo cuando el bebé sonríe por primera vez que el Hun ha llegado. No obstante, el desarrollo del Hun no se completa antes de los treinta. Los cambios emocionales corresponden al tumulto causado por la capa Po, que a su vez afecta al Hun de una manera negativa. Hay una manera muy poética de expresar en Chino un gran miedo: “mis tres Hun están inquietos y mis siete Po están totalmente confundidos.” 9 La vida del individuo en la tierra continua siempre y cuando el Po y el Hun se mantengan unidos en el cuerpo.

La doctrina del Hun y el Po introduce un concepto esencial: el de multiplicidad de la sique. En los lenguajes occidentales está implícitamente aceptado que la sique o el alma es una sola. Esto se refleja en expresiones como ‘mi alma’, ‘pobre alma’, ‘un alma perdida’. Obviamente sólo existe un alma por persona – nada más. Para poder tomar en cuenta las diversas reacciones y patrones de comportamiento, uno debe tener la capacidad de discernir entre las diferentes subpersonalidades o personajes dentro del mismo individuo. Sin embargo, estos personajes son entendidos como diferentes aspectos de la misma sique.

Los chinos, por el otro lado, no sólo tenían un sistema en el que se consideraban las subpersonalidades sino que fueron más allá y consideraron que había tan poca unión entre estas subpersonalidades que era imposible el reagruparlas dentro de una misma alma. Dividieron a la sique humana en siete Po y tres Hun, reconociendo, de esta manera, que cada parte tenía una existencia independiente. El Po y el Hun tienen naturalezas radicalmente opuestas. Vienen de diferentes lugares y, como lo veremos más adelante, tienen diferentes destinos después de la muerte. No forman parte de la misma alma o espíritu, sino que son diferentes ‘cosas’ que vienen de diferentes lugares. Se mantienen unidos sólo mientras el individuo esté vivo y se separan de nuevo cuando muere.

Más aún, los chinos describen la existencia humana como un antagonismo permanente entre el Hun y el Po, en donde el Po intenta constantemente suprimir al Hun. Las proporciones se indican claramente (siete contra tres), lo que resulta en una manera interesante de cuantificar la naturaleza humana. Sin embargo, sería muy simple el intentar limitar este antagonismo entre el Hun y el Po como si fuera una pelea entre las tendencias sicológicas del ‘bien’ y el ‘mal’. Ya que no es sólo en el Po en donde se encuentran el enojo y el odio, sino también la dicha y el amor (condicional). Esto indica que la perspectiva del Hun–Po no está únicamente basada en la moral, sino en un entendimiento más profundo de la variedad de partes que constituyen a un ser humano. 10 Con esto no queremos decir que, según lo que los chinos de la antigüedad han observado, no hay nada permanente o eterno en el ser humano, según. En su sistema, el Shen es el que es considerado como el equivalente del Ser Superior, o Espíritu. No obstante, los chinos tenían una percepción muy clara de la separación entre el Espíritu y el alma – o mejor dicho, Espíritu y almas. Ellos veían a las almas como partes de ellos mismos, así como nosotros vemos nuestros órganos: sí, importantes, pero separados, transitorios, y hasta cierto punto reemplazables.

3.3 Kuei, o entes

Mientras un individuo esté con vida, el Hun y el Po se mantienen unidos y sus interacciones resultan en las diferentes modalidades de la vida sicológica. Sin embargo, en el momento de la muerte, el Po y el Hun se dice que se separan, de una manera que asemeja la fragmentación astral descrita en el próximo capítulo. En el modelo chino, después de la muerte y debido a la polaridad descendiente, el Popermanece unido a la tierra. Mientras que el Hun, debido a la tendencia que tiene a moverse hacia arriba, asciende a los mundos espirituales, siguiendo al Shen (que equivale al Ser Superior o Ego Superior). Después de la muerte, una vez llevada a cabo la separación de las diferentes partes que constituyen al ser humano, estas partes dejan de llamarse Po y Hun, para ahora llamarse Kuei y Shen.

Shen es el Espíritu, el lado trascendental del ser humano. 11 La palabra también puede significar ‘Dios’, el ‘Espíritu Supremo’, todos los ‘espíritus celestiales’ o también ‘milagroso’ o ‘sobrenatural’. Sin embargo, debido a costumbres en el uso del lenguaje, Shen también se utiliza con el significado de ‘alma’ sin tener una definición muy precisa. Por ejemplo, cuando se habla de los diez espíritus o almas, o de los cien espíritus (Bai Shen), se utiliza la palabra Shen. 12 Después de la muerte se dice que todas o al menos algunas partes de Hun siguen a Shen en el camino de la ascención.

El resto de las almas o espíritus, por decir el Po y posiblemente partes del Hun, permanecen en el plano físico y se convierten en el Kuei. 13 Por lo tanto Kuei, o los fragmentos de la sique del difunto, se quedan en la esfera de la existencia humana, o muy cerca de ella, mientras que el Shen y el Hun se van hacia los mundos espirituales que están completamente alejados del alcance de los seres humanos. Los chinos de la antigüedad hablaban de Kuei como las ‘almas errantes’ o los vestigios del muerto: espíritus avaros e insatisfechos. El Kuei necesita ser alimentado y pacificado con las ofrendas, de lo contrario hostigará a los vivos. En la literatura china existen muchas historias acerca del Kuei, de las cuales se tiene el siguiente ejemplo.

Un día un jinete de la guardia imperial estaba cazando en el campo cuando pasó junto a un pozo, de donde un anciano sacaba agua. El caballo de pronto perdió el control y empezó a galopar frenéticamente. Antes de que el guardia pudiera hacer algo, el caballo golpeó al anciano, empujándolo al pozo. Unos segundos después, el jinete recobró el control del animal y salió huyendo a toda prisa.

El relato no termina aquí. La siguiente noche, el anciano apareció en forma de espectro en la casa del guardia y comenzó a romper los platos, destrozó las ventanas de papel, insultó y aterrorizó a toda la familia. Todos comprendieron inmediatamente que se trataba de un Kuei. El guardia intentó pedir disculpas: “No fui yo. Fue mi caballo quien lo empujó al pozo.” El Kuei contestó: “¡Qué deshonra a tus ancestros, tú, sinvergüenza asqueroso! ¡Tal vez fue tu caballo quien me empujó al pozo, pero fuiste tu quien huyó sin siquiera intentar ayudarme a salir!” Y así: el poltergeist–Kuei continuó destrozando lo que estaba a su paso. La familia entera se arrodilló prometiéndole ofrendas al Kuei si los perdonaba. “Eso no es suficiente,” dijo el Kuei, “Quiero que ustedes hagan una tablilla con mi nombre y que me ofrezcan exactamente los mismos rituales que hacen para sus propios ancestros.” Ellos aceptaron. El Kuei les dió su nombre para hacer la tablilla. Cada día, la familia hizó el ritual y puso las ofrendas. Y así el Kuei se mantuvo en silencio.

En los años que siguieron, el guardia evitó cuidadosamente pasar por el área del pozo. Pero un buen día, mientras escoltaba al emperador, no tuvo más remedio que visitar el lugar. Para su sorpresa, el mismo hombre estaba cerca del mismo pozo. El guardia entró en pánico, pero sus deberes le impidieron salir huyendo. El anciano lo reconoció inmediatamente, se precipitó hacia el hombre y lo derribó del caballo. El guardia estaba tan asustado que no pudo defenderse mientras el anciano lo golpeaba con un palo. “¡Allí estás bandido despiadado!, dijo el anciano. “¡Por fin te encontré!” Todos los demás jinetes se burlaban de su camarada, quien era un hombre bastante grande y que, sin embargo, no se había podido defender de un anciano decrépito que lo insultaba y golpeaba.

“Pero, pero…”, protestó el guardia, “¿acaso mi familia no le puso ofrendas diariamente? ¿acaso no pusimos la tablilla con su nombre?”

“Ofrendas, ofrendas, ¿qué ofrendas?”, respondió el anciano. “¿Está queriendo insultarme más de lo que ya lo ha hecho al pretender que soy un Kuei?”

De pronto, el anciano comprendió lo que había sucedido, se tranquilizó y dejó libre al guardia. El día siguiente, fue a visitar a la familia del guardia, a quien no tuvo dificultad de encontrar ya que la aldea entera se burlaba del jinete. Los miembros de la familia se aterrorizaron al ver al anciano venir. Pero, este los consoló diciendo: “No teman, ¡no soy un Kuei! “Enséñenme la tablilla.” Después de verla, el anciano exclamó: “¡Este no es mi nombre!”

Desde el principio, el incidente había sido obra de un malévolo Kuei. El Kuei asustó al caballo y después tomó la forma del anciano para crear estragos en la casa de la familia del guardia. Al hacer esto el Kueihabía encontrado una casa para vivir y había recibido sus ofrendas diariamente por varios años.

El anciano, quien practicaba algo de magia en sus tiempos libres, rápidamente hizo un conjuro para deshacerse del Kuei. Inmediatamente después se escuchó un rugido siniestro, entre agonía y carcajada. Y así, el Kuei nunca volvió. 14

En la China antigua los Kuei no sólo eran parte de la literatura y del folklore sino también de la vida diaria. En todos los asuntos y áreas de la vida era costumbre el tomar en cuenta a los Kuei y hacer rituales para protegerse de sus hostiles procederes. Como se ha dicho antes, el arte de la medicina reconocía a los Kuei como un factor causantes de enfermedades. De esta manera, de entre los 361 puntos de los 14 principales meridianos de acupuntura, 17 tienen la palabra Kuei como parte del primero o segundo nombres. También dentro del gobierno se tomaban en cuenta a espíritus de todos tipos y, de vez en cuando, se les dedicaban rituales para pacificarlos. Estos rituales eran considerados indispensables para asegurar la paz y prosperidad del reino.

Y en el largo plazo, ¿qué ocurre con el Kuei? De acuerdo a los chinos de la antigüedad, el Kuei no era inmortal. Su existencia era limitada y duraba hasta donde llegara su vitalidad. Después se disolvía. Lo que de la tierra es, a la tierra regresa; se vuelve composta y se reintegra en un ciclo universal.

3.4 Los cuerpos sutiles en pocas palabras

Para poder tener una adecuada dicusión acerca de los entes, deberemos definir ciertos términos.

El Qi, o fuerza vital, corresponde a lo que las corrientes esotéricas de occidente llaman el etérico. El cuerpo etérico es por lo tanto la envoltura hecha de fuerza vital. El equivalente de la ‘envoltura hecha de prāṇa‘, o ‘prāṇa–maya–kośa‘ de la tradición india. De la misma manera en que los chinos observan al Qi impregnando el cuerpo físico en su totalidad, lo mismo sucede con el cuerpo etérico. Por ejemplo, uno podría tomar el ejemplo de la esponja (el cuerpo físico) empapado por el agua (el cuerpo etérico). Sin embargo, el cuerpo etérico también se extiende más allá de los límites del cuerpo físico. En la medicina tibetana, a veces se aplica acupuntura en puntos situados más allá de los límites de la piel, ¡es indoloro!

Los espíritus que los chinos llaman Po y Hun tienen correspondencia con lo que las corrientes esotéricas de Occidente llaman el cuerpo astral. 15 En resumidas cuentas, el cuerpo astral puede definirse como el nivel en el que tienen lugar los pensamientos y las emociones. Podríamos definirlo como el vehíclo de nuestra conciencia mental, que incluye la vida emocional.

La parte inmortal de los seres humanos es el Ser Superior, que nosotros llamaremos el Ego, o Ego Superior. Aquí, el Ego se escribe con E mayúscula para diferenciarlo del pequeño ego. 16

Esto nos da la oportunidad de presentar un modelo simple en el que se pueden distinguir cuatro partes básicas en los seres humanos: el cuerpo físico, el cuerpo etérico, el cuerpo astral y el Ego. Para el presente propósito consideraremos las palabras Ego, Ego Superior, Ser, Ser Superior y Espíritu como sinónimos.

Como antecedente a las discusiones de los siguientes capítulos, he aqu? un diagrama que indica la naturaleza de las energías perversas y entes en los cuerpos sutiles.

FISICO ETERICO ASTRAL EGO
ROCAS
PLANTAS
ANIMALES
SERES HUMANOS
ENTES
ENERGIAS PERVERSAS

 


 

Entes, Parásitos del Cuerpo Energético

CAPITULO 4

FRAGMENTOS

4.1 Cuerpo físico–cuerpo etérico y cuerpo astral–Ego

En el capítulo anterior describimos como los seres humanos se componen de cuatro partes:

  • un cuerpo físico;
  • un cuerpo etérico, o capa de fuerza vital
  • un cuerpo astral, o capa de consciencia mental (pensamientos y emociones)
  • un Ego, (o Ego Superior, Ser, Ser Superior, o Espíritu)

En la práctica, estas cuatro partes pueden agruparse en dos pares: por un lado, los cuerpos etérico y físico, y por el otro, el cuerpo astral y el Ego.

Siempre y cuando la persona esté con vida, los cuerpos físicos y etéricos permanecen unidos entre sí. El etérico es la vida del físico, el cual no podría sobrevivir sin el primero. En raras ocasiones, por ejemplo cuando se le adormece un brazo o una pierna, una parte de su etérico se desplaza temporalmente fuera de su físico. El doloroso hormigueo que viene después, cuando la persona empieza a mover la extremidad, indica que el etérico está regresando a la parte física que le corresponde. Desde luego que esta separación es parcial y transitoria. Las separaciones completas no son del todo imposibles pero ocurren en muy raras ocasiones.

Hay, sin embargo, una situación excepcional en la que ocurre un fuerte grado de separación entre el etérico y el físico. En algunas iniciaciones, parte del entrenamiento esotérico de antiguas escuelas de misterios, los candidatos eran sometidos a trances profundos (parecidos a la muerte) por un cierto período de tiempo (generalmente tres días), durante los cuales eran llevados a viajar por los mundos espirituales. Una vez que el viaje de tres días había terminado, los candidatos eran regresados de nuevo a su cuerpo. A estas personas se les llamaba iniciados debido a todo lo que habían visto.

Sin embargo, a no ser por circunstancias tan extraordinarias como ésta, el cuerpo físico y el etérico nunca se separan mientras la persona esté con vida. Es sólo después de la muerte física (debido a la partida final del cuerpo astral y el Ego) que el cuerpo entero empieza a disolverse en el mundo etérico, abandonando así el cuerpo físico, el cual empieza a descomponerse. Después de la muerte, el destino de estas dos envolturas se asemeja: cada una es disuelta y reabsorbida por su medio ambiente. El cuerpo físico regresa al mundo físico, mientras que el cuerpo etérico regresa al mundo etérico.

Así como los cuerpos etérico y astral nunca se separan bajo circunstancias normales, pasa lo mismo con el cuerpo astral y el Ego. Desde un punto de vista experimental, esto corresponde al hecho de que la mayoría de la gente no puede discernir entre el Ser Superior y sus propios pensamientos. El Ego (o Ser Superior) es la capa en la que se encuentra la consciencia de uno mismo. El cuerpo astral es la capa de la consciencia mental, es decir los pensamientos y las emociones reactivas – y el cuerpo astral está enmarañado alrededor del Ego, como una telaraña. Por lo tanto, cuando las personas cierran sus ojos e intentan estar en silencio, no pueden contactar al Ser, no pueden percibir nada más que pensamientos. Los movimientos continuos en sus cuerpos astrales se traducen en actividad mental permanente, lo que actúa como pantalla que bloquea al Ser.

Ego Complejo
Superior
Astral
Etérico Complejo
Inferior
Físico

En términos de los cuerpos sutiles, el desarrollo espiritual puede verse entonces como un proceso encaminado a separar el cuerpo astral del Ego por medio del cual uno puede estar consciente del Ser. En otras palabras, para encontrar al Ser, uno deberá desenredarlo del cuerpo astral. O, para tomar un ejemplo citado con frecuencia en la tradición india, mientras no se haya alcanzado la realizaciòn del Ser, este Ser y el cuerpo astral permanecerán tan mezclados como agua y leche dentro de un vaso.

Hablando de las situaciones normales de la vida, es posible ordenar a los cuatro vehículos en dos grupos: un ‘complejo inferior’, que abarca a los cuerpos físico y etérico, y un ‘complejo superior’, que abarca al cuerpo astral y al Ego.

4.2 Dormir, muerte y el cuerpo astral

Para entender algunos de los principales mecanismos relacionados con los entes, es esencial el tener una imagen clara de lo que le sucede al cuerpo astral durante el sueño y después de la muerte. El hecho más aparente acerca del sueño es que se le acompaña de una pérdida de la consciencia. La consciencia corresponde a los dos vehículos superiores: el cuerpo astral (consciencia mental) y el Ego (consciencia de uno mismo). Por lo tanto, en términos de los cuerpos sutiles, lo que sucede durante el sueño es que el cuerpo astral y el Ego pierden interés en los cuerpos físico y etérico, y dirigen sus actividades hacia las diferentes esferas. De hecho, la consciencia no se pierde durante el sueño, sólo toma otra dirección.

Durante el período de vigilia, el cuerpo astral superior (cuerpo astral + Ego) impacta en el complejo inferior (cuerpos físico + etérico) y es así como reconoce al mundo físico. Durante el sueño, el complejo superior se desconecta del inferior y redirige sus actividades hacia los mundos astrales.

Debemos aclarar que la realidad multifacética del dormir y los sueños pueden resumirse tan solo vagamente con diagramas tan simples. Hay algunos otros mecanismos que ocurren simultáneamente. Puede haber varios grados de separación entre los complejos inferior y superior, dependiendo de la profundidad del sueño y del nivel de desarrollo del individuo. Las separaciones pueden también ocurrir entre las diferentes subcapas del cuerpo astral. En pocas palabras, un mapa no puede describir un país en su totalidad.

En términos de cuerpos sutiles, los mecanismos relacionados con la muerte son una extensión de aquellos que tienen lugar durante los períodos de sueño. Mientras uno duerme, ocurre a una separación transitoria de los complejos superior (CA + Ego) e inferior (CF + CE). En el momento de la muerte ocurre una separación final. El cuerpo astral y el Ego emprenden su viaje, abandonando a los cuerpos físico y etérico. Lo mismo que durante el sueño, la consciencia (que en nuestro sistema corresponde al cuerpo astral y al Ego) no se pierde, simplemente está en otro lugar. En lugar de permanecer conectada al mundo físico, viaja en los mundos astrales y después en los mundos del Ser.

4.3 Funciones y estructuras correspondientes en los cuerpos sutiles

Poco tiempo después de la muerte, antes de la partida hacia los mundos astrales, ocurre un proceso esencial: el momento en que el cuerpo astral se fragmenta. Así como en el modelo chino el Po y el Hunse separan, de la misma manera el cuerpo astral literalmente se hace pedazos. Para poder entender este proceso, tomemos unos minutos examinando el modelo que forma una parte importante en la creación de muchos entes.

El concepto de cuerpos sutiles nos invita a reconsiderar la forma en que vemos diferentes funciones como son el pensar, sentir, y las reacciones emocionales que como seres humanos exhibimos de la mañana a la noche. Desde un punto de vista convencional, no hay nada más abstracto e intangible que un pensamiento. Sin embargo, desde el punto de vista de los cuerpos sutiles, un pensamiento es una forma tangible hecha de materia astral. Puede verse y sentirse, palparse – una vez desarrollado el órgano no físico adecuado que permite percibirlos, el tercer ojo. El hecho de que la mayoría de la gente tenga la idea de que los pensamientos son abstractos y con poca sustancia, nos indica que existe la incapacidad de percibir más allá de la esfera física.

Los cuerpos sutiles nos llevan a considerarlo todo en términos de estructura y materia– no sólo aquella materia física, sino también la materia sutil que incluye a las sustancias etéricas y astrales, y a toda una gama de sustancias no físicas más refinadas. Este enfoque en la materia hace que el sistema de cuerpos sutiles sea la piedra fundamental de la alquimia interior, tomando en cuenta que la alquimia es fundamentalmente el arte de elevar el nivel de vibración de la materia. La alquimia interior es una forma de trabajo de auto– transformación mediante el cual uno toma consciencia de las frecuencias sutiles de la materia que están detr?s de todas las funciones, ya sean fisiológicas, sicológicas, o espirituales.

Es así como en los términos de cuerpos sutiles, la vida no es un principio abstracto si no la calidad intrínseca de la materia etérica. La vida es la función y la materia etérica es la estructura. De igual manera, en una octava superior, la gama completa de funciones sicológicas pueden comprenderse como formas y ondas en el cuerpo astral. ¿De qué es de lo que estamos conscientes cuando experimentamos una emoción? Percibimos a la emoción en sí misma, es decir el enojo, la frustración, consternación, etc., y percibimos ciertas modificaciones físicas que acompañan a la emoción, como tensión muscular y un aceleramiento en los latidos del corazón. Estas respuestas fisiológicas son obvias consecuencias de la emoción.

Lo que generalmente la gente no comprende es que, la emoción en sí es una consecuencia. Las emociones que las personas sienten, no son las ‘emociones originales’, es decir, ondas astrales en sus cuerpos astrales, sino el reflejo de estas ondas. La emoción empieza en el cuerpo astral y luego hace eco en el sistema nervioso del cuerpo físico. Cuando la gente experimenta emociones, lo que siente es el reflejo físico, no la onda astral original. Este modelo, el cual es muy similar al mito de la cueva de Platón, nos ofrece pistas para entender por qué la mayoría de las personas no puede lidiar con sus emociones: ¡simplemente no pueden percibirlas! Viven en un mundo de causas y efectos, sino es que de sombras, sin comprender los motivos reales de esos movimientos internos. Mientras que uno siga lidiando con las consecuencias y no las causas, no habrá una transformación real.

Este proceso de reverberación, o eco, debe siempre recordarse cuando se desee entender al cuerpo astral. El cuerpo astral es la capa de los pensamientos y de las emociones– las emociones y pensamientos ‘verdaderos’, no los que la gente comúnmente percibe. Lo que las personas perciben son solamente los pensamientos y emociones que hacen eco, lo que equivale al reflejo de las formas astrales en el sistema nervioso. De esta manera, si el cuerpo astral es la capa de la consciencia mental, lo que la gente experimenta durante el estado de vigilia no es es la consciencia mental, sino la ‘consciencia mental física’, lo que es lo mismo que el reflejo físico de la consciencia mental astral.

Es importante reflexionar acerca de este proceso de reverberación, ya que ocurren algunas distorsiones importantes en el momento en que la emoción se refleja. De hecho, ocurre una distorsión mayor ya que el cuerpo astral almacena una gran cantidad de emociones latentes y recuerdos, mientras que la consciencia física solamente recibe unas cuantas ideas y emociones de vez en cuando. En otras palabras, la consciencia mental física refleja solo diminutas partes de lo que el cuerpo astral contiene.

Visto desde la consciencia física mental, el cuerpo astral es como un caleidoscopio que presenta el siempre cambiante patrón de pensamientos y emociones, resultando así en los constantes cambios de estados de ánimo y pensamientos en la mayoría de los seres humanos. Desde la perspectiva de los cuerpos sutiles, es fácil entender por qué es posible sentirse de pronto muy contento o muy triste, sin ninguna causa externa. El efecto caleidoscopio es tal que la consciencia mental física es generalmente reencauzada de una parte del cuerpo astral a otra, reflejando de esta manera emociones completamente distintas.

Algunas personas son bastante buenas para manipular este efecto. Cuando cierta emoción o deseo los molesta, simplemente se desconectan. Le dan la vuelta al caleidoscopio y redirigen la consciencia mental física hacia otra parte de su cuerpo astral, y entonces olvidan el problema. De hecho, la mayoría de la gente que dice que puede ‘transmutar’ sus deseos y emociones no hacen más que desconectarse. En lugar de verlos, simplemente se desconectan de ellos redirigiendo la consciencia mental física hacia otra parte del cuerpo astral que ofrezca menos confrontación. Realmente, esto no tiene nada que ver con transmutaciones, es más bien una represión. El deseo o la emoción permanecen intactas en algun rincón oscuro del cuerpo astral, sino es que en dado caso, se refuerzan más que suprimirse.

Mientras uno permanece con vida, la existencia consciente ocurre dentro de la esfera de lo físico. Esto significa que uno sólo percibe la consciencia mental física y que muchos aspectos escondidos del cuerpo astral se manifiestan a través de sueños o actos subconscientes. Sin embargo, en el momento de la muerte, el sistema nervioso físico deja de funcionar. La máscara de la consciencia mental física se desintegra y la existencia consciente es proyectada a la esfera astral. Las personas que han fallecido, al haber perdido los dos vehículos inferiores (cuerpos físico y etérico), viajan a través de los mundos astrales con su cuerpo astral y el Ego. Aqui ya no pueden engañar a nadie, deben enfrentarse al cuerpo astral como es en realidad.

En la práctica, esto significa que todos los deseos reprimidos y las emociones latentes se precipitan a la consciencia del muerto. Es ahí en donde las personas que dicen que han transmutado sus emociones se dan tristemente cuenta de que en realidad no habían lidiado con éstas, y que además las reforzaron al intentar suprimirlas. Las emociones latentes y los deseos de pronto se vuelven claramente visibles. Aparecen en frente de las personas fallecidas en formas amenzantes y aterradoras. La experiencia es parecida a sentir una picazón inmensa y deseos ardientes hacia cosas que ya se no pueden obtener. Muchas escuelas esotéricas han visto esta fase de purificación del cuerpo astral como el ‘purgatorio’ del que hablan algunos escritos religiosos. Es de observarse que con este acercamiento, ¡estamos muy lejos de los clichés que aluden a eternos infiernos llenos de demonios diminutos que castigan a los muertos! Primero que nada, la fase del purgatorio es transitoria y, tan pronto como la purificación ha sido alcanzada, los muertos continúan su camino hacia los magestuosos mundos del Espíritu. En segunda, si los muertos se sienten amenazados, es nada más y nada menos debido a sus propios deseos y a las emociones que estaban latentes. El proceso es bastante mecánico, y sin ninguna connotación moral. Las fuerzas (deseos y emociones) han sido reprimidas y comprimidas dentro del cuerpo astral. Tan pronto como el caparazón de la consciencia mental física se desintegra con la muerte, esas fuerzas que han sido comprimidas, estallan como si hubieran estado dentro de una caja de sorpresas.

Otro punto importante es que la fase del purgatorio no tiene que ser un viacrucis. Será una etapa de mucho dolor sólo si durante la vida no se ha trabajado con el cuerpo astral, porque estará lleno de deseos y emociones que quieren salir urgentemente. Pero si se ha alcanzado una catársis en vida, si se ha trabajado con éxito en buscar una autotransformación que incluya una exploración de las emociones, entonces la etapa del purgatorio pasará con rapidez y sin mayor impacto. Además, después de cierto nivel de transformación, simplemente no se dá una etapa de purgatorio después de la muerte. Los asuntos que estaban pendientes en el nivel del cuerpo astral se han resuelto y por lo tanto la transición hacia los mundos del Espíritu se da tranquilamente y sin trabas.

En sánscrito la palabra que se utiliza para denominar a las tendencias latentes del cuerpo astral es samskara. 17

4.4 En el nivel astral, usted no es una persona, usted es una multitud

Otra tergiversación importante viene del reflejo de la consciencia mental del cuerpo astral en la consciencia mental física – la segunda induce un falso sentido de unión. La mayoría de la gente tiende a pensar que son sólo una persona, con sus gustos y disgustos, sus deseos, miedos, y las emociones de diferentes tipos. Sin embargo, la impresión de ser una persona no se basa en la percepción del Ser verdadero, de la cual generalmente no existe una consciencia– ya que para encontrar al Ser, es necesario recorrer un largo camino. Para la mayoría de la gente, la percepción de ellos mismos es en realidad la percepción del cuerpo astral, o mejor dicho, el reflejo del cuerpo astral en la consciencia mental física.

Aquí es en donde ocurre una interpretación errónea. Si las personas llegaran a ver al cuerpo astral por lo que realmente es, lo que verían no es sólo a una persona sino a muchas, las cuales podrían llamarse subpersonalidades o personajes. La palabra subpersonalidad puede ser objeto de malas interpretaciones, ya que da la idea de que una sola personalidad se ramifica en varias subdivisiones. En realidad, estas subpersonalidades son más como una muchedumbre de personajes que tienen muy poco en común. Se asemejan más a pájaros de diferentes especies reunidas artificialmente en una jaula, todo el tiempo compitiendo y peleando entre sí, que a las diferentes provincias de un estado.

De esta manera un personaje puede ser amante de la naturaleza y las artes, y extasiarse visitando un museo o al ver un colorido paisaje. Otro personaje puede estar hambriento de poder y empuja a la persona a quedarse tarde en el trabajo, buscando cualquier oportunidad para lograr sus ambiciones. Otro personaje quisiera ser ermitaño y añora una vida espiritual recluído en un monasterio. Pero, otro personaje ama el tener relaciones sexuales apasionadas y sería infeliz estando en un monasterio. Cada personaje tiene sus propias añoranzas y aspiraciones, y se concentra en controlar la vida de la persona.

Visto estructuralmente– desde el punto de vista de los cuerpos sutiles– esta multitud de personajes corresponde a un mosaico formado por partes astrales. El cuerpo astral está constituído por pequeños pedazos; no es una unidad en sí. En el griego antiguo, el significado de la palabra utilizada para decir personaje es estampa, una impresión tallada. Cada personaje se imprime en cierta área del cuerpo astral y la comunicación y la conexión entre cada área es casi inexistente.

Por ejemplo, si usted decide aprender japonés y contabilidad para reforzar a esa parte que busca tener poder, la información que usted memoriza se imprime en su cuerpo astral en cierta parte relacionada a ese personaje. Si aprende a tocar el oboe y pasa sus vacaciones en Florencia, la experiencia relacionada con visitar museos y el paquete musical se imprimirán en aquella parte del cuerpo astral que tiene que ver con el ser amante de la naturaleza, y así sucesivamente. Usted puede creer que es la misma persona la que aprende contabilidad que la que visita los museos en Italia, pero esto es mera ilusión. En realidad son dos personas distintas que comparten el mismo ambiente astral. Sólo el hecho de que estas dos personas se ven reflejadas en la misma consciencia mental física, crea la ilusión de ser una sola persona. En el nivel astral, usted no es una persona, es una multitud.

Algunas personas tienen bastante éxito desarrollando un personaje en particular a expensas de los otros. Uno de sus personajes impone sus deseos y empieza a convertirse en el dictador, y toda su vida toma la dirección impuesta por éste. Por ejemplo, el personaje con sed de poder se convierte en el dictador, y esto lleva a que la persona piense si quiera en tener más vacaciones visitando los museos de Europa, o en hacer algún retiro en un monasterio– sólo quiere trabajar. Mientras más éxito tenga este personaje, más refuerza y consolida su posición. Visto desde fuera, este tipo de persona parecerá ser bastante centrada y estar enfocada en sólo una cosa, sabiendo exactamente que es lo que quiere y utilizando todos sus recursos para obtenerlo. Sin embargo, en términos de cuerpos sutiles, esto no significa que se ha logrado una integración. El cuerpo astral todavía es un mosaico hecho de pequeños pedazos. Lo que ha sucedido es que un parte específica del astral ha crecido más que los otras. Los otros pedazos no están en armonía con el pedazo dictador: están reprimidos y hambrientos.

Si hay un gobernante que puede armonizar e integrar a la multitud, es el Ego (Ser Superior, Ser o Espíritu). Mientras más brille el Ego como Sol en el centro de gravedad del cuerpo astral, más podrán los diferentes personajes trazar sus órbitas alrededor. En lugar de buscar tener éxito alcanzando sus propias ambiciones, los pedazos empezarán a trabajar en torno al Ser Superior. Este proceso también corresponde a los cambios estructurales que ocurren en el cuerpo astral. El proceso de integración comienza en el momento en que se le quita el velo al Ser; un nuevo cuerpo astral empieza a desarrollarse. En este nuevo cuerpo astral, o transformado, las diferentes partes son permeadas con la luz del Ser. Como consecuencia, no sólo se establece alrededor del Ser, sino que se une a él.

Estas reflexiones acerca de los cuerpos sutiles nos llevan a distinguir entre dos conceptos de unidad en el ser humano. Uno es falso, nada más que una apariencia, la ilusión de ser ‘una persona’ porque, en realidad, el multifacético cuerpo astral no es más que un reflejo de una consciencia mental física. El otro concepto se refiere a la verdadera integración que se ha desarrollado gradualmente con la comprensión del Ser, y la difusión de su luz en todas las partes del cuerpo astral.

En términos de hermética, el Sol corresponde al Ego y el metal asociado con el Sol es el oro. En la obra alquímica el convertir metales base en oro, puede comprenderse como la penetración y unificación del cuerpo astral (y más tarde de los vehículos restantes) por la luz del Ego.

4.5 La fragmentación del cuerpo astral después de la muerte

¿Qué es lo que ocurre en el momento de la muerte? Lo que ocurre es una separación entre el complejo superior (cuerpo astral + Ego) y el inferior (cuerpos físico + etérico). El cuerpo etérico empieza a disolverse en el éter universal. De igual manera, el cuerpo físico empieza su proceso de descomposición.

En este momento, el sistema nervioso central cesa de operar de la misma manera que la consciencia mental física. Cuando la consciencia mental física termina, la ilusión de ser una sola persona también se acaba. Los muertos de pronto se dan cuenta de que su naturaleza astral es una multitud de personajes. Al no existir el caparazón ilusorio de la consciencia física mental, ya no hay nada que permita que los pedazos de cuerpo astral permanezcan artificialmente conectados entre sí. El único pegamento que queda para mantener a estos pequeños pedazos unidos, es el Ego. Como consecuencia, los únicos pedazos astrales que permanecerán unidos son aquellos a los que la luz del Ego tocó en vida. Para la mayoría de las personas, esto no es mucho ya que se han olvidado de buscar al Ser. A lo largo de sus vidas, el Ser se ha mantenido como una princesa durmiente en las profundidades de su personalidad – o mejor dicho, de la multitud de personajes. El Ser no ha sido invitado a formar parte en la vida de los personajes; el matrimonio alquímico del cuerpo astral y el Ser no ha ocurrido. Solamente algunas partes diminutas del cuerpo astral han sido permeadas por el Ego. Por lo tanto, suenan las campanas de la muerte: la mayor parte de lo que forma al cuerpo astral se hace pedazos. El mosaico de pedazos se convierte en polvo astral y fragmentos que viajan a la deriva en ese espacio astral.

Viéndolo como una experiencia, el estallido del cuerpo astral después de la muerte resulta ser bastante dramático. Aquí, usted se encuentra flotando en el espacio astral, siendo despojado de la sustancia astral que tenía en vida. Usted ve como aquella parte de su ser que hablaba japonés se desprende y emprende vuelo en una dirección. Luego ve como otro pedazo, al que le gustaba tocar el oboe, se desprende y emprende su propio vuelo. Y luego, ve como aquella parte a la que le encantaba el sexo se desprende y sigue su propio camino. Todos estas partes son como extremidades de su cuerpo astral que se desprenden y empiezan a flotar en el espacio. Además de estos fragmentos principales, una fracción importante de su cuerpo astral se derrumba y convierte en polvo que se esparce en el espacio astral universal.

¿Por qué algunos pedacitos se deshacen por completo, mientras que otros permanecen casi intactos? Esto tiene que ver con cuán construídos y cristalizados están los personajes, es decir, cuán profundo se hayan impreso en la sustancia astral. Si, por ejemplo, un día usted pensó en aprender a tocar el piano, luego se compró un piano e intentó tocarlo por algunas semanas antes de dejarlo por completo, la impresión correspondiente en sus cuerpos sutiles es débil. Después de la muerte, durante el estallido del cuerpo astral, el ‘pedazo pianista’ se disuelve conviertiéndose en polvo astral sin carácter propio. Por otro lado, la situación es muy diferente si por años ha anhelado el tener un piano, ha trabajado duro para poder comprarlo y después ha practicado con pasión, o si comenzó a practicar a la edad de cinco y tocó el instrumento por horas y horas diariamente. Su dedicación y su intensidad habrán creado una impresión profunda en la sustancia astral. Se ha generado un fragmento astral estructurado, coherente y cristalizado. Después de la muerte, cuando el fragmento se separa de usted, no se convertirá en polvo astral. Permanecerá en el espacio astral como un fragmento astral de pianista.

De lo que hemos hablado anteriormente podemos entender cómo algunas emociones y patrones de comportamiento tenderán a crear fragmentos más coherentes y persistentes que otros. Para que un fragmento se cristalice debe haber cierta repetición e intensidad. Todo lo relacionado al sexo y la nutrición, o las adicciones de todos tipos, crean cierta activación repetida e intensa en el cuerpo astral. Estas profundas huellas astrales se convierten en fragmentos coherentes y sólidos después de la muerte.

Por ejemplo, supongamos que usted es alcohólico o adicto a la heroína. Después de la muerte, la parte de su cuerpo astral que era adicta a la droga podría bien escaparse de convertirse en polvo astral. Mientras más intensa es la adicción, más sólido y persistente será el fragmento astral. O si usted era una persona que no podía vivir sin tener relaciones sexuales (hoy en día esto es aplicable a más de una persona), el deseo correspondiente no se extinguirá en su cuerpo astral. El fragmento o los fragmentos que tienen que ver con su vida sexual se desprenderán de su estructura, pero continuarán deseando tener sexo mientras permanecen flotando en el espacio.

Como se ha discutido antes, si durante la vida se ha reprimido y sepultado en la profundidad del cuerpo astral un deseo muy fuerte, en el momento de la muerte, éste reaparecerá como un resorte en una caja de sorpresas. Por lo tanto, no sólo los malhechores, alcohólicos y drogadictos son los que liberan fragmentos impregnados con los deseos y pasiones más violentas, sino también aquellas personas que parecen ser ‘buenas y decentes’, ya que han pasado su vida reprimiendo sus deseos. Algo maravilloso en el proceso de muerte es que no hay cabida para las trampas. Al morir, los individuos son desenmascarados y su destino futuro depende de lo que realmente son y no de las apariencias que han construído durante sus vidas.

Por supuesto que los fragmentos astrales liberados después de la muerte no se relacionan solamente al sexo, la comida o las adicciones. Cualquier disposición mental o emocional intensa crea un fragmento. En sí, es la intensidad la que favorece la cristalización de estos pedazos. Si observa las ‘intensidades astrales’ (emociones, deseos, etc.) de la mayoría de la gente alrededor suyo, fácilmente se dará cuenta de qué es lo que los fragmentos correspondientes querrán después de la muerte.

En conclusión, si vemos el destino global del cuerpo astral después de la muerte, podemos dividirlo en tres partes: una fracción de cuerpo astral que permanece unida el Ego, el cual sigue su camino hacia los mundos intermedios; una parte bastante grande que se convierte en polvo astral sin carácter propio, y; varios minúsculos pedazos que se desprenden y flotan en el espacio en forma de fragmentos.

4.6 Un pequeño paréntesis acerca de la reencarnación

La fragmentación del cuerpo astral después de la muerte es bastante congruente con el hecho de que bajo circunstancias normales, la mayoría de las personas no pueden recordar sus vidas pasadas. Al morir, la mayoría de los recuerdos se quedan en los fragmentos o se convierten en polvo y se pierden. Lo que reencarna es el Ego, con unos cuantos hilos del cuerpo astral que se quedaron unidos a íste. Antes de regresar a un nuevo cuerpo físico, el Ser recopila material astral nuevo a su alrededor creando así un nuevo cuerpo astral.

En cuanto a la memoria, ésta permanece en el Ego y en algunos pedazos astrales de la vida anterior que encontraron la manera de quedarse unidos. Sin embargo en la siguiente vida, la mayoría de las personas nunca podrán acceder a ella. Sin contar algunos casos excepcionales, es sólo a través del trabajo personal, que es posible llegar tan profundo como para encontrar la verdadera consciencia del Ser y los recuerdos ubicados a su alrededor. De no ser así, uno solamente estará consciente de las partes más superficiales del cuerpo astral, las que fueron recolectadas justo antes de reencarnar en una nueva vida.

Ahora bien, si la mayoría de los personajes estallan en fragmentos después de la muerte, ¿cómo es posible que nos quedemos con tantos personajes entre una vida y otra? Estructuralmente hablando, un personaje queda impreso en una parte del cuerpo astral. Se desarrolla gradualmente conforme se van añadiendo marcas y huellas de diferentes experiencias de vida alrededor de un núcleo central. De una manera simplificada, podemos observar que el personaje consiste en un núcleo central, cercano al Ego y de material astral conglomerado.

A: Ego
B: Núcleo del Personaje
C: Fragmento

Durante el proceso de muerte, los fragmentos se separan mientras que el ‘núcleo del personaje’ permanece unido al Ser, llevando consigo ciertas impresiones intensas recolectadas en esa vida. El núcleo del personaje en la siguiente vida empezará a generar un personaje entero a su alrededor, si es que las circunstancias cotidianas lo permiten. Lo mismo aplica para todos y cada uno de los personajes.

Por supuesto que estamos presentando todo esto de una manera simplificada. En realidad, muchos otros mecanismos sutiles tienen un papel importante dentro del fascinante viaje que lleva de la muerte a un nuevo nacimiento.


 

Entes, Parásitos del Cuerpo Energético

CAPITULO 5

FRAGMENTOS (continuación)

5.1 Fragmentos astrales

Para continuar con la descripción del proceso de fragmentació del cuerpo astral después de la muerte, el siguiente paso será entender lo que pasa con los fragmentos astrales cuando son liberados. La clave está en observar el elevado dinamismo que conservan algunos de estos fragmentos.

Por ejemplo, consideremos aquella parte del cuerpo astral relacionada con actividades sexuales. Después de la muerte, este pedazo de astral se desprende y se convierte en un fragmento que todavía desea tener relaciones sexuales. A éste no le importa si usted ha muerto; ni siquiera sabe que usted está muerto. La cuestión es que mientras usted está con vida, el fragmento ni siquiera tiene conocimiento de las demás partes – recuerde que en realidad hay muy poca comunicación entre las diferentes partes del cuerpo astral. O es posible que la acción de las otras partes estaba limitada a reprimir ese deseo sexual. El fragmento astral sexual ahora está en una posición en la que, por un lado, ya no está reprimido, y por el otro, no está satisfecho porque ya no puede disfrutar del sexo a través de un cuerpo físico, es decir, de usted. Por lo tanto, este fragmento está flotando en el espacio libremente y busca intensamente satisfacer sus deseos.

Lo mismo podría decirse del fragmento del pianista. Todo lo que quiere es tocar el piano, pero ya no hay ningún piano que tocar, ni siquiera hay manos con que tocarlo. El fragmento se va flotando en el espacio astral, buscando algo que lo satisfaga. El mismo mecanismo puede servir de ejemplo para todos los fragmentos: cada uno anhela aquello que conocía y disfrutaba mientras la persona estaba con vida. Cada uno está flotando mientras busca la satisfacción que ya no puede obtener a través de la persona viva.

Ahora, supongamos que hay una parte de usted que disfruta intensamente el tomar cerveza. Después de la muerte, el fragmento astral correspondiente flota en el espacio, sin poder obtener lo que quiere, pero deseándolo desesperadamente. En los mundos astrales, lo similar atrae a lo similar se atraen. Por lo tanto, el fragmento tomador de cerveza se sentirá automáticamente atraído a personas (vivas) que tomen alcohol. De hecho, el fragmento tomador de cerveza podría encontrar la manera de llegar a un bar o a cualquier otro lugar en donde grupos de personas estén tomando. Cuando las personas toman alcohol, cierta excitación se activa en sus cuerpos astrales. La parte de ellos que está sedienta de alcohol se emociona y empieza a vibrar cuando el ardiente líquido fluye por sus gargantas. Esta vibración puede sentirse lejos en el espacio astral, y atrae a través de cierto magnetismo al fragmento tomador de cerveza que está flotando.

Una vez que el fragmento tomador de cerveza se acerca a los bebedores, reconoce su excitación y toma parte en ella. A diferencia del mundo físico, en la capa astral, los objetos y las fuerzas no están separados. Por ejemplo, uno no necesita ser clarividente para entender que es posible que una persona comunique a otra sus emociones, aún sin usar palabras. Con sólo estar cerca de una persona que está extremadamente ansiosa o que tiene miedo, uno puede sentir su misma emoción. En términos relacionados con los cuerpos sutiles, esto tiene que ver con la comunicación de las ondas emocionales que van directamente de cuerpo astral a cuerpo astral. De igual manera, la vibración que indica esa excitación generada por los bebedores de alcohol forma un puente de comunicación directo al fragmento tomador de cerveza a través de cierto tipo de resonancia. Mientras más cerca de un bebedor esté el fragmento, más íntimimamente tomará parte en las vibraciones que produce.

Ahora bien, es de notarse que no existe nada demoníaco ni malvado en el fragmento bebedor de cerveza. Lo que hemos descrito sucede mecánicamente y tiene poco o nada que ver con conceptos moralistas. El fragmento no tiene ninguna intención consciente de hacer daño. Sólo es una pieza estereotipada de materia astral que busca repetir infinitamente eso a lo que ha sido condicionado. Así, por su misma naturaleza, buscará estar cerca de algún lugar en donde pueda encontrar a muchas personas tomando alcohol o quizás a alguna persona especifica que beba mucho. Ahora suponga que el fragmento encuentre la manera de residir permanentemente dentro del cuerpo astral de una persona que bebe en exceso: ¡sería ideal! –por supuesto, desde el punto de vista del fragmento. Para la persona, sin embargo, esto significaría que ha atrapado un ente.

Este es el primer tipo de ente: un fragmento que ha salido del estallido del cuerpo astral de una persona muerta. Como lo veremos más adelante, no todos los entes son fragmentos, aunque si conforman un gran porcentaje de éstos.

Los mecanismos son simples. Cada fragmento astral está polarizado hacia una dirección en particular. Todo lo que quiere es repetir lo que ha sido impreso en él. Mientras están flotando en el espacio, los fragmentos buscan lo que le es conocido. Como consecuencia, se sentirán atraídos hacia lugares en donde los muertos solían trabajar o vivir, y hacia miembros de la misma familia. Por ejemplo, si por años un hombre ha hecho el amor con una mujer, es bastante lógico que, después de su muerte, su fragmento (o fragmentos) astral sexual se sentirá atraído hacia la misma mujer. Y aún cuando no exista una conexión tan simple y directa como ésta, los fragmentos reconocen cierta vibración específica en la personas de la misma familia, como una especie de atmósfera que los invita a acercarse. Cuando un miembro de cierta familia muere, los parientes cercanos son los que tienen el mayor riesgo de atrapar uno de los fragmentos.

Imagine el caso de una madre que muere prematuramente dejando un hijo pequeño. El amor por los hijos es una de las emociones más intensas que un ser humano puede sentir. Este amor, por lo tanto, involucra gran parte de los cuerpos astrales de los padres. El verse en la posición desesperada de tener que dejar a un hijo sin padres, lo único que hace es añadir intensidad a esas impresiones astrales. Una vez que la madre ha muerto y su cuerpo astral ha estallado, ¿a dónde más querrán irse los fragmentos que en dirección a los hijos?

Desde luego que las circunstancias de la vida no siempre son tan trágicas. De cualquier manera, es muy común que los padres y abuelos hayan hecho una gran inversión emocional en sus propios hijos y nietos. Esto hace que estos últimos sean más vulnerables a atraer fragmentos astrales de algún pariente que ha muerto, sin importar la edad a la que muere la persona.

5.2 La capa etérica alrededor de algunos fragmentos astrales

Muchos de los fragmentos astrales que son liberados después de la muerte, están revestidos de una capa de energía etérica. La fragmentación del cuerpo astral ocurre días después de la muerte, cuando el cuerpo astral está todavía cercano al cuerpo etérico en desintegración. Esto es debido a que después de la muerte la persona no hace inmediatamente la transición a los espacios astrales distantes. Ellos permanecen cerca del cuerpo físico por varios días, y gradualmente parten. La disolución del cuerpo etérico se lleva a cabo en el transcurso de varios días, no ocurre en las horas después de la muerte. Así, en los días siguientes a la muerte, mientras el cuerpo físico empieza el proceso de descomposición, el cuerpo etérico se disuelve y el cuerpo astral se fragmenta.

Durante la vida de una persona, el cuerpo etérico y el astral están íntimamente conectados. El cuerpo astral penetra al cuerpo etérico, algo similar a la relación entre un guante y la mano (aunque también se extiende más allá de los límites del etérico). Las diferentes partes del cuerpo astral tienden a estar más conectadas a un área del etérico en particular. Por ejemplo, la parte astral del pianista tiene una conexión cercana al etérico de las manos. Las partes astrales relacionadas con el disfrute de placeres sexuales, tienen conexión directa con el etérico de los órganos genitales, etc.

La disolución del cuerpo etérico ocurre más o menos al mismo tiempo que el estallido del cuerpo astral. Por lo tanto, una vez liberados, es común que los fragmentos astrales retengan la parte etérica con la que estaban conectados. De ésta manera el fragmento astral de pianista es muy posible que retenga a su alrededor el etérico de las manos y que se lo lleve flotando en el espacio. Sin el fragmento astral del pianista, el etérico de las manos podría desintegrarse y convertirse en polvo etérico. De alguna manera el fragmento astral actúa como médula alrededor del cual el etérico puede permanecer aglomerado.

Con base en el mismo mecanismo, muchos de los fragmentos astrales se rodean de una capa de sustancia etérica especialmente aquellos que tienen una estructura mejor definida. Esto tiene varias consecuencias importantes.

Primero que nada, esto provoca que el fragmento astral se haga más denso, añadiéndole sustancia y estructura. En lugar de ser solamente un pedazo de astral, el fragmento se convierte en una estructura más compleja, compuesta de dos capas (etérico–astral), que tiene intercambios permanentes entre ellas. Este avanzado grado de organización fortalece significativamente al fragmento. Le añade coherencia y lo hace más resistente.

En segunda, el fragmento ahora puede utilizar el recubrimiento etérico como un tipo de pegamento que le permite unirse a las personas o a cualquier otra cosa que tenga vida (las plantas y animales también tienen un cuerpo etérico).

Otra consecuencia de importancia es que el fragmento tendrá que alimentar a esa capa etérica. El etérico es la capa compuesta de fuerza vital; necesita ser recargada para sobrevivir. En su conjunto, podemos ver al fragmento como un tipo de ‘criatura autónoma’ de dos niveles, que tiene deseos, emociones y movimientos propios en el espacio astral. Sin embargo, los fragmentos no son criaturas completamente desarrolladas, no tienen todo lo necesario para empezar una vida propia independiente. En particular, la estructura del etérico es insuficiente para recargarse a sí misma. Por lo tanto, los fragmentos son semi–autónomos. Tendrán que parasitar otro sistema de vida para poder obtener fuerza vital. Esto explica por qué muchos clientes que han sido parasitados por un ente explican como éste agota su energía, reduce drásticamente su fuerza vital, etc.

Nótese que este mecanismo no aplica necesariamente a todos los entes. Como hemos dicho anteriormente, no todos los entes son fragmentos liberados del cuerpo astral de una persona fallecida. Más aún, no todos los fragmentos tienen una capa etérica a su alrededor, y de entre aquellos que la tienen, no todos expresan las mismas exigencias en cuanto a fuerza vital se refiere.

5.3 Ventajas y desventajas de la incineración

Es posible encontrar en diferentes culturas el concepto que se refiere a cómo los fragmentos de los muertos pueden quedarse y parasitar a los muertos. En la India, por ejemplo, la costumbre de quemar a los cuerpos de los muertos explica el deseo de deshacerse de estos fragmentos. 18

Al principio esto puede resultar paradójico, ya que el fuego pertenece al mundo físico y, por lo tanto, no puede tocar los fragmentos hechos de sustancia astral. En la India, el enfoque es diferente ya que se basa en la percepción del fuego no sólo como un proceso físico, sino también, como uno que involucra intensas fuerzas etéricas. El quemar las sustancias físicas no sólo las convierte en cenizas sino que, hasta cierto punto esparce el etérico que tiene pegado. Es por esto que al quemar los cuerpos, uno puede alcanzar cierto grado de purificación en el cuerpo etérico del fallecido, convirtiéndolo en equivalente etérico de cenizas. Esta destrucción del cuerpo etérico a través del fuego, no necesariamente completa el proceso, aún cuando el fuego tiene un efecto purificador. Los fragmentos del cuerpo astral ya no podrán rodearse de partes del etérico ya que se ha desintegrado en polvo etérico. Como consecuencia, los fragmentos astrales no pueden solidificarse; no pueden consolidar su estructura al recubrirse con una capa etérica, y por lo tanto, son más débiles. Esto disminuye significativamente las oportunidades de que sobrevivan como pedazos coherentes de astral. Y, aún cuando pudieran mantener su estructura astral, el no tener una parte etérica les dificulta la tarea de unirse a criaturas vivas y por lo tanto parasitarlas.

Por otro lado, la incineración también tiene sus desventajas. Si se implementa justo después de la muerte, como en la India, las almas de los muertos recibirán cierto efecto traumático. Justo después de la muerte, los muertos permanecen cerca de sus cuerpos físicos. Es una fase crítica en la que ocurren procesos extremadamente importantes. Los muertos reexperimentan su vida como si estuvieran viendo una película panorámica. En esta fase, la calidad de la energía que está en sus consciencias, es esencial para determinar el tipo de plano astral al que se sentirán atraídos: en los mundos astrales, los similares se atraen. Si su consciencia (Ego + cuerpo astral) está tranquila y libre de miedos, el camino será agradable, pasando por capas astrales placenteras o al menos neutrales. Si se siente agitado por emociones, se volverá presa de formas amenazantes y flotará en mundos astrales intranquilos.

En nuestra civilización, la muerte se ha convertido en un tabú del cual la mayoría de la gente no quiere hablar. Más aún, nuestra cultura materialista deja al individuo sin preparación para el momento de morir al creer que la existencia termina cuando el cuerpo físico muere. Como consecuencia, la mayoría de los muertos no entenderán lo que les pasa. De hecho, ¡muchas personas ni siquiera se darán cuenta de que han muerto! Imaginemos a una persona que acaba de morir, que todavía se siente atraída hacia su cuerpo y que no está muy segura de lo que pasa. Si en el transcurso de pocas horas se le lleva al crematorio y su cuerpo es incinerado, esto posiblemente le provocará pánico. Los muertos se sienten proyectados con fuerza fuera de sus cuerpos físicos, aterrorizados por el fuego y desnudos como un caracol sin su concha. Esto sucede precisamente en el momento en que necesitan encontrar serenidad para que puedan integrar el panorama de sus vidas que han visto y así puedan tomar el ángulo adecuado para dirigir sus viajes en los mundos astrales.

Cuando se observa de esta manera, la incineración tiene sus ventajas y desventajas. Por un lado, elimina grandes cantidades de entes, lo que permitirá evitar un gran número de enfermedades y muchos otros problemas en la población. Por el otro lado, el incinerar demasiado pronto a un muerto, le creará un trauma, lo que muy posiblemente perturbará los inicios tan críticos de su viaje.

Una solución podría ser quemar el cuerpo sólo cuando el panorama de vida ha sido observado y la persona ya ha empezado su viaje. La duración del proceso de observación del panorama de vida indicado por la mayoría de los ocultistas, es de tres a tres y medio días. Sin embargo, después de tres y medio días, es posible que algunos pedazos del etérico ya hayan sido liberados en la atmósfera. No estoy seguro de que exista una respuesta fácil para resolver la cuestión de cómo encontrar el momento ideal para la incineración. Más que asignar un tiempo fijo, parece preferible el asignar a alguien para que, usando la clarividencia, siga el camino del muerto y determine cual es el momento favorable. También puede ser de ayuda el que un terapeuta experto en la extracción de entes detecte y elimine los pedazos de astral que pudieran quedarse adheridos a las personas.

5.4 Costumbres de luto en la India

Para los Brahmanes de la India, muchas de las maneras tradicionales de llevar luto y hacer rituales eran guiadas por el entendimiento de los mecanismos de fragmentación astral. Además, tenían la finalidad de proteger tanto a la familia como al resto de la comunidad en contra de estos parásitos.

El primer punto a notar es que, en la India, el color para los funerales es el blanco y no el negro. Si una superficie azul se ve azul ante nuestros ojos es porque refleja una frecuencia específica del espectro visible. El negro no refleja sino que absorbe; tiene un principio de absorción. Al contrario, el blanco refleja todas las frecuencias visibles, por lo que representa el símbolo de la pureza; tiene un principio de reflexión – nada permanece unido a él. Cuando un pariente cercano acaba de morir y existe un alto riesgo de ser contaminado por fragmentos, instintivamente, las personas que siguen las tradiciones de la India tienden a vestirse de blanco, minimizando así las probabilidades de atrapar un fragmento. Es posible ver este concepto aplicado también por los practicantes de profesiones relacionadas con la medicina, o en los refrigeradores, los cuales casi siempre son blancos.

Viendo las cosas desde este punto de vista, es obvio que el negro no es el mejor color para usarse en funerales o durante el período de luto. Al ser el color que absorbe vibraciones de todos tipos, incrementa las probabilidades de atraer las energías negativas liberadas por los muertos, sin mencionar aquellas que vienen de las emociones de la familia.

Es tradición en algunas familias de la India el que, después de que ocurre una muerte, todos los parientes se consideran impuros por trece días. En sánscrito, este estado de impureza se llama mṛtaka sūtaka . De igual manera, es interesante observar que el nacimiento también se asocia a un período de sūtaka, o impureza ritual (que será discutido más adelante en los Capítulos 6 y 7). Sin embargo, el sūtaka de los muertos es más intenso que el del nacimiento. Se le acompaña de varios rituales y ejercicios de purificación que buscan la protección de los familiares y de los miembros de la comunidad para evitar que reciban pedazos de astral provenientes de los muertos. El grado de impureza varía y depende de que tan cercana es la relación con la persona recién fallecida. Los trece días de impureza aplican a los familiares que estaban directamente relacionados con el muerto, como lo serían hijos y nietos. Los parientes más lejanos, hasta el séptimo grado, se dice que son impuros solamente por diez días mientras que los parientes hasta el dieciseisavo grado lo son por tres días.

Después de la muerte de un familiar cercano, los Brahmanes deben suspender su trabajo y actividades por unos días. Los miembros de la familia no tienen permitido participar en las actividades rituales acostumbradas ni en aquellas propias de su casta enfocadas en la veneración. Más aún, la estatua de iṣtā devatā (la deidad con la que la familia mantiene una conexión especial) debe sacarse de la casa. El día en que ocurre la muerte, un amigo que no sea miembro de la familia, y por lo tanto que no pueda ser contaminado por la sūtaka, o impureza, va a la casa y se lleva la estatua. ésta es devuelta al treceavo día, después de que los familiares han seguido numerosos rituales y baños de purificación. Para entender por completo estas restricciones es necesario saber que los hindús consideran que el adorar a un dios en un estado de impureza, puede resultar en una maldición más que en una bendición.

Después, el cuerpo es llevado al lugar de incineración y es cremado lo más pronto posible. Los cuerpos nunca se transportan durante la noche ya que existe el riesgo de recibir influencias negativas de energías o espíritus elementales. Antes de la cremación y en los días que le siguen, durante los rituales, se hacen ofrendas de croquetas de trigo y agua, piṇḍa, a los muertos. Después de la cremación, las croquetas se ofrendan también a los restos de huesos que no fueron consumidos completamente por el fuego.

Como vimos con el Kuei y con las costumbres de los chinos de la antigüedad, no sólo en las tradiciones hindúes uno puede encontrar rituales y ofrendas dedicadas a los entes desencarnados. Los tibetanos también tienen varios rituales en los que se ofrenda alcohol y comida que son dejados en platos y vasijas sin vigilancia, con la intención de satisfacer a las almas errantes. De igual manera, en la Grecia antigua era usual el hacer ofrendas de vino, aceite y miel. Regresaremos a este tema en el Capítulo 15 al hablar de la extracción de entes. Por lo pronto, veamos cuan fácil es entender lo que hay detrás de estos ejercicios rituales:el hambre y la sed son algunos de los anhelos (o antojos) más comunes de los fragmentos astrales.

Durante el período de trece días, del mṛtaka sūtaka , o impureza ritual, los familiares deben evitar el comer algunos tipos de comida: pan hecho de trigo (y por lo tanto levadura), leche, mantequilla clarificada, algunos tipos de cereales, té, alimentos dulces y cualquier platillo que entre en la categoría de ‘favoritos’. La cuestión de si deben evitar comer carne no aplica ya que, los Brahmanes tradicionales son vegetarianos, pero el reducir el consumo de proteínas es una parte importante de estas recomendaciones dietéticas. Así mismo, durante el sūtaka , la familia no debe alimentar a ningún visitante.

Estas restricciones en la dieta pueden asociarse fácilmente a lo que hemos descrito con anterioridad acerca de los fragmentos astrales. El evitar autocomplacerse con alimentos apetitosos o pesados limita las probabilidades de que los fragmentos astrales hagan resonancia con los miembros de la familia. Muchos fragmentos se sentirían atraídos automáticamente hacia los miembros de la familia si estos empezaran a comer con glotonería. Además de la comida, también hay restricciones en cuanto a otros tipos de disfrute sensual. Por ejemplo, los familiares no tienen permitido escuchar música. Por sí mismo, el hecho de escuchar música no atraerá muchos fragmentos, pero, los hindús consideran que cualquier tipo de disfrute crea cierta excitación en el cuerpo astral, lo que a su vez acentúa todas tipo de emociones y deseos. Por lo tanto, el hecho de no escuchar música puede entenderse como otra manera de mantener al cuerpo astral lo más tranquilo posible, lo que sigue la misma lógica de la dieta simple y aburrida.

En el décimo día, todos y cada uno de los habitantes de la casa deben lavarse. Los hombres se rasuran el bigote y se aplica estiércol de vaca a las paredes. En la India las vacas son reconocidas como agentes altamente purificadores; todos los ashrams buscan tener por lo menos una vaca. Las vacas no sólo son una bendición espiritual (el paraíso de Krishna está repleto de ellas) sino que también se dice que absorben las energías negativas. Estas energías negativas son neutralizadas de la misma manera que los copos de nieve son disueltos en un caldero de agua hirviendo. Así es como uno puede entender con facilidad por qué las familias tradicionalistas de la India, considerando que cuentan con los suficientes recursos, ordeñaban una vaca diariamente por trece días en el mismo lugar en donde se había incinerado el cuerpo: mientras más bhūtas (fragmentos de etérico y astral) absorbiera la vaca, mejor para la familia. 19

En la India, los grandes maestros yoguis no son incinerados, son sepultados. Esto se debe a que los yoguis que han recibido la iluminación, han logrado purificar y unificar sus cuerpos astrales. Dicho de otra manera, no queda dentro de ellos pasión ni deseo alguno. Lo que buscan es que su cuerpo astral no se fragmente después de la muerte, con la intención de llevárselo a los mundos espirituales. Al no liberarse fragmentos astrales no hay la necesidad de incinerarlos. Por el contrario, uno desea beneficiarse por las vibraciones positivas que se acumularon en su cuerpo resultado de los ejercicios espirituales. Por esta razón que son enterrados, tradicionalmente en posición vertical, ya que sus tumbas se convierten en un sitio de inspiración. Es interesante ver como los niños menores de dieciocho meses de edad tampoco son incinerados, sino sepultados. La edad de dieciocho meses corresponde al tiempo en que apenas pueden balbucear sus primeras palabras, lo que marca el comienzo de esa conexión con los diferentes aspectos de la mente. Este también es el período en que los niños pequeños pierden muchas de sus habilidades síquicas. 20

Antes de dejar a un lado las tradiciones hindúes, debo hacer énfasis en que la duración de trece días no debe tomarse de manera literal. Si usted lee ‘trece días’ en algún tratado de sicología occidental del siglo veinte esto significa ‘trece días’, o trescientos trece horas, y sólo eso. Pero, si usted lee ‘trece días’ en un texto en sánscrito escrito hace cientos, sino es que miles de años, lo que significa es, ‘un cierto número de días relacionado con el significado simbólico del número trece’. 21 El querer entender de manera tan literal las cifras encontradas en los textos sánscritos, solamente causará una multitud de malos entendidos debido a la falta de familiarización necesaria con la cultura de la India.

5.5 Las reglas del luto en la tradición judaica

La manera en que las personas que llevan luto siguiendo con las Leyes del Judaísmo, ven a los fragmentos nos ofrece otro punto de vista.

Durante el primer período de siete días, llamado shiva, las personas que llevan el luto tienen prohibido estudiar la Torah, algo equivalente a las restricciones hindúes acerca de la rendición de cultos. En esta primera semana, las personas que llevan el luto no tienen permitido trabajar. Las relaciones sexuales, el besar o abrazar están prohibidas. También se prohibe el sentarse o dormir en una banca, almohadas o cojines; uno debe sentarse y dormir en el piso.

El segundo grupo de restricciones concierne a un período más largo llamado sheloshim. El sheloshimdura treinta días en el caso de la pérdida de un pariente, y doce meses si la pérdida involucra al padre o la madre. Durante ese período, las personas llevando el luto no tienen permitido asistir a ninguna reunión ni fiesta. No pueden invitar a amigos, aceptar invitaciones, ni dar o recibir regalos. El cortarse el cabello y las uñas también está prohibido. Además, los dolientes deben cambiarse de asiento en la sinagoga– ¡para evitar ser localizados por los fragmentos astrales!

5.6 Una nota acerca de la esquizofrenia y la enfermedad de Alzheimer

Siguiendo con el tema de los fragmentos, pueden ser de interés ciertas observaciones que he hecho acerca de pacientes que sufren de la enfermedad de Alzheimer y esquizofrenia.

El Alzheimer es una terrible enfermedad degenerativa del sistema nervioso: el cerebro del paciente se encoge y atrofia. Usualmente empieza en las últimas décadas de vida con problemas menores como la pérdida de la memoria o trastornos en el comportamiento. Gradualmente lleva a la persona a estados prematuros de demencia senil, o en otras palabras, desintegración mental.

He tratado con clientes cuyos padres sufrí de estados avanzados de la enfermedad de Alzheimer. En algunos casos, he observado sin duda que los clientes estaban atrapando fragmentos de sus padres enfermos, aún cuando éstos seguían vivos. Estos fragmentos se habían separado del cuerpo astral de sus padres. Lo anterior me ha llevado a pensar que cuando una persona sufre de Alzheimer, por lo menos una parte de su cuerpo astral, que bajo circunstancias normales debería estallar en el momento de la muerte, se hace pedazos aún cuando el paciente todavía está con vida, es decir, durante este período de desintegración mental.

La esquizofrenia, una enfermedad no menos terrible, a veces afecta a personas jóvenes. Al tratar a pacientes con esquizofrenia, algunas de sus alucinaciones aparecen como genuinas percepciones no físicas. Sin embargo, estas visiones o percepciones se dan de manera frenética y sin control, generándoles altos grados de ansiedad y provoc?ndoles una desorganización de su personalidad.

Hemos discutido anteriormente como la consciencia del cuerpo astral hace eco en el sistema nervioso físico en forma de consciencia mental física. También hemos visto como es la consciencia mental física la que produce la ilusión de ser una persona y no una multitud astral. En el caso de la esquizofrenia, la consciencia mental física se ve profundamente alterada. Los esquizofrénicos son proyectados contra su voluntad hacia una visión panorámica de su cuerpo astral. Empiezan a percibirse como una multitud, lo que de cierta manera podría considerarse como un logro espiritual. Sin embargo, esta experiencia les llega demasiado pronto, en el momento equivocado, sin la luz del Ser, y en el contexto de desórdenes siquiátricos mayores.

Así como con la enfermedad de Alzheimer, he observado a clientes con algún pariente cercano sufriendo de esquizofrenia que han sido parasitados por un fragmento proveniente de este familiar. Esto me ha llevado a suponer que la desintegración de la personalidad que ocurre en los estados más avanzados de esquizofrenia es acompañada de (o tal vez debida a) un estallido prematuro del cuerpo astral.


 

CAPITULO 6

ENTES, EMBARAZO Y GINECOLOGIA

6.1 Entes y los órganos reproductores femeninos

Al explorar un ente, algunos de los lugares más frecuentemente mencionados por las clientes del sexo femenino son: en o alrededor de los ovarios, el útero y la vagina. En algunos casos, la presencia del ente se asocia a desórdenes ginecológicos que pueden ir desde tensión premenstrual e irregularidad en la menstruación hasta tumores malignos. Sin embargo, en muchos otros casos no se presenta ningún malestar físico o enfermedad, solamente se descubre al ente conectado a los órganos reproductores femeninos, creando síntomas como los descritos en los capítulos 1 y 2: antojos específicos, disminución en la energía y problemas sicológicos, entre otros.

En los clientes de sexo masculino, esta ubicación, es decir en los órganos reproductores, no es un lugar común en el que se pueda encontrar a un ente. Aún cuando los entes puedan interferir con el apetito sexual y la libido en general, es raro encontrar a hombres que describan tener un ente ubicado en la cercanía de sus órganos sexuales.

¿Por qué tantos entes se sienten atraídos a los órganos reproductores femeninos? Una razón muy simple podría ser el espacio que encuentran allí. Por supuesto, los entes no son físicos, pero muchos de ellos están recubiertos por una capa de energía etérica. Si observamos la manera en la que el cuerpo etérico permea al cuerpo físico, notaremos que los tejidos físicos más densos tienen menos etérico que aquellos tejidos más acuosos. Por ejemplo, los huesos no están tan impregnados de energía etérica. La densidad física hace que sea más difícil que los tejidos sean permeados por el cuerpo etérico. De esta manera, se puede decir que es más fácil que energías extrañas encuentren un sitio adecuado para alojarse en las partes huecas del cuerpo, como lo son las cavidades naturales.

Si observamos las diferentes cavidades del cuerpo, encontraremos que las cámaras del corazón y las venas están cerradas y protegidas del mundo exterior. El tubo digestivo, por el contrario, está en contacto con el exterior a través de la boca y el ano, y uno podría pensar que el estómago es un nido perfecto para los entes. Pero en la boca, el estómago y los intestinos delgados, las funciones químicas tan intensas de la digestión, hacen que el lugar sea poco favorable para un ente. Durante la digestión no sólo los nutrientes físicos se dividen, también se divide su contraparte etérica. Como consecuencia, si un ente se extravía dentro de su tracto intestinal, es muy posible que éste sea ‘digerido’. Una vez que el etérico del ente se ha desintegrado gracias a la acción del fuego digestivo, su componente astral tiene muy pocas probabilidades de quedarse en el estómago, eliminándose de manera natural o conviertiéndose en polvo astral.

Hay excepciones a esta regla. Algunas energías perversas pueden encontrar el camino hacia su sistema a través de comida contaminada (especialmente grasas y carnes). Sin embargo, los entes y las energías perversas no son la misma cosa, y las probabilidades de atrapar un ente a través de los alimentos es poco probable. El efecto destructivo que tiene la digestión en los entes ha sido hasta explotado por algunos shamanes quienes, para deshacerse de un ente, ¡lo succionan a través de sus bocas y se lo tragan! Yo no recomendaría este método como algo que los sanadores puedan ‘digerir’, ni tampoco como el más elegante para deshacerse de los entes, sin embargo, el hecho de que ésto sea posible tiene repercusiones interesantes para poder entender a los entes. En particular, muestra como el estómago no es un lugar para la adecuada migración de los entes.

La situación es bastante diferente en el caso del colon descendente. Hasta donde le concierne a la digestión, el colon no es un lugar en donde ocurra mucha actividad – es más que nada un lugar en donde se reabsorbe el agua. Aquí no hay jugos digestivos llenos de enzimas ni procesos de digestión agresivos. Por lo tanto, el colon descendente y el sigmoideo, son cavidades naturales en donde, por lógica, los entes buscan refugio. Esto explica el por qué tantos clientes, hombres y mujeres, señalan a la región ilíaca izquierda como un lugar común en donde se encuentra un ente.

Además del factor del espacio, ¿qué otras razones podrían existir para que un número elevado de entes se encuentren en los órganos reproductores femeninos? El hecho de que la cavidad vaginal esté abierta al exterior hace que, posiblemente, sea más fácil que puedan entrar energías foráneas, incluyendo a los entes. Por otra parte, muchos entes se sentirán atraídos a esta área por la energía vital concentrada que se asocia a la reproducción. Como lo hemos visto antes, la mayoría desean ardientemente obtener energía vital y una parte básica de esta fuerza vital se almacena en las glándulas sexuales.

La región ilíaca izquierda no está lejos de los órganos reproductores femeninos, lo que posiblemente es otra razón por la que los entes prefieran ese sitio para alojarse. Nótese que en la medicina china tradicional, existe un punto de acupuntura llamado Qi Hai (6 Concepción). Este punto está situado aproximadamente una pulgada por debajo del ombligo, en la misma región que el Hara, en el cual los practicantes de las artes marciales aprenden a concentrar sus energías. Hai significa mar, y Qi es la palabra en chino para energía etérica o fuerza vital. Tanto el área del Qi Hai como aquella del Hara pueden considerarse centros de fuerza vital en el cuerpo. Debido a que la mayoría de los entes buscan fuerza vital, es fácil entender el por qué se conectan con algún lugar del bajo vientre, tanto en hombres como en mujeres.

Otro factor que atrae a los entes hacia los órganos reproductores femeninos es el que muchos entes sienten un interés natural en el sexo. Es muy común que los clientes describan que el ente se siente especialmente estimulado con las relaciones sexuales, en parte debido a la intensidad emocional y la liberación de fuerza vital que ocurre durante el acto sexual, y en parte a que la energía vital concentrada se asocia con el semen y los ovarios. Al estar conectado con los órganos reproductores, los entes están en el lugar exacto para alimentarse de las energías etéricas que se intercambian y liberan durante las relaciones sexuales.

También es de observarse que los entes tienen la necesidad de sentirse seguros y protegidos. Como lo veremos más adelante con unos ejemplos, no es extraño para una mujer que tiene un ente en esa área, el adoptar de manera subconsciente una actitud de protección y cuidado como si el ente fuera su bebé. El deseo maternal de criar, hace que el ente se sienta abrigado, confortable y con la sensación de que alguien lo cuida. Esta situación es bastante satisfactoria para los entes que solamente quieren permanecer en la oscuridad sin ser molestados; como niños deseando quedarse en el vientre materno en lugar de enfrentar las dolorosas complicaciones de ‘salir’.

Existe otro factor que puede ser de interés para los sicoanalistas. Las almas errantes del astral, sean de animales o humanos, tienen cierta fascinación por el vientre materno. Mientras están viajando en el astral entre dos reencarnaciones, hay etapas en las que las almas sienten un deseo enorme de sentirse seguras y obtener otros beneficios al estar dentro de una matriz. Otra motivación es el deseo ardiente e intenso que está impreso en sus cuerpos astrales, empujándolos a apresurarse a entrar en una madre. Imagine usted la sed de una persona que ha caminado por días en el desierto sin poder beber agua y que de pronto encuentra un estanque. ¿Qué más podría hacer si no correr hacia el estanque y beber esa agua? Es con esta misma intensidad frenética que la mayoría de las almas se lanzan violentamente hacia el vientre de sus madres.

Como lo veremos más adelante, sin tomar en cuenta casos muy aislados, los entes no son espíritus completos que han perdido su camino, sino fragmentos o energías astrales y etéricas. Sin embargo, una parte de ellos está conformada por sustancia astral muy similar a la del cuerpo astral de las almas que están viajando entre dos vidas. El ardiente deseo de encarnar en una matriz está impreso profundamente en esta sustancia, así como el deseo sexual está impreso profundamente en los seres humanos y animales. La fascinación arquetípica con el vientre materno es una motivación bastante fuerte, y una de las razones por la cual muchos entes se sienten atraídos hacia los órganos reproductores femeninos.

Ahora, antes de continuar con algunos ejemplos, permítaseme reiterar que ¡los entes no están en todos lados! Nadie se preocuparía por un caso de cólera cuando es una simple diarrea, o por un tumor cerebral cuando es un dolor de cabeza ordinario. De igual manera, sería absurdo que una mujer se preocupara de tener un ente cada vez que tiene dolores premenstruales. Sólo porque una proporción significativamente grande de mujeres con entes descubren que éste se ubica en o alrededor de sus órganos sexuales reproductores, ¡no significa que todas las mujeres tengan entes! Esto debe hacerse muy claro ya que algunas personas, una vez que saben de la existencia de entes, tienden a sospechar que están en todos lados y desarrollan una especie de ‘espectrofobia’ sin justificación alguna.

Caso 6.1 Mujer de cuarenta y dos años. Ha venido a consultarme acerca de un fibroma. El tumor fue descubierto cinco años antes y ahora ha alcanzado el tamaño de un feto de dieciocho semanas. El fibroma está sangrando cada vez más y el cirujano de la cliente ha decidido realizarle una histerectomía.

Al principio de la sesión de IST, la cliente se ha conectado con un parche en su energía que es más oscuro y más denso, en el área en donde puede sentir el fibroma.

¿Existe alguna emoción o sentimiento que pueda usted relacionar con el parche? –Miedo. Tristeza.

¿Tiene alguna forma? –Si. Es como una pera con la parte más delgada en el inferior. Hay algo en la parte de afuera. Como algo que creció, cierta sensación de dureza. Esta parte dura está justo debajo de la piel. Se me ocurre que es algo como esas peras alargadas que son delgadas y con una forma muy bella.

¿Qué es lo que quiere? –Confort. Tiene que ver con violencia, pérdida y abuso.

¿Qué tipo de violencia? – Violación cuando tenía diez años. El hombre no lo hizo de manera desagradable pero yo era muy jóven. Era mi padrastro. Tuvo una relación conmigo por cinco años. No debería de haberme hecho esto, sin embargo yo lo quería muchísimo. Cuando me fuí al internado le dije a una de las monjas. Así fue como mi madre se enteró y lo dejó. Y él se suicidó. Yo lo quería muchísimo. Estaba muy atormentado. Era doctor. Cuando él murió, fueron momentos de locura para mí. No se me permitía llorar en frente de mi madre porque ella lo odiaba y estaba feliz de que hubiera muerto. Me sentía como su aliada. Él se comportaba de manera brutal y violenta con ella, y esto hacía que ella se sintiera una víctima. Pero conmigo siempre fue una buena persona, excepto por sus abusos sexuales.

¿Existe alguna conexión entre él y el fibroma? –Sí. Su desesperación. Es sólo furia y desesperación. De hecho, ahora puedo sentir su presencia en el fibroma. [Llorando:] Pensé que esto ya había terminado.

¿Qué es lo que quiere? –Confort. Lo mismo que cuando era una niña y él [el padrastro] intentaba obtener confort de mí. Quiere que yo le dé vida, y se la doy al tenerlo allí.

¿Hay algun tipo de comida que disfrute? –Carne, sangre. Le gusta la carne.

¿Qué le sucede a la presencia cuando usted come carne? –Se fortalece. Es muy raro que yo coma carne, pero algunas veces se me antoja tanto que tengo que comerla de inmediato. El [la presencia] quiere carne. También está conectado con mi propio sangrado, como un círculo vicioso: cuando como este tipo de comida, es más fácil que la presencia me produzca un sangrado.

¿Qué le pasa a la presencia cuando usted sangra? –Me da el sentimiento de algo maligno. Toma placer de mi sangrado. Es como si el esperma de mi padrastro se hubiera quedado allí y se hubiera multiplicado a través de mi sangrado.

Si aplicamos al caso anterior el mismo patrón que desarrollamos en los últimos capítulos, entenderemos a este ente como un fragmento astral del padrastro. La cliente reconoce la presencia del padrastro en el fibroma, lo que sugiere la presencia de un fragmento. Más aún, las circunstancias en las que murió el padrastro, un trágico suicidio, sugieren que los fragmentos liberados de su cuerpo astral hayan tenido un dinamismo bastante fuerte. El ‘momento de locura’ por el que pasó la niña pequeña, sin poder expresar sus emociones de una manera abierta, fue un factor que facilitó que el fragmento la invadiera. El amor que ella sentía por su padrastro también fue un factor que permitió la entrada del pedazo astral.

A partir de que el ente fue extraído, el fibroma empezó a disminuir su tamaño. Después de unos días, la mujer ya no lo sentía al tener relaciones sexuales. Con la ayuda de otras técnicas de sanación, el fibroma siguió disminuyendo gradualmente; se evitó la cirugía y la cliente salvó su útero.

6.2 ¿En qué momento encarna el alma del bebé en la matriz?

Al explorar entes, he encontrado que un número significativo de clientes del sexo femenino ven un ente como la continuación de un embrión que ha sido abortado, algunas veces hasta hace cincuenta años atrás. Desde un punto de vista materialista, una vez que el embrión ha sido removido por medio de un legrado, el proceso del aborto está completo. Sin embargo, desde el punto de vista de los cuerpos sutiles, un embrión no es sólo materia física. El embrión físico es sólo una fracción del embrión completo, que también está compuesto de partes sutiles. Es muy posible que, cualesquiera que sean las energías astrales y etéricas que queden después del aborto, éstas se conviertan en un ente.

En términos de los cuerpos sutiles, ¿de qué está hecho exactamente un embrión? La respuesta depende de la etapa de embarazo en la que se encuentre. Llevado al momento en que el esperma penetra al óvulo, el huevo está hecho de células físicas y energía etérica super concentrada. En la última etapa del embarazo, el feto está compuesto de cuatro capas: física, etérica, astral y el Ego. Estas cuatro envolturas no están funcionando todavía de la misma manera que lo hacen cuando la persona es adulta, pero están allí. La pregunta decisiva es por supuesto, ¿en qué momento el alma del bebé (o para ser más precisos, el cuerpo astral del bebé y su Ser Superior) encarnan en el vientre de la madre? 22

Las diferentes tradiciones espirituales ofrecen diferentes respuestas. Por ejemplo, la tradición hindú considera que el cuarto mes es el que corresponde a la encarnación del bebé; es decir, el momento en que el cuerpo astral y el Ser Superior del bebé llegan y se conectan al embrión físico y etérico. 23 De acuerdo al Ayurveda, la medicina tradicional de la India, es en el cuarto mes cuando se desarrolla el corazón del feto, lo que permite que el Ser Superior del bebé se posicione. A partir de ese momento, la madre recibe el nombre de dauhṛdinī, ‘aquella con dos corazones’, y, debido a que el bebé tiene deseos propios, ella empieza a sentir antojos.

Esto quizás pueda ofrecer una respuesta sencilla al problema de los abortos: desde el punto de vista del Ayurveda, antes del cuarto mes, el embrión es solamente un pedazo de carne con un poco de prāna (fuerza vital) dentro de él, tal como un vegetal. Por lo tanto, no existe ninguna contraindicación espiritual ante la práctica del aborto, ya que no hay ofensas en contra de una forma de vida elevada.

Ante el comentario, “Pero el embrión está vivo, si lo mata, está destruyendo una vida…”, recuerdo lo que un gran maestro de la India contestó: “Hasta el cuarto mes, el embrión no está más vivo que un tomate. Si piensa esto, entonces debería de evitar comer tomates, porque de igual manera, al comer vegetales, está destruyendo vidas.” 24

Un gran número de maestros de la India apoyan esta opinión, que además está respaldada por los textos sánscritos de la antigüedad. Cada vez que tengo alguna paciente que ha decidido tener un aborto, menciono este hecho. El tener que poner fin a un embarazo es algo que puede llegar a generar sentimientos de tristeza profunda y culpabilidad. Algunas veces las consecuencias sicológicas son devastadoras y pueden durar por mucho tiempo. No veo el beneficio que pueda traer tener tanto sufrimiento y dolor, por lo que estoy a favor de brindar alivio y consuelo. La experiencia me ha enseñado que hay un número de mujeres que experimentan cierto alivio al reflexionar en el hecho de que, desde el punto de vista de la sabiduría de la India, no se está destruyendo una vida al tener un aborto, siempre y cuando éste se realice antes del cuarto mes de embarazo.

Que las cosas sean simples o no, es otra cuestión. Todas las tradiciones esotéricas están lejos de concordar en este punto, algunas de las cuales determinan que la llegada del bebé es anterior al cuarto mes. Además, cualquiera que haya sido el caso en la India de hace dos mil años, sabemos que hoy en día las mujeres no desean esperar hasta el cuarto mes, que es cuando empiezan los antojos. Por lo tanto, si fuéramos a tomar el inicio de estos antojos como un indicador, tal como lo hace el Ayurveda, esto significaría que el alma del bebé algunas veces se posiciona dentro del vientre materno tan pronto como en el cuarto mes.

Al lidiar con cuerpos sutiles, es importante no ser demasiado mecanicista. Sería particularmente ilusorio el imaginarse a los cuatro cuerpos sutiles (físico, etérico, astral y Ego) como cuatro muñecas rusas, una dentro de la otra. Esto aplica especialmente en el caso de un bebé, aún después de nacido: su cuerpo astral y Ego están lejos de conglomerarse estrechamente ‘dentro’ de los cuerpos físico y etérico. Un bebé rara vez puede mantenerse despierto por más de unas horas. Durante el sueño, el astral y el Ego flotan, alejándose del físico y etérico. El hecho de que el bebé se quede dormido gran parte del tiempo indica que su cuerpo astral y el Ego tienen gran dificultad de permanecer dentro de los cuerpos físico y etérico. En otras palabras, durante un año después de nacidos, los bebés son excelentes viajeros astrales que pasan la mayoría de su tiempo fuera de sus cuerpos, flotando en altos espacios astrales –razón por la cual uno puede obtener gran inspiración espiritual de su compañía. 25

Después del nacimiento, los bebés apenas están presentes en su cuerpo, menos aún durante el embarazo. Desde el punto de vista de cuerpos sutiles, la encarnación en la Tierra no ocurre de la noche a la mañana. No hay un día específico en el que la madre pueda decir: ” ¡Aqu? está, el bebé ha llegado!” La encarnación del astral y el Ego en el físico y etérico es un proceso gradual. Es durante la pubertad que el astral toma su posición final en el cuerpo físico, ¡y el proceso no se completará antes de la adultez! Cuando se dice en las corrientes esotéricas que la madurez astrológica llega alrededor de los veintiocho años, a lo que se refieren es al hecho de que, para muchas personas la llegada completa del Ego a la Tierra les toma todo este tiempo. La realidad es que no hay un plazo fijo. Algunas almas espiritualmente fuertes encarnan por completo desde la pubertad o aún antes de ella. Visto del otro lado de la balanza, billones de personas en el planeta no encarnarán mucho de su Ego. Pueden realizar todas sus actividades frenéticamente y mostrar una máscara de responsabilidad, pero su Ser Superior está a millones de años luz–astrales. Todo esto nos muestra que uno debe cultivar el pensamiento fluído si uno quiere comprender las leyes de la vida, en particular aquellas relacionadas a los cuerpos sutiles.

En términos de cuerpos sutiles, si uno observa la manera en que el bebé ‘encarna’ en el cuerpo de la madre durante el embarazo, ¿qué es lo que uno ve? Al principio el embrión es sólo una sustancia física permeada por una de las energías etéricas más doradas, regocijantes y asombrosas que puedan existir. Esto constituye al precursor del complejo inferior (cuerpos físico y etérico) del bebé.

Seguido del etérico llega el alma (astral y Ego). Al principio, no hay más que una cercanía, casi no se puede percibir, ni con clarividencia, ni con la intuición. Después poco a poco, el alma se engancha con el complejo inferior (físico y etérico). Este proceso es gradual y ocurre en el transcurso de semanas, sino es que meses. Además, la manera en que ocurre este proceso varía dependiendo de la madre. Es por esto que para mi sería poco sincero el querer establecer un tiempo fijo para la encarnación y después decir: antes de este punto, el bebé no está aqu?, o después de este punto el bebé ya está en el vientre materno. Especialmente durante las etapas tempranas, el vínculo entre la madre y el alma del bebé es muy frágil y puede romperse con facilidad, lo que resultaría en que el bebé empiece a alejarse y ocurra un aborto.

Por consiguiente sería muy poco realista el pensar que, después de un aborto, el alma completa del bebé se quede atrapada en el vientre de la madre. Si después de un año el bebé tiene todavía dificultad para mantener su cuerpo astral dentro de su cuerpo físico, ¿cómo podría mantenerse atrapado en el vientre durante el embarazo? A partir del momento en que ocurre un aborto (natural o inducido), el lazo entre la madre y el bebé se rompe y el alma del bebé flota a la deriva en los espacios astrales.

6.3 Los entes después de un aborto

El problema es que durante el tiempo de cercanía, cuando el bebé está estableciendo gradualmente esa conexión con la madre, algunas partes del cuerpo astral del bebé se unen al embrión que está en el vientre. Es decir que se unen a los vehículos físico y etérico preparados por la madre para el bebé. Si llegara a ocurrir que el embarazo es suspendido, los fragmentos del cuerpo astral del bebé serán liberados . Este proceso no es tan drástico como lo que ocurre con el estallido del cuerpo astral después de la muerte, pero aún así, se desprenden algunos fragmentos. Ahora bien, si ocurre un aborto (provocado o natural), y si uno sólo se ocupa de la parte física del asunto, dejando partes del cuerpo etérico del embrión dentro del vientre materno, ¿adónde irán los fragmentos astrales? La respuesta es obvia: se quedan conectados a su contraparte etérica dentro del vientre, y la mujer habrá heredado un ente.

Existen cierto número de factores que refuerzan la atracción de los fragmentos astrales hacia el vientre. Una parte importante la juegan las emociones que la madre tenía hacia el bebé. Además, no es obra del destino el que un bebé en particular se sienta atraído a una madre en específico: tiene que haber afinidad, algún tipo de polaridad entre los dos. Todo esto contribuye a que los fragmentos se adhieran al vientre y hace que un aborto sea una situación de alto riesgo a la hora de atrapar un ente. El hecho de que mecanismos similares puedan ocurrir cada vez que un huevo es fecundado y ocurra un aborto prematuro, es posiblemente, una razón más de por qué un gran porcentaje de entes son encontrados por clientes femeninos en el área de los órganos reproductores.

Caso 6.2 Estudiante de veinticuatro años. Tuvo un aborto seis semanas antes de esta sesión. Se mantuvo tranquila a lo largo de la intervención quirúrgica. Después de ésta, se sintió completamente dispersa, llorando todo el tiempo sin entender por qué. Su menstruación no regresó. Mostraba una temperatura más elevada que lo normal, entre 38 y 38.5 grados centígrados, sin causa aparente. Se le recetaron antibióticos pero la situación no mejoró.

Al principio de la sesión de IST, se identificó una nube negra en la región abdominal inferior, asociada a una presencia.

¿Qué está sintiendo? –Está en mi útero. Siento hostilidad viniendo de esta área. Es negra y está enojada conmigo. Es el embrión, está atrapado dentro y me quiere castigar. No sólo por el aborto sino por todas las cosas malas que he hecho en mi vida. Se siente negro, como una manta pesada, y tramposo. Es como terror, negro. Ahora puedo entender la conexión con los sentimientos de oscuridad, como los que tenía hoy. Es como si yo estuviera asustada, pero no soy yo, es la nube.

¿Hay algún tipo de comida que le guste? –Parece que el azúcar, por alguna razón. Ultimamente he sentido deseos de comer chocolate y cosas dulces, mucho más de lo normal. Parece que viene de allí.

¿Porqué está tan enojado con usted? –Al parecer no hay una razón específica. Solamente está muy asustado y lo manifiesta con ira y provocándome una enfermedad.

El oscuro enojo proveniente del fragmento no indica que el bebé fuera un monstruo. Este tipo de fragmento no es más que un pedazo del cuerpo astral del bebé. Debido a que se separó del alma del bebé, el fragmento ha asumido características nuevas que no corresponden necesariamente a las originales. Cuando los fragmentos se dejan solos, sin represión, ni relación con el cuerpo entero, su tendencia es manifestarse en maneras mucho más negativas que al estar integrados alrededor del Ego.

Por supuesto que algunas personas argumentarán que cualquier mujer afligida, después de un aborto, verá nubes negras en su útero. Pero en este caso, además del hecho de que durante el proceso de extracción del ente la mujer pudo ver claramente “algo que se elevó fuera de mi útero”, su temperatura regresó a la normalidad dentro de las siguientes horas. Inmediatamente se sintió más calmada y aliviada. Su menstruación regresó tres días después.

Caso 6.3 Mujer de cincuenta y cuatro años, secretaria. He aquí la manera en la que ella describió el momento en que sintió que un fragmento, resultado de un aborto, fue extraído.

–De pronto recordé el aborto que tuve cuando tenía diecisiete años [hacía 37 años]. Podía justificar mi decisión en ese entonces, lo mismo que ahora, no tenía remordimientos. Pero cuando empecé a sentir la presencia del alma que acababa de abortar, tuve la sensación de que habían algunas cosas que no se dijeron. Sentía la necesidad de decir que lo sentía ante cualquier problema que yo hubiera causado con la decisión de terminar ese embarazo. Es como si le hubiera tomado la mano al alma, manteniéndola cerca de mi corazón y rodeándola de un amor que venía de muy profundo. Lloré y le dije adiós, algo que no había hecho por todos estos años. Entonces el alma se elevó hacía la luz. Una semana después, tuve mi menstruación; la primera vez en más de cuatro años. Duró cinco días: buen color, buen flujo, como si tuviera diecisiete años. Han pasado dieciocho meses desde entonces siendo ese mi último período.

 

Caso 6.4 Mujer de negocios, exitosa, de cuarenta y tres años. Completamente frígida por muchos años, sufría de estreñimiento.

En estado de IST, identificamos un ‘área oscura, pesada y densa’ en la parte izquierda e inferior del abdomen.

¿Hay alguna emoción o sentimientos relacionados con eso? –Es como presión, como estar detenido, sin poder moverse.

¿Es posible que haya algún tipo de comida que disfrute? –El azúcar y el chocolate. Las cosas dulces, pasteles y galletas.

Si pudiera hablar a través suyo, ¿qué diría? –No te acerques. Sólo déjame ser. Me causa dolor. Es muy pesado y me produce mucha presión. Es como un bebé. Es por esto que no me deja tener relaciones sexuales. El tenerlas me causa dolor. Es como un bebé. [Llorando:] Es el bebé que no tuve. Tuve un aborto cuando tenía veintidos años. Estaba en Inglaterra, por mí cuenta. Todavía quiere nacer. Siempre quise ser una madre pero no pude. Tengo un perro que se me acurruca en la barriga todo el tiempo. El bebé dentro de mí también quiere que me sostenga la barriga. Es grande. Necesita espacio. Es como de la mitad del tamaño de un bebé. Es una niña. Se siente segura dentro de mi vientre y no quiere ir a ningún lado. No quiere nacer, ni salir. Solamente quiere quedarse dentro de mí. No quiere que yo tenga sexo. Mi esposo es grande y la lastima. [La cliente está acariciando su vientre como si estuviera embarazada.] Tampoco quiere que tenga otro bebé porque no habría espacio para ella. Sintió miedo cuando me casé porque mi esposo y yo queríamos tener un bebé.

¿Tuvo ella alguna influencia en su decisión de no tener un bebé? [Llorando]–Sí. Cuando yo quise tener un bebé, hace veinticinco años, ella provocó que me enfermara. Mi estómago se inflamó y yo me sentía muy cansada y enferma.

¿Existe alguna parte en usted que se sienta apegada a ella? –Oh sí. Yo quiero sostenerla. Es mi bebé. Siento mucho amor por ella. [La cliente continúa dándole palmaditas a su abdomen:] Me gusta mi barriga. Realmente puedo sentir a este bebé ahora. Es fuerte y firme.

¿Quiere decir que la puede sentir físicamente?–Sí, con firmeza. Ella está cómodamente enrollada en posición fetal. Se siente muy confortable. Su cabeza está allí; sus pies allá. No le gusta que haga ejercicio porque eso la molesta y despierta. Siempre tengo que luchar para hacer ejercicio. Es el mismo sentimiento de enfermedad que cuando estaba embarazada. [‘Cuando’ fue un decir: la cliente nunca había estado embarazada, fuera de cuando tuvo el aborto; después lo reconfirmé con ella.]

¿Existen personas alrededor suyo por las que el bebé sienta simpatía o aversión? –Siente simpatía por mi perro cuando se acurruca cerca de ella. No le cae bien mi marido porque es demasiado grande. Hace doce años tuve una fuerte atracción por un hombre. Ahora creo que el bebé lo adoraba. El estaba casado. Me fue muy difícil romper mi relación con ese hombre. Me tomó meses el recuperarme.

¿Qué es lo que el bebé quiere? -Quiere dormir. Quiere que lo dejen en paz para que pueda dormir. Cada vez que no quiero enfrentarme con alguna situación, me voy a dormir. Ella no quiere que yo sienta lo que pasa con mi cuerpo, porque de esta manera puede flotar plácidamente. Odia que haga ejercicio. Ella es perezosa, no quiere salir. Nada más salgo cuando es necesario. Cuando estoy adentro, nunca quiero salir.

En este caso vemos como el fragmento resultado de un aborto permaneció, lo que tuvo bastante interferencia en la vida de la cliente. Al final de la sesión, ella habló acerca de todos los problemas que ella se hubiera ahorrado de haberse extraído al ‘bebé’ después del aborto.

Para finalizar esta sección, dejemos claro que mi punto de vista no es la de tomar una posición a favor o en contra del aborto, sino describir ciertos mecanismos que suceden alrededor del mismo. Desde el punto de vista de energías sutiles, la manera en que se realizan los abortos hoy en día es incompleta. No sólo conduce a múltiples problemas sicológicos, sino también a problemas físicos que pueden ir desde dolores menstruales hasta tumores malignos. No estoy sugiriendo que se suspenda la realización de abortos sino que se realicen de manera adecuada. La parte energética de la operación no debe ser pasada por alto.

Podría escribir un libro entero solamente con casos de clientes que han tenido un ente post aborto. Los desórdenes correspondientes algunas veces son insignificantes y otras veces son trágicos, pero en cada caso no puedo evitar pensar: “¡Qué desperdicio!” Una vez que usted haya identificado a un experto que pueda realizar un despeje de entes, y no dudo que en el futuro existirán muchos, el extraer un ente es simple, rápido e indoloro. Si el procedimiento se realiza en las semanas siguientes al aborto, se pueden evitar muchos problemas. Sin embargo, una vez que el problema ginecológico se ha estado desarrollando por años alrededor del ente, y se ha convertido en una enfermedad importante, ya no es obvio que la extracción será suficiente para resolver el problema. Aún cuando la extracción del ente es de ayuda, después de cierto grado de desarrollo, la enfermedad física cobra su propio impulso. Por lo tanto, en muchos casos, no es suficiente el despejar al ente para sanar al cliente, aún cuando el ente haya sido el que provocó la enfermedad.

Es por esto que debo hacer énfasis en que lo ideal sería que cualquier mujer que haya pasado por un aborto, provocado o natural, o que haya dado a luz, debería buscar a un experto que sepa trabajar con energía y que este calificado para extraer entes. Muchos problemas se pueden evitar al hacer esto.


 

Entes, Parásitos del Cuerpo Energético

CAPITULO 7

ENTES, EMBARAZO Y GINECOLOGIA (continuación)

7.1 Entes y la placenta

En latín, placenta significa ‘pastel’. La placenta es un órgano vascular de consistencia esponjosa que rodea y alimenta al feto dentro del útero. Teniendo como responsabilidad la vida del feto, la placento no sólo suministra oxígeno y nutrientes sino también fuerza vital. En términos de cuerpos sutiles esto significa que la placenta no es nada más una estructura física. También tiene una importante capa etérica conectada a ella, a través de la cual, el feto recibe fuerza vital de la madre durante el embarazo.

Después del nacimiento del bebé (o después de un aborto en etapas avanzadas) la placenta sale del útero. Pero, recordemos que la placenta no solamente está compuesta por sustancias físicas, por lo que también las partes no físicas correspondientes deberían de expulsarse. Algunas de las partes etéricas son expelidas desde el principio junto con la placenta física. Otras, permanecen dentro del vientre y son eliminadas de manera natural horas, días o semanas después.

Sin embargo, algunas veces sucede que los pedazos de etérico de la placenta quedan adheridos al interior. Estos pueden permanecer como pedazos de etérico y comportarse como una energía perversa, o atraer un fragmento astral y convertirse en un ente. Cualquiera que sea el caso, esto implica un riesgo potencial a la salud de la madre, especialmente si consideramos que el período postparto es acompañado de un vacío energético. Los fragmentos o energías perversas pueden crear o acentuar una depresión postnatal, o permanecer latentes y silenciosos por años antes de crear una enfermedad física.

Caso 7.1 Mujer de veintidos años, estudiante. Dos años antes, ella sufrió un aborto natural. Esto es lo que ella describió durante la sesión.

–Estaba recostada con los ojos cerrados, relajada, y empezamos con la técnica IST. Mi respiración se hizo lenta y profunda.

–La primera sensación que saltó a mi consciencia fue de un sentimiento de tensión en mi plexo solar. La tensión se extendió a toda mi vientre. Mi estómago se empezó a sentir como si se estirara, hasta el punto en que me empezó a doler. Después sentí punzadas en la parte inferior del abdomen y junto a mis ovarios.

–De pronto mi barriga pasó de estar lisa y estirada a completamente inflamada. Pude ver que tan hinchada estaba. El aborto ocurrió en el sexto mes y mi estómago estaba fácilmente del mismo tamaño que entonces. Las punzadas se convirtieron en ondas muy definidas de calambres que se intensificaron hasta que bajaron por mi espina. Fruncí el ceño pero en realidad lo que quería era llorar. Los dolores eran exactamente los mismos que los del parto y al no poder entender el proceso, me empezó a entrar pánico .

–Mi cervix parecía pesada y abierta, y sentí FISICAMENTE algo que empezó a moverse por el canal vaginal. No era una impresión vaga sino una sensación física bastante tangible. Pensé: “¡Oh, Dios Mío, voy a tener otro aborto!”. Me enfrasqué en esa intesidad generada por todos los sentimientos encontrados que había tenido la primera vez que sucedió. Era como revivir físicamente toda la labor de parto, pero esta vez, mezclada con el miedo de no saber que era lo que se estaba moviendo fuera de mi cuerpo. Con cada contracción, el bulto avanzaba hacia abajo.

–Recuerdo empezar a sentir un calor muy intenso. Cuando el bulto finalmente salió, pude ‘ver’ lo que por una milésima de segundo parecía ser un órgano– como un hígado. De pronto me dí cuenta de que era una placenta, pero mucho más grande que la que había expulsado físicamente; y estaba muy negra.

–A pesar de que no había abierto mis ojos, pude ver por un momento el bulto entre mis piernas o tal vez justo por encima de ellas. Después no me era muy claro, parecía desvanecerse. Recuerdo lo cansada que me sentía y el gran sentimiento de alivio. Mi barriga se sentía ligera y vacía, un sentimiento que, con diferente intensidad, todavía tengo.

 

Caso 7.2 Mujer de treinta y seis años, vendedora, madre de dos hijos. Había tenido cáncer uterino cinco años antes del nacimiento de su segundo hijo, habiéndose tratado con cirugía y quimioterapia. Dos años después, el cáncer volvió y se le trató de manera similar, con lo que la cliente, por un momento pareció haber sanado. Cuando la volví a ver, dieciocho meses después del segundo episodio, su salud de pronto había comenzado a deteriorarse. Las dosis de codeína que necesitaba para calmar los dolores abdominales aumentó, y ella podía reconocer todos los signos que habían anunciado los dos episodios anteriores de cáncer. En ese momento se encontraba bastante desesperada, sintiendo como su vida se le escapaba de las manos.

¿Qué está sintiendo? –Puedo sentir una especie de bulto negro en el lugar en donde estaba mi útero.

¿De qué tamaño es? –Como de una pulgada.

¿Qué tipo de emociones o sentimientos están asociados con esto? –Es nauseabundo, muy violento. Salvaje. Quiere pasión, sexo, sexo tosco. Le gusta la violencia. Le gusta cuando yo tengo dolor, se alimenta de él. Y le gusta la codeína.

¿Qué le pasa cuando usted toma codeína? –Se fortalece. Me puede controlar mejor. Es salvaje. Esa vibración salvaje comenzó después del nacimiento de mi segundo hijo. Recuerdo que le dije al doctor que sentía que la placenta no había salido por completo. El me revisó y me dijo que todo estaba bien. Pero, de todas formas yo podía sentir que algo se había quedado adentro, y era la misma vibración– pero ahora se ha vuelto más intensa. En los primeros meses antes del nacimiento intentaba no sentirlo, pretendiendo que no estaba allí. Pasé por un tiempo en que me volví algo mojigata, muy diferente a como yo era antes. Si alguien contaba algún chiste sexual, yo me enfurecía. Mi esposo me odiaba.

¿Hay alguna conexión entre este bulto negro y el cáncer? –Eso ES el cáncer. Se siente exactamente como cuando tenía cáncer. [Llorando:] Y ahora quiere volver otra vez. Esta cosa me va a matar.

El alivio que trajo la extracción de este ente acompañado de una serie de sesiones de IST, fue espectacular. Después de unos días, la cliente literalmente cambió de color, dejando atrás ese tono verde grisáceo en su piel. Todos sus amigos le decían que se veía radiante. El dolor disminuyó, lo que permitió que la dosis de codeína se redujera de inmediato a la mitad. Con el tiempo paró de tomar medicinas. En cuestión de semanas, ella pasó de estar desahuciada a comenzar una nueva vida. Cinco años después, ella parecía haber sanado por completo.

No quisiera entusiasmar demasiado a los lectores. A no ser por casos excepcionales, no estoy sugiriendo que el extraer entes sea suficiente para deshacerse de enfermedades letales. En primera, no todos los tipos de cáncer y enfermedades son causados por entes. En segunda, el extraer entes a tiempo puede evitar muchas enfermedades, pero, una vez que cierta enfermedad física se ha solidificado, la situación cambia. Si un ente había sido el responsable de una enfermedad, entonces el extraerlo hará que se facilite el proceso de recuperación y, por lo tanto, disminuye las oportunidades de reincidencia. Sin embargo, en la mayoría de los casos, el cliente no sanará con sólo extraer al ente, ya que los desórdenes físicos tienen, con el paso del tiempo, la tendencia de adquirir cierto impulso propio, y es posible que persistan después de retirar al causante inicial.

El extraer entes debe ser parte de la prevención más que de la cura. Las semanas después de un parto son momentos críticos en los que es necesaria una revisión, especialmente (pero no únicamente) si existen sospechas de que alguna parte de la placenta no física no haya sido expulsada.

7.2 Transferencias astrales durante el embarazo

Consideremos ahora ciertos mecanismos extraordinarios que se relacionan con el embarazo. La Madre, la yogi francesa que por muchos años estuvo a cargo del ashram de Sri Aurobindo en Pondicherry, India, comenta en su Agenda, acerca de las extrañas conexiones entre padres e hijos. 26 Ella observó que durante el embarazo cierto número de tendencias sicológicas reprimidas de la madre tienden a ‘salir’, contaminando al bebé. Todo tipo de instintos viciados y cualidades negativas que la mujer haya podido enterrar en su subconsciente y, por lo tanto olvidado, se liberan y pasan al niño. Madre, quien tenía noventa y un años en ese entonces recordó algo que había leído ‘hace mucho, pero mucho tiempo’, posiblemente algo escrito por el autor francés Renan: “Tened cuidado de los niños de padres buenos y respetables, porque el nacimiento es una expurgación”. (Madre se reía al mencionar esto.) El mismo autor francés sugirió que uno también debe observar cuidadosamente a los hijos de ‘gente mala’, porque estos niños muestran inclinaciones diametralmente opuestas a aquellas de sus padres.

Madre se desconcertaba por los horribles berrinches de hijos de ciertos padres ‘muy decentes’, que ocurrían en su ashram. Por esta razón aplicó su inmensa capacidad de visión, al nacimiento. Llegó a la conclusión de que el tener hijos era para muchas personas, una manera de lanzar hacia afuera todo lo que no querían para ellos mismos, como si fuera una purga. Visto desde esta perspectiva, el dicho común que habla de como el embarazo sana muchos de los males de la madre, toma una nueva dimensión.

En términos de cuerpos sutiles, este mecanismo corresponde a la transferencia de ciertas partes del cuerpo astral de la madre hacia el feto. Esta transferencia no ocurre de la noche a la mañana. Es un proceso gradual, como una impregnación progresiva. Lentamente, durante los nueve meses de embarazo, ciertas partes del astral de la madre se van pegando más y más al cuerpo astral del bebé. Mientras el bebé permanezca dentro de la madre, ella no sentirá mucho la diferencia, ya que el cuerpo astral del bebé esta estrechamente ligado al de ella.

En el momento del nacimiento, ocurre un estallido astral, no como el que ocurre en la muerte, sino a menor escala. Algunos fragmentos del cuerpo astral de la madre repentinamente se separan y se van hacia el bebé. Estos fragmentos no se convierten en un ente en el bebé sino en un componente de su propio cuerpo astral.

Otros fragmentos astrales de la madre y del bebé se liberan y crean una situación de ‘lluvia de fragmentos’ similar a lo que ocurre después de la muerte, pero con menor intensidad. De manera natural, la placenta será un blanco para estos fragmentos astrales. Esta es una razón más por la cual debe eliminarse toda la placenta etérica en las semanas posteriores al nacimiento.

Ahora podemos entender por qué, después de la muerte en la tradición Brahamánica de la India, una familia es declarada en estado de sūtaka o impureza. El sūtaka del nacimiento no es tan fuerte como aquel que ocurre en la muerte, pero de cualquier manera es un momento para hacer purificaciones rituales.

La tradición judía también considera a una mujer en estado de impureza después de dar a luz, como lo marca claramente el tercer libro del Antiguo Testamento:

“Cuando una mujer concibe y da a luz a un hijo varón, ella estará ritualmente impura por siete días… En el octavo día, deberá hacerse la circuncisión en el prepucio del niño. Después, por trece días ella continuará en la sangre de la purificación. Ella no deberá tocar nada sagrado y no deberá entrar al santuario hasta que el período de purificación se complete. Pero, si da a luz a una niña, entonces la madre será impura por dos semanas y continuará el estado de impureza en la sangre por sesenta y seis días.” (Levítico xii. 2–5)

Al final del período de impureza, el Levítico dicta un ritual para consumar la purificación. Si éste era realizado por alguien que supiera de entes – y no cabe duda de que muchos rabinos sabían acerca de ellos – el ritual era el equivalente a la revisión que recomiendo para cada madre al mes o dos, después de dar a luz.

Otro efecto del estallido del astral que ocurre durante el nacimiento es la contribución al estado de vacuidad, sino es que de depresión, que las madres experimentan alrededor de ese tiempo. Sería demasiado el decir que la depresión post–parto se debe solamente al estallido del cuerpo astral. Un embarazo es una empresa que cansa y uno no necesita ser clarividente para entender por qué la madre puede sentirse como vacía después del nacimiento. De cualquier manera, el estallido es un factor importante que influencía las reacciones emocionales de la madre, así como las transformaciones sicológicas subsecuentes por las que pudiera pasar.

La principal consecuencia de estas transferencias astrales es que la mayoría de los seres humanos heredamos un número considerable de tendencias al estar en el vientre materno. Nótese que esto no ocurre del todo por simples azares del destino. Al observar los mecanismos por los cuales las almas errantes escogen a sus padres, uno puede comprender que hay generalmente buenas razones acerca del por qué un alma en particular se siente atraída a una madre específica. En los mundos astrales, lo similar atrae a lo similar; ocurre cierto tipo de resonancia entre las disposiciones de ‘el que será el bebé’ y aquellas de ‘la que será su madre’. En otras palabras, el alma se siente atraída a padres cuyos cuerpos astrales tienen cierta semejanza a la suya propia.

Sin embargo, no es extraño que un alma se sienta atraída a una madre por las cualidades que ‘ve’ en ella, y de pronto herede un paquete completo con otras cualidades. Las personas que piensan que todo está predestinado cuando se trata de mecanismos de reencarnación, pasan por alto el hecho de que–la condición actual del cuerpo astral de los seres humanos es un verdadero revoltijo. Recuerde que, en un nivel astral, usted no es una persona, es una multitud. Usted está hecho de una multitud de personajes, cada uno con sus deseos e inclinaciones. Un bebé podría sentirse atraído a usted debido a cierto personaje en particular y después heredar características relacionadas con otros personajes, con las que no necesariamente tendrá una conexión. Una solución real para este problema sólo podría ser el que los padres pasaran por una catársis de sus mentes consciente y subconsciente, antes de procrear a sus hijos. 27

7.3 Los abortos como purgas

Más de una vez, he observado a mujeres que han pasado por purgas síquicas al abortar, aún cuando el aborto hubiese ocurrido muy al principio. Este mecanismo es parecido al que acabo de describir. Partes enteras del cuerpo astral de la madre son transferidas al embrión, y todo se expulsa durante el aborto. He visto cómo esto sucede con ciertas mujeres que portaban energías muy pesadas y oscuras, profundamente enterradas o tan mezcladas con su personalidad que uno no podría entender como se lograría esa liberación. Por energías pesadas y oscuras, no me refiero a entes (los cuales son rara vez difíciles de despejar, siempre y cuando esté disponible un experto) sino a tendencias sicológicas negativas y bastante destructivas–los fragmentos más oscuros del cuerpo astral. Es ahí cuando, de manera inesperada, la mujer se embaraza, aborta a las pocas semanas y las energías oscuras desaparecen milagrosamente. Cada vez que veo esto, no puedo sino maravillarme de que tan inteligente es la naturaleza al tendernos una mano en las situaciones de mayor bloqueo.

Por supuesto que cualquier mujer que ha pasado por la experiencia de un aborto se beneficiaría en gran medida al explicársele este proceso. Esto facilitaría la manera en que ella afronte sicológicamente el evento. Más aún, una percepción consciente del proceso de purga permite que la mujer lo pueda intensificar. Ella puede a voluntad, deshacerse de varios asuntos internos en las semanas posteriores al aborto. Y si la suspensión del embarazo tuviera que hacerse de manera quirúrgica, ella se podría preparar y aprovechar al máximo esta difícil experiencia. Ella podría proyectar toda la negatividad posible en el feto antes, durante y justo después del legrado o intervención.

Ahora, supongamos que usted es una mujer y que vive en una sociedad en donde es posible que tenga de entre quince a veinte hijos (como por ejemplo en algunas comunidades católicas canadienses del siglo diecinueve y principios del veinte). Es muy posible que también tenga algunos abortos, algunos de los cuales hasta pasarán desapercibidos porque ocurren de repente, produciendo sólo un buen flujo premenstrual. Es decir, un embarazo que empieza y termina después de sólo unos días y que usted ni siquiera notó. Pensará que ha tenido un período menstrual tardío, o quizáas uno más intenso de lo normal–pero en realidad no sólo ha tenido un aborto, sino que ha desechado de un fragmento completo de astral.

El hecho de que más y más mujeres usen anticonceptivos, suprime el resultado de purga natural que resulta de tener muchos hijos y abortos. Permítaseme aclarar: no estoy sugiriendo que el uso de anticonceptivos sea malo, o que las mujeres deberían de tener veinte hijos. El tener hijos no es la manera más elegante de purgarse a uno mismo. De cualquier forma, es una manera poderosa de hacerlo, y si uno la suprime con los anticonceptivos, uno debe encontrar maneras de sustituirla, abriendo la posibilidad a otras opciones que permitan liberar fragmentos de astral.

En la sección de cataplasmas en el Capítulo 15, se describe una técnica de purificación herbal llamada ‘bolo vaginal’. Aún cuando el bolo vaginal no tiene ni una fracción del efecto purificador de un embarazo o aborto, ofrece un efecto de purga interesante. Sin embargo, con bolo o sin bolo, todavía queda la necesidad de encontrar un nuevo proceso de purificación.

Si bien para las mujeres el deshacerse de su lado astral oscuro a través de un aborto, es un método eficaz y positivo, no se da la misma situación en el caso de los doctores que conservan embriones muertos en botellas a sólo tres habitaciones de su sala de operaciones. Desde el punto de vista de los cuerpos sutiles y de la energía, la cirugía moderna tiende a multiplicar algunos errores fatales. Los embriones y las placentas nunca deberían guardarse en un hospital, o en la cercanía de pacientes vulnerables, debido a los obvios riesgos de que los fragmentos astrales se diseminen. Una mejor alternativa para deshacerse de los restos es el enterrarlos en donde la energía es apropriada. 28 Las personas ignoran el gran daño que pueden hacerse a ellos mismos y a otros al manipular lo que consideran como meros restos de carne y huesos, pero que en realidad, algunas veces tienen energías extremadamente nocivas.

7.4 El cuidado de la madre después del parto

El sentimiento de vacío que ocurre posterior al parto hace que la mujer sea más vulnerable de lo normal y que esté en mayor peligro de atrapar una energía perversa o un ente. Por otra parte, el estallido astral del nacimiento y las posibles complicaciones relacionadas a la placenta etérica, aumentan el riesgo de ser parasitada por un ente. Como resultado, la nueva madre debería protegerse tanto como sea posible. Debería permitírsele descansar y permanecer adentro, tanto dentro de una habitación como dentro de ella misma. El frío y las corrientes de aire deben evitarse al máximo. Si la mujer lo desea, puede ser beneficioso el darse un masaje con un aceite protector.

Mientras más pronto la mujer recargue sus baterías, más segura estará. En esta fase postnatal, lo que más necesita es calidez, tanto física como emocional. Una técnica china que encuentro bastante efectiva consiste en el uso de moxas en el área de los puntos de acupuntura 5 de Ren Mai (llamado el ‘palacio de la piedra sonora de jade’) y 6 de Ren Mai (el ‘mar del soplo’) ubicados aproximadamente una pulgada debajo del ombligo.

Las moxas son una especie de cigarros rellenos de la hierba llamada Artemisia vulgaris. Se usan en la acupuntura para calentar los puntos de manera suave, en lugar de utilizar las agujas. No es necesario ser acupunturista para implementar esta simple técnica ya que las moxa calientan el área por completo y por lo tanto, no es necesario saber la ubicación precisa de los puntos.

Usted puede obtener las moxa de una tienda de productos orientales que venda hierbas. Enciéndala con una vela en lugar de con un cerillo ya que toma cierto tiempo para prender un cigarro de tal tamaño. Después úselo para calentar el área ubicada una pulgada por debajo del ombligo. Mantenga la orilla que está encendida alrededor de una pulgada lejos de la piel.

Las moxa están hechos de hierbas comprimidas envueltas en papel delgado. Es necesario desplazar un poco el papel permitiendo que el comprimido de hierbas quede a un milímetro y se pueda quemar libremente. Si no hace esto, la moxa no se quemará apropiadamente. Por otra lado, si quita demasiado papel, la moxa prenderá más de lo debido.

La distancia a la que debe acercarse la moxa a la piel dependerá de lo que diga la madre. La sensación debe ser placentera y cálida. Si la madre no siente el suficiente calor, será necesario mover la punta que arde más cerca de la piel. Si se convierte en algo desagradable, será necesario alejarlo un poco. No hay ningún beneficio en quemar la piel. Y recuerde arrojar la ceniza de la punta de vez en cuando para evitar que se caiga y queme la piel.

Continúe por cinco o diez minutos. Repita dos o tres veces por semana durante el primer mes posterior al parto, y después una o dos veces por semana durante los dos siguientes meses. Si el clima es caliente, repita sólo una o dos veces por semana, por dos o tres semanas posteriores al parto y después suspenda el tratamiento. Las moxa generan mucho calor corporal, y uno deberá tener cuidado de no aplicarlos durante un verano cálido: el exceso de calor puede ser contraproducente para el sistema.

Debido a su grosor, las moxa no pueden ser apagados como un colilla de cigarro. Para apagarlos, es necesario enterrar la punta en un cenicero con arena o, en la tierra de una maceta. Usualmente, esta simple técnica es bastante efectiva cuando se trata de restaurar la energía de la madre y corregir problemas pequeños como la transpiración excesiva que ocurre después del parto.

Una pequeña disgresión acerca del uso de las moxas: Si la madre no puede darle el pecho al bebé porque no tiene leche, use la moxa para calentar la parte media del esternón (17 de Ren Mai). Nunca he visto que esto falle.

Existe una extraordinaria técnica para que la madre recobre la energía en su vientre, la cual me enseñó un maestro taoista de Vietnam llamado Tam Long:

Espere una semana después del parto. Luego obtenga media docena de piedras, cada una del tamaño aproximado de un puño. Caliente las piedras en un horno a 240 grados centígrados por cuarenta y cinco minutos. Después envuélvalas en una cobija y colóquelas en la barriga de la madre. Envuelva a la madre en varias cobijas y permítale disfrutar de cálido sentimiento por tres cuartos de hora (hasta que las piedras se pongan tibias o se enfríen). La madre no debe sentir que se quema. Si las rocas estuvieran muy calientes, será necesario que las envuelva en más de una cobija para que la temperatura sea confortable.

Por favor note que las rocas no deben reemplazarse por agua caliente. En cuestión de elementos, es el ‘calor–tierra’ el que debe ser evocado, no el ‘calor–agua’.

Las camas orientales no son tan sofisticadas como las nuestras. Por lo general están hechas de un borde simple de madera con hilos entrelazados. Si estuviera disponible una cama como ésta, será posible implementar la técnica completa colocando carbón caliente y cenizas debajo de la misma, para que el calor pueda llegar a la espalda de la madre mientras el abdomen es calentado por las piedras. El efecto es particularmente placentero y cálido, recargando la energía en el área del riñón y de la barriga. 29

Repita este ejercicio dos semanas después y una vez más dos semanas después de eso. De acuerdo a los taoístas, cuyas ciencias para alargar la vida son estupendas, esta técnica es excelente para recargar la energía de la madre y prevenir desordenes y enfermedades ocasionadas por el sentimiento de vacío. También se dice que esto ayuda a que los músculos abdominales y la piel recobren su firmeza y se limite la formación de rollos flácidos de grasa.

La misma técnica puede ser de beneficio para recargar las energías después de un aborto. Para los abortos no es necesario esperar una semana. Primero, implemente la técnica el mismo día o el día después de la intervención quirúrgica. Después, repítala una o dos veces en las semanas siguientes. Los taoistas advierten a la madre a que, por dos o tres meses después de dar a luz, eviten comer ostras, caracoles o cualquier tipo de mariscos. Los pepinos y la sandía también deberán evitarse durante el mismo período. La lógica detrás de esto es muy simple: la madre se encuentra en la urgente necesidad de calor y por lo tanto los alimentos fríos y acuosos se consideran contraproducentes.

Al estar discutiendo técnicas chinas, puede ser de interés el mencionar el punto Zhu Bin (9 de Riñón). En la acupuntura, este punto se usa sistemáticamente durante el embarazo para corregir defectos hereditarios. En otras palabras, para evitar que algunas de las características negativas de la madre sean comunicadas al hijo. Si bien esto pudiera o no aplicarse a las transferencias astrales, tiene sentido el recurrir a los puntos Zu Shao Yin (el canal o ‘meridiano del ‘Riñón’) para preservar la integridad del bebé durante el embarazo.


 

Entes, Parásitos del Cuerpo Energético

CAPITULO 8

¿ COMO PUEDE ALGUIEN ATRAPAR A UN ENTE?

8.1 ¿Cuán fácil se puede transgredir el sistema de defensa del cuerpo?

Ante esta pregunta la respuesta es: ¡no es fácil! Por ejemplo, uno no puede atrapar a un ente comiendo en un restaurante, abrazando a un amigo o usando los calcetines de la abuela. Tampoco es posible atrapar un ente usando el transporte público o los baños comunitarios, ni siquiera caminando en un cementerio por la noche. Debe ser repetido una y otra vez que generalmente un ente tendrá la posibilidad de parasitar a una persona sólo en el caso de una situación de alto riesgo y cuando hay una acumulación de factores negativos.

En un nivel energético, el ser humano está protegido de manera natural por cierto número de mecanismos. El cuerpo etérico tiene sus propias capas de defensa naturales. Tal como el cuerpo físico tiene un sistema inmunológico y otras maneras de conservar su integridad, el cuerpo etérico tiene todo un rango de dispositivos energéticos que lo protegen de la infiltración de cualquier cosa extraña. A no ser por ciertos casos excepcionales, un ente sólo puede entrar si estos sistemas de defensa naturales estuvieran temporalmente fuera de acción debido a alguna circunstancia inusual.

Esto nos lleva a considerar dos categorías de motivos por los cuales un ente puede infiltrarse y tomar residencia:

  • un colapso temporal del sistema de defensa natural;
  • situaciones de alto riesgo en las que, debido a circustancias particulares, el peligro de contaminación es mucho más grande de lo normal. En estos casos, el sistema de defensa natural puede ser insuficiente a la hora de prevenir una invasión.

Al investigar como el cliente atrapa un ente, existe una combinación de estos dos factores de manera proporcional. Esto aplica a las dos situaciones de riesgo descritas en los últimos capítulos: después de la muerte de un pariente, o para las mujeres, después de un aborto, ya sea natural o inducido, y el nacimiento de un hijo. En este capítulo veremos otras circunstancias comunes en las que un ente pueda entrar y quedarse conectado.

8.2 En el vientre materno

Caso 8.1 Mujer de cuarenta y cuatro años, monja católica.

¿Qué es lo que le gusta? -Le gusta la envidia. Crea envidia hacia cosas que no puedo tener.

¿Qué le pasa cuando usted siente envidia? -Engorda, y luego me da dolor de cabeza. Se alimenta de mi frustración.

Si pudiera hablar a través suyo, ¿qué es lo que diría? –Ódialos a todos y regresa a tu coraza.

[Haciendo una regresión en el tiempo con la técnica IST.]

–Me puedo ver en una cuna. El bebé lo tenía [al ente], estaba todo bloqueado por él. Y le provocó eczema. Le creo frustración, como un picor, y el eczema era parte de eso. Esta cosa es como una picazón.

[Regresando una vez más en el tiempo. En cierto punto, sin pedírselo, la cliente se acurrucó en una posición fetal]

–En en vientre. Venía del vientre porque mi madre estaba enojada. Era de mi madre. Venía de ella, al principio del embarazo. Ella no me quería porque era muy pronto después de mi hermana. No me gusta ver esto. Ella estaba muy molesta y esto me vino de mi madre.

Basado en los descubrimientos de los clientes, parece que mientras está en el vientre, el bebé es vulnerable a atrapar entes. ¿Cuáles son las razones para que esto suceda?

En el capítulo anterior, vimos el proceso de purga por medio del cual la madre puede lanzarle partes de su cuerpo astral al bebé. Desde el punto de vista del bebé, esto es un caso que está justo entre el atrapar un ente y heredar una parte astral indeseada. Además de esto, el bebé en el vientre depende por completo de la nutrición proporcionada por la madre. Esto debe entenderse no sólo como oxígeno y nutrientes sino también, como alimento emocional. El bebé está totalmente al descubierto ante las emociones de la madre. Lo que sea que venga de ella, es recibido sin barreras. Como adultos no podemos imaginarnos todas las barreras de protección que hemos construído alrededor nuestro con el paso de los años. El bebé todavía no tiene nada de esto, por lo que una ola emocional venida de la madre, es miles de veces más intensa que lo que usualmente permitimos que pase a través de nuestras defensas adultas.

Como consecuencia, cuando la mujer embarazada está en paz y armonía enviándole amor al bebé, éste se siente extasiado, bañado por el amor y desarrollando las bases futuras hacia la auto confianza. En el estado de IST, los clientes usualmente descubren que el haber sido completamente queridos y amados durante el embarazo, es el fundamento de numerosas cualidades que vendrán más tarde en la vida, como la confianza en sí mismo, asertividad, y la capacidad de confiar en los recursos propios.

Sin embargo, si la mujer embarazada no quiere en realidad al bebé, o si está preocupada por cualquier otra razón, el bebé sentirá esas ondas negativas sin ninguna protección. Esto es el equivalente a lo que, como adultos, podríamos considerar como una fuerte depresión–tocar el fondo del abismo. Aún cuando el feto está por naturaleza protegido a nivel energético, esto crea fisuras en ese sistema de defensa y permite la entrada de un ente.

Todo esto toma parte al mismo tiempo en que las diferentes envolturas del bebé están siendo generadas y organizadas (en particular los cuerpos físico y etérico). El hecho es que el etérico está pasando por un trabajo intenso de formación y necesita absorber grandes cantidades de energía de su entorno, factor que hace al bebé más vulnerable.

Caso 8.2 Mujer de treinta y tres años, masajista. Siete años antes era prostituta, adicta a la heroína. Exploramos el área que se sentía más ‘oscura, pesada y densa’ y la localizamos en la parte izquierda de su cuerpo, detrás de las costillas.

¿Qué está sintiendo ahora? –La presencia está enojada porque estoy hablando de ella. De alguna manera está conectada completamente a la parte izquierda de mi cuerpo.

¿Se siente como algo foráneo o como parte de usted? –Como algo foráneo. Se siente diferente al resto de mi.

¿Qué es lo que quiere? -Quiere que yo fracase y sufra. Sólo le preocupa el sufrimiento y el odio, y el castigarme. Porque me he equivocado en mi vida y también porque tengo la capacidad de ser muy feliz. Sólo quiere destrucción total, un holocausto: a todos muertos, aniquilados, desfigurados. Está desesperada y depende del amor condicional. Quiere que sufra especialmente porque ya no ingiero drogas y porque ya no me quiero autodestruir.

¿A qué se parece? –Es translúcido. Tiene tentáculos, está cubierto de una sustancia viscosa y repugnante, como mucosidad. Cuando empecé a hablar de él, alargó sus tentáculos como buscando que me esté quieta y en silencio.

¿Lo había visto antes? No, nunca. Hoy es la primera vez.

[Regresando en el tiempo utilizando la técnica IST] -Tengo tres años. Ya está allí. Me hace llorar. Y me manipula a hacer cosas extrañas, como aterrorizar al niño pequeño que vive al lado.

[Una vez más, regresando en el tiempo] -Veo a mi madre. Está embarazada de mí. Un embarazo prematuro. Es infeliz. Esta bebiendo y fumando. Se ve tan pálida y poco saludable, ¡se ve como muerta! Está al principio de sus treintas. Nunca la había visto así antes. Mi padre la golpea. Él es bastante violento. Veo a mi madre y está aterrorizada. Ese es el momento en que la presencia entró, de pronto, una noche cuando él la golpeaba. Eso estaba en la habitación, esperando, y entró en ella directamente. Directmente en su vientre, en mi.

Aún cuando el ente se había conectado a la cliente antes de nacer, ella lo pudo identificar claramente como algo que no le pertenecía. Lo mismo aplica con la cliente del caso 8.1.

En ambos casos (8.1 y 8.2), se exploraron e identificaron los entes de acuerdo al método que será descrito en los Capítulos 14 y 15. Desde el punto de vista de un entista, persona capacitada en extracción de entes, el hecho de que el ente se conecte a tan temprana etapa en el desarrollo del cliente, no interfiere en el despejo. Sin embargo, en lo que concierne a los clientes, esto puede crear problemas emocionales mayores que no serán resueltos con sólo despejar al ente, resultando en un llamado a un trabajo profundo de reconstrucción sicológica.

8.3 Gemelos

Los nacimientos de gemelos son otra situación en la que el feto puede atrapar a un ente. En la actualidad, aproximadamente el uno por ciento de los nacimientos en la especie humana, corresponde a gemelos. Sin embargo, el número de embarazos que empiezan con embriones mellizos es mucho más alto. Lo que sucede es que uno de los dos embriones suspende su crecimiento y ‘muere’ en los primeros meses del embarazo, y todo continúa como si sólo hubiera un bebé. El remanente físico del embrión muerto se encontrará en la placenta después del nacimiento. 30 El problema es que el embrión gemelo no sólo estaba hecho de carne y hueso. Esta situación es muy similar a la que hemos descrito con los abortos. Las partes no–físicas del gemelo pueden permanecer en la matriz, y posiblemente se unan al bebé como si fuera un ente.

Caso 8.3 Hombre de veintinueve años, médico. Había estado sintiendo cierta ‘pesadez’ alrededor de la vesícula biliar por varios años, para la cual no había encontrado ninguna explicación médica.

–Parece como un feto, de cinco a seis pulgadas de largo. Está hecho de una especie de sustancia gelatinosa, de color azul–grisáceo, tal como si fuera un feto. Está adherida a la parte derecha de mi cuerpo, debajo de las costillas, justo en donde tengo este incómodo sentimiento.

¿Cuál es la conexión entre el feto y el sentimiento incómodo? –El feto está ocupando toda el maldito espacio en esa área. ¡Es un feto de medio pie de largo durmiendo en mi hígado! Ahora entiendo por qué se siente tan incómodo.

¿Qué está haciendo? –Nada. Sólo duerme. Algunas veces se mueve, pero permanece pegado a la parte derecha de mi cuerpo por lo que parece ser una especie de cordón. Algunas veces se va a mi cabeza, y me dan estos horribles dolores de cabeza. La única cosa que puedo hacer para detenerlo es recostándome en la cama o yéndome a dormir.

¿Existe alguna otra emoción o sentimiento relacionado con el feto? –Está enojado. Enojado conmigo. Como con resentimiento.

[Regresando en el tiempo con la técnica IST] -Está oscuro. Es un espacio oscuro. En el vientre materno. Estaba allí antes que yo. Llegó antes, yo después. Somos del mismo tamaño y en la misma posición fetal. Pero somos más pequeños de lo que él es ahora. Está a mi derecha. Está conectado a mi derecha, como ahora. Puedo sentir su fuerte presencia a mi derecha. Es una persona poderosa, alguien que le gusta luchar. Pero algo malo le sucede. Empieza a desvanecerse. Desaparece. Pero su cuerpo de feto [etérico] físico se queda muy cerca de mí. No es tan grande como ahora. Sigue creciendo poco a poco. Pero vacío, sólo es una sombra de la presencia que antes era. El enojo se debe a que yo he ocupado su lugar.

En algunos casos he visto clientes que describen una lucha entre ellos y el hermano gemelo. Por supuesto que la pelea no ocurre físicamente, sino en el nivel astral.

Caso 8.4 Hombre de treinta y cinco años, artista que sentía una presencia oscura conectada con sus hombros.

[Regresando al vientre materno] -Puedo ver que otra persona está llegando a la caverna. Otra alma. No quiero que entre. Es como si ahora debiera compartir el espacio con él. Pero parece que yo estoy creciendo más rápido que él. El está luchando por sobrevivir, haciendo lo que puede para quedarse. Hasta me está empujando y pateando. Me quiere patear hacia fuera. Pero está perdido. Yo estoy creciendo y el se está encogiendo. Por eso me quiere empujar hacia fuera y sacarme de mi cuerpo y tengo que sujetarme deprisa. Este cuerpo es mío, y no voy a permitir que entre. El no puede tomar mi lugar dentro del cuerpo razón por la cual se pega a mi espalda.

En la experiencia que he tenido viendo a clientes, he encontrado a varias personas que descubren entes similares que se originaron de un gemelo que se perdió (y que, sin decir más, nunca habían pensado en la posibilidad de encontrar algo así antes de pasar por un proceso de IST). Esto me lleva a considerar que la proporción de gemelos que son abortado en las primeras etapas del embarazo podría ser mayor que lo que los fisiólogos creen.

8.4 Drogas y cirugía

Durante el período de sueño, el complejo superior (cuerpo astral y Ego) flota alejándose del complejo inferior (cuerpos físico y etérico) y dirige sus actividades hacia los mundos astrales. Mientras esto sucede, el complejo inferior (cuerpos físico y etérico) no se queda sin protección. Sin embargo, sus defensas tampoco son infinitas, y se pueden crear algunas fisuras debido a múltiples factores.

Entre los factores más comunes están el consumo de algunas drogas, ya sea por intoxicación o con propósitos médicos. El alcohol, las pastillas para dormir, pastillas contra el dolor, y todo el género de drogas narcóticas, desde la mariguana hasta la heroína, crean una desorganización en el sistema de defensa lo que puede causar fisuras.

Por supuesto que no todas tienen el mismo poder de desorganización. Por ejemplo, la probabilidad de atrapar un ente debido a que se ha bebido una copa de vino o fumado un cigarrillo de mariguana es virtualmente nula. Por el otro lado, la mayoría de los anestésicos usados en una cirugía, lo dejan completamente vulnerable y abierto a la infiltración de un ente.

Caso 8.5 Hombre de cincuenta y dos años, maestro de escuela. Explora un ente ubicado en la parte baja del abdomen.

¿A qué se parece? -Se parece a una pantera negra, sigilosa, con ojos brillantes de color café. La pantera no me está viendo de frente, su cola es la que está frente a mí.

¿Disfruta cierto tipo de comida? –La carne. Siempre me hace comer más carne de la que debería.

¿Existe alguna emoción o algún sentimiento relacionado a la pantera? –Me hace sentir timidez. Se alimenta de mi poder. Se come mi energía y mi confianza. No quiere que exprese mi potencial.

[El cliente regresa en el tiempo a través del método giratorio de la técnica IST] -Puedo ver el momento en que entró, cuando tenía cuatro años. Entró mientras me operaban de una hernia. Después de la operación mi personalidad cambió por completo. Antes era un niño positivo y feliz, sin preocupaciones. Después de la operación me volví muy tímido. La pantera hizo que perdiera la confianza en mí mismo. Me empecé a contraer.

Como médico, tuve la oportunidad de observar de primera mano lo fácil que puede ser para los pacientes el atrapar entes durante una operación quirúrgica. Se reunen todas las circumstancias requeridas. Primero, la anestesia forza a los pacientes a salir de sus cuerpos, aturdiendo sus sistemas de defensa. En segunda, el abrir la piel con el escalpelo es acompañada de una hendidura en las capas de defensa del cuerpo etérico, lo que crea el espacio ideal para que los entes penetren. En tercera, las salas de operación están hechas de tal manera que las energías perversas y los entes tienden a acumularse.

Cuando empecé mis estudios médicos, pude ver la última sala de operaciones con ventanas abiertas. Poco tiempo después, éstas fueron reemplazadas por salas cerradas con aire acondicionado, en donde el sol nunca entra. Cualquier habitación en la que el sol no pueda entrar, y que la única manera de cambiar el aire sea activando un sistema de aire acondicionado es un lugar de alto riesgo para atrapar entes: los atrae y les provee un espacio ideal para quedarse sin ser molestados. Cada vez que un ente entra, es difícil que encuentre como salir, además de adherirse al paciente o a otros empleados.

Por supuesto, no estoy sugiriendo que todas las personas que pasan por un proceso quirúrgico acabarán con un ente. La mayoría de los pacientes salen de la intervención energéticamente intactos. El punto al que quiero llegar es a que, si son muchas las personas que atrapan un ente o una energía perversa durante una operación, es debido a razones que podrían evitarse la mayoría del tiempo. Uno podría ponerle un límite al problema de la contaminación de la energía implementando algunas medidas simples, como usar anestesia local en lugar de general siempre que sea posible, seleccionar con cuidado el lugar en donde se construyen las salas de operaciones, y diseñarlas con muchas ventanas. 31 Podría ser posible el mantener las ventanas abiertas cuando no se está utilizando la sala de operaciones y cerrarlas por completo para esterilizar la atmósfera antes de cualquier intervención.

Desde luego que, podría lograrse un mayor grado de protección si se incluye a alguien que sabe acerca de entes y energías en cada equipo de cirujanos. De esta manera se podría incluir una limpieza energética cada vez que algo sospechoso se perciba dentro de la sala de operaciones.

8.5 Traumas emocionales o físicos

Los traumas de diferentes tipos, ya sea emocionales o físicos, pueden crear un colapso temporal en el sistema etérico–astral de defensa. Recordemos como los chinos expresan una agitación emocional: “¡Mis Po están inquietos y mis Hun están totalmente confundidos!” Los altos estados de desorden interno que vienen después de algunos traumas, pueden favorecer la penetración de un ente. Por ejemplo, recordemos el caso 1.5 (el pequeño mono rojo que disfrutaba el café). Fue en el momento de pánico, cuando la cliente se enteró de la muerte de su padre, que el ente pudo hacer su entrada.

Caso 8.6 Hombre de cuarenta y cuatro años, trabajando en una panadería.

¿ A qué se parece? –Es una nube oscura. Tiene algo que ver con el corazón. Es algo que me oprime el pecho, como asfixiándome o ahorcándome. Me odia, quiere estar allí y tomar mi energía.

¿ Tomar su energía? –Toma la energía de mi corazón al provocarme tristeza. Cuando estoy triste, eso lo alimenta y luego me siento vacío. Me como todos los pasteles y me atiborro con croissants calientes y galletas.

¿Qué tipo de comida le gusta a la nube? [Largo silencio, luego] -Azúcar. Creo que le gusta que yo coma azúcar.

¿ A qué se parece? –Es una masa oscura, como un parche oscuro en la energía alrededor de mi corazón. Pero no es mi personalidad, no soy yo; es algo externo. Está dentro de mí y a la vez afuera, al mismo tiempo. Está conmigo todo el tiempo, pero se fortalece cuando estoy solo. Todo empezó cuando vivía en Estados Unidos, hace cuatro años, cerca de un bosque. Tuve una fuerte pelea con mi novia. Estaba temblando. Luego, salí al bosque y era de noche. Y algo extraño pasó. No puedo explicar qué. Pero el siguiente día, mi espalda entera se volvió loca, no podía mover la parte izquierda de mi cuerpo. Nunca me había pasado antes. Es en ese momento cuando me percaté de la presencia. Y después durante meses yo despertaba en medio de la noche y sentía la presencia a mi alrededor. La misma presencia como la de la nube. Algunas veces yo estaba tan asustado que no podría ni siquiera gritar para pedir ayuda. Me quedaba tan paralizado como una piedra.

De manera similar, todas las emociones fuertes, como el pánico, la rabia y la desesperación, pueden causar un colapso en el sistema de defensa. Los traumas físicos también son posibles causantes comunes de la infiltración de un ente.

Caso 8.7 Mujer de veintisiete años, secretaria. Exploraba un área ‘oscura y densa’ en su energía a través de la técnica IST.

¿Qué es lo que quiere? –Quiere salir. Está enojado, lleno de rabia. Está enojado porque está atrapado. Nada más quiere ser libre. Por eso grita y chilla. Está enojado porque lo puedo ver.

[Regresando en el tiempo.] -Entró cuando era pequeña;, un año, tal vez año y medio. Me quemé la mano con la estufa. Tuve un shock y salí de mi cuerpo. Es ahí cuando entró. Se siente como una presencia oscura que no me deja vivir mi vida. Quiere mi cuerpo. Quiere vivir ahí.

¿ Hay algún alimento que disfute? –Le gusta la carne. Y las comidas espesas–los pasteles, el helado y todo eso. Me dice “No puedes vivir sin mí. No sabrías que hacer. Te tengo, no puedes parar, no puedes deshacerte de mí. Estoy dentro de ti y aquí me quedaré. Te tengo.”

¿ Qué le pasaría si usted muere? -También moriría o tendría que encontrar a alguien más.

8.6 Invitando a un ente a entrar

Caso 8.8 Mujer de cincuenta años, ama de casa. Explora un área ‘oscura, densa y pesada’ percibida en su costado derecho, dentro de sus costillas.

¿A qué se parece ‘la cosa’? –Se ve como una masa oscura. Un tipo de amiba. Como de tres pulgadas de ancho.

¿Qué es lo que quiere? –Acabarse mi energía. Llevarse mi fuerza vital.

¿Y qué gana con eso? –Soy su medio de supervivencia. A través de mí se siente viva y sigue viva. Me causa dolores de cabeza. Se lleva todo mi valor, mi fuerza de voluntad. Hace que me vuelva gris, como ella.

¿Crea acaso voces en su cabeza? –No, pero antes lo hacía. Cuando era niña. Me hacía compañía. Yo estaba terriblemente sola cuando era una niña. Le llamé por días. Recuerdo que una noche salí al jardín y sabía que no debía hacerlo. Tenía siete u ocho años. No pasó nada especial esa noche pero, supe que había hecho algo que no estaba bien. Y después de esto, la presencia me acompañó. Me daba fuerzas cuando yo tenía miedo. Me cuidaba si yo lloraba. Mi madre nunca estaba en casa, ella se la pasaba trabajando.

8.7 Cuando los niños le piden a un ente a que entre

He conocido a varios clientes que, como en el caso anterior, recuerdan haber atraído voluntariamente a un ente durante su niñez. El patrón es más o menos el mismo en el caso de un niño solitario: él o ella se siente solo, inseguro, asustado, o solamente quiere divertirse. Después de llamarlo por días o semanas el ente llega. Recordemos lo discutido acerca de los fragmentos: en los mundos astrales, las vibraciones se pueden sentir desde lejos, y esto atrae a las fuerzas correspondientes. Si usted toma mucha cerveza, usted tenderá a atraer fragmentos bebedores de cerveza. Si usted está desesperado por tener compañía o protección, tenderá a atraer fragmentos que lo quieran cuidar. Esto no es inevitable, por supuesto, pero a veces sucede.

Usualmente, si un fragmento es atraído, los niños estarán protegidos por sus propias defensas naturales. En algunos casos, sin embargo, el niño se va a los extremos o sucede algún accidente–¡y entonces el ente se infiltra!

En casos similares, he observado a clientes relatar que al principio estaban bastante contentos de tener a la presencia a su lado. Les hacía compañía. Algunas veces hasta jugaba con ellos. Les daba la impresión de que alguien los cuidaba. Es sólo después de varios años cuando se dan cuenta de que ‘la cosa’ también actúa como parásito, alimentándose de su fuerza vital y creando síntomas secundarios como los descritos en los Capítulos 1 y 2. Por lo general se han olvidado por completo de la presencia que habían percibido cuando eran niños, y es solamente después de pasar por el proceso de IST cuando establecen el lazo entre sus problemas actuales y aquél compañero de la infancia.

En esta sección permítaseme mencionar brevemente que la gente que está involucrada en magia, rituales, hechizos, etc. son más vulnerables ante la situación de ‘invitar a un ente a entrar’, ya sea que se den cuenta o no. Veremos un ejemplo espectacular de esto en el capítulo ‘entes extraordinarios’ (Caso 13.3).

8.8 Otros factores

Observemos otras circunstancias traumáticas en las que podría ocurrir un colapso del sistema de defensa natural y por lo tanto permitir la infiltración de un ente:

  • Con cualquier droga, después de cierto nivel de intoxicación.
  • Al estar muy enfermo, particularmente en casos de hemorragia o pérdida de fluídos, o al estar muy débil, por ejemplo en el caso de enfermedades crónicas las cuales pueden crear un fuerte desgaste de la energía.
  • Algunos tratamientos médicos severos, además de la cirugía, también pueden ser factores que permitan la entrada de un ente. La terapia de electroshock, por ejemplo, parece ser una situación de alto riesgo.
  • Los desastres naturales, como terremotos, o aún aquellos provocados por el ser humano, como las guerras, incendios, batallas, etc. Además de lo que hemos descrito acerca del estallido del cuerpo astral después de la muerte, podemos ver como cualquier catástrofe que puede matar a decenas o cientos de miles de personas, será seguida de una ola de fragmentos astrales. 32
    Algunos otros factores pueden contribuir al desgaste paulatino de las capas de protección etérica, permitiendo de esta manera la entrada de un ente.
  • El dormir en líneas nocivas de la tierra: El vivir en una casa llena de este tipo de líneas abre el camino a la posibilidad de atrapar diferentes tipos de energías perversas y entes. 33 El pasar largas horas meditando en una línea de este tipo puede también traer como resultado el que entre un ente. Esto es debido a que durante la meditación ocurre una gran apertura de la energía propia. Es por esto que uno debe escoger el lugar adecuado para meditar.
  • El dormir o meditar encima de un río subterráneo o de un conducto de aguas negras, o por encima de un tanque lleno de agua estancada, puede ser bastante destructivo para el cuerpo etérico y abrirle el paso a energías perversas y entes. Una masa de agua estancada (como en el caso de una cama de agua, por ejemplo) puede atraer algunos entes ‘sin dueño’.
  • Agotar al cuerpo con la falta de sueño, trabajar en la noche y dormir en el día, trabajar más de allá de los propios límites por un período largo de tiempo, etc.

8.9 ¿Es posible atrapar un ente al tener relaciones sexuales?

Generalmente, no. Sin embargo, el hacer el amor no sólo involucra un intercambio de emociones y fluídos corporales, sino también energías. Hay dos tipos de situaciones que podrían ocurrir durante las relaciones sexuales. Una de ellas, es que ciertas energías perversas podrían ser transferidas de una persona a la otra. La otra posibilidad es que un ente que esté flotando por ahí tomé ventaja de la situación e invada a una de las personas. Ahora bien, la probabilidad de que un ente salte de una persona a la otra durante las relaciones sexuales, me parece muy lejana, simplemente porque una vez que un ente se ha anidado en alguna persona, éste no se moverá de ahí tan fácilmente. Uno tiene que implementar una técnica muy especial para expulsarlo. Es por esto que no veo como una persona podría simplemente deshacerse de un ente mandándoselo a la otra persona durante las relaciones sexuales.

La situación puede diferente cuando se trata de personas con muchos compañeros sexuales o una vida sexual descontrolada. En este caso, las energías esenciales pueden agotarse, lo que favorece la entrada de uno o más entes. (Debido a sus antojos, los fragmentos son atraídos por personas que tienen una vida sexual particularmente intensa.) Sin embargo, bajo circunstancias normales, no hay la necesidad de preocuparse demasiado por atrapar un ente a través del sexo. Repito, ¡no es tan fácil atrapar entes!

Tratándose de las energías perversas, pequeños pedazos de materia etérica nociva, la situación es diferente, ya que a diferencia de los entes no tienen fragmentos de consciencia astral. Los entes no pueden entrar tan fácilmente. Una vez que han logrado entrar, son bastante necios y solamente saldrán a través de un proceso de extracción apropiado. Por el otro lado, muchas energías perversas pueden entrar o salir con mucha más facilidad. Es así como muchos masajistas atrapan energías perversas mientras están trabajando con sus clientes (y lo mismo pasa con los clientes– que atrapen energías perversas mientras están recibiendo el masaje.) Si las energías perversas pueden ser intercambiadas a través de un masaje, es obvio que es todavía más fácil el atraparlas durante el acto sexual. Durante y después del orgasmo, y en otras fases del contacto sexual, el cuerpo de energía se abre de manera significativa. Esto contribuye a la experiencia sexual, pero también hace que las personas sean más vulnerables ante energías perversas.

8.10 Las relaciones sexuales y los días del Taoísmo

Es fácil de notar que en ciertos días, el acto sexual parece ser más agotador que en otros. Deja a los compañeros (o a uno de ellos) con cierto sentimiento de vacío y fatiga. Los Taoistas, quienes eran expertos en el arte de la longevidad, observaron este hecho y lo asociaron a sus conocimientos sobre la energía. De acuerdo a su sistema, la calidad de la energía varía con las fases de la Luna y con el ciclo de las estaciones. Su conclusión fue que el tener relaciones sexuales en momentos particulares durante estos ciclos, puede crear una disminución de las energáas esenciales y dejar la puerta abierta a la infiltración de energías perversas, y hasta entes.

Un momento crítico es durante la Luna Llena. Desde la perspectiva Taoísta, el sexo veinticuatro horas antes y después de la Luna Llena son considerados potencialmente dañinos, aún cuando no se dé un orgasmo o eyaculación.

Otro momento crítico es durante la fase de la Luna Nueva. Las restricciones eran todavía más estrictas si la Luna Llena o la Luna Nueva eran acompañadas por un eclipse. 34

Debemos hacer énfasis en que no sólo los chinos de la antigüedad consideraban al sexo durante estas dos fases lunares como algo peligroso y por lo tanto como algo a evitar, sino también los maestros del Tíbet y la India. Particularmente, uno puede encontrar referencias en textos escritos en sánscrito que hablan de la posibilidad de atrapar un ente al tener relaciones sexuales en esos días, y más aún en el caso de un eclipse. 35 Los tibetanos consideran que los rayos de la luna durante la fase de Luna Llena son potencialmente peligrosos en relación a las energías y los entes. De acuerdo a ellos, una persona no debe dormir en el exterior durante la noche de Luna Llena. Además, uno debe bloquear la entrada de la luz de luna con persianas o cortinas, lo que aplica aún sin tener relaciones sexuales.

Es interesante ver que desde el punto de vista de los Tao&237;stas, no sólo el sexo esta prohibido durante la Luna Llena, sino también muchas actividades terapeúticas. De acuerdo a los taoistas, uno no debe insertar una aguja de acupuntura en el día de Luna Llena, ni tener ningún tipo de operación quirúrgica o tratamiento dental. Esto se debe a que durante la fase de Luna Llena el cuerpo etérico está más abierto que cualquier otro día del ciclo lunar. Por lo tanto cualquier hendidura o apertura puede causar mayor pérdida de energía. 36

Los Taoístas también concluyeron que durante los solsticios, el día anterior y posterior, y durante y después de los equinoccios, no se deben de tener relaciones sexuales.

Otro período que los chinos e hindúes consideran peligroso para tener relaciones sexuales es la menstruación. Restricciones similares pueden encontrarse en casi todas las culturas, desde el Viejo Testamento (Levítico xviii.19) hasta los aborígenes australianos. Desde el punto de vista de cuerpos sutiles, cuando las mujeres tienen su menstruación, desechan energías etéricas negativas. Esto tiene muchos beneficios para su salud, pero se considera que si se tienen relaciones sexuales, las consecuencias pueden ser desfavorables para ambas personas. Para la mujer, perturba el curso natural de la menstruación. Para el hombre, hay un riesgo de atrapar energías negativas.

¿Deberían las personas del siglo veintiuno tomar en serio estas restricciones? El enfoque de Clairvision School es el poner siempre más atención a la experiencia directa que a la teoría. Mi propósito es el acercar al lector a hechos que pueden parecer inusuales, pero que han sido enfatizados por un gran número de expertos en energía en diferentes civilizaciones. A final de cuentas, es usted quien deberá evaluarlas según su propia experiencia.


 

Entes, Parásitos del Cuerpo Energético

CAPITULO 9

ENTES DE DIFERENTES TIPOS

9.1 Fragmentos

En este capítulo haremos un breve inventario de los principales tipos de entes que pueden parasitar a los seres humanos.

Primero que nada, hemos examinado a los fragmentos, es decir a los pedazos de astral que se separan de los cuerpos astrales de las personas al morir. Después, hemos visto algunos tipos de fragmentos, en particular aquellos que quedan después de un aborto (natural o inducido), embarazo o los que permanecen después de la ‘muerte’ natural de un gemelo en la matriz.

Los fragmentos no son los únicos tipos de entes, pero sí son los más comunes. Sin embargo, algunas veces pueden ser confusos porque aún cuando provienen de seres humanos, no se ven necesariamente como humanos. Como hemos visto, algunos toman una forma semi humana. No obstante, en los casos presentados, hemos visto entes que parecen bultos de masa uniforme, nubes, amibas, pulpos y otros tipos de formas monstruosas. La mayoría de éstos también fueron fragmentos. Otro punto confuso es que estos fragmentos aparecen con características más intensas de las que tenían las personas de las que provienen originalmente. He visto varios casos en los que en verdad no había duda: el ente había aparecido en las semanas posteriores a la muerte de un pariente cercano; su presencia era similar a aquella de la persona fallecida mientras estaba viva y existían muchos factores sicológicos en común, lo que no dejaba duda acerca de su verdadero origen. Sin embargo, suele suceder que el cliente haga un comentario similar a: “Entiendo que este es un fragmento de mi difunta esposa, pero no puedo entender por qué es tan feroz y nocivo. ¡ella no era así!”

Es por esto que debemos hacer énfasis en que los fragmentos sólo son fragmentos, no personas. Los fragmentos son personajes que se desprendieron del cuerpo astral de un ser humano. Cuando estaban unidos al cuerpo astral, estaban bajo la influencia del resto de la personalidad y permanecían reprimidos por cierto número de factores. Nunca aparecían exactamente como eran porque se perdían en medio de una multitud de otros personajes con otras tendencias y disposiciones.

Supongamos que un personaje era un comedor de chocolate apasionado. Mientras vivía, la persona probablemente, se abandonaba al placer de comer chocolate de vez en cuando, pero no de la mañana a la noche. Nuestra sociedad impone ciertas reglas y limitaciones y las personas generalmente no obedecen a esos impulsos del cuerpo astral sin restricción. No obstante, una vez muerta la persona, estas limitaciones desaparecen. El fragmento está completamente libre, sin represiones. Se convierte en devorador de chocolates que deambula por el espacio pidiendo a gritos complacer sus antojos sin inhibiciones. De la misma manera, otros fragmentos con diferentes emociones o deseos pueden aparecer como realmente eran. Generalmente eso no es muy agradable. Por las mismas razones, muchos fragmentos no se asemejarán físicamente a la persona de quien provienen y aparecerán con formas monstruosas.

9.2 ¿Fantasmas?

En este momento abordemos la pregunta básica: ¿qué es un fantasma? Piense en el cliché tradicional del fantasma que vive en un castillo. El fantasma aparece cada noche exactamente a la misma hora. Lleva a cabo exactamente las mismas actividades y en el mismo orden. Esto sonará muy parecido a un fragmento que repite interminablemente aquello que tiene impreso en su sustancia. Desde nuestra perspectiva de cuerpos sutiles, un ‘fantasma’ parece ser un fragmento extremadamente cristalizado, posiblemente recubierto de capas etéricas y que está ligado a una casa en lugar de estar adherido a una persona.

Si una persona naciera en un castillo o en una mansión, hubiera vivido toda su vida allí, hubiera muerto en el mismo lugar, y hubiera sido enterrado en algún lugar del sótano, no sería extraño que después hubiera fragmentos atrapados por ahí. Como lo hemos visto antes, la repetición es un factor esencial a la hora de crear impresiones profundas en la sustancia del cuerpo astral. El hecho de vivir toda una vida en el mismo lugar, especialmente si uno ama o aborrece el sitio, contribuye a que se formen fragmentos extremadamente cristalizados.

Solamente mencionaré con brevedad el efecto poltergeist que puede acompañar algunos de los casos de ‘fantasmas’, ya que esto es algo bastante inusual dentro del gran número de casos de entes. (El hecho de enfatizar demasiado algunos cuantos casos espectaculares, provoca el surgimiento de tendencias que crean ideas falsas y clichés tergiversando la realidad del fenómeno.) Explicado en términos de nuestro sistema de cuerpos sutiles, ¿cómo puede uno entender que ciertas manifestaciones de fantasmas no sólo tienen lugar en el nivel de la energía etérica y la consciencia astral, sino que también involucran ciertos fenómenos físicos, como lo son sonidos o el movimiento de objetos? La respuesta se puede encontrar en el hecho de que la transición entre las capas física y etérica es gradual.

Pongamos como ejemplo una escala musical. La primera octava corresponde al mundo físico, la segunda al mundo etérico. Al final de la primera octava y al principio de la segunda podemos encontrar varias capas que están a la mitad entre el físico y el etérico. Son las capas más refinadas del cuerpo fisico y las más densas del cuerpo etérico. Estas son las capas en las que los fenómenos de tipo poltergeist ocurren. “Tal como es arriba, es abajo”. El mismo tipo de capas transitorias pueden encontrarse entre los cuerpos físico y etérico. Las capas más densas de nuestro cuerpo etérico son casi físicas. Supongamos que un fragmento ha alcanzado un nivel muy alto de cristalización. Es posible que retenga algunas de estas sustancias etéricas más densas alrededor de sí mismo.

De esta manera, en términos de cuerpos sutiles, un fantasma que crea manifestaciones poltergeist es un fragmento extremadamente cristalizado que está rodeado de las energías etéricas más densas. Es a través de estas capas que están en el límite entre el etérico y el físico por las cuales los fragmentos pueden manifestarse de manera física y producir fenómenos poltergeist.

9.3 Energías perversas

Además de los fragmentos, ¿qué más puede actuar como un ente y parasitar a los seres humanos? En el Capítulo 3 discutimos el concepto de Xie Qi, o energías perversas. En términos de cuerpos sutiles, una energía perversa es un pequeño pedazo de sustancia etérica que se ha infiltrado en el cuerpo etérico y va en contra de sus funciones. Hablando en el sentido estricto, una energía perversa no es nada más que una sustancia etérica, mientras que, por el otro lado, un ente está compuesto de sustancia astral, con o sin sustancia etérica a su alrededor. Debido a la parte de astral, el ente tiene cierta consciencia mental propia, con pensamientos y emociones, mientras que la energía perversa no tiene el mismo nivel de organización.

En la práctica, sin embargo, el límite entre las energías perversas y los entes no se puede definir. No es extraño que algunas energías perversas estén relacionadas con pedazos muy pequeños o nubes de materia astral. Esto permite que las energías perversas posean cierta presencia vaga o borrosa. También es posible que les provoque ondas emocionales básicas.

Al explorar dicha ‘cosa’, es usual que el cliente no pueda sentir o ver mucho. Por supuesto que uno debe siempre sospechar al comienzo que se trata de un ente escondiéndose detrás de una nube borrosa e insistir, ir más profundo dentro del estado de IST, haciendo preguntas, etc. Pero, como dicen los chinos, es muy difícil encontrar un gato negro en una habitación oscura, especialmente cuando no esta allí.

Algunas veces hay que aceptar que la ‘cosa’ no es más que una energía perversa. Cuando hallo en un cliente ese tipo de energía perversa que podría confundirse con un ente, adopto el mismo proceso de despejo. Esto se debe a que, en estos casos, el procedimiento cumple el mismo objetivo, es decir, eliminar algo.

9.4 Espíritus de la naturaleza y fuerzas elementales

Los elementales, o fuerzas elementales, son pequeños seres no físicos que están detrás de la tierra, agua, aire o el fuego, o detrás de las flores, árboles, y otras plantas. Pueden estar relacionados con varios espíritus de la naturaleza, eco de lo que puede encontrarse en casi todas las mitologías y folklores del planeta.

Caso 9.1 Mujer de cuarenta y cuatro años, trabaja en una tienda. Sentía que ‘algo estaba mal’ en su hombro izquierdo: no había dolor, pero cierto sentimiento de pesadez, como si su hombro izquierdo no se pudiera mover con tanta facilidad como el derecho. Durante el estado de IST, inmediatamente identificó un ‘parche oscuro, pesado y denso’ que podía percibir en la espalda, cerca del omóplato izquierdo.

¿Qué está sintiendo? –Es un sentimiento de cansancio, de falta de energía.

¿A qué se parece? –En la parte izquierda de la espina dorsal, hay un área más oscura. El parche se parece a una nuez café con la superficie corrugada.

¿Qué es lo que quiere? –Quiere mantenerme atada, para que pueda tener un lugar en donde estar. Agota mi energía. Me hace sentir aletargada.

¿Hay algún tipo de comida que le guste? –La comida dulce. Alimentos con almidones. Y me hace comer mucho pan. No le gusta el frío, le gusta el sol. No le gusta que salga. Hace que me esconda de la gente y me quede en la casa sin hacer nada, ahogándome en mi tristeza y en mi poca habilidad para comunicarme.

¿Qué hay dentro de la nuez? – Puedo ver a mucha gente en miniatura. Están vestidos como en los tiempos bíblicos, con vestidos largos y turbantes. No están haciendo nada en especial. Solamente están parados ahí tranquilamente.

¿Si la nuez saliera de usted, a dónde iría? –A la profundidad de la tierra.

Todos los registros de la India, China y el Tíbet que hablan acerca de entes mencionan la posibilidad de que los espíritus elementales de la naturaleza a veces se comporten como entes, creando ciertos desórdenes mentales o físicos. Si analizamos los síntomas que el anterior cliente reporta, podremos ver que todos corresponden a cualidades que las doctrinas médicas antiguas (tanto de occidente como de oriente) asociaban con el elemento tierra: pesadez, letargo, inercia, sentimiento de frío, deseando el calor del Sol, etc. Las ‘personas pequeñas’ son una de las formas en que es posible percibir a los seres elementales. Los seres elementales detrás de los elementos tienen la reputación de ser muy difíciles de ver, puesto que son tramposos y se esconden con facilidad.

Como es común, durante el despejo el cliente pudo ver que la nuez se movía hacia arriba, desapareciendo de su cuerpo. El sentimiento ‘raro’ en su hombro desapareció en los días que siguieron al proceso de despejo y el malestar nunca regresó.

Al hablar del tema de los elementales y espíritus de la naturaleza, puede ser de interés el mencionar que, en Australia, existen ciertos sitios sagrados y energías de la tierra, los cuales son bastante conocidos por la cultura aborigen. Uno no tiene siquiera que manejar una semana y llegar al desierto para encontrarlos. Están por todos lados. Por ejemplo, la región de Sydney está repleta de ellos. Algunos de estos sitios tienen una energía sutil y sanadora maravillosa. Otros son completamente incompatibles con la vida humana. Los aborígenes respetan estos sitios por su fuerza, pero los han declarado inadecuados para que los humanos los habiten.

Desafortunadamente, los arquitectos y urbanistas australianos no han tomado en cuenta esta geografía energética. Varias zonas residenciales han sido construidas en lugares en las que los seres humanos no deberían siquiera estar. He visto varias casas en las que los residentes y sus mascotas atrapan ente tras ente y muchas energías perversas. Los espíritus del lugar constantemente luchan contra ellos, y los resultados son algunas veces trágicos. Los animales y las personas se deprimen, sufren trastornos mentales o se enferman de gravedad. Algunas personas hasta cometen suicidio. El intentar despejar una casa de este tipo no me parece que tenga mucho sentido. Hay diferentes energías en diferentes lugares, y es cuestión de que los seres humanos habitemos aquellos lugares que nos dan la bienvenida y apoyan nuestra energía vital.

Existen algunos lugares que apoyan la energía vital, pero es posible que estén temporalmente parasitados por un fragmento o algún otro ente. En este caso, el despejar el área tiene bastante sentido. Sin embargo, si usted vive en un lugar que es intrínsecamente inadecuado para la vida humana, entonces será mejor que se mude, en lugar de empezar una guerra contra los espíritus de la tierra. Una persona alcanza el equilibrio y la maestría al armonizarse con las energías del universo, incluyendo las energías del lugar, y no luchando todo el tiempo en su contra.

Caso 9.2 Mujer de treinta años, osteópata. Explora una nube negra que siente en su hígado.

¿Puede recordar la primera vez que tuvo esa sensación? –Era de noche y habíamos estado caminando por horas en el campo. No podíamos ver en donde estábamos. No había luna y no se veí nada. Por lo tanto decidimos poner la tienda de campaña y pasar la noche allí.

–Toda la noche tuve pesadillas. Soñaba de que una nube negra venía hacia mí. Podía sentir como entraba en mi cuerpo y salía, y como volvía a entrar. No sabía que era. Solamente se sentía como algo muy, muy viejo, como una impresionante presencia ancestral.

Cuando despertamos la mañana siguiente, nos dimos cuenta de que habíamos estado durmiendo al pie de una serie de rocas enormes, riscos de más de cien metros de alto. Ya no podía sentir aquella impresionante presencia pero sentía esta nube oscura en mi hígado. Ha estado allí desde entonces.

La nube fue despejada igual que cualquier ente. No obstante, el evento podría haberse evitado si el cliente hubiera podido usar su sensibilidad para sentir que ese lugar en particular no era apto para acampar. Con sólo caminar otros cien metros hubieran podido encontrar un lugar más apropiado, y nada de esto hubiera pasado.

9.5 Otros entes

Ente es un término muy general. Lo he utilizado en este libro para referirme a las presencias que parasitan a los seres humanos. Sin embargo, en un sentido más extenso, la palabra ente puede aplicarse a cualquier tipo de ser, físico o no físico. De esta manera podemos decir que yo soy un ente, usted es un ente, el gato es un ente. Los elefantes, los delfines, los elementales, espíritus de la naturaleza y los ángeles, todos pueden llamarse ‘entes’.

De toda la gama de seres no físicos que constituyen a la creación, ¿cuáles pueden convertirse en parásitos de los seres humanos? Por supuesto que no todos, pero sí muchos de ellos. Echemos un rápido vistazo a algunos de los seres descritos en el hinduísmo. El ayurveda, o la medicina tradicional de la India, hace una clara distinción entre los casos de locura debido a factores internos, lo mismo que con cualquier otra enfermedad, y aquellos provocados por la influencia nociva de algunos seres no físicos. 37

En algunos casos, los seres no físicos se dice que invaden a las personas convirtiéndose en parásitos, tal como el patrón de ente descrito en este libro. De este modo, hay un tipo particular de seres llamados piśācas en sánscrito. Los piśācas son descritos como seres depravados y pervertidos. Se dice que se adhieren a los seres humanos saltando en los hombros de las personas y montándolos como caballos.

Hay algunos otros tipos de entes de tan alto calibre que no se molestarían en invadir a los seres humanos. Los rākṣasas, por ejemplo, que viven cientos de años, son criaturas feroces con deseos, pasiones e instintos extraordinariamente intensos. Provocan locura en los seres humanos con tan sólo permitirles oler la fétida fragancia que emana de sus cuerpos.

Sin embargo, no sólo los pequeños entes depravados, ni los grandes y monstruosos pueden causar locura en los seres humanos. Si se sienten insultados u ofendidos, los dioses, tan respetados y apreciados por los hindúes, pueden atacar a sus propios devotos. Estos crean locura, epilepsia u otras congojas con sólo mirar a su víctima. Los gandharvas, una categoría de seres semidivinos consagrados a la música y las artes pueden crear locura con solo tocar a los seres humanos; y los pitṛs, o espíritus de los ancestros, crean el mismo efecto con solo aparecer ante los seres humanos. Aún los ṛṣis, los profetas–videntes que habitan en las esferas más altas de la creación, pueden crear locura con tan solo echar una maldición.

¿Qué es lo relevante de todas estas mitologías hoy en día? Como hemos visto en la mayoría de los casos, los entes son cosas bastante simples. Si uno no sabe como lidiar con ellos, estos pueden crear varios problemas y enfermedades. Sin embargo, si hay a la mano algún especialista capacitado en el despejo de entes, no habrá mucho problema: toma mucho menos tiempo y esfuerzo el despejar un ente que el acudir al dentista. Más aún, es completamente indoloro. Usualmente, los entes son sólo un fragmento o un elemental que se ha extraviado. ¡Pero no siempre! En el Capítulo 13, ‘Entes Extraordinarios’, veremos algunos casos que no encajan en el patrón de simpleza, y en los cuales podríamos hablar de fuerzas del mal o retomar los viejos cuentos de la mitología.

He aquí un caso en el que parece no haber nada espectacular, pero que involucra a un ser de diferente rango que los fragmentos o simples espíritus de la naturaleza.

Caso 9.3 Hombre de veintiséis años, taxista, ex adicto a la heroína. Vino a consultarme pocas semanas después de tener un accidente automovilístico. Estaba muy deprimido. Durante la primera parte de la sesión de IST, identificó una nube negra en el área de su corazón físico.

¿Existe alguna emoción que pueda asociar a ‘la cosa’? – Miedo. Miedo de morir. Miedo de que me vaya a matar.

¿Qué es lo que quiere? –Solamente quiere vivir. Vive en las mentes de las personas como si fuera un dolor de cabeza. Si necesita usted un dolor de cabeza, esta cosa vendrá y se lo dará. Sabe exactamente como manipularlo y hacer que se enferme y toma bastante placer de ello.

¿A qué se parece? –Es como un niño travieso. Alrededor de él mi cuerpo se siente muy pesado. Y negro, negro profundo. Creo que de alguna manera yo lo invité. Quería causarme dolor. Ahora recuerdo que pasó cuando yo tenía como 12 años. Después de eso, se puso feliz de que yo me hiciera adicto a la heroína. Esta cosa se siente como algo maligno. Quiere que sufras antes de morir. Quiere herirte. Cuando yo usaba drogas se fortaleció. Lo disfrutaba. Lo hacía sentir pleno. Cuando dejé las drogas desapareció, pero no se ha ido, solamente está durmiendo. El accidente de auto lo despertó. Necesitaba ese accidente para poder empezar de nuevo. Puede ser que hasta haya provocado el accidente.

Si usted muriera, ¿qué es lo que haría? –Se iría con alguien más. Estaría por ahí hasta que pudiera entrar en alguien más. Se va moviendo de persona en persona.

¿Existe alguna conexión entre esta cosa y su depresión? –La depresión viene de la cosa. Secreta la depresión como si fuera una nube negra en mi corazón.

El despejar este ente no presentó dificultades, pero pude observar como estaba removiendo algo muy diferente a los bultos fragmentados que usualmente encuentro. Aquí había un pequeño ser astuto y malévolo, que podría haberse ido directamente a alguien más si no se hubiera ‘reciclado’ por la Gran Luz con la que los entes son despejados.

Este es un caso típico en el que las formas convencionales de la medicina son completamente inadecuadas. El empezar un tratamiento con antidepresivos, por ejemplo, no habría resuelto el problema. La depresión se hubiera alargado indefinidamente y, sin los síntomas emocionales, el pequeño ser hubiera podido hacer sentir su acción destructora de manera más fuerte.

Inmediatamente después de la extracción, el cliente pudo ver su corazón como algo “cristalino, como carne rosada, con sangre de color rosa”. La depresión desapareció en dos días.

9.6 Lo que los entes no son

En este punto es importante hablar de lo que los entes no son. Los entes no son Espíritus humanos que han perdido su camino y que se adhieren a los seres humanos vivientes. Si después de cuatro semanas de la muerte de su tía usted atrapa un ente que se siente como ella, es solamente un fragmento del cuerpo astral de su tía, no su ser inmortal atrapado dentro de usted.

Hay varias razones que sostienen esta afirmación. Hemos visto algunas de ellas. Primero que nada, como lo hemos descrito, los entes aparecen de maneras mucho peores comparados con las personas de las que provienen. Por ejemplo, su tía era una viejecita encantadora y después de explorar al ente, parece que a éste no le importa nada más que el azúcar, el sexo y la violencia. Aún cuando la presencia del ente se siente claramente como su tía, el retrato obviamente no coincide. Nótese que esto puede no ser tan obvio al principio, porque los entes intentan esconderse detrás de una serie de buenas intenciones, incluyendo el hacerse pasar por seres divinos. Sin embargo, uno no tiene que insistir demasiado para sacar a la luz sus motivaciones instintivas básicas.

Muchas historias chinas del Kuei transmiten un mensaje similar. Por ejemplo, un hombre está cuidando a un buen amigo que está a punto de morir. El amigo muere. En los días siguientes a la muerte, el hombre es perseguido por el espectro de su querido amigo. En lugar de mostrar agradecimiento, el espectro viene y lo asusta, o hasta lo ataca. Al consultar a un viejo sabio, éste explica que el espectro no es el alma inmortal de su amigo si no su Kuei, queriendo decir un fragmento. Es por esto que la aparición es tan agresiva y amenazante. No tiene nada que ver con el amigo, por ejemplo, su Shen que ha partido y va en camino hacia los mundos espirituales.

Otro hecho que he observado es que los entes están generalmente enfocados en sólo una cosa, polarizados hacia una sola dirección, siempre teniendo los mismos deseos o repitiendo las mismas emociones. Esto también indica que no son la persona completa, sino nada más un fragmento que corresponde a un personaje en particular.

Desde el punto de vista de un terapeuta experto en despejar entes, se debe hacer énfasis en que casi todos los entes son solamente ‘cositas’ insignificantes. Al despejarlas, es posible verlas claramente. De ninguna manera estos pedazos de materia astral deben confundirse con Espíritus enteros de seres humanos. La luz y la magnitud del Ser Superior es infinitamente más grande, y está más allá de cualquier comparación que pudiera hacerse con las vibraciones y el bajo nivel de organización de estos entes. Más aún, tanto desde el punto de vista del cristianismo esotérico como del hinduísmo, sería un absurdo metafísico el considerar que el Espíritu humano eterno puede permanecer atrapado dentro del cuerpo de un pariente, o aún dentro de un castillo.

La palabra espíritu puede confundirse, ya que puede usarse de dos maneras completamente diferentes. Con ‘E’ mayúscula, Espíritu significa el Ego o Ser Superior, la parte inmortal de un ser humano. Es la parte trascendental, unida para siempre con lo Divino. Con ‘e’ minúscula, la palabra espíritu, se refiere a los seres elementales y a varias clases de seres no físicos. Ya que los fragmentos se comportan como criaturas etérico–astrales semi autónomas, es posible también llamarles espíritus.

El Espíritu es la flama inmortal, la parte en la que ya brilla la libertad metafísica. Una persona no obtiene la Iluminación a través de iluminar a su propio Espíritu sino a través de quitarle el velo. El Espíritu ya está completamente iluminado y conectado con lo Divino. Para alguien que conoce el Espíritu o el Ser, la idea de que éste pudiera quedar atrapado en el mundo material después de la muerte es mera ilusión, ya que si existe una parte en los seres humanos que nunca puede perderse es precisamente el Espíritu.


 

Entes, Parásitos del Cuerpo Energético

CAPITULO 10

ENTES Y VIDAS PASADAS

10.1 El cuerpo sin cabeza

Caso 10.1 Hombre de veintisiete años, bibliotecario. Explora un ente que ha visto por primera vez durante una sesión de IST; una nube negra localizada en la parte izquierda, detr?s de las costillas.

¿A qué se parece ‘la cosa’? –Puedo ver una cabeza. Parece un chino, con un bigote largo.

¿Y la cabeza tiene cuerpo? –No, es solamente una cabeza. Una cara grotesca, como una caricatura.

¿Ya la había visto antes? –No, pero me es familiar.

¿Hay alguna emoción o sentimientos que pueda asociar a la cabeza? –Odio. Me odia. Sus ojos me ven como si quisieran matarme. Me dice: “Te voy a matar. Sólo es cuestión de tiempo. Traeré a algunos hombres que vendr?n y te golpearán. Y entonces te enfermarás y morir?s.” [El cliente empieza a regresar en el tiempo usando la técnica IST. 38 Permanece en silencio por un momento, inmerso en el espacio interior y luego:]– Puedo ver caballos. Miedo. Algunos hombres han venido para llevarme. Mis manos est?n atadas detr?s de mi espalda y me llevan a algún lugar. Son brutales, tengo miedo de que me vayan a matar. Me llevan con un hombre a una tienda de campaña. ESTE HOMBRE TIENE LA MISMA CABEZA, pero con todo y cuerpo, como si fuera una persona de verdad. Sus facciones se ven normales, a comparación de la cabeza que se ve grotesca. Este hombre me da un golpe en la cara. Me ha capturado porque quiere presionar a mi padre. De alguna manera, mi padre parece ser alguien importante, y est?n tratando de obligarlo a tomar una decisión, tal vez política o algo así.

[Una vez más regresando en el tiempo:] –El plan del bandido no resultó. Los hombres de mi padre llegaron y me rescataron. Golpean y torturan al secuestrador. Y lo mutilan. Se llevan todas sus cosas y lo mandan lejos. Se vuelve un renegado, un vagabundo que viste harapos y pide limosna para poder comer. Piensa en mí, me odia. No puede olvidar. Se convierte en una obsesión para él. Reza por el momento en que tendr? la oportunidad de vengarse. Hasta el último día de su vida estuvo obsesionado con ese odio.

¿Qué pasó cuando murió? –Su cabeza estuvo esper?ndome.

¿En dónde estaba? –En alguna parte del espacio, en un lugar oscuro, esperando a que yo regresara. Al poco tiempo después de mi nacimiento me encontró. Se sentía muy feliz al encontrarme. Dijo: “Ahora sí que voy a hacerte la vida difícil”. Cuando yo era niño, me hacía sentir p?nico en la oscuridad sin que yo tuviera ningún motivo. Era la misma cabeza, sólo que no podía verla.

En cierto número de casos, al explorar un ente a través de la técnica IST, los clientes reexperimentan lo que ellos consideran episodios de vidas pasadas, y que parecen ser la clave del problema que tienen en el presente. Si aplicamos nuestro patrón de entendimiento al caso anterior, encontraremos que había un fragmento muy enojado y con deseos de venganza, que adem?s esperó pacientemente en el espacio antes de que pudiera encontrar de nuevo a su víctima. Como lo hemos visto, este fragmento apareció ante el cliente como una caricatura grotesca de la cara de un bandido chino.

Es f?cil concebir que el odio y resentimiento que el bandido acumuló fueron condiciones favorables para que se generara un fragmento astral altamente cristalizado. Si una persona piensa cada día de su vida en como vengarse, la forma de pensamiento correspondiente en su cuerpo astral se solidifica y se convierte en algo muy bien definido. Por lo tanto, cuando se muere, libera un fragmento bastante coherente y nocivo. ¿Por qué el fragmento no se fue directamente al joven mientras estaba en la China, por qué esperó a que reencarnara en Australia? Tal vez el joven murió antes que el vagabundo. Tal vez todavía estaba vivo cuando el vagabundo murió, pero la cabeza no pudo encontrarlo entonces. He aquí un caso similar.

10.2 La bruja que no deja ir

Caso 10.2 Mujer de treinta y cuatro años, consejera. Al estar explorando un miedo que tiene que ver con hacerles daño a sus hijos, se localizó un ente en la región ilíaca izquierda.

¿A qué se parece ‘la cosa’? –Se parece a una bruja. La risa y la cara de la bruja vienen a mi mente cada vez que me enfoco en la presencia. Ella se ve como sombría, y muy inteligente. Quiere vengarse. Tiene cierto resentimiento hacia mí. Como si yo le hubiera hecho algo y nunca me hubiera perdonado. Tiene que ver con poder. Quiere dominarme. Puedo sentir su odio.

–Puede ver como me quemo en la hoguera, y ella lo provocó. Es la misma energía que siento cuando siento el miedo. Me ve con la misma risa s?dica, y me dice: “Soy más fuerte que tú.”

[Regresando en el tiempo con la técnica IST] – Está en un bosque. Ella es la líder de cierto grupo de personas, y yo he venido a influenciarlos de cierta manera. No es que yo lo quisiera así o que yo hubiera hecho algo para obtener esta influencia. Pero ellos se sintieron atraídos a lo que yo hacía. Y ella se sintió amenazada. Parece que fue hace muchísimo tiempo. Esta gente está vestida con túnicas y cinturones y sandalias de piel. Viven en un bosque con muchos árboles.

–Ella vino a amenazarme, pero no le hice mucho caso porque yo confiaba en el trabajo que yo estaba haciendo. Para mí era muy claro el hecho de que no había razón para detener mi trabajo. Pero ella envió a gente para atraparme. Estas personas no fueron violentas ni estaban enojadas, pero no tenían alternativa. Solamente estaban siguiendo instrucciones. No me estoy resistiendo. Dejo que me lleven, pero hay un sentimiento chistoso. Se siente algo extraño, pero con mucha paz interior.

–Hay un camino de tierra, muy caliente y muy húmedo. Me llevan a un campamento. Y luego….no hay necesidad de pelear, todo está perdido. Hay una línea de personas. Camino frente a ellas. Empiezo a sentir algo de miedo. Mientras más camino, más siento que algo va a pasar. Puedo escuchar sus carcajadas. Es la misma risa que la de la bruja. Como una venganza. Ahora ella tendr? todo el poder. Ellos me llevan a la hoguera, y me hacen caminar alrededor de ella.

[Llorando] –Me siento triste, realmente triste. No entiendo porque yo debo morir tan joven sin terminar el trabajo que comencé. No lo puedo entender, estoy desconsolada. Y puedo sentir el odio de la mujer. Ella se ríe mientras yo voy subiendo los escalones. Es la misma risa. Siento lástima, no odio; más como indiferencia, esto me irrita todavía más. Me atan a una columna en la hoguera y ella se acerca a verme. Es la misma cara. Parece una bruja.

–Puedo ver desde arriba como estoy ardiendo en llamas. Es como si un ser intentara levantarme y llevarme lejos de allí. No hay dolor, pero hay algo que me detiene, como un apego. Ella disfruta viendo mi cuerpo arder en las llamas. La fuerza de su odio me asusta. Es increíble que alguien pueda sentir tanto odio – eso me deja estupefacta. Es como un magneto. No es mi cuerpo, es su cara la que me mantiene allí, su s?dica risa. Hay dos seres que tienen que venir y jalarme fuera de allí. Se sienten muy suaves y amigables. Pero yo estoy muy triste.

¿Cuál es la conexión entre esa mujer y la presencia en la parte izquierda de su cuerpo? –Es la misma cara, la misma presencia. Y es la misma risa. Es como venganza. Como si no se sintiera satisfecha y estuviera pidiendo más, como si no hubiera sido suficiente el haberme quemado en la hoguera. Quiere hacerme más daño.

–La primera vez que sentí el dolor fue al poco tiempo después de que mi hijo había nacido. Yo acababa de cortarle la barba a mi esposo con tijeras y pensé “¿qué pasaría si yo hiriera a mi hijo con las tijeras? No pude dormir esa noche. Tenía miedo de que me fuera a levantar y le hiciera daño a mi hijo. Era ella, era la misma presencia.

–Cuando viene a mi mente, todo sucede extremadamente r?pido, como si yo no tuviera control de mis pensamientos. Me hace sentir miedo de que voy a enloquecer, como si yo ya no fuera yo misma. Sale cuando estoy sola. Espera el momento en que yo esté más vulnerable. Es como si ella me invadiera y obtuviera mucho placer al hacerlo. Es su venganza. Y siempre es el mismo pensamiento: despertar en medio de la noche para ir a matar a mis hijos con un cuchillo. No estrangularlos…. siempre es con un cuchillo, y ver sangre. Cuando siento su presencia siempre puedo escuchar las carcajadas.

¿Hay alguna parte suya conectada con la presencia? –Es extraño, como si sintiera lástima por ella, como si quisiera protegerla o salvarla. Tal vez es mi lado protector.

La cliente pasó diez días observando la presencia de la bruja dentro de ella, de acuerdo al método que explicaré en el Capítulo 14. Ella volvió a consulta y realicé el procedimiento de despejo después del cual, tanto la presencia como el miedo, desaparecieron inmediatamente.

Este tipo de ejemplos demuestran el por qué, al estar trabajando en uno mismo, encontrar un ente es una excelente señal (suponiendo que esté disponible un especialista calificado que pueda despejar entes). Supongamos que el miedo del cliente a matar a sus hijos fuera el resultado de un trauma de la niñez. Tardaría meses, sino años el trabajar con él. En cambio, después de los diez días de observación, tardamos veinte minutos en despejar al ente, y por lo tanto nos deshicimos del miedo y el problema se resolvió.

En este ejemplo vemos una vez más a un cliente que ha sido una víctima, y que el fragmento se originó del agresor. Si hubiera sucedido lo opuesto, si el cliente hubiera sido el agresor, uno podría estar tentado a ver cierto tipo de pago kármico al estar parasitado por el fragmento. Sin embargo, estos dos casos, muestran claramente que ocurre un mecanismo diferente: el fragmento del agresor es atraído por la victima como un tipo de resonancia o magnetismo, debido a la intensa conexión emocional entre las dos personas. Por supuesto que uno podría especular acerca de la existencia de anteriores relaciones kármicas entre ellos, e imaginar razones por las cuales se dió esa situación de la manera en que sucedió. Sin embargo, independientemente de cualquier influencia kármica, los fragmentos siguen estando estereotipados y programados en una sola dirección. Estos intentan mec?nicamente satisfacer las tendencias impresas en su sustancia astral. Si no se disuelven, deambularán en el espacio astral hasta que encuentren una oportunidad de satisfacer sus deseos.

10.3 Venganza

Caso 10.3 Mujer de treinta y dos años, herbolaria. Explora un ente ubicado en la región ilíaca izquierda.

¿Qué es lo que el ente quiere? –Quiere asustarme y que yo siga siendo tímida y miedosa. Está anclado en la parte izquierda de mi cuerpo, pero es más grande que yo. Me detiene cuando yo quiero hacer algo de provecho. Me hace sentir que yo nunca podré hacer nada con mi vida.

¿A qué se parece? –Es como una persona grande y gorda, muy obesa, enorme. Paredes de gordura. Tiene una cara regordeta con labios grandes y carnosos. Y una boca enorme, asquerosa, con labios muy rojos, como si tuvieran l?piz labial. Tiene una risa horrible. Como un pequeño Buda sentado en un banquillo. Su piel es rosada. Tiene una especie de capa cubriendo su cabello. El cuello es como un cuello de toro, de lo gordo que es. Primero pensé que era un hombre, pero ahora puedo ver que es una mujer.

–Parece que interfiere con mis intestinos. últimamente me he sentido más constipada que de costumbre, pero ya he tenido problemas antes, desde que tenía diez u once años.

– Esto [el ente] me dice que yo sé de dónde viene…. pero no estoy consciente de ello. No quiere cooperar. Se siente como si me estuviera pagando por algo. Como si yo le hubiera hecho algo.

[Implementamos la técnica de IST] –Puedo ver a un hombre con los mismos ojos que la mujer obesa [el ente–Buda]. Puedo verla… y luego veo a este hombre, un hombre muy distinguido con uno de esos bigotes tupidos y grandes. Es alguien cercano a mí, como mi esposo, y tiene más o menos el mismo tipo de cuello. Pero tiene una mirada salvaje en sus ojos, como si yo hubiera hecho algo horrible que lo hace sentirse devastado. ¡Oh, oh! Es como si su mirada dijera: Te voy a atrapar. No sé que le he hecho a esta persona, pero parece que es algo catastrófico.

[Regresando en el tiempo] –Es un horrible odio. Ella [la cliente en una vida pasada] quiere matarlo, matar al hombre. Tuvo un bebé que se llevaron. Tenía un amante y el amante fue asesinado. Y luego ella tuvo un bebé pero el esposo había acordado que se llevaran al hijo. Una mujer vino y se lo llevó, y nunca lo volvió a ver.

–Después de esto le hago algo a un niño. Es una venganza, hecha sin miramientos. Este es su hijo, no mío. El niño tiene como seis o siete años. Puedo ver al hombre con esa mirada salvaje en los ojos. No sé lo que le he hecho a él, pero me sorprende la frialdad con la que se llevó a cabo.

[Regresando en el tiempo] –Ahora puedo ver al niño. Tiene muchas pecas en la cara. Es el hijo del hombre. Alguien lo empuja en el agua, en un lago.

¿Quién empuja al niño? –La mujer. Yo. Ella es muy delgada. Se ve como una persona muy elegante. Pero está muy enojada. Todo lo que quiere es vengarse. Esto es lo peor que le puede hacer a su esposo. Peor que matarlo, porque ahora tiene que vivir con el dolor.

En éste, como en los anteriores ejemplos, no es necesario hablar del karma para comprender que el fragmento se adhirió al cliente. Este se sintió atraído a la cliente de acuerdo al mismo tipo de polaridad que en los dos casos anteriores. No hago estos comentarios para negar la existencia del karma, sino para mostrar que en estos ejemplos, están en juego algunos mecanismos más simples.

En este caso podemos notar como el fragmento aparece como una grotesca caricatura de lo que fueron sus orígenes. Se puede establecer un paralelo con la manera en que los artistas de antaño, por ejemplo los griegos, representaban las pasiones humanas en forma de máscaras. El entender a los fragmentos de esta manera nos puede llevar a ver nuestras propias emociones y deseos de una manera muy diferente.

10.4 El espíritu volador

Caso 10.4 Hombre de veinticuatro años, masajista. Explora un ente en la región del plexo solar.

¿A qué se parece ‘la cosa’? –Es negra, como un agujero negro en el espacio, succiona mi energía.

¿Hay alguna emoción relacionada con eso? –Odio. Y miedo.

[Usando la técnica IST] –He aterrizado en una habitación grande y oscura. [Es como el vientre materno, aunque el cliente no lo reconoce inmediatamente]. Está muy oscuro. Me muevo allí dentro. Estoy solo. La habitación es enorme. De hecho no puedo ver si realmente es una habitación. Sólo hay oscuridad. Me muevo en círculos, me siento perdido. Todo está negro y vacío. Siento temor hacia algo. Algo me observa desde la distancia. Hay algo que está conmigo atrapado en la habitación. Quiere salir.

¿A dónde iría si saliera de la habitación? –Solamente volaría lejos, hacia arriba, r?pidamente…hacia el espacio. Pero yo no puedo salir de la habitación oscura. Estoy atrapado allí dentro.

¿A qué se parece esa cosa? –A un feto dentro de una placenta. Aunque es muy inteligente. Está en la habitación [queriendo decir la matriz]. La habitación es como lodo, como un pantano lleno de fango.

¿Puede sentir alguna conexión entre este feto/cosa y usted? –El sabe que estoy allí; por eso ha venido. Es un par?sito. Está buscando algún sistema de soporte de vida.

¿Y en dónde encuentra esto? –En mí. Está buscando energía vital. Se parece a un globo, y allí dentro es como un feto muy pequeño. Es negro y me quiere matar. Quiere matarme succionando toda mi energía. Tiene algún resentimiento en mi contra.

[Regresando en el tiempo] –Estoy en una especie de planicie. Hay casas de campaña, cientos de ellas. Y hay nubes negras en el cielo. Estoy peleando con otro hombre. Tengo una espada grande, y lo parto en dos. Parecía ser un hombre bastante grande, pero yo soy aún más grande. Mucho más grande de lo que soy ahora. Era mi amigo. Discutimos. Como una lucha de poder. El era el jefe del campamento. Ahora lo soy yo.

–Fue un golpe maestro, y lo he cortado en dos mitades, como a esta altura [mostrando la región del ombligo]. Y luego pude ver a un espíritu flotando fuera de él hacia el cielo. Estoy completamente sorprendido.

–Ahora la gente está saliendo de sus casas de campaña y me tienen miedo. Parecen como habitantes de Mongolia o del Tíbet, ese tipo de facciones. Y no puedo moverme, estoy anonadado por lo que ví, el espíritu volando hacia el cielo.

¿A dónde fue el espíritu después de allí? –Esperó. Me estaba esperando, escondiéndose en algún lugar del pantano. Estaba haciendo un feto en el lodo. Y después vino hacia la habitación oscura.

[Regresando en el tiempo] –Puedo verme abrazando a este hombre. Era mi mejor amigo. Había mucha calidez entre nosotros antes de la pelea.

¿Podría ser que todavía existe ese sentimiento de calidez entre el feto y usted? –Sí. De hecho me sorprende ese sentimiento de calidez. No sólo a mí me simpatiza, él también siente eso por mí.

Note que las últimas palabras del cliente revelan como no sólo existe un resentimiento, sino también cierto sentido de amistad entre los dos hombres lo que creó un enlace, la atracción del fragmento hacia el cliente.

La manera en que el fragmento encontró el camino hasta la matriz es descrita de manera admirable. Como en muchos otros casos, me hace maravillarme de que tan coherentes pueden ser las observaciones de los clientes. Pr?cticamente ninguno de los clientes que presentan casos en este libro, habían escuchado algo acerca de entes antes de pasar por el proceso de IST. No se les había dado ninguna explicación teórica antes de comenzar. Si se hubiese mencionado el tema en alguna conversación, ellos probablemente habrían dudado de que los entes existían. Sin embargo, durante las sesiones, ellos tomaron de manera muy natural lo que estaban viendo. Sus relatos fueron precisos y detallados, ¡casi como si hubieran leído este libro!

10.5 El desertor de Roma

Caso 10.5 Mujer de treinta y nueve años, chef. Explora una sombra descubierta a través de IST y ubicada en su cadera izquierda.

¿Qué esta viendo? –Una imagen, estoy en un carruaje. Yo no debería de estar allí. Yo debería estar con la gente. Debería estar peleando con la gente. Pero huyo y me hieren en la cadera con una lanza. Me han dejado allí para que muera. Es un soldado, lo dejan moribundo en el carruaje. El [es decir, la cliente en una vida pasada] parece un soldado romano. Huye de otros soldados. Es un mercenario, pero la gente con la que debería de luchar es gente que he conocido desde mi infancia. Por esto huyo y luego me clavan la lanza. [En su vida en Australia:] Siempre me he sentido como una cobarde. Me aterroriza cualquier forma de violencia. 39

–No merezco vivir una vida decente porque debería de haber muerto con ellos, en lugar de huir. Crecí en una aldea y me hice soldado para poder ver el mundo. Nunca pensé que tendría que volver y matar a esta gente. Me siento avergonzada por lo que hice. Debería haber estado con la gente de la aldea, haber muerto con ellos. Y en esta vida siempre me he identificado con gente de países pobres. Siempre he sentido que pertenezco allí con ellos. Siento tanta vergüenza por lo que he hecho.

¿Cuál es la conexión entre la sombra y el soldado? –La sombra está allí para castigarme por lo que el soldado hizo. Nunca debí de haber dejado a esta gente. Por esto, la sombra se esconde detr?s de una pantalla de debilidad y me incita a cometer errores. Nunca estoy segura de lo que está bien y lo que está mal. Mi manera de pensar es un poco confusa. Tomo las opiniones de otros porque es más f?cil que pensar por mi cuenta. La sombra quiere que me traten mal y que me hagan sentir menos. Quiere ponerme en una c?rcel, limitarme, limitar la manera en que me expreso. Mis padres solían encerrarme dentro de la casa. Fui violada varias veces y la sombra atrajo la situación.

¿De dónde vino la sombra? –Estaba en el soldado. La sombra era el soldado. El soldado quiere que yo pague por los errores que cometí cuando yo era el soldado.

Este caso nos muestra otro mecanismo: la cliente recibe un fragmento que se desprendió de su propio cuerpo astral en otra vida. Siendo la culpabilidad el enlace que los conecta, ella se siente atormentada por el ente que viene de una vida pasada.

En este ejemplo en particular, el límite entre el samskara y el ente–fragmento está lejos de tener una clara definición. Los samskaras son impresiones o huellas que vienen de experiencias traumáticas e intensas del pasado, recolectadas ya sea en esta vida o en vidas pasadas. Debido a la experiencia, queda marcado un surco en el cuerpo astral, y es llevado de vida en vida. Por el otro lado, un fragmento es un pedazo que se separa del cuerpo astral después de la muerte, y se adhiere nuevamente al cuerpo astral en esta vida.

En teoría, la distinción entre un samskara y un ente puede sonar como algo muy sutil. Sin embargo, en la práctica, existe una gran diferencia: un ente puede ser despejado en cuestión de veinte minutos, mientras que un samskara no. Durante la extracción de entes, los clientes pueden ver al ente moverse de pronto hacia arriba, y fuera de sus cuerpos. Si uno pudiera despejar samskaras de la misma manera, cualquier persona se convertiría en un ser iluminado en cuestión de semanas.

También note como el cliente percibe que existe una conexión directa entre la sombra y el hecho de que fue violada varias veces. Es común que los clientes descubran que el ente ha atraído a sus vidas varias circunstancias negativas, incluyendo accidentes y otras formas de violencia física. Más de una vez he escuchado que los clientes reportan que el ente ha provocado que pierdan el conocimiento por un segundo mientras est?n manejando, causándoles por lo tanto, accidentes automovilísticos. En otros casos más enigm?ticos, los clientes perciben como el ente manipula directamente a otras personas para que los ataquen.

10.6 El collar apretado

Caso 10.6 Hombre de veinticuatro años, trabaja con computadoras. Se ha comprometido estrictamente a una forma ascética de yoga, y se levanta todos los días a las cuatro de la mañana para meditar. Era estrictamente vegetariano, neg?ndose a tener una novia y veía cualquier compromiso con el mundo material como algo sucio y poco espiritual. Aún cuando estaba bajo la impresión de que estaba siendo una buena persona y haciendo lo correcto, se sentía completamente inhibido y asfixiado por emociones autodestructivas.

¿A qué se parece? –Es como una nube roja, casi como un collar alrededor de mi cuello, me presiona, me estrangula. Es casi como si no hubiera espacio para respirar. Me presiona más y más, es una cosa bastante malévola.

¿Podría haber algo como una presencia unida a la nube? –Si, aunque suene extraño. Es casi como si tuviera vida propia.

¿Existe algún tipo de comida que disfrute? –El queso, y cualquier cosa agria.

¿Qué le pasa a la nube roja cuando usted come este tipo de comida? –Al parecer se fortalece. Y crece. Y la presencia en mi cuello su hace más intensa.

¿Qué es lo que quiere? –Quiere cosas espirituales, como meditar.

¿Qué le pasa cuando usted medita? –Se hace más intenso, me asfixia más. Y así tiene más control sobre mí.

¿Qué más quiere? –Quiere tener éxito, éxito espiritual. Quiere tomar el control. Me controla y me presiona.

[Regresando en el tiempo] –Dos años de edad, con mi madre. La nube ya estaba allí, pero era pequeña, conectada a la parte frontal de mi garganta.

[Regresando en el tiempo] –Un espacio negro….

[Regresando en el tiempo] –Estoy sentado junto a una ventana, escribiendo. Es un anciano, escribiendo una carta. Sus manos están arrugadas. Es como un sacerdote, o algo que tiene que ver con la iglesia. Piensa mucho. No está contento. Siente tensión. Tiene muchas expectativas acerca de él, ideas de lo que debería hacer. Piensa que debería ser mejor de lo que es. Está usando un collarín de sacerdote.

¿Cuál es la conexión con la nube roja? –Mi nube son sus expectativas, sus ideas de lo que debería ser. Cuando pienso en el collar se siente como algo muy familiar. No me hace nada bien pero se siente como lo correcto. El collarín significa mucho para él. El collar me da sentimientos de cómo debería comportarme. Es como una expectativa. La nube es la restricción. Su collarín también lo era. Es como si pudiera sentir la presencia del sacerdote en la nube roja. Cuando veo la nube, y luego veo al padre, el sentimiento es muy similar. Es el fanatismo del sacerdote lo que alimenta a la nube.

¿Cuál es la conexión entre usted y el sacerdote? –El sacerdote soy yo antes. Y ahora el padre es la nube roja.

Por fin hemos encontrado a un ente al que le gusta meditar– ¡desafortunadamente, no por las razones correctas! Una vez más este ejemplo muestra a un fragmento que viene de una vida pasada. La situación es compleja: el ente está bastante entremezclado con los samskaras del cliente (es decir sus disposiciones sicológicas). El lidiar con un samskara, pasar por algún tratamiento sicoterapeútico, no sería suficiente para deshacerse del fragmento, ya que los entes en particular son muy necios: he observado cientos de casos en los que casi nunca se van, a menos de que se lleve a cabo un proceso adecuado de extracción. Sin embargo, no es suficiente el despejar al ente para resolver todos los problemas del cliente.

Los entes son como el cerrojo de una puerta. Al despejar el ente, uno se deshace del cerrojo. Esto no es suficiente para abrir la puerta, pero hace una gran diferencia. En muchos casos en donde los clientes han tenido una combinación de ente con un bloqueo sicológico mayor, he observado que mientras el ente permanezca dentro, los clientes no encontrarán una solución. Una vez que el ente se ha despejado, el problema no desaparece, pero los clientes empiezan a solucionar y liberar los samskaras correspondientes.

Este mecanismo deber? recordarse cuando un cliente está completamente atorado en un proceso de regresión o cualquier otra forma de trabajo sicológico. Puede ser que el ente funcione como pegamento para el bloqueo, en cuyo caso, el despejar al ente puede resultar en una manera r?pida y poderosa para facilitar el cambio. Aun así, el usar a los entes como chivos expiatorios cada vez que el desarrollo de alguna persona está detenido es ridículo ya que hay cientos de maneras de bloquear y resistir cambios sicológicos, lo que no tiene nada que ver con entes.

10.7 La mujer de Indonesia

Caso 10.7 Hombre de treinta y siete años, político. Explora una nube negra sobre sus hombros, como una pesa que succiona su energía y lo bloquea sicológicamente.

¿Qué está sintiendo? –Pesadez en todo mi cuerpo. Una pesadez física. Como una oscura presencia amenazadora. Hay una imagen de una mujer anciana indonesa que está muriendo poco a poco. [Antes de esta sesión, el cliente pasó por varias sesiones de regresión que lo llevaron a identificar a esta mujer indonesa como parte de una de sus vidas pasadas.]

–Se ve cansada. Y cuando la veo, cuando siento su presencia, me hace conscientizarme de mi espalda. Tiene la piel oscura. Tiene una falda hecha de un tipo de pasto.

¿Hay alguna emoción o sentimiento relacionado con su presencia? –Ella no está sintiendo nada. Se siente oprimida. Es como un peso, una pesadez en su espalda, en sus hombros. No creo que sepa que es lo que la hace sentirse oprimida. Es como si tuviera una presencia en su espalda. Está aferr?ndose a la vida. Quiere su fuerza vital. La veo como una joven y vibrante mujer y la presencia quiere eso. Se aferra a su espalda porque quiere su maravillosa energía.

[Regresando en el tiempo] –Su esposo está celoso y mató a su amante en frente de ella con un machete. Y ella se sintió mortificada por eso. Puedo ver al amante cuando muere. Hay un sentimiento como si él no quisiera irse. Ella está aterrorizada.

–El peso en su espalda empezó después de eso. El peso es la presencia del amante. Es como él, pero no exactamente igual que cuando estaba vivo. Cuando él vivía, su energía estaba bien. Pero los buenos aspectos de su energía cuando estaba con vida parece que ya no están allí con él. Se ha vuelto oscuro. Solamente quiere absorber su energía. Ya no se siente amoroso, está abusando de ella.

–La mujer indonesa ha llegado a tal punto en que se siente tan dominada por la pesadez que se vuelve una marginada. Su esposo ya no la quería y ella estaba muy cansada como para salir. Murió sola.

–Puedo sentir la misma presencia en mi cuerpo, el mismo peso.

¿Qué es lo que quiere en su cuerpo? –Mi energía positiva. Disfruta la fuerza vital de otros. La vacía, la debilita.

¿Hay algún tipo de comida que disfrute? –Comidas fritas y pesadas. Tal vez los alimentos dulces. Las comidas pesadas.

¿Interfiere con su vida sexual? –Va más detr?s del sexo que del amor. Le gusta el sexo porque el sexo es vida. Se alimenta a través de él. Quiere más, siempre más.

Este caso revela un nuevo mecanismo: un cliente que está cargando al mismo ente de una vida a otra. En términos de nuestro modelo de cuerpos sutiles, uno puede entender como sucede esto: cuando los fragmentos deambulan por el espacio astral, se sienten atraídos a lo que les parece familiar. Si en una vida pasada un ente se sintió atraído a usted por una razón específica (no por comer chocolate o beber cerveza) y no se disolvió después de su muerte, es lógico que seguirá buscándolo y esperará su regreso.

10.8 La necesidad de tener precaución con experiencias de vidas pasadas

Antes de cerrar este capítulo acerca de vidas pasadas y entes, es necesario hacer énfasis en algunas cosas. El hecho de que una persona descubra un episodio de vidas pasadas mientras explora la presencia de un ente, no debe tomarse en sí mismo como certeza de que el cliente realmente vivió esa vida en particular.

Los fragmentos no son muy inteligentes. Tienen un bajo nivel de organización. Mientras deambulan en el espacio astral, todo lo que quieren es repetir las emociones impresas en su sustancia. Los iguales se atraen. Los fragmentos buscan a las personas que puedan satisfacer sus antojos y deseos.

Supongamos que un fragmento lleva consigo el deseo de venganza en contra de una persona en particular. Este deambulará en el espacio buscando a esta persona. Recuerda las características de la vibración de la persona y por lo tanto busca las mismas características de esa vibración. Sin embargo, eso no significa que acabará encontrando a la misma persona. Solamente significa que acabará parasitando a una persona que tiene las mismas características vibratorias. Recuerde que los fragmentos son b?sicamente estúpidos. Todo lo que hacen es repetir las mismas reacciones emocionales una y otra vez. No podemos dar por hecho que serán tan específicos como para encontrar al espíritu de la misma persona otra vez. Podrían despistarse e irse hacia alguien con características astrales muy similares y el mismo tipo de tendencias sicológicas.

Los clientes pueden sentirse confundidos con todos los recuerdos que ven acerca de una vida pasada. Pueden acabar creyéndose la historia y pensar que fue en realidad una vida pasada que ellos vivieron. Pero en realidad el episodio no tiene nada que ver con su propio pasado, es solamente una historia impresa en un fragmento. Es la vida pasada de otra persona lo que ellos est?n descubriendo. En algunos casos, es necesario usar el discernimiento para poder saber qué viene de dênde.


 

Entes, Parásitos del Cuerpo Energético

CAPITULO 11

CORDONES

11.1 Un cordón, el típico caso

Caso 11.1 Mujer de veintidós años, vendedora. La primera cosa que me dijo fue: “No creo en entes pero puedo sentir claramente una energía que quiere dejarme y que no me pertenece. Se siente como algo separado. Esta relacionado con la energía de mi madre. [La madre estaba todavía viva.] Ha estado viviendo dentro de mí, pero ha llegado el momento de que se vaya.” Después me dijo que esta energía extraña se expresaba de manera violenta, creándole ataques de ansiedad. Le mandaba visiones de “cosas horribles” pasándole a ella, visiones de ella clavándose un cuchillo en las tripas.

¿Qué siente? -Es como si alguien me apuñalara en el estómago [debajo del ombligo]. Es un área muy pequeña, como un punto.

¿Existe alguna sensación de presencia unida a ese punto? –No, no se siente como una presencia. No quiere salir a la superficie. Se conecta a mi cabeza para decirme que no hay nada allí. Intenta hacerme trampa todo el tiempo. [Flujo de lágrimas] Es como desesperaciên, mucho dolor y desesperanza. Es como la desesperanza de una realidad totalmente triste. Y está frustrada y enojada por ser tan desdichada. No quiere existir. No quiero concentrarme mucho en estar aquí, no estoy realmente en el mundo. Me puede causar que me destruya, que me suicide.

¿A dónde iría si usted muere? -Intentaría quedar unida a mí, a mi consciencia. Ese es el chiste: sería infeliz, pero no en una forma física.

[Regresando en el tiempo con la técnica IST] -Tengo tres años de edad. La energía está allí. Me da la sensación de que no estoy segura, de que no estoy realmente en mi cuerpo, de estar físicamente insegura. Miedo, miedo, miedo… buscando atención todo el tiempo, necesitando que alguien más me reconforte.

[Regresando en el tiempo a través de la técnica IST.]–Está oscuro. Es el vientre de mi madre. La energía ya está allí. Se siente conectada a mi madre. Creció físicamente aquí porque ella era tan infeliz. No me gusta estar en el vientre. Estoy rodeada por esta desdicha, simplemente porque ella esta tan triste. De hecho esta cosa es desdicha y tristeza concentrada. Y mientras voy creciendo, se va convirtiendo en parte de mí también.

¿Tiene alguna forma? –Se ve como un cordón umbilical, y estaba creciendo en mi estómago. El cordón está allí todavía, aún ahora, [flujo de lágrimas] pero ahora es sólo negro y horrible. Está unido a mi ombligo en un extremo, y a mi madre en el otro. Es por eso que puedo sentir su energía todo el tiempo. Puedo sentir su presencia todo el tiempo, al otro extremo del cordón. Es como si la pudiera escuchar quejándose de lo desdichada que se siente.

¿De qué está hecho el cordón? –Se ve como carne muerta y sangre seca, es horrible. Estoy muy consciente de que mi madre sabe que esta allí, y para ella es terrible el verlo.

Tan pronto como se despejó el cordón, la cliente dejó de sentirse rodeada por la presencia de su madre, y sus niveles de ansiedad bajaron dramáticamente. Coincidentemente, la historia médica de la joven antes de descubrir el cordón incluía endometriosis, enfermedad inflamatoria pélvica, y cincuenta quistes en ambos ovarios. Los quistes han sido operados pero, debido a una mala cicatrización, tuvieron que hacerle una segunda operación una semana después (lo que lleva a sospechar la presencia de un ente). 40 Durante las sesiones de IST, ella repetidamente comentó que la cuerda negra tenía un dolor similar a las diferentes enfermedades abdominales. En otras palabras, el cordón probablemente jugó un papel clave en la generación de todos estos problemas físicos.

11.2 ¿Qué es un cordón?

En términos de cuerpos sutiles, ¿cómo podemos explicar un cordón? El cordón umbilical que enlaza a la madre con su bebé no sólo lleva sustancias físicas sino también fuerza vital, lo que quiere decir energía etérica. El cordón umbilical es, por lo tanto, no sólo una estructura física, sino que también tiene una capa etérica ligada a él. En los Capítulos 6 y 7, describimos como el deshacerse de un feto físico después de un aborto (natural o inducido), o de la placenta física después del nacimiento, no siempre es suficiente para eliminar a su contraparte etérica. De manera similar, el cordón umbilical, después del nacimiento no significa necesariamente que su contraparte etérica ha desaparecido.

Durante los primeros años de la vida de un niño, ocurren intercambios intensos con la madre, a diferentes niveles, desde el etérico hasta amor y atención. El estado de dependencia del niño hacia su madre es perfectamente normal, y no hay necesariamente nada malo con que el cordón permanezca por unos años. Sin embargo, si el cordón permanece por mucho tiempo, eso impide que los niños obtengan su autonomía sicológica. Ellos no sólo crean una relación distorsionada, sino que también bloquean el desarrollo natural de los niños para llegar a la madurez. Más tarde, la madre no podrá dejar ir a su niño (que ya no es un niño), y el hijo permanecerá unido de manera anormal a sus padres, o podría desarrollarse cualquier otro tipo de relación distorsionada.

Según lo que he observado, un número de relaciones patológicas entre padres e hijos se debe a ese tipo de cordones. Sin embargo, hasta ahora, muy pocas personas han tenido la suficiente percepción para darse cuenta de su presencia y su naturaleza. A través de métodos convencionales de exploración, la gente solamente se da cuenta de la parte sicológica del problema en la relación. Intentan lidiar con ésto, sólo a través de sicoterapia, explorando las emociones y aprendiendo a lidiar con ellas de mejor manera. Pero mientras que el cordón etérico permanezca con sus transferencias de energía y emociones, es muy difícil que se llegue a una verdadera resolución del problema.

Visto desde mi experiencia, muchos cordones pueden actuar de manera tan necia como un ente. Hasta que no son despejados de la misma manera que a un ente, no hay nada que pueda removerlos. Es así como las personas pueden explorar los problemas con sus padres (o hijos) por diez o más años sin llegar a nada.

11.3 ¿Puede llamársele ente a un cordón?

Los cordones comparten varias características con los entes. Se alimentan de la fuerza vital del cliente. A través de un cordón, el cliente recibe un cierto número de emociones parasitosas de sus padres, o del hijo. Un cordón puede ser responsable de antojos y otros mecanismos que hemos descrito acerca de los entes. Más aún, algunos cordones, son muy difíciles de cortar y limpiar sin un procedimiento adecuado, similar al que se implementa con los entes. Sin embargo, si este procedimiento se lleva a cabo, al igual que con los entes, el cordón desaparece inmediatamente y no regresa.

Hay otra buena razón por la cual los cordones deben ser tratados como si fueran entes. Suponga que alguien fuera tan astuto y fuerte como para poder cortar un cordón sin llevar a cabo el procedimiento adecuado. Esto resultaría en un desprendimiento de pedazos de etérico y astral, lo que sería tan tóxico para la persona que corta el cordón como para el cliente. Además, una limpieza parcial que deje pedazos de cordón haría que la situación fuera todavía más difícil de resolverse en el futuro, como ocurre con los entes.

Los cordones, sin embargo, a diferencia de los entes, no tienen conciencia propia. Por lo tanto no crean el sentimiento de una presencia. Por ejemplo, un cordón por sí mismo no puede generar voces en su cabeza (aún cuando puede causar que usted se sienta invadido por los pensamientos de la persona que está del otro lado). Un cordón no es una conciencia individualizada, sino un enlace con alguien más.

En el caso anterior, el cordón no era una energía ajena que se conectó al cliente un día, como en el caso de un ente, sino la persistencia anormal de una estructura normal. Este último comentario no aplica al caso de todos los cordones, como lo veremos más adelante. No obstante, todos los cordones son más o menos generados por las dos personas a las que unen, aún cuando uno de los dos haya jugado un papel más importante a la hora de crearlo.

En conclusión, los cordones no son entes, pero la mejor manera de lidiar con ellos es tratándolos como si lo fueran. Esto implica el explorarlos y observarlos (referirse al Capítulo 14), y después despejarlos como si fueran entes.

En cuanto a sanación, los resultados de despejar un cordón son los mismos que con los entes. No es suficiente el despejarlo para que la relación y las emociones unidas a éste sanen. Un cordón es como un cerrojo en una puerta. Inmoviliza el problema, lo hace irresoluble. Mientras el cordón permanezca en su lugar, es muy difícil que el cliente pueda lidiar con las emociones correspondientes. Una vez que se ha despejado, hay todavía mucho trabajo por hacerse. Sin embargo, al despejarlo, todo se hace más ligero y el cliente puede moverse hacia una solución más rápida de sus conflictos internos y externos.

Estamos en un momento en que un gran número de la población está despertando a la percepción de la capa etérica. Como consecuencia, muchas personas se darán cuenta de estos cordones. ¡Note que los cordones no son novedad! El elemento nuevo es que mucha gente está en la frontera de poder percibirlos. Puedo ver como el trabajo con los cordones tomará popularidad en las próximas décadas, ya que es una manera muy eficiente de mejorar las relaciones padres–hijos, lo que sin duda forma una gran parte de la neurosis moderna.

Caso 11.2 Mujer de veintiseis años. Explora una relación de amor–odio con su madre.

¿Qué está sintiendo? –Hay un cordón, como un cordón umbilical. Parece como piel retorcida, como se ve un cordón umbilical. Es de color rosa.

¿Qué pasa a través del cordón? –Sangre… y enojo y odio y amargura…y envidia…y tristeza. Ha estado allí desde el momento en que nací. Mientras esté allí, nunca seré libre. Nunca podré tener una relación con un hombre. Se lleva mi energía. No me deja fuerzas para hacer nada.

¿Qué hay del otro lado del cordón? –Mi madre. Está succionando toda mi energía. Y conmigo al otro lado del cordón, ella nunca está sola. Siempre ha tenido miedo de quedarse sola. Piensa que se moriría si se quedara sola.

¿Existe alguna parte de usted que se beneficia al tener el cordón? –Si, porque yo tampoco estoy sola. Hay una parte de mi que cree que yo moriría si me quedara sola.

 

Caso 11.3 Hombre de cuarenta y un años, doctor. He aquí su reporte acerca de la historia de un cordón de cuarenta y dos años:– Era intrigante. No podía creer que esta cosa hubiera estado allí todos estos años sin que yo pudiera verla. Pero se sentía muy real; sutil pero tangible. Empezó debajo de mi ombligo. Y en el otro extremo estaba mi madre. No podía ver exactamente en que parte se unía a su cuerpo, pero su presencia se sentía muy real. Es como cuando alguien está en el teléfono contigo y se te olvida colgar.

–Había una sensación constante de energía gastándose a través del cordón. Cuando yo era niño mi madre era muy posesiva. Y a través del cordón, ella me mantuvo aún cuando ya era un adulto. Ella tal vez no estaba consciente de esto, pero no quería que yo creciera, quería que me quedara como su niño pequeño. El cordón era como un enchufe, limitándome y destruyendo mi auto confianza; aspirando mi energía.

–Aún cuando no podía verlo en ese entonces, el cordón era la razón por la que sentía tanto odio hacia ella. Podía sentir como ella estaba haciéndome algo, pero no sabía que era. Y esto me frustraba y me hacía sentir enojo. La odiaba. Cuando era adolescente, todo el tiempo tenía fuertes peleas con ella, a veces hasta quería matarla. No podía deshacerme del enchufe, por lo que quería deshacerme de ella de cualquier manera posible.

–Desafortunadamente, una vez que dejé mi casa, el enchufe permaneció. Había querido irme lejos de ella por tanto tiempo, y ahora descubro que no puedo olvidarme de ella. No es que la extrañe, pero estaba presente en mi mente constantemente y no podía encontrar una razón para esto. Pensé que era sólo resentimiento, pero era el cordón.

–Tan pronto como el cordón fue despejado, una parte de mi se sintió más ligera… y no lo podía creer. También empecé a sentir menos enojo hacia mi madre. Y pude empezar a construir la confianza en mi mismo, y encontrar mi poder. Ahora todavía no siento mucho cariño por mi madre, pero no la odio y no peleo más con ella.

11.4 Los cordones creados por relaciones

Hasta ahora hemos considerado sólo un tipo de cordón: la persistencia anormal del cordón umbilical. En el estado de IST, los clientes también describen otros tipos de cordones, de naturaleza similar, pero que se originan en relaciones diferentes a aquellas de padres e hijos.

Caso 11.4 Mujer de treinta y un años, productora de cine. Un año antes de consultarme, había terminado una relación de ocho años. Aún cuando ella era la que había terminado la relación, no podía dejar ir a su antiguo compañero. Continuaba oscilando, una parte de ella sabía que la relación estaba mal, la otra quería aferrarse y empezar de nuevo con el mismo hombre. Cuando llegó conmigo estaba bastante angustiada y deprimida. He aquí lo que descubrió mientras estaba en el estado de IST.¿Qué esta sintiendo? –Siento algo… como un cordón umbilical.

¿Hecho de qué? –Venas. Es un cordón bastante grande, como si fuera una gran vena. Y está unida a él.

¿A qué parte de su cuerpo? -A la misma, el ombligo. Me siento como muy cerca de él, en su espacio. Todo el tiempo.

¿Hay algo pasando a través del cordón? –Es como energía, amor, sangre, aire, fuerza vital. Es como si él [su antiguo compañero] hubiera tomado la decisión mental de dejarme, pero el cordón no se hubiera cortado.

¿Cómo apareció el cordón? –Se ha desarrollado con el tiempo cuando estábamos viviendo juntos, del amor que compartimos.

Varios clientes, cuando son llevados al espacio de percepción expandida durante IST, se dan cuenta de que están conectados a alguien a través de un cordón. La persona al otro lado es casi siempre alguien con quien se ha tenido una relación emocional intensa.

Los clientes describen a este cordón de diferentes maneras, siendo la más común un cordón umbilical, pero que no necesariamente está conectado con sus barrigas. El segundo lugar en donde es más frecuente encontrar el cordón es en el área del corazón, ya sea del lado izquierdo del pecho, o en el centro, en medio del pecho. Algunas veces describen al cordón como algo hermoso, algo como “una bella corriente de energía que une nuestros corazones” o “un arcoiris con luz estelar uniendo mi ombligo con el de mi hija”. En otras ocasiones, su apariencia es menos atractiva: “Se ve como carne muerta, es enfermizo” o “Se ve como una salchicha vieja y podrida, toda negra, asquerosa y maloliente.”

Como con los entes, debemos hacer énfasis en que no menciono el término cordón a mis clientes a menos de que ellos lo hayan visto antes. Tampoco les hago ningún tipo de pregunta indirecta, lo que les sugeriría la posibilidad de que pudieran tener uno. En todos los ejemplos presentados aquí, los clientes no tenían información previa al respecto, ya que el concepto de un cordón umbilical conectándolo a usted con su novio es algo extraño, por lo menos para el pensamiento de occidente. Aun así, ¡en este mundo occidental se gasta mucha energía en las relaciones! Los cordones, por lo tanto, aparecen como un concepto crucial sin los cuales uno no puede realmente entender lo que pasa en ciertas relaciones, energéticamente hablando.

Antes de explorar sus mecanismos de manera más detallada, aclaremos un punto acerca de los cordones: no son una creación de la mente. No son ni una ilusión ni un tipo de alucinación, ni siquiera un tipo de arquetipo subconsciente que el cliente ha soñado. Son muy reales y tangibles, hechos de sustancias etéricas y astrales. Las técnicas IST no tienen nada que ver con la hipnosis o sugestión mental. Aún más, una vez que son descubiertas, no es sólo a través de IST que los clientes pueden ver o sentir el cordón, sino también durante sus actividades diarias. En el momento que se despeja, ellos pueden ver claramente como el cordón se suelta y se mueve hacia la luz. Tan pronto como el procedimiento ha terminado, se sienten mucho mejor. Como con todas las estructuras relacionadas con entes, el trabajo sicológico debe completarse después, el cual se facilita gracias al procedimiento de despejar el cordón.

Desde el punto de vista de los cuerpos sutiles, un cordón es un tipo de conducto astro–etérico por el cual circulan con cierta constancia energías y emociones. En el nivel astral, las emociones no son cosas abstractas sino que tienen formas y ondas hechas de diferentes sustancias astrales. Cualquier intercambio emocional entre dos personas crea un flujo de energías astrales. Sin embargo, un cordón es más que un flujo, es una circulación permanente que une a las dos partes. No sólo transmite ondas emocionales, sino también fuerza vital, es decir energías etéricas.

Cuando un hombre y una mujer viven juntos, la constante interacción emocional que tienen es un factor inicial que favorece la creación de cordones. Agreguemos el dormir en la misma cama por años, ya que crea una entremezcla de energías etéricas. El acto sexual es también un intercambio profundo, en el que hay mucha fuerza vital involucrada. Si una mujer tiene un hijo con un hombre, significa que por nueve meses ella lleva cargando sus cromosomas, y por lo tanto la huella personal de su fuerza vital etérica–y esto también crea un fuerte vínculo energético. Simplemente al embarazarse, aún cuando se diera un aborto, una mujer lleva los cromosomas del hombre mientras el embrión esté dentro de ella, lo que deja una impresión en su energía.

Sería fascinante estudiar a fondo los rituales matrimoniales de las diferentes religiones o civilizaciones, para determinar que tipo de fuerzas espirituales, o hasta ocultas, están involucradas. Lo que es obvio es que todas están diseñadas para reforzar el lazo entre un hombre y una mujer, y que la intención es que esto suceda a través de la impresión de cierto tipo de influencia espiritual en ellos.

Ninguno de los factores de unión que he descrito es nuevo. Lo que es novedad es que en la actualidad muchos de los matrimonios acaban en divorcio. Un creciente número de personas que han pasado años estableciendo lazos verdaderamente profundos, eligen separarse. Al no saber como deshacer los lazos energéticos entre ellos, pasan por momentos difíciles y dolorosos. Mi postura ciertamente no es el decir que hay algo malo con el divorcio, pero podría evitarse mucho sufrimiento si esos enlaces energéticos pudieran reconocerse y despejarse.

Caso 11.5 Mujer de treinta y ocho años, madre de dos adolescentes, en el proceso de divorciarse de su esposo quien se ha ido siete meses antes de esta sesión.

¿Qué esta sintiendo? –El cordón me duele. Se que es algo estúpido porque yo ya no quiero estar con él [su ex esposo]. Ya ni siquiera siento amor. Ya ni siquiera estoy enojada con él. Pero cada vez que lo veo, me duele la barriga, más o menos en donde se ubica el cordón. Es como un golpe, me pega, y pierdo la seguridad en mi misma. Y luego me vuelvo una maraña de emociones. Es estúpido, pero cada vez que lo veo me lleva tres días superar el evento.

¿Cómo es el cordón? –Como un tipo de gelatina. Una mezcla de azul y rosa. Algunas veces hay una corriente eléctrica fluyendo a través del cordón. Se que él siente lo mismo, pero es mejor que yo aparentando que no está allí.

11.5 Otros cordones

Veamos ahora un tipo diferente de cordón.

Caso 11.6 Mujer de cuarenta y nueve años, secretaria de un médico. La siguiente exploración se hizo más de cinco años después de la muerte de su madre.

–Podía ver un cordón flotando en el espacio. Seguí el cordón. Giré hacia atrás por un largo camino. Crucé una barrera hacia otro espacio. Era más denso y yo estaba consciente de algunas vagas presencias. No podía definirlas claramente, como si todo estuviera nebuloso. Había dolor allí, y sentimientos de pérdida y tristeza -todas las características que yo siento en mi espacio.

–El cordón me llevó a una presencia. Sentí que era mi madre y yo tenía miedo de ver. Pero ella en realidad no estaba allí. Solamente era un caparazón de ella [lo mismo que un fragmento]. Se había ido a algún otro lugar. Yo no sabía lo que esto significaba. Había muchos otros cordones en ese espacio, como una red, pero pertenecían a otras personas. No eran míos.

–A través del cordón, mi madre se está alimentando de mí, de la misma manera que lo hizo cuando vivía. Puedo sentir esta imperiosa necesidad, que no es mía, es suya. Es como si mi madre estuviera aferrándose y jalándome porque no quiere perder el contacto, y por supuesto yo la amo y no quiero hacerle daño.

–El cordón está conectado al cuadrante superior, exterior de mi seno izquierdo. Me recuerda la manera en que un cordón se conecta a la placenta. Se ve exactamente igual. Puedo sentir un verdadero sentimiento de jalón viniendo del cordón. Jala mi energía hacia ella.

–¿Esta depresión es suya? No, no del todo. He tenido mi propia depresión pero este acercamiento me ha permitido también sentir su dolor y tristeza, y todo se ha mezclado. Es como si el dolor de mi madre fuera mi dolor y mi dolor se alimentara del suyo. El dolor es una de las cosas que hemos tenido en común–dolor y depresión.

[Después de despejar el cordón:]

–Cuando el cordón estaba siendo despejado, pude sentir que tan profundo me había penetrado. Era un cordón grueso, grande y sano que se había usado bastante. Sus raíces eran bastante profundas, particularmente en un punto del corazón. Cubría un área bastante amplia, extendiéndose hacia mi axila. Cuando fue removido había un gran espacio/agujero en lugar del cordón.

–Al día siguiente, sentía una verdadera sensación de libertad. Era como si hubiera estado prisionera toda mi vida sin saberlo y de pronto era libre.

Si analizamos este caso en los términos de los cuerpos sutiles, podremos ver a alguien que estaba conectada con su madre a través de un cordón. Este cordón podría haber sido la continuación del cordón umbilical que gradualmente se movió del ombligo al corazón con el paso de los años, o bien podría ser un nuevo cordón que comenzó en su corazón por la manera en que las dos mujeres se relacionaban entre sí.

Cuando la madre murió, el cordón permaneció. La cliente ya no estaba conectada a su madre sino a un fragmento. Después de su muerte, el cuerpo astral de la madre pasó por el usual estallido. Sin embargo, la parte astral que se conectaba al cliente a través del cordón permaneció en el espacio, como si nada hubiera cambiado. El fragmento ya no tenía que deambular en el espacio y buscar a alguien que le diera satisfacción. Podría seguir obteniéndola a través del cordón que ya existía. Todos los intercambios negativos que parasitaban al cliente se quedaron prácticamente sin cambios. Esto muestra que la muerte de una persona al otro lado del cordón no es suficiente para que se rompa la conexión.

Esto introduce un concepto importante: un cordón no necesariamente puede enlazar a una persona con otra, sino que también puede enlazarla a un fragmento.

Veamos ahora un caso en donde se muestra a otro tipo de cordón.

Caso 11.7 Hombre de veintisiete años, músico. Explora un cordón implantado en la parte izquierda de su ombligo.

¿Qué está sintiendo? –Se siente como un torbellino. Hay una espiral de energía girando en la alberca. Es como de color grisáceo–negro–sucio.

¿Qué hay del otro lado del cordón? –Un espacio entero, un espacio oscuro con todos estos pequeños seres, parecidos a gremlins. Viven en una orgía con excesos de todo los tipo de placeres que pueden obtener de mi. Las emociones básicas los animan. Ahora puedo verlos. Están siempre esperando el siguiente alimento, esperando a ser satisfechos por la siguiente explosión de emociones que yo pueda tener. Y cuando esto sucede, es como si fuera el momento de la comida en el zoológico.

–Alrededor de este cordón hay como una videoteca de todas mis experiencias sexuales, todas las mujeres con las que he hecho el amor. Esto les emociona a los pequeños seres. Mientras más comida chatarra coma o más alcohol beba, más activos se vuelven. Es entonces cuando su energía se pone fuera de control. Grotescos seres pequeños viviendo en una orgía eterna, nunca paran. Cada vez que yo me entrego a cualquier forma de placer, ellos se ponen completamente frenéticos y organizan su orgía. La otra noche tuve un sueño lleno de imágenes sexuales y cuando desperté pude ver que había sido provocado por ellos.

¿Hay voces que pueda relacionar con el cordón? -Algunas veces los pequeños seres me mandan un “Tómate otra copa”, o “Come más de esa comida”, o “Habla con esa chica”. Ellos sienten lujuria por todas estas cosas. Solamente pueden obtener satisfacción a través de mí. La toman del plano físico, y necesitan una conexión con el mundo material. Están en un espacio en el que todas estas cosas no pueden encontrarse. No pueden satisfacerse a ellos mismos desde ese lugar, pero saben en donde encontrar lo que buscan. Es solo cuestión de hacer una conexión a través de alguien. Y lo hacen a través de mi. Me hacen sentir que soy un adicto, enganchado al sentimiento eufórico que da el alcohol, o a lo que obtengo de las mujeres. Es por esto que me aferro a los pequeños seres, para poder satisfacer mi adicción.

¿Por qué los necesita usted? –Porque agudizan mis sentimientos y yo lo disfruto.

En la mayoría de los casos, aún cuando una adicción esté directamente relacionada con un ente o un cordón, el despejarlo no será suficiente para deshacerse de la adicción. Sin embargo, mientras el cliente permanezca conectado con los niveles más bajos del astral a través de un cordón, será infinitamente más difícil el resolver el problema.

Por lo que he observado en docenas de casos similares, parece bastante común que las personas que sufren de alguna adicción al alcohol o a narcóticos, tengan una conexión con algún plano astral inferior, ya sea que se de a través de un cordón o no. Lo mismo a veces aplica para personas que llevan una intensa vida sexual. Como el cliente lo describió claramente en el último ejemplo, los seres de estos espacios anhelan ardientemente el disfrute sensual de diferentes tipos, pero no lo pueden obtener en donde se encuentran. Necesitan una conexión con el plano físico. En el astral, los iguales se atraen. Estos seres se sienten, por lo tanto, atraídos hacia personas que viven su vida alrededor de un intenso disfrute sensual. El consumo regular de drogas, desde alcohol hasta heroína, también hace que la persona aparezca bastante atractiva para ellos.

Terminemos este capítulo con un tipo de cordón más sofisticado que parece reaparecer de una reencarnación a otra.

Caso 11.8 Hombre de treinta y seis años, catedrático. Después de separarse de su esposa hacía unos meses, él encuentra muy difícil el dejar ir, no a la esposa, sino a su hija de siete años. La sigue viendo dos veces por semana pero su sufrimiento no parece terminar conforme pasa el tiempo. El se da cuenta de que se está aferrando a su hija de una manera enfermiza siempre que están juntos. Aún cuando él está muy consciente de que no es normal lo que sucede, parece no poder hacer nada al respecto.

¿Qué está sintiendo? –Dolor, dolor en el corazón. Es como un hilo, o un cordón conectado a mi hija. Empieza aquí, en mi corazón. Como si yo no supiera si esta parte de mi corazón es mía o suya, como si no pudiera diferenciarla. Y algunas veces puedo sentir algo bastante pesado en esta parte, como algo viejo. Algo que no está fresco, que no está vivo. Se ve como una vieja pata de pollo, toda arrugada, con escamas. Es el cordón que nos une. No se siente bien, no fluye. No debería de estar allí, no es natural y está pesado.

¿Tiene relación con el dolor en su corazón? –Sí, como si el cordón se enredara alrededor de mi corazón. Me aprieta el corazón, lo asfixia. Estoy seguro de que está relacionado con mi asma. Como si el cordón se apoderara y tomara el control de todo [característica de un ente]. Como si mi hija y yo ambos fuéramos prisioneros de él. Cada uno de nosotros está conectado al cordón. Justo aquí, en medio de mi pecho.

[Regresando en el tiempo] -Dos personas trabajan con flores y hojas, como expertos en botánica o exploradores. Ella es mi asistente. Hay un hermoso vínculo en el corazón. Un lazo fuerte. Pienso que yo estaba enamorado de ella, pero yo era mayor. Por lo menos diez o quince años, y no quiero decirle que la amo. El cordón ya estaba allí, pero no estaba tan rígido. Se veía como un tubo con escamas, pero no como una pata de pollo, mucho más flexible. Empezaba en mi corazón pero puedo verlo yéndose a su cabeza, no a su corazón. Ya era algo pesado en ese entonces, más como una cadena que cualquier otra cosa. Me impedía comunicarme con ella.

[Regresando en el tiempo] -Viajan juntos con frecuencia, pero su manera de relacionarse permanece igual. Estuvieron juntos por mucho, mucho tiempo. Ella siente devoción hacia él, pero no hablan de ello.

[Regresando en el tiempo] -El es el que muere primero. Se ahoga en un accidente. El cordón se rompe, y la mujer se queda allí. Ella vive una vida solitaria, todavía siente el apego y eso la previene de abrirse ante otras personas. Ambos tienen un poco del cordón, pero el cordón se estiró y se rompió cuando él murió.

Por muchos días, después del nacimiento de mi hija, yo me sentía excelente. Yo quería que fuera un amor perfecto. Es como si el cordón se hubiera unido otra vez. Yo pensé que nos estábamos complementando, pero en realidad los cordones se anudaron otra vez. Pero ahora el cordón se ve como algo viejo y arrugado. Se siente mal, me tiene que dejar. Es como el ancla de un barco, pesada y oxidada.

–Y hay un poco de mi en su corazón. Eso ya había pasado con los botánicos. Como si una parte de mi hubiera pasado a ella a través de la pata de pollo, y un poco de ella a mi. Es por eso que tuve esa reacción cuando ella nació. Me sentí pleno, fuerte, invencible e irresistible a través de ella.

En términos de cuerpos sutiles, en este ejemplo podemos ver más que sólo un simple cordón entre padre e hija. Los dos han intercambiado pedazos de sus cuerpos astrales, un poco como los jugadores intercambian playeras después de un partido de fútbol. Como consecuencia ellos permanecieron enlazados lo que resultó en mucho sufrimiento. Es fácil imaginar que una conexión tan elaborada no facilite el desarrollo sicológico del niño.

En cierto número de casos de cordones, es difícil discernir si solamente existe un intercambio de energías y emociones entre dos personas, o si en realidad intercambian partes de sus cuerpos astrales. Por ejemplo, si usted lée de nuevo detenidamente el caso 11.1 podrá ver que tal intercambio astral muy bien podría haberse dado entre el cliente y su madre.

Los mecanismos por los cuales muchas madres tienden a purificarse durante el embarazo enviándole algunas partes de astral al feto, son un factor que facilita la existencia de intercambios astrales. Por lo que he observado, considero que muchos problemas difíciles que tienen los padres con los hijos se deben a un mecanismo similar. Una parte del hijo está todavía en la madre, y/o parte de la madre está todavía en el hijo con un cordón bastante fuerte uniéndolos. Sin embargo, el que usted tenga un fragmento de su cuerpo astral en un hijo o un padre no es la única manera de tener un pedazo astral que falta. Este es el tema de nuestro próximo capítulo.


 

CAPITULO 12

PARTES QUE FALTAN

¿Qué son las partes que faltan?

Caso 12.1 Mujer de cuarenta y seis años, desempleada. Sufre de fatiga crónica, dolores de cabeza y falta de motivación. Le gustaría regresar a trabajar, pero está luchando contra una enorme inercia, como si simplemente no debiera de molestarse en encontrar un trabajo.

–Tristeza. Como ocho años. Estoy muy enojada. Encerrada en el baño. El ama de llaves me encerró en el baño porque me he portado mal. Estoy llorando y pateando, con mucha rabia. Y de pronto dejo de pelear. Algo se desconecta. Me tranquilizo, pero de una manera torpe. Algo me ha dejado.

–Hay una parte de mí que se fue cuando yo estaba en el baño. Se salió de mí. Y luego la parte ya no formaba parte de mí. Yo era una niña muy decidida hasta ese día. Perdí mi fuerza de carácter. Me convertí en algo parecido a un bulto.

–Hace tanto tiempo desde que esa parte estuvo conmigo. Ya no es una parte de mí. Es como una pieza de un rompecabezas. Puedo verlo alrededor mío, pero ya no dentro de mí.

¿A qué se parece ese fragmento perdido? –Está hecho de colores. Tiene un poco de púrpura, y algo de amarillo. Y está ligado a mi corazón a través de un cordón. Se siente suave y cálido, como una almohada. Es algo que necesito. De otra manera no puedo ser realmente yo misma.

De alguna manera, ‘las partes que faltan’ pueden considerarse como lo opuesto de los entes. Un ente es una energía foránea que se adhiere a usted, como un parásito. Una parte faltante es una parte de usted, una parte de su propia energía que fue expulsada por una razón u otra. Usando las palabras de la cliente: “Es como una pieza de un rompecabezas”.

Desde el punto de vista de los cuerpos sutiles, una parte faltante es una parte de su cuerpo astral que se ha separado, desterrado, en un espacio astral distante. Permanece ligado a su cuerpo astral a través de un cordón, similar a los que se han descrito en el último capítulo.

El cuerpo astral está compuesto de partes importantes que están involucradas en realizar las funciones básicas de la vida, así como de algunas partes más sutiles y espirituales. No es fácil que uno se deshaga de partes importantes del cuerpo astral. Es necesario haber pasado por un trauma fuerte para que ocurra una desconexión. El trauma crea una hendidura en su energía, un colapso temporal de sus mecanismos de defensa etérico y astral lo que permite que la parte se vaya a la deriva–así como un ente necesita que exista una hendidura en su energía para poder infiltrarse en su sistema.

El cuerpo astral es la capa compuesta de pensamientos y emociones. Sin embargo, en muchos casos uno pierde mucho más que una parte de las capacidades mentales cuando un pedazo de astral se aleja. Si regresamos al modelo de cuerpos sutiles compuesto de cuatro capas (físico, etérico, astral y Ego), podremos ver que el etérico es el intermediario entre los cuerpos físico y astral. El etérico transmite impulsos astrales al cuerpo físico. Actúa como enlace. De manera similar, pero en una octava superior, el cuerpo astral actúa como puente entre el Ego (Ser Superior) y los cuerpos etérico y físico. Si una parte clave de su cuerpo astral está perdida, el resultado puede ser que su Ego no pueda manifestarse completamente en sus cuerpos físico y etérico, y por lo tanto en su consciencia mental ordinaria. En otras palabras, el Ego no puede revelarse plenamente en su vida diaria. El resultado es una ‘ausencia’– a comparación de los entes que añaden su presencia astral a la suya.

Los síntomas comunes que pueden encontrarse en el caso de una partefaltante son: fatiga, falta de energía, falta de vigor, falta de motivación, falta de propósito, falta de ‘llama interior’, falta de impulso, falta de autoconfianza y valor, falta de alegría, muchas ‘faltas de’. Los clientes tienen la sensación de estar viviendo una vida sin sentido, de estar caminando de un trabajo a otro como zombies. Además de estos síntomas centrales, se pueden desarrollar algunos desordenes físicos y sicológicos, dependiendo de las tendencias de los clientes y de las circunstancias de sus vidas. Por ejemplo, he observado algunos desordenes fuertes de la piel, como la psoriasis, que no sanan con ningún tratamiento. Por supuesto que solamente un cierto número de enfermedades de la piel se deben a una parte faltante, y un gran número de partes faltantes nunca crean ningún desorden físico.

12.2 El regreso

Caso 12.2 Mujer de cuarenta años, trabajadora social. El siguiente relato describe el regreso de una parte faltante que posiblemente se perdió a la edad de cinco años cuando ella estaba completamente aterrorizada por un cocker–spaniel que le ladraba. Le tomó mucho trabajo, exploración y limpieza interior para poder reconectarse con la parte faltante.

–Hay algo trepando en lo alto de mi cabeza, tratando de entrar, algo que es oscuro pero no me asusta. Tiene miedo de entrar. Es como una nube negra, como un pequeño espíritu. No sabe si debe o no entrar, pero siente el impulso de entrar. Es muy tentador. Por alguna razón mi cuerpo quiere que entre. Parece haber una lucha, porque no está acostumbrado a estar allí. La lucha crea tensión en mi cabeza. Sé que es una energía buena pero no sé como dejarla entrar, y me cansa. Crea dolor en mi cabeza y en mi cuerpo entero cuando intenta entrar.

–Se siente algo vacilante. Puedo sentir como lucha. Está entrando a mi cuerpo a través de mis brazos también, no sólo por mi cabeza. Es como si debiera dejar que entre y tome el control. Y el cuerpo está asustado de ser controlado. Es vigorizante. Siento tanta energía que quiero gritar. Es casi demasiado para mi cuerpo, me hace sentir temblores. No estoy segura de si estoy lista y me siento abrumada. Pienso que es algo peligroso tener toda esta energía. Y es emocionante, no se por qué. Esta cosa se ha acercado a mi cuerpo porque yo lo quise, pero me abruma porque es muy fuerte.

–La nube se está aclarando, parece oro. Como un halo de oro. Ha perdido su oscuridad. Es como una energía Yang masculina que está entrando. [La cliente está temblando y sudando:] Es una lucha impresionante. Unas partes de mi lo quieren y otras no lo quieren. Ha pasado mucho, mucho tiempo desde que estuvo dentro de mí. Odio pensar que haya estado lejos por tanto tiempo. Se alejó cada vez más conforme transcurría el tiempo. Hace tanto tiempo que no es parte de mí. Se ha vuelto algo extraño. Ahora está regresando, como si yo lo hubiera invitado a volver. Se siente TAN REAL, es increíble. Se siente muy bien, muy emocionante. Parece una nube blanca con la orilla dorada. Antes intentaba infiltrarse pero ahora se ve diferente, como un halo de energía sobre mí. Ha perdido ese sentimiento aterrorizador. Es una energía fuerte, y es REALMENTE MIA. Ahora entiendo por qué me sentía sin energía, después de haberlo perdido por treinta y cinco años.

En las semanas posteriores a esta sesión, la cliente recobró mucha de su autoconfianza. La energía que recuperó durante la sesión se quedó con ella, y ella inmediatamente pudo mostrar más autoridad en sus actividades. Fue y le dijo a su jefe lo que pensaba de él, dejó su trabajo y obtuvo uno mejor, etc. Desde un punto de vista médico, la psoriasis que había tenido por tantos años, y que no había respondido ante ningún tratamiento, empezó a mejorar.

El lidiar con las partes faltantes es más delicado que el lidiar con entes. Esto coincide con un principio común de la medicina china tradicional que dice que es más fácil deshacerse del exceso que recuperar algo que se ha perdido. La mayoría de los entes de los clientes que consulto se pueden despejar de entre dos a cuatro semanas, es decir dos o tres sesiones. Sin embargo, lleva mucho más tiempo el que un cliente se conscientice de que ha perdido un fragmento y reconectarlo. El proceso involucra cierta práctica parecida a la extracción de un ente, lo mismo que un trabajo de regresión con IST para explorar las raíces de la desconexión.

12.3 El proceso de Osiris

Caso 12.3 Hombre de cuarenta y dos años.–Tengo esta imagen en mi pecho, mi pecho físico. En medio de éste hay un gran agujero con bordes irregulares. Del otro lado del agujero hay un espacio, un espacio oscuro lleno de estrellas. Es como si algunas partes de mi corazón se hubieran diseminado entre las estrellas, como pedacitos brillantes de vidrio, cada uno enlazado a mí a través de un cordón. El agujero en mi pecho es como un tipo de puerta, y del otro lado están las estrellas con todas estas partes de mí.

Las partes faltantes no son del todo raras– todos hemos perdido muchos. El caso 12.1 y 12.2 son situaciones extremas poco comunes. Habiendo perdido partes importantes de su cuerpo astral, los clientes no podían actuar de manera apropiada ni hacerle frente a los retos de la vida cotidiana. Sin embargo, todos sufrimos de partes faltantes, sólo que esa pérdida es más sutil. Estos no se relacionan al material básico, sino más bien, a frecuencias y funciones espirituales. Su ausencia es muy tenue y para la mayoría de la gente permanecen invisibles.

¿Cómo es que llegamos a perder todos estos pedazos? Algunos se pierden debido a experiencias traumáticas de diferentes tipos. Muchos otros son olvidados simplemente en el espacio astral. No es que se hubiesen separado violentamente, es que simplemente no nos hemos preocupado por traerlos con nosotros a la tierra.

Cuando usted comienza a reconectarse con estas partes que faltan, usted tiende a darse cuenta de que, hasta ese momento, no había realmente encarnado en el planeta. Usted pensó que era, pero si consideramos la totalidad de su ser, usted apenas estaba allí. Usted estaba literalmente desparramado en todo el espacio. El resultado es que usted había estado durmiendo durante su vida en lugar de vivirla. Es sólo cuando todas las partes se reunen dentro de su corazón que usted puede estar plenamente presente y encontrar su verdadero propósito en la tierra.

Una manera clásica en que los maestros del Zen describen su iluminación es: “Cuando camino, yo camino. Cuando como, yo como.” Esto en verdad suena muy simple, especialmente sabiendo que les toma décadas el llegar a ese punto. Sin embargo, después de discutir el tema de las partes faltantes, ésto adquiere un nuevo significado: ” Cualquiera cosa que sea lo que esté haciendo, permanezco totalmente presente, aquí haciéndola.” La totalidad del ser se ha reunido, no hay más partes faltantes. Un estado de absoluta presencia se ha alcanzado, y la vida se convierte en una plenitud del Ser.

En la película de John Borman, Excalibur, una hermosa manera de volver a relatar la leyenda arturiana, Parzifal le trae el Grial a Arturo, quien está a punto de morir. Arturo bebe de la copa y de pronto revive exclamando: “¡No sabía que tan vacía estaba mi alma hasta que se llenó!” Después continua con su última batalla. El eureka de Arturo describe con precisión el estado de iluminación exaltada, la plenitud del Espíritu que viene de la integración de todas las partes faltantes.

Dentro del contexto de este libro, este corto capítulo fue diseñado para presentar hechos muy básicos de las partes faltantes siendo uno de los mecanismos relacionados a los fragmentos astrales. En etapas más avanzadas de las técnicas de alquimia interior de Clairvision, el tema se retoma con más profundidad. También se implementan algunos ejercicios para deshacerse de todos los entes latentes en su cuerpo astral, existen otros que ayudan a encontrar y explorar cada cordón que pudiera estar conectado a usted. La culminación de este proceso recae en la recuperación de todas las partes faltantes y su reintegración al Ser, tal como los fragmentos del dios solar egipcio Osiris, quien fue cortado en pedazos por Seth y éstos fueron recuperados y reintegrados–por IST.


 

Entes, Parásitos del Cuerpo Energético

CAPITULO 13

ENTES EXTRAORDINARIOS Y CASOS DE POSESION

13.1 Líneas fronterizas

Hasta ahora casi todos los entes que hemos visto no han sido nada más que parásitos. Su funcionamiento es bastante mecánico. La mayoría de ellos han sido solamente fragmentos astrales provenientes de personas fallecidas. El daño que han causado en los clientes proviene principalmente del funcionamiento parasitario del ente y no de la intención deliberada de hacer daño. Si alguno de ellos estuvo intentando lastimar al cliente, como el caso 10.1 de la cabeza del malhechor chino, fue solamente porque la naturaleza de los fragmentos es repetir una y otra vez lo que se ha impreso en su sustancia. Así, su carácter nocivo es nada más la repetición de aquellas emociones viciadas de la gente que las originó.

Permítaseme recalcar que todo esto opera de manera bastante automática. Debido a la fragmentación del cuerpo astral después de la muerte, varios pedazos se habrán liberado, algunos de los cuales resultarán ser tóxicos. No hay nada ‘malvado’ o demoníaco acerca de ellos, no existe una intención destructora de ningún tipo de fuerzas de la oscuridad –solamente el funcionamiento condicionado de algunas leyes de la naturaleza.

Desde el punto de vista del especialista que los extrae, tanto los fragmentos como los diferentes tipo de entes que hemos visto hasta ahora son insignificantes. Si uno recibe el adecuado entrenamiento, el despejarlos es tan fácil como sacar una piedrita de una cubeta. Una vez que los clientes han podido observar al ente por algunos días, como se explicará en el Capítulo 14, la extracción no toma más que unos minutos. Después, el ente es reciclado de tal manera que nunca podrá invadir a nadie más. En general, si una persona capacitada en despejar entes está disponible, el hecho de tener un ente es preferible a tener un dolor de espalda: el tratamiento es indoloro y rápido y una vez despejado, el ente nunca regresa. Por esta razón, prefiero utilizar la palabra despejar o extraer 41 en lugar de exorcizar, ya que esta última está revestida de folklore, lo que es totalmente irrelevante en el contexto de este trabajo. No hay nada demoníaco acerca de estos insignificantes parásitos. En el noventa y nueve porciento de los casos, un ente nunca podrá ser llamado diabólico. Es solamente una energía que está en el lugar equivocado, como las bacterias que están en perfecta armonía dentro de una composta pero totalmente fuera de lugar en el intestino delgado de una persona. Son exactamente las mismas bacterias. Si están en armonía dentro de la composta, ¿por qué llamarles diabólicas cuando están en sus intestinos? En este treceavo capítulo, sin embargo, ha llegado el momento de observar al uno por ciento restante – aquellos entes que no pueden ser etiquetados tan fácilmente bajo la frase ‘sólo parásitos’.

Caso 13.1 ‘La lombriz solitaria, desde Varsovia hasta Sydney’. Mujer de treinta y un años, nacida en Australia, de padres polacos. Trabaja en la industria fílmica. Sufría del síndrome de la ‘parte faltante’ descrito en el último capítulo: falta de energía, falta de motivación, no se sentía presente durante sus actividades diarias, etc.

¿Qué está sintiendo? –Hay algo que sale de mi corazón. Es como un abultamiento, o como una costra. Quiere salir. Está conectado a mi corazón pero es ajeno a mí. Puede que sea un parásito. Antes, estaba justo dentro de mi corazón. Pero ahora quiere salir.

¿Qué es lo que quiere? –Quiere sangre. Cuando la consume, crece. Disfruta las emociones melancólicas como la tristeza, depresión, y represión. Quiere que reprima mis emociones, porque crece cuando lo hago. Dentro de mi corazón parece como una lombriz, una solitaria. El abultamiento que sale hacia la sangre es como un producto de desecho. Hace que yo nunca esté presente en lo que hago, siempre en las nubes. Intenta esparcirse. Además de enviar ese producto de desecho a la sangre, también envía solitarias bebes. Tengo esta visión de estar infestada, es horrible.

¿Hay alguna parte en usted que disfrute esto? –¡NO!

¿Quiere decir que no hay ninguna parte en usted que disfrute la melancolía? –Oh, sí. Hay cierto confort en ella. Es como un condicionamiento. Es como un tipo de resignación: no tienes que preocuparte de nada. La lombriz ayuda, le gusta. La lombriz toma mis reservas de energía. Toma mi vida, y mi amor. Los agota. Absorbe todo lo que puede. Hace que me sienta insegura de lo que soy y de mis límites. Me deja en un estado de incertidumbre, sin definición.

¿Existe algún tipo de comida que disfrute? –No. Está conectado al flujo sanguíneo. Obtiene todo lo que quiere de mi sangre. Hay algo cultural acerca de todo esto. Lo tengo de mi madre, y ella se lo dió a mis hermanas también. Lo puedo ver es sus corrientes sanguíneas. Su entusiasmo por la vida se ha ido. Nunca les pasa nada fantástico.

[Regresando en el tiempo usando la técnica IST.]

–Siento como si estuviera viendo a mis ancestros en Polonia, en un castillo medieval. Hay una mujer hablando con tres caballeros con armadura, y hay un contenedor de vidrio. Alguien se lo dio. La lombriz está dentro de él. Es un líquido. Está vivo. La vasija está sellada. Esta mujer será degollada, por lo que ya no puede cuidar la vasija. Es casi como si ella fuera la protectora de la lombriz. Después de que la decapitan hay una batalla en el castillo. La vasija acaba en el piso, cerca de una chimenea. La vasija se ha roto y la lombriz es liberada. Está viva. Se va hacia el suelo y crece allí, y encuentra el camino hacia algunas personas. Cuando las personas hacen contacto con la lombriz se enferman al principio pero después se recuperan, están bien. Pero ya no viven, solamente existen. Pierden ese fuego. La lombriz no está sólo en mí, también en muchas otras personas.

¿Quiere decir que hay otras lombrices como la suya en otras personas? –No, es la misma lombriz, en todas las personas al mismo tiempo. Se propaga lentamente a más y más personas, no sólo de Polonia, a los australianos también.

En la medicina antroposófica, la sangre es considerada el vehículo físico que transporta la vida del Ego. Como Goethe lo describió en Fausto, la sangre es más que una sustancia física, es “ein ganz besonderer Saft“, un jugo muy especial. En particular, la sangre está unida a una capa etérica muy especial.

La energía etérica está muy bien protegida, pero si un parásito energético la invadiera, éste crearía un estado en el que el Ego se desconectaría, en menor o mayor grado, de la existencia física. Esto resulta en síntomas similares a los descritos en el ‘síndrome de la parte que falta’. La cliente describe esto con bastante exactitud cuando dice que nada es nunca demasiado fantástico en la vida de sus hermanas. Otras señales, tales como sentirse indefinido, sin estar segura de cuales son sus límites, también indican que el Ego de la cliente no se puede expresar apropiadamente en su vida.

El usual proceso de extracción hizo maravillas para esta joven mujer. La presencia de la lombriz ya no se sentía en la sangre, y rápidamente recobró energía y entusiasmo. Pero si su visión era correcta–y por lo que pude observar parece ser el caso– la extracción no resolvió el problema para todas las demás personas en las que ha proliferado la lombriz.

13.2 Magia negra y posesión

Caso 13.2 ‘Divorcio al estilo de Indonesia’. Mujer de cuarenta y dos años, recepcionista. Nacida en Australia. Se casó con un hombre de Indonesia y lo siguió hasta su país. Ella no fue bien recibida por la familia de él. Después de unas semanas ella se deprimió a tal grado que tuvo que regresar sola a Australia. Sufría de constante ansiedad y un dolor que apareció en la parte derecha de su pecho. El sentimiento en su pecho era tan fuerte que no podía dejar de pensar en cáncer, aún después de repetidas investigaciones médicas no se pudo encontrar nada malo. Su depresión estaba empeorando, se sentía cada vez más y más inquieta, y no podía dormir en la noche. Luego uno de los parientes de la familia de su esposo la previno avisándole que la parte indonesa de la familia “había contratado a un hechicero para deshacerse de ella”. Al principio ella sintió que la información era pura fantasía, hasta que otro miembro de la familia le dijo lo mismo. Esto es lo que descubrió durante el proceso de IST.

–Se siente frío, vacío y aterrador. Es como un agujero negro en la parte derecha de mi pecho. El agujero negro se sintió atraído a m&237; cuando yo estaba en Indonesia, al mes de haber llegado. Solo me asustó. Era muy diferente, y mi suegra realmente me odiaba.

–Se ve como una fosa, y dentro de ella está una persona, hecha de barro. Tiene un cuerpo, pero es redondo, hecho de lodo que apenas se ha moldeado. Su cabeza, cuerpo y brazos son redondos. Tiene ojos pero no tiene boca, ni dedos, ni pies. Está saltando, tapándome el paso. No quiere que pase. Se encoge pero también salta y se ríe de mí. Es como una barrera. Esta cosa se siente como algo malvado. Mientras más la veo, es más obvio que el dolor en mi pecho viene de eso. Es como una marioneta hecha de lodo.

¿Qué tan grande es la marioneta? –Es pequeña. Pero yo también lo soy. Es más pequeña que yo pero es muy fuerte. Quiere que yo muera. Me odia y no se por qué.

¿A dónde iría si se saliera de usted? –Al olvido. Al espacio, a la oscuridad. Pero no quiere irse. Está creciendo allí, se está convirtiendo en parte de mí. No se siente como mío, se siente como algo ajeno, pero intenta convertirse en parte de mí. Ahora está enojado porque ya me di cuenta de que está allí. Es feo y serio, y se ríe. Lo veo como un agujero negro al que puedo entrar, como lodo creciendo en mí, con esta persona negra dentro de él.

¿Hay algún tipo de comida que disfrute? –No. Se alimenta de las emociones de las personas. Especialmente las tristes, y el dolor. Cualquier cosa que facilite la destrucción.

Desde mi punto de vista, este ente muy bien pudo haber sido proyectado en la cliente por la consciencia malvada de alguien contratado por la familia del marido. Desde Sydney las personas viajan con frecuencia a Bali, Fiji, o Indonesia, ya sea por trabajo o de vacaciones. He visto a varios clientes que regresan de estos lugares con varias dolencias sicológicas o físicas, y que reportan que alguien contrató a algún hechicero para hacerles daño. En muchos de estos casos, he encontrado y despejado pequeños seres nocivos, similares a éste, que estaban creando estragos dentro de los clientes.

Al principio yo me sentía bastante escéptico acerca de cualquier tipo de brujería. Sin embargo, aún cuando los clientes los describen de diferentes formas, he encontrado similitudes entre este tipo de entes. Al despejarlos, lo he observado detenidamente. Mi conclusión es que todos están hechos de más o menos la misma manera–no muy astuta pero bastante eficiente, y transmitiendo señales bastante fáciles de reconocer. Esto me ha llevado a concluir que éstos fueron enviados intencionalmente a los clientes por individuos de esos lugares con conocimientos de lo oculto. El ente presentado en el último caso definitivamente muestra señas caracteríscticas que indican que fue proyectado en la cliente por uno de estos llamados hechiceros.

El despejo no presentó ningún problema, y la recuperación de la mujer fue rápida y completa. Con una buena técnica estos entes resultado de magia negra no presentan ningún problema a la hora de despejarlos, no más que cualquier otro tipo de ente presentado hasta ahora. Pero, a menos de que las víctimas tengan la buena fortuna de encontrar a un especialista, su situación puede resultar trágica. Estos pequeños entes son particularmente tenaces y no reaccionan ante otras formas convencionales de terapia.

Veamos el caso de un aprendiz de brujo y sus infortunios.

Caso 13.3 ‘Dolor facial’ Mujer de cincuenta años, maestra de música. Cinco años atrás, después de más de quince años de matrimonio, su esposo la dejó por otra mujer. Posteriormente, ella intentó atacar síquicamente a su rival. Dijo la cliente: “Yo la veía en mi mente y pensaba en cortarle la cabeza con un hacha y hacerla pedacitos, y llamarla ‘dolor facial’ [un detalle que más adelante tendrá un significado no previsto]. Tenía un libro acerca de brujería y conjuré un hechizo para ella. Yo me veía como un esqueleto, en una túnica negra, cortándola en pedacitos.”

Es interesante ver que la cliente no parecía ni una bruja, ni una apasionada a lo oculto. Más bien parecía una mujer distinguida, la respetable madre de cuatro hijos adolescentes con una excelente reputación como maestra. Cualquier persona que la conociera hubiera tenido dificultades en imaginarla leyendo un manual de brujería. Sin embargo, ella no había tenido mucho éxito en sus hazañas. Ni su marido, ni su novia habían salido lastimados, pero, después ella misma empezó, de pronto, a sufrir un dolor violento de muela. Esto sucedió cuatro años antes de que viniera a consultarme. Tan pronto como la muela fue reparada por un dentista, el dolor se convirtió en una horrible neuralgia en la parte derecha de la cabeza. Después de ésto sufrió de varios dolores intensos que sólo podían aligerarse temporalmente con el uso de analgésicos. Ella siempre escuchaba un timbrazo en su cabeza antes de que el dolor de cabeza comenzara.

¿Qué está sintiendo? -Una nube negra en la parte derecha de mi cabeza. Puedo ver una araña amarilla dentro de ella. Cuando veo a la araña puedo escuchar un timbrazo en mi cabeza, como cada vez que tengo dolor de cabeza. La araña está posada en mi cabeza, del lado derecho. La cosa entera se ve siniestra, nada amigable.

¿Había visto a la araña con anterioridad? –No, nunca. Aunque eso es lo que puedo sentir cada vez que tengo el dolor facial. Ahora la araña está diciendo “Te quiero atrapar”.

¿Por qué? –La araña dice “Porque me gustaría”. Es repugnante. Pero estoy acostumbrada a ella. Se que allí está y que tengo que vivir con ella. Y… hay una pequeña bola en mi quijada, como de media pulgada de diámetro. Es uno de los lugares en donde tengo el dolor. Es un huevecillo. Eso es, hay una araña bebé dentro del huevecillo. Esta es azul, no negra. Y hay otra araña grande de color azul. Su cuerpo es el hueso de mi mejilla.

¿Y ésta otra araña, qué es lo que quiere? –Lo mismo. Quiere atraparme y matarme. Estas arañas me muerden. Me ponen veneno en la cabeza y eso me duele. Justo después de que me han mordido mi mente se neutraliza y el dolor comienza. Si tomo alcohol, me muerden inmediatamente.

Además del alcohol, ¿qué más les gusta? –Cualquier cosa negativa. Se alimentan de mi negatividad.

Ahora yo me pregunto, ¿qué fue lo que le pasó a esta cliente? Ya no regresó a su siguiente cita. Esto me sorprendió ya que había pasado cuatro años intentando todo tipo de tratamientos sin encontrar soluciones, y por primera vez ella pudo sentir que estaba llegando a la raíz de su problema. Aún así, nunca volví a saber nada de ella. Los clientes con entes constituyen un alto índice de cancelaciones de consultas y, por lo general, dan pretextos muy peculiares cuando llegan tarde a sus citas.

Caso 13.4 ‘Fresas fatales’. Mujer de veintiséis años. Dos años antes, al visitar Líbano, un hombre extraño, quien al parecer estaba involucrado en brujería, se le propuso. Le ofreció unas fresas, e insitió en que se las comiera en frente de él. El no tocó las fresas. Ella acabó teniendo relaciones con el hombre. Luego regresó a Australia y nunca lo volvió a ver.

En los meses posteriores ella empezó a tener sueños extraños. También podía escuchar voces y sentir presencias en la habitación en la que dormía a solas. Las presencias se mostraban como cierto tipo de guías espirituales que querían instruirla en el conocimiento y misterios de lo oculto. Con cada vez más frecuencia, ella podía escuchar sonidos de objetos que se movían en la noche, mientras ella dormía. Frecuentemente se despertaba en las mañanas con golpes en su cuerpo, sin ninguna razón aparente.

¿Puede sentir la presencia en este momento? –Sí. Me aconseja hacer algunos cambios en mi vida. Como cambiar de trabajo.

¿Qué tipo de trabajo querría que usted tuviese? –Cuidando niños.

¿Qué es lo que quiere? –Me está cuidando y enseñando.

Si pero, ¿qué es lo que la presencia quiere cuando usted se sintoniza con ella? –Es muy vago el sentimiento. Está hablando en libanés y dice que quiere que aprenda acerca de la sabiduría y que enseñe lo que he aprendido. Que le enseñe a otras personas a confiar.

¿Se siente más como un hombre o como una mujer? –Hombre. Dos hombres.

¿Hay algun tipo de comida que disfrute? –Lo que quieren es mi fuerza.

¿Qué es lo que obtienen de su fuerza? –Dicen “Confía en nosotros”. Creo que al decir fuerza se refieren a energía sexual. De esta manera satisfacen sus propios deseos sexuales.

¿Qué es lo que quieren? –Intentan decirme que yo debería ser promiscua. También hay otra presencia, pero no se está comunicando.

¿Qué ganarían si usted fuera promiscua? –Eso es lo que les interesa. Disfrutan cuando yo tengo relaciones sexuales. Siento como si me estuvieran observando todo el tiempo. Observan mis senos, y mi órgano sexual. Es como si pudiera sentir su presión en mis senos. Los tocan. Y también tocan mi órgano sexual. Quieren que me excite. Y quieren ver mi aura, mis colores y mi espíritu. Les gusta la energía que tengo cuando me excito.

¿Pueden ellos provocar que usted se excite? –Sí. Sólo siento cuando me tocan. Es físico y dicen que es mi culpa por la manera en que duermo con las piernas abiertas. El año pasado sentía frecuentemente que alguien me pellizcaba mientras dormía, y cuando desperté pude encontrar moretones en mis caderas. El sentimiento de la presencia era el mismo. Una vez yo estaba muy ebria y era como tener relaciones sexuales con ellos durante el sueño. Sentía como si me golpearan y desperté teniendo un orgasmo. Los dos querían tener relaciones conmigo. Desde esa noche, es común que tenga sexo con ellos en la noche y despierto con un orgasmo.

El concepto de entes que tienen relaciones sexuales con los humanos no es nada nuevo. En la Europa de la Edad Media el tema era ampliamente discutido, utilizando para describirlos nombres en latín como succubi o incubi.

La palabra incubus viene del nombre en latín incubare, recostarse sobre. Un incubus era visto como un ente masculino que viene a tener relaciones sexuales con las mujeres durante su sueño.

La palabra succubus viene del latín, sub, debajo, y cubare, recostarse. (En español el verbo ‘sucumbir’ viene de la misma raíz.) Un succubus es un espíritu femenino, que busca tener relaciones sexuales con los hombres mientras duermen, algunas veces causándoles sueños eróticos.

En cierto ensayo taoísta chino acerca de la sexualidad, el Su Nu Jing, menciona a entes similares. Al final del primer libro, el Su Nu Jing describe como, ya sea por falta de un compañero o debido a un temperamento excesivo, algunas personas practican el coito con un fantasma. El ensayo agrega que el placer de ese tipo de actividad sexual es mucho más intensa y adictiva que el tener relaciones sexuales comunes. Es por esto que el Su Nu Jing ve esto como una enfermedad y sugiere que de no curarse, la persona puede morir después de varios años. Es interesante observar el tratamiento que se propone: el paciente debe practicar relaciones sexuales ininterrumpidas por varios días sin eyacular. Después de implementada esta terapia por un máximo de siete días, la cura está garantizada.

Este respetable tratado taoísta después habla acerca de cómo los escépticos pueden convencerse de la realidad de la enfermedad: déjenlos deambular por las montañas o en algún bosque, en primavera u otoño, pensando en nada más que en el coito. Después de tres días de esta práctica ininterrumpida, ellos experimentarán fiebre y frío, ansiedad, y visiones (los hombres ven mujeres, las mujeres ven hombres). El placer del coito con tales visiones es mucho más intenso que con seres humanos. El texto concluye que esta enfermedad es muy difícil de curar–pero no especifica si los escépticos la habrán contraído o no después del experimento de tres días.

En la opera de Wagner, Tannhäuser, es posible encontrar una historia similar. Tannhäuser tiene un amorío con una presencia no física, que en este caso se trata de Venus. La opera narra todos los problemas por los que pasa Tannhäuser al querer deshacerse de la atracción tan fuerte que tiene por la cueva de Venus. Sin embargo, el tratamiento de Wagner es radicalmente diferente de aquel sugerido por los taoístas – él se consagra a la penitencia y los rezos.

13.1 Presuntos espíritus guías

En el caso 13.4 hay un detalle importante: los entes aparecían como los espíritus guías del cliente. Permítasenos analizar un poco más este traicionero mecanismo.

Caso 13.5 ‘Llévenme a la India’. Mujer de cuarenta y dos años, funcionario público, casada con tres hijos. Ultimamente ha estado en contacto con un ‘espíritu–guía’ que le manda información acerca de ella, su futuro, y la vida en general. El guía quiere que renuncie a su trabajo y a su familia y que se vaya a vivir a la India para que su Ser espirtual pueda florecer. Ella se siente muy emocionada acerca de este guía y lo canaliza todo el tiempo.

Una amiga que no estaba del todo convencida por estas visiones sugirió que viniera a discutirlas conmigo. He aquí lo que apareció al explorar al guía a través de una sesión de IST.

¿A qué se debe exactamente que él esté con usted? –No quiere reencarnar. No lo necesita. También tiene miedo del sufrimiento que representa vivir. Y le gusta estar conmigo.

¿Le gusta que usted tenga relaciones sexuales? –Sí. Toma energía de esto. Observa. Está conmigo todo el tiempo. Dice que también le gusto sexualmente. No le gusta que esté con mi esposo, quiere que sea sólo para él.

¿Alguna vez ha hecho el amor con este guía? –Ha pasado algunas veces. Pero dice que no pasará más. Que sólo lo recuerde.

¿Hay algún tipo de comida que disfrute? –El chocolate.

¿Y acaso la incita a comerlo en algunas ocasiones? –De vez en cuando. Pero ahora quiere que mi dieta mejore.

Y entonces ¿qué es lo que quiere? –El se quedará conmigo porque se preocupa por mí. Dice que necesito su protección. Dice que llegará el momento en que yo haya cumplido con lo que tenía que hacer con él, pero que por ahora todavía lo necesito.

Y por cierto, ¿de dónde toma su energía? –De mí. De mi corazón.

Veamos. Usted tiene un espíritu guía que la empuja a comer chocolate y que la observa cuando tiene relaciones sexuales. No quiere que usted esté con su esposo porque está celoso y quiere que se masturbe mientras piensa en él. Más aún, toma su energía de su corazón. ¿No cree qué todo esto, en conjunto, es algo sospechoso? –Sí, tal vez.

¿Le gusta tener la presencia de este ser a su alrededor? –En realidad sí me gusta. Me hace sentir más fuerte. Siento que puedo vivir mi vida sin tener que hacer cosas que no están bien. Me ayuda a tomar decisiones, porque no las puedo tomar por mí misma. Piensa que usted está equivocado con respecto a él. El piensa que está bien. Usted le está haciendo la vida difícil.

Este capítulo se llama ‘Entes extraordinarios’. Sin embargo, me temo que no tiene nada de extraordinario el creer que un ente es un espíritu guía. Esto se ha vuelto muy común en estos días, cuando el ‘comunicarnos con nuestros espíritus guías’ se ve como una símbolo de status, como lo que antes eran las tarjetas de crédito o el pertenecer a ciertos clubes. Mi percepción es que muchas de estas personas que piensan que tienen contacto con un espíritu guía en realidad están en contacto con nada más que un ente.

En la mayoría de los casos, por ejemplo en el caso anterior, el llamado espíritu guía es un fragmento, un pedazo de astral que se originó de la fragmentación del cuerpo astral de una persona. Es así como el guía parasita al cliente de la misma manera que lo hacen los fragmentos que vimos anteriormente. Absorbe la energía vital del cliente, provoca antojos y fantasías sexuales y añade sus propias emociones a las del cliente.

A la cliente del último ejemplo no le gustó lo que había sido revelado acerca de su espíritu guia. Nunca volvió.

Veamos un caso similar.

Caso 13.6 ‘La Monja Negra’. Mujer de veintiseis años, enfermera. Ha estado fumando más de veinte cigarrillos diariamente desde hace quince años. Terminó una relación tres años antes de esta sesión y desde entonces no ha podido comenzar una nueva. Se sentía bloqueada, como si estuviera construyendo una especie de barrera en contra de cualquier acercamiento. Durante los tres primeros minutos de la sesión IST, la joven mujer parecía estar algo apenada acerca de lo que estaba viendo. Y después ésto es lo que dijo:

–¡Hay una monja adentro! Puedo verla. Hay algo misterioso porque no quiere enseñarme su cara.

¿A qué se parece, cómo se ve? -Morena. Puedo ver el hábito blanco y negro muy claramente. Pero hay un espacio oscuro en lugar de su cara. Está inclinando su cara hacia abajo. Ahora se ve algo incómoda porque la estamos observando.

¿La había visto antes? -Sí. La había visto algunas veces mientras meditaba, pero pensé que estaba a mi alrededor, no dentro de mí. Es mi espíritu guía. Con frecuencia he estado consciente del sentimiento de serenidad que transmite a mi alrededor. Me gusta. Disfruto estar con ella. Me gusta trabajar con ella.

¿Y a ella le gusta que trabaje como enfermera? –Sí. Mucho. Me ayudó a decidirme a estudiar enfermería. Se puso muy contenta cuando tomé la decisión.

Cuando se sintoniza con ella, ¿usted cómo se siente? –No me gusta mostrar mi cara. Me gusta estar sola.

¿A quién le gusta estar sola, a usted o a ella? –A mí. O tal vez es porque yo soy así, que me identifico con ella. O…pienso que es ella. Pero le gusta trabajar conmigo cuando estoy con la gente. Le gusta hacer lo más que puede para ayudarlos. Cualquier cosa que sea posible, porque siente mucho amor por ellos.

¿Cómo reacciona cuando hay hombres a su alrededor? –No le gusta que me involucre porque cree en la pureza. Pero tal vez en realidad siente miedo. Sí. Eso es. Le tiene miedo a los hombres.

¿Y usted siente lo mismo algunas veces? ¡Oh, sí!

En realidad, ¿quién tiene miedo, usted o ella? -¡Mmm! [Confusión] Ella. Creo que es la barrera. Creo que los aleja.

¿Qué área de su cuerpo es con la cual ella está más conectada? -El corazón. Ella vive allí. Es por eso que no muestra su cara. Porque se siente culpable de estar allí bloqueándolo todo. Se siente aterrorizada del mundo, por lo que se esconde dentro de mí.

¿Y acaso se aburre estando allí adentro? –Sí, mucho.

Y entonces ¿por qué se queda alli? –Porque se siente segura. Dice que solamente quiere mandar amor, no está pidiendo nada más.

Esta última respuesta sonó como una verdadera mentira, tanto para la cliente como para mí. La reacción de la cliente después de la sesión fue muy diferente de la que vimos en el anterior caso. Ella de pronto se dio cuenta de que le habían hecho una jugarreta, y que la ‘voz interior’ en la que confiaba no era su espíritu guía, sino que lo que vivía como parásito era algo menos noble. La mortaja de serenidad y divinidad alrededor de la monja era vista ahora como una máscara de cinismo, el origen de la barrera que sentía entre ella y el mundo.

Después de haber observado al fragmento por el periodo usual de diez a quince días, lo despejé. Es interesante notar que mientras se estaba despejando al ente, la cliente pudo ver por unos momentos la cara de la monja. Ella la describió como “una calavera debajo de la capucha, con las manos sobre los oídos para no tener que escuchar los sonidos del procedimiento de despejo.”

Después de diez días de haberse llevado a cabo la extracción, de buenas a primeras la joven mujer dejó de fumar. Su manera de relacionarse con los hombres cambió gradualmente, y empezó a abrirse al mundo.

13.4 Fuerzas de la oscuridad

Caso 13.7 ‘Espíritus divinos en Tailandia’. Hombre de veintinueve años, ingeniero. Nunca había meditado ni había hecho ningún trabajo interior. Nunca había ingerido drogas, ni tenido problemas siquiátricos. Era una persona con una orientación racional y científica, con los pies bien plantados en la tierra y buen sentido común.

Se fue a Tailandia de vacaciones y mientras visitaba un gran palacio en Bangkok experimentó “el sentimiento más extraño de su vida”. Aún cuando no podía definir exactamente que es lo que le estaba pasando, de pronto se sintió transportado a una dimensión de él mismo que le era por completo nueva. La siguiente noche, en su hotel, tuvo su primer viaje astral. Después, el cliente comentó: “Un espíritu malvado se me acercó y me prometió una vida eterna. Pero yo pude ver que en realidad era una muerte eterna.” El cliente reportó que el espíritu lo llevó a viajar en el espacio, y vió eventos del futuro y de su próxima vida, visitó el cielo y otros mundos, y los dioses lo saludaron. Todo se desarrolló de una manera increíblemente rápida, creando un sentimiento de superconsciencia. Durante varios días el hombre se sintió eufórico y agitado, sin poder dormir en las noches. En repetidas ocasiones tuvo la impresión de estar levitando por encima de su cama.

Este maníaco estado persistió después de su retorno a Australia. Podía leer las mentes de las personas, saber de antemano quien llamaría o abriría la puerta, y podía ver a seres no físicos. Al no poder lidiar con la intensidad de la experiencia, intentó suicidarse en dos ocasiones.

Como médico he tratado varios casos de esquizofrenia en pacientes, pero este hombre no parecía estar sufriendo esta enfermedad. Más bien, había un aura de energía concentrada alrededor de él cuando lo vi por primera vez.

¿Puede verlo? –Es negro. Como un bola ovalada. Y tiene una cara oscura. Si se pareciera a algo sería a una pantera.

¿A qué parte de su cuerpo parece relacionarse más? –Alrededor de mi ombligo. Parece que solamente me estuviera viendo, queriendo darme confianza. Se siente más negro que simplemente negro. Pareciera que me está observando, esperando al momento adecuado para tomar posesión de mi Espíritu. Es como un enorme gato negro. No parece ser antipático, pero quiere mi Espíritu.

¿Qué le haría a su Espíritu? –Lo controlaría. Se posesionaría de él.

¿Podría realmente hacer eso? –Probablemente sí podría. O tal vez no, pero hace que la gente crea que si puede. Me da el sentimiento de que puede hacer que una persona muera, que se salga de su cuerpo, y luego tomar posesión de él y así pertenecerle para siempre. Tuve el mismo sentimiento en Bangkok. Hay muchísima fuerza vital concentrada en ese gato. Me da un sentimiento de euforia. Mi cuerpo se siente hiperactivo, pero al mismo tiempo ecuánime. Puede mantenerse por semanas sin dormir. Sin estrés, ni fatiga, solamente poder, puro poder. Me hace sentirme fantásticamente bien y puedo lograr muchísimas cosas. Tiene éxito en cada cosa que se propone.

La segunda parte de la historia es mucho menos emocionante que la primera. Despejé al gato y todo terminó allí. El cliente regresó a su estado racional–probablemente con más interés en los fenómenos sobrenaturales. Al extraer al ente se suspendió cualquier percepción de las realidades no físicas, lo que era un indicador de que el cliente no sufría de esquizofrenia. En casos de esquizofrenia desafortunadamente el despejar a un ente, no es suficiente para reestablecer el balance.

El ente no era un fragmento.

Caso 13.8 ‘Sígueme’. Mujer de cuarenta años.

–Es una presencia muy autoritaria, abrumadora. Quiere desmotivarme. Nunca está contenta. Dice que no valgo nada, que no soy nada más que una mocosa malcriada y que no tengo derecho a nada. Me arrastra hacia la mugre.

¿Qué gana con hacer eso? –Hace que las cosas estén bien para ella. Si estoy deprimida entonces gana un punto. Si yo estuviera completamente deprimida, tomaría posesión, se fortalecería y propagaría a mucha gente.

¿A qué se parece? –Es oscura. Tiene como una forma humana, una cara humana. Tiene algo cubriéndole la cabeza, como un casco. La cara está frente a mí, y detrás hay una luz. Antes de que estuviera frente a mí, la cara estaba en esa luz. Salió de allí hace apenas unas semanas.

¿Si usted se sintoniza con esa luz, qué puede sentir? –Es algo malo. Es como una luz dorada, pero no es saludable y hay algo negro a su alrededor. Esta luz está mal. Me llama. [Lágrimas:] Quiere que vaya hacia ella.

¿Qué ganaría usted en caminar hacia la luz? –Dejaría de sentirme miserable, saldría de esta mugre. Empezaría a brillar con esa luz. Me apoyaría y me fortalecería. Es horrible, hay algo malo y retorcido acerca de ella, algo diabólico. Y es muy poderoso. Es como un camino. No sólo me quiere a mí. Quiere que usted también vaya hacia ella. Lo quiere a usted, quiere destruir su escuela.

¿Y cómo lograría hacer eso? –Si usted o una de las personas alrededor suyo fueran a ella. Es como un hongo, se propaga. Es algo que puede envenenar a la gente, y puede darles tanto poder que dudarían antes de decir que no.

Una vez más, el final de la historia es bastante común–depejé la cara y la luz hostil y todo terminó. Pero este ente tampoco era un fragmento. Y después de haberlo extraído, la cliente comentó: “Es la cosa más espeluznante que he visto en mi vida.”

El tema de los entes no ordinarios es amplio y colorido, y se podrían escribir cientos de libros al respecto. Sin embargo, el enfocarse demasiado en el asunto, puede hacer que la gente se predisponga. Como podrá juzgar el lector después de tomar una perspectiva general de los casos aquí planteados, la mayoría de los entes sólo son fragmentos, simples parásitos que reaccionan de manera automática y que no tienen nada de diabólico. Al darles demasiada importancia a unos cuantos casos fuera de lo común, uno tiende a crear falsas ideas. Todos los clichés y el folklore que existe alrededor del exorcismo son responsables de desviar la atención de investigadores serios que podrían interesarse en un tema tan importante. El conocimiento relacionado con los entes puede aliviar tanto sufrimiento, que es lamentable el que existan tan pocas personas que sepan como llevar a cabo el procedimiento de manera adecuada.


 

Entes, Parásitos del Cuerpo Energético

CAPITULO 14

EXPLORANDO A UN ENTE

14.1 Las tres etapas para despejar a un ente

La manera en que se despeja un ente según el estilo de Clairvision School consta de tres etapas:

Primero, el hallazgo. El cliente se conscientiza del ente durante una o más sesiones de IST. Se abre el espacio para que el cliente vea y sienta al ente, explore que es lo qué éste quiere y de dónde podría haber venido.

Segundo, la observación. El cliente mantiene vigilancia de su ente mientras desempeña sus actividades cotidianas, por un periodo de diez a quince días o en algunos casos por más tiempo. La finalidad es la de analizar la actuación del ente, el cual había pasado inadvertido. Se le motiva a los clientes a observar detenidamente las emociones, pensamientos y reacciones que tiene ante el medio ambiente, y de esta manera poder diferenciar que es lo que viene del ente y que es lo que proviene de ellos mismos.

Tercero, el despejar al ente. Esto es, extraer al ente y enviarlo a cierta frecuencia especial de luz en la cual es procesado y reciclado.

El propósito de este capítulo es explicar las razones y métodos de las dos primeras etapas, el hallazgo y la observación.

14.2 Una clara advertencia

Es necesario hacer una clara advertencia antes de empezar: el tratar con entes requiere de un conocimiento técnico especializado. El convertirse en una persona capacitada en el despejo de entes lleva mucho tiempo y esfuerzo. Es sólo cuando la técnica es impecable que el procedimiento es seguro, tanto para el cliente como para el terapeuta. Se pueden encontrar cierto número de dificultades, algunas de las cuales serán descritas en el siguiente capítulo, que podrían producir una catástrofe. Es por esto que les sugiero a los lectores a no intentar explorar o tratar con un ente, a menos de que hayan recibido un entrenamiento e iniciación especiales.

En Clairvision School ofrecemos técnicas poderosas y alentamos a los estudiantes a que las practiquen con la mayor frecuencia posible. De esta manera, la escuela le ha otorgado el conocimiento de la intensa técnica IST de regresión a cientos de personas, y les ha permitido el usarla con libertad. Sin embargo, cuando este libro fue escrito, solamente un grupo reducido de personas había recibido la enseñanza de cómo despejar entes. Permítaseme repetir una vez más que el extraer entes es potencialmente peligroso y por lo tanto sólo deberán llevar a cabo el procedimiento aquellos terapeutas que hayan recibido un entrenamiento completo acerca del tema. El propósito de este y el siguiente capítulo no es el de enseñarle como explorar y despejar entes, sino el que usted tenga un mejor entendimiento al mostrarle los pormenores de como son procesados.

A veces surge la pregunta: para qué molestarse en explorar a un ente, por qué no mejor dejar que el especialista se haga cargo de él y lo mande a la luz, y así olvidarse de él. La perspectiva general de las técnicas ofrecidas por Clairvision es la de facilitarle a las personas el que se conozcan a sí mismas. Cada vez que surge un problema hay algo que aprender del mismo ya que este surgió por una razón en particular. Una persona puede aprender mucho al explorar un ente. Primero que nada, uno aprende de los entes y del espacio de donde provienen, lo que permite una expansión de la mente. En segunda, los entes no aparecen por casualidad. Si se le adhieren, es porque hay algo en usted que los atrajo, y porque una hendidura en su sistema de defensa les facilitó la entrada. El despejar un ente sin explorarlo sería como rehusarse a ver el punto débil que permitió su infiltración. Sería como una manera de hacerse de la vista gorda ante el problema. Por el otro lado, al saber exactamente que es lo que paso, una persona puede trabajar para corregir ese desequilibrio y ahorrarse problemas a futuro.

14.3 La etapa del hallazgo

La etapa del hallazgo o descubrimiento ocurre a través de la técnica IST, como se discutió brevemente en el Capítulo 1.

Un principio de importancia es el nunca decirle a un cliente que tiene un ente. Es preferible llevarlo al estado de IST y permitir que ellos mismos lo descubran. Hay varias razones obvias para tomar este acercamiento.

Primero, lo que se busca es objetividad. Es obvio que cualquier trabajo interior trata con la subjetividad. Más aún, mientras más objetividad se logre al explorar esta subjetividad, mejor. Los entes no son experiencias fluidas y cambiantes, como los sueños, son ‘cosas’ hechas de material etérico y astral. Los clientes son motivados a que describan lo que ven y sienten sin querer inventarlo. Las técnicas IST nunca utilizan hipnosis, auto sugestión, afirmaciones positivas, ni la visualización creativa. Funcionan basadas en una apertura de la percepción a través de una activación directa del cuerpo energético. Además, están encaminadas a que las personas vean al mundo como realmente es, no como quisieran que fuera. Hasta que un cliente no haya visto o sentido la presencia del ente, yo nunca menciono nada al respecto. Es únicamente cuando tanto como ellos como yo hemos percibido a ‘la cosa’ que decimos que hay un ente.

Existe otra buena razón por la cual es preferible no decirle a las personas que tienen un ente. Supongamos que yo le digo al cliente: “Puedo ver a esta especie de pulpo negro adherida a su espalda. Tiene tentáculos alrededor de su cuello. Está absorbiendo su energía vital y quiere provocarle una muerte lenta y dolorosa. Pero, no se preocupe, todo está bien, es nada más un ente.” ¿Cómo cree usted que el cliente reaccionaría? Y, sin embargo, he visto a gente que ha escuchado a un síquico decirles cosas similares durante lecturas del aura.

Por otro lado, la experiencia me ha demostrado que cuando los clientes descubren un ente por sí mismos, le hacen frente bastante bien. El estado IST crea una apertura interior, un acercamiento al Ser Superior. Pone a los clientes en contacto con fuerzas profundas del alma, lo que les permite permanecer ecuánimes ante cualquiera que sea lo que vean o sientan. Al hacer contacto con un ente, se dan cuenta inmediatamente de que ya estaba allí desde hacía mucho tiempo. El hecho de verlo no hará que las cosas empeoren. En cambio, permitirá que comprendan lo que está sucediendo dentro de ellos para poder tomar las medidas adecuadas.

Otro punto importante es que aún cuando los clientes no estén conscientes de la presencia del ente, a nivel subconsciente ellos saben perfectamente bien que allí está. IST los pone en contacto con la parte de ellos que sabe. Por lo tanto, todo se desenvuelve de manera simple y natural. No es necesario hacer nada para reforzar lo que ven o sienten. Solamente se debe permitir que su propia sabiduría les muestre que están a salvo. Porque, después de todo, es nada más un ente.

En IST he visto a muchos clientes que son estrictamente materialistas o muy sensibles, que describen asombrosas historias, llenas de detalles horrendos, y que permanecen relativamente tranquilos. Durante años de práctica profesional no he visto a un cliente que haya entrado en pánico o que me haya pedido suspender la sesión por no poder lidiar con lo que estaban descubriendo acerca del ente. Si hubieran visto algo parecido en la televisión probablemente hubieran reaccionado violentamente. Pero en la consciencia y sabiduría que proporciona el estado de IST, pudieron aceptar lo que vieron acerca de ellos sin realmente sentirse afectados.

Otro principio de este trabajo es que los entistas, personas capacitadas en el despejo de entes, nunca dicen como ven a los entes antes de haber completado el proceso. Esto lo hacen con la intención de no contaminar con sus propias proyecciones la espontaneidad del cliente. Es una forma de respeto hacia ellos, para que puedan describir lo que sienten y ven con sus propias palabras. Ya que todo ha terminado, es posible compartir con libertad los diferentes puntos de vista. No obstante, es posible que, en la mayoría de los casos, lo que los clientes descubren es tan preciso y tan claro que no piensan siquiera en preguntarle su opinión al terapeuta acerca de lo que ‘la cosa’ era o como se veía.

14.4 Contactando al ente

Durante los primeros minutos de la sesión, los clientes se conectan con el estado de IST. El método implementado para este propósito ha sido descrito en la parte práctica del libro en inglés Regresión, Terapia de Vidas Pasadas para Ser Libre Aquí y Ahora. Este consiste en activar el tercer ojo del cliente para que se pueda poner en contacto con el espacio interior de conciencia.

Una vez que esto se logra, el siguiente paso es hacer contacto con el ente. En algunos casos esto sucede de manera instantánea. El ente se encuentra visiblemente anidado en la energía del cliente, por lo que tan pronto como uno ve hacia adentro, éste aparece automáticamente. En muchos otros casos, el ente es descubierto de manera fortuita, de hecho esto se da durante un proceso de regresión.

Si se sospecha que existe la presencia de un ente pero el cliente permanece sin notarlo, se utiliza el siguiente método para ponerlo en contacto con éste. Supongamos que el ente se localiza en el pecho, se le dice al cliente:

“Hágase consciente del área de su pecho. Sienta su pecho desde el espacio ubicando entre sus cejas.”

Después de un minuto, se le da la siguiente instrucción:

“Compare los lados izquierdo y derecho de su pecho. ¿Cuál se siente más pesado?”

Después de que el cliente ha contestado, se le hace la siguiente pregunta:

“¿Cuál lado se siente más oscuro, el derecho o el izquierdo?”

Después,

“¿Cuál lado se siente más espeso [o denso], el derecho o el izquierdo?”

No importa el orden en que se hacen éstas tres preguntas (más oscuro, más espeso, más pesado). Se usa el mismo método para cualquier parte del cuerpo.

En el estado de IST, cuando los clientes tienen un ente en cierta parte del cuerpo, en la mayoría de los casos pueden percibir esa parte como más pesada, más espesa y más oscura. Sin embargo, ésto no es un absoluto. En algunos casos, está ausente una de las tres características. Por ejemplo, el cliente puede sentir que el área está más pesada y espesa, pero no más oscura. En otros casos, puede ser que alguna de las características esté invertida, por lo que el cliente podría percibir que el área está más pesada y densa pero más brillante que la otra. O la percepción puede llevarlos a sentir que está oscura pero sin sustancia y sin la misma energía que del otro lado, por lo que se siente más ligera. Esencialmente los entes son algo que se ha añadido a la energía del cliente. Por esto, el hallazgo más común es que el área en donde se localiza el ente se siente más pesada y espesa.

Durante los primeros minutos de la sesión, no es raro que los clientes se sientan confundidos acerca de cual de los lados es el que tiene al ente. Por ejemplo, pueden sentirlo en el lado izquierdo de su pecho, y luego cambiar de opinión y decir que está en el derecho. Luego, en la mayoría de los casos, la ubicación permanece fija hasta el final del procedimiento de extracción.

La siguiente instrucción es:

“Permanezca en el espacio ubicado entre sus cejas, y desde ahí sintonícese con esa área que está más pesada, oscura y densa” (o con los adjetivos que sea que los clientes hubieran utilizado).

Luego:

“¿Qué tan grande se siente?”

En este momento el cliente habrá hecho contacto por completo con el ente, sintiendo su presencia y viendo a que se parece. Siendo éste el caso, se continua con las demás preguntas de la lista. Si el cliente sólo sintiera una vaga nube negra, esto sería suficiente para proceder, ya que el ente se percibirá gradualmente con más claridad conforme se hacen las siguientes preguntas. En otros casos, sin embargo, el cliente no siente nada más que un área ‘más oscura, densa y pesada’ y es necesario dejar que pasen algunos minutos para que se ponga en contacto con el ente.

No es difícil saber si el cliente ya ha hecho o no contacto. Si no lo ha hecho, él o ella encontrarán imposible el responder a estas preguntas, o las respuestas que darán serán incoherentes.

Si el cliente no puede encontrar la diferencia entre cada lado de su cuerpo en esa área en particular y no pueden relacionar ninguna de las otras preguntas, es preferible dejar las cosas como están. En este caso se usaría la sesión de IST para explorar algún otro asunto más tangible y regresar más tarde al posible ente. Con este método, es solamente cuando los clientes pueden percibir al ente que uno debe aceptar su existencia.

14.5 Explorando al ente

Los propósitos de la etapa de exploración son:

  • el llegar a conocer al ente, cómo se ve, qué es lo que quiere;
  • el comprender las interferencias que ha creado en la vida del cliente;
  • el observar la parte del cliente que se beneficia de la presencia del ente, y que posiblemente desea que se quede en donde está;
  • el encontrar, dentro de lo posible, el momento en que el ente se adhirió por primera vez al cliente, las circunstancias que permitieron su infiltración y de dónde vino;
  • el prepararse para la siguiente etapa, en la cual el cliente tendrá que observar al ente durante sus actividades cotidianas y conscientizarse de cualquier interferencia que provenga de éste.

Veremos ahora una lista de preguntas que pueden usarse para lograr estos propósitos.

Una vez habiendo identificado la presencia de esa área más densa y oscura durante el proceso de IST, una buena manera de continuar la exploración puede ser:

“¿Qué emociones o sentimientos pueden relacionarse con esta área más oscura y pesada (o cualquiera que sean los adjetivos utilizados por el cliente)?”

Usualmente los clientes pueden relacionarse fácilmente esta pregunta, lo que les ayuda a ponerse más en contacto con el ente.

“¿Tiene alguna forma?”

Al principio, el cliente generalmente ve al ente como una borrosa nube oscura. La forma bien definida se percibe solo después de varias preguntas. Es por esto que la pregunta se formula de una manera vaga. Es solamente más tarde, durante la sesión que es posible preguntarle: “¿A qué se parece?”

Al principio no es raro que la primera imagen del ente sea poco clara y distorsionada. Unos segundos después, aparece una nueva imagen, la cual por lo general, permanece sin cambios hasta el momento de la extracción.

“¿La había visto antes?”

“¿Puede sentir alguna presencia adherida a eso?”

Algunos clientes encuentran difícil de comprender el significado de ‘presencia’. Es por esto que se recomienda no insistir demasiado si no pueden encontrar una respuesta. Es posible regresar a esta pregunta más tarde, cuando otros aspectos de la situación se hayan visto.

“¿Se ve como algo ajeno o como parte de usted?”

Si el cliente parece dudar, será necesario especificar:

“No piense, solamente diga lo que siente.”

Algunos clientes tienen ciertos antecedentes que no les permiten el considerar que algo dentro de ellos pueda ser otra cosa que no sea ellos mismos. Durante el estado de IST, es esencial que los clientes confíen en lo que ellos perciben en lugar de querer elaborar ideas y pensar en una respuesta más astuta. Es por esta razón que en IST siempre que un cliente parezca dudar de la pregunta, es preferible no insistir. De otra manera algunos clientes fabricarán respuestas sin sentido.

“¿Qué es lo que quiere?”

Esta es una pregunta clave, la cual deberá de ser repetida varias veces durante la sesión.

Al referirse al ente, es preferible usar palabras que los clientes hubieran usado para describirlo, por ejemplo, ‘la nube’ o ‘la presencia’, o ‘la cosa’. En las siguientes preguntas, utilizaré ‘la cosa’, pero debe tomarse en cuenta que en la práctica son las palabras del cliente las que se deben de utilizar.

“¿Es posible que haya cierto tipo de alimentos que usted coma que ‘la cosa’ disfrute?”

Si es que contesta que sí, se continua con:

“¿Qué le sucede a ‘la cosa’ cuando usted come esos alimentos?”

“¿Algunas veces genera cierto tipo de antojos por estos alimentos?”

“¿Además de …(lo que el cliente haya dicho), qué es lo que le gusta?”

“¿Qué le sucede a ‘la cosa’ cuando usted fuma?”

“¿Qué le sucede a ‘la cosa’ cuando usted bebe?”

“¿ Es posible que algunas veces lo incite a fumar o a beber?”

“¿Interfiere algunas veces con sus relaciones o deseos sexuales?” Si contesta sí, “¿Cómo?”

“¿Qué más disfruta?”

Esta pregunta es similar a “¿Qué es lo que quiere?”, le permite al cliente diferenciar la esencia natural del ente. Es posible repetirla más de una vez debido a que los clientes generalmente descubren aspectos nuevos de la personalidad del ente conforme la sesión avanza.

En cualquier momento en el que el cliente encuentre algo que el ente parece desear, se hace la siguiente pregunta:

“¿Qué le pasa a ‘la cosa’ cuando usted toma/hace/come ésto?”

Otra pregunta similar que puede usarse para poder explorar la motivación del ente es:

“¿De todas las actividades y las diferentes cosas que usted hace, hay alguna que ‘la cosa’ disfrute?”

Seguida de:

“¿Qué le pasa a ‘la cosa’ cuando usted hace eso?”

También se le puede preguntar:

“¿Hay algunas otras cosas que ‘eso’ quiere que usted haga?”

O:

“¿Le disgustan algunas de las cosas que usted hace?”

Dependiendo de la situación, es posible complementar estas preguntas con otras como “¿Le gusta o disgusta algunas de las personas que están a su alrededor?”, “¿Cómo reacciona ante su esposo/esposa/novio/novia?”, “¿Cómo reacciona ante sus hijos?”, etc.

Y también algunas veces:

“¿Le gusta que usted se vista con cierto tipo de ropa, o con algún color en particular?”

“¿Qué gana al estar dentro de usted?”

O:

“¿Qué obtiene de usted?”

O:

“¿Cómo le hace para vivir? ¿De dónde obtiene su energía?”

Algunos clientes encuentran que es más fácil comprender lo que la palabra ‘presencia’ significa después de responder esta importante pregunta:

“¿Siente que algunas veces ‘la cosa’ lo está observando?”

“¿Genera en ocasiones voces dentro de su cabeza?”

Si contesta que sí:

“¿Qué le dicen las voces?”

Una pregunta bastante reveladora puede ser:

“¿Cómo reacciona ‘la cosa’ cuando la observamos”?

Este puede ser un buen momento para repetir la esencial pregunta:

“¿Qué es lo que quiere?”

“Si ‘la cosa’ pudiera hablar a través de usted, ¿Qué es lo que diría?”

Otra pregunta reveladora es:

“Si ‘la cosa’ pudiera tomar posesión de usted, ¿Qué pasaría?”

Seguida de:

“¿Es posible que algunas veces se posesione de usted?”

Si contesta que sí:

“¿Qué pasa entonces?”

“¿A qué se parece?”

En este punto, conforme el cliente va haciendo contacto con ‘la cosa’, hay más oportunidades de obtener una descripción detallada. En la mayoría de los casos, el aspecto del ente no cambia significativamente hasta que se extrae. Durante la etapa de observación, puede cambiar ligeramente. Puede crecer un poco, por ejemplo si el cliente consume alimentos tóxicos o drogas. Sin embargo, estas variaciones permanecen moderadas, y una araña continuará siendo una araña, una cabeza seguirá siendo una cabeza, etc. A no ser por casos extraordinarios, un ente que cambia de forma constantemente, pasando de ser un pulpo a una persona pequeña o un insecto, es muy probable que sea una fantasía mental más que un verdadero ente.

“¿’La cosa’ se mueve o permanece siempre en el mismo lugar?

Si contesta que se mueve, se continua con:

“¿Qué le pasa a usted cuando se mueve?”

“¿Está ‘la cosa’ relacionada con alguno de sus órganos?”

Muchos clientes no tienen la más mínima idea, ni la percepción de en donde están ubicados sus órganos. Cuando este es el caso, por supuesto que la pregunta es irrelevante.

“¿’La cosa’ se siente como masculino, femenino, o ninguno de los dos?”

A excepción de casos especiales, esta pregunta es de poco interés, debido a que los clientes usualmente no pueden relacionarse con el ente y generalmente dan respuestas diferentes si la pregunta se repite después de varios minutos.

De entre las preguntas clave, se encuentran:

“¿Hay alguna parte de usted que se beneficie de la presencia de ‘la cosa’?”

“¿Qué tipo de beneficios obtiene usted de la presencia de ‘la cosa’?”

Las respuestas a estas preguntas generalmente ofrecen información acerca del por qué un ente en particular se pudo haber adherido a un cliente. El trabajar con estos asuntos no sería suficiente para despejar al ente, pero en cualquier caso los ayudaría a corregir algunos de los puntos débiles más importantes del cliente.

El intentar encontrar cuándo, cómo y porqué el ente se introdujo es una parte importante de la exploración, aun cuando en muchos casos no sería posible obtener más que una vaga indicación de esto. Primero es necesario usar algunas preguntas simples, como:

“¿Siente usted que ‘la cosa’ ha estado allí por mucho tiempo?”

“¿Cuando se infiltró?”

Esta pregunta con frecuencia parece ser insuficiente, por lo tanto se usa la técnica IST, en particular aquella que facilita el regresar en el tiempo. Una posibilidad es hacer que los clientes regresen en el tiempo y vuelvan a experimentar el como se veía y sentía su cuerpo diez años atrás para ver si ‘la cosa’ ya estaba con ellos. Mientras que no sea posible encontrar su origen, uno permanece moviéndose hacia atrás en el tiempo, en períodos de cinco a diez años cada uno, hasta que se llega al vientre materno. Es necesario explorarla en detalle, ya que la etapa del vientre materno es un momento crítico en la que las personas pueden atrapar entes,. Después, si es necesario, uno se sigue moviendo todavía más atrás en el tiempo.

Una vez que el momento de la invasión se ha ubicado, es importante el explorar si alguna parte del cuerpo del cliente atrajo activamente al ente y la razón para que esto sucediera, así como cualquier otra circunstancia relacionada.

Aun cuando no se hubiese encontrado el origen, los clientes algunas veces pueden responder con facilidad a:

“¿En dónde estaba la cosa antes de entrar en usted?”

Esto generalmente desencadena respuestas fascinantes, permitiendo que el cliente recurra a las memorias inscritas en el ente.

Es posible concluir la exploración con:

“¿Si usted muriera, qué le pasaría a ‘la cosa’?”

“¿Si ‘la cosa’ lo dejara, a dónde iría?”

“¿Se iría hacia la tierra, agua, viento, fuego o al espacio?”

La lógica detrás de esta pregunta es que los entes tienen una cierta afinidad con el elemento con el que están más relacionados–los entes de la tierra desean regresar a la tierra, etc, etc.

Algunas veces también es apropiado hacer esta difícil pregunta:

“¿,Está adherido o conectado a alguien más al mismo tiempo que a usted?”

El orden en que se hacen las preguntas puede ser modificado de acuerdo a las características individuales del ente y el cliente. Durante IST, un principio básico es el preguntar solamente las preguntas que los clientes puedan responder. De otra manera, ellos tendrían que utilizar su conciencia mental ordinaria para poder responder la pregunta, lo que los proyecta fuera del espacio expandido de la percepción. Particularmente al principio de la sesión, los clientes no están en contacto con su ente lo suficiente como para poder responder preguntas muy elaboradas. Por lo tanto, es necesario primero lidiar con los puntos elementales como lo son “¿Qué tan grande se siente?”, “¿Tiene alguna forma?” Esto permite que el cliente gradualmente haga contacto con ‘la cosa’. Es hasta entonces cuando tiene sentido el hacer preguntas más complicadas.

Es esencial que comprenda que no tendría sentido el hacer todas estas preguntas durante una conversación o entrevista normal, sin estar en el espacio interior disponible a través de la técnica IST. Es sólo con base en la expansión, de la percepción que tal exploración toma significado. De otra manera, lo mejor que puede hacer un cliente es adivinar, y todo terminaría siendo un juego mental, un inútil carnaval.

Otro punto esencial es que no es suficiente el explorar un ente para deshacerse de él. Para poder lograrlo es necesario llevar a cabo una extracción apropiada. El conducir una exploración como la antes mencionada sin después hacer una extracción, podría hasta empeorar la situación, al exacerbar los síntomas causados por el ente. Está bien el descubrir que uno tiene una araña astral en el cuello y observarla, mientras que uno se asegure de que será despejado en una o dos semanas (como es el caso cuando está disponible un terapeuta calificado). De otra manera, se puede convertir muy fácilmente en una pesadilla. Debo repetir que sólo personas calificadas que sepan despejar entes y que tengan una actitud de madurez (a la ‘no nací ayer’) deberán de lidiar con los entes, de lo contrario algo más podría suceder.

14.6 Concluyendo la sesión de exploración

Después de una sesión de IST, y antes de darle las instrucciones relacionadas con la etapa de observación, puede ser de ayuda el explicarle algunos puntos teóricos al cliente. Muchas personas tienen ideas preconcebidas acerca de los entes y el exorcismo. Es por lo tanto necesario que se le quite la connotación de algo dramático a la situación, al compartir con ellos algo de la información que se ha visto en este libro.

Particularmente, uno debe hacer énfasis en que los entes no son nada más que parásitos y que no hay nada de extraordinario o diabólico en ellos. Los clientes deben de entender claramente que no están ‘poseídos’ y que el proceso de extracción será simple y rápido. Usualmente ésto no causa ningún problema. En la simplicidad del estado de IST, los clientes pueden ver por ellos mismos lo que ‘la cosa’ realmente es. Por esta razón raramente salen preocupados de la sesión. Puede ser un beneficio adicional el que se haga énfasis en que, aun cuando suene desagradable o poco placentero, el descubrir a un ente es una buena señal. Este podrá despejarse a corto plazo, permitiendo de esta manera el progreso de la persona y mejorando significativamente su situación interna. Recuerde que puede tomar años de trabajo el sanar un trauma de la infancia; mientras que después de un máximo de tres semanas de llevar a cabo este proceso, la gran mayoría de los entes habrán sido despejados. Y no volverán.

Al mismo tiempo, uno debe tener cuidado de no permitir que los clientes usen a los entes como chivos expiatorios, responsabilizándolos de sus dificultades. Para algunas personas, los entes son una manera fácil de no tomar responsabilidad por sus problemas. He tenido clientes que cuando encuentran algo de ellos que no les gusta, me preguntan “¿Está seguro de que no es un ente?” O para algunas personas, si descubren que un ente está relacionado con alguna emoción vergonzosa, comentan inmediatamente “¡Oh! ¡Qué bien, entonces no soy yo, es el ente!” Esta actitud no es responsable, y no permite que se logre un avance. Es necesario recordarles a este tipo de clientes que, primero que nada, ‘la cosa’ no entró por casualidad y que si se adhirió a ellos fue porque comparten alguna tendencia con él. Y en segunda, no es posible deshacerse de problemas sicológicos simplemente despejando a un ente. El extraerlo facilita el trabajo que debe sobrevenir, pero no lo reemplaza.

14.7 La etapa de observación

Después de la sesión de IST en la que se ha descubierto y explorado al ente, el cliente pasa por la etapa de observación. Se le dan las siguientes instrucciones:

Primero, no intente alejar al ente y no le pida que se vaya. El ente ha estado dentro de usted por mucho tiempo y si fuera tan fácil como decirle que se fuera ya lo hubiera hecho desde antes. Una de las principales características de los entes es que no se van con facilidad.

Por otro lado, al pedirle al ente que se que vaya o el forzar su salida, uno podría provocar que se escondiera, lo que solamente complicaría y haría más lento el proceso. La experiencia me ha demostrado que si, una o dos semanas después de descubrir al ente, el cliente regresa diciendo que ha desaparecido, esto puede deberse a dos cosas. Una, que ‘la cosa’ no era un ente sino una ilusión mental de algún tipo, o que en realidad era un ente–lo cual, en el noventa y nueve porciento de los casos, no se ha ido, se está escondiendo. La mejor actitud al confrontarse con un ente es una de neutralidad. El mandarle pensamientos negativos lo podría reforzar ya que se alimentan de la negatividad del cliente. Sin embargo, el enviarle amor, tampoco ayudaría, ya que alimentaría los lazos que lo unen al cliente. El consejo que se les da a los clientes es: sólo manténgase consciente de él, nada más obsérvelo, pero en realidad obsérvelo. Manténgase consciente de su presencia con la mayor frecuencia posible. Conviértase en un zoólogo que observa el comportamiento de cierta criatura. No dude en tomar notas y analizar sus sentimientos. Si esto se hace de manera cuidadosa, puede ser una experiencia de los más educativa–no sólo aprenderá algo acerca de ‘la cosa’ sino también acerca de usted. En especial, cada vez que experimente emociones, antojos o deseos, haga una interiorización y trate de encontrar si estos vienen del ente o si son parte de usted. Una vez que haya hecho contacto con el ente, esto no resulta tan difícil. Le permite discernir con claridad cuales son las interferencias que ‘la cosa’ le causa.

Si se siente un antojo o una emoción, el cliente es motivado a evitar suprimirla, y más bien a buscar el origen de la misma. Desde el punto de vista del proceso, el problema no es si se comerá o no el chocolate –es el encontrar si el antojo viene del ente. El mismo principio aplica a las emociones y a las reacciones de todos tipos.

El trabajo de observación deberá extenderse a todos los aspectos de la vida de los clientes – su empleo o profesión, las personas con las que viven, las actividades que disfrutan durante sus ratos libres, su salud y los síntomas físicos, sus hábitos alimenticios, etc. Esto deberá llevarlos a conocer con seguridad:

  • qué es lo que el ente quiere, lo que le gusta y disgusta;
  • cómo influencía sus emociones, deseos y elecciones;
  • qué de lo que hay dentro de ellos, es de ellos y qué es del ente

Una vez que este trabajo se ha completado, el cliente está listo para la extracción.


 

Entes, Parásitos del Cuerpo Energético

CAPITULO 15

DESPEJANDO A LOS ENTES

“La gran luz, aquello que es el Corazón de Dios…”

Jacob Boehme, Aurora

15.1 ¿Cuáles son los problemas que podrían ocurrir al despejar un ente?

Muchos. Lo primero que hay que tomar en cuenta es que los entes son criaturas tenaces. No permiten el ser despejados a menos de que se implemente algún procedimiento especial. La idea de que uno pueda deshacerse de un ente sólo con decirle que se vaya, o visualizando que se aleja, me parece algo irreal. Si algunos terapeutas que se dedican a extraer entes parece que solamente están haciendo eso, es porque están respaldados por cierta energía; un poder que se manifesta mientras ellos están hablando o haciendo su visualización. Sin embargo, si alguien intenta decirle a un ente que se vaya y desaparezca, o intenta visualizar que se va, lo más seguro es que el ente se quede allí. Si su presencia no puede sentirse más después del procedimiento, hay un noventa y nueve porciento de probabilidades de que ‘la cosa’ se haya escondido y no se haya despejado.

Un proceso que trabaja solamente a nivel sicológico, que intenta que el cliente ‘deje ir’ al ente, es inapropiado. Antes de aprender a despejarlos, recuerdo haber hecho hasta veinticinco sesiones con un cliente trabajando con un ente en particular–ni siquiera uno difícil, solamente un pequeño fragmento. Exploramos una y otra vez el cómo y por qué el ente se había infiltrado. Encontramos y liberamos varios traumas de vidas pasadas que habían creado esa debilidad que permitió que entrara y que posiblemente lo atrajo. El cliente llegó a un punto de neutralidad con respecto a ‘la cosa’, sin gustarle ni disgustarle. Pero el ente seguía dentro del cliente, tanto como en el primer día que lo encontramos, sin responder a nuestros esfuerzos y con la determinación de quedarse.

Las razones de por qué esto sucede son obvias. Primero, el hacer que el cliente deje al ente no es suficiente para que el ente deje al cliente. El ente depende del cliente para sobrevivir. El pedirle a un ente que deje al cliente es como decirle a un animal “por favor deja de respirar y muérete.” Segundo, aun cuando el ente esté listo para irse, se encuentra enredado de una manera muy elaborada en los cuerpos etérico y astral del cliente. Está literalmente atrapado dentro de la estructura del cliente. Es necesario aplicar una fuerza específica para jalarlo fuera de la energía de la persona. Esto debe hacerse por completo y de una manera apropiada, ya que una extracción parcial resultaría peor que si no se extrajera nada: los entes que pueden resistir un procedimiento de despejo, aún parcialmente, se hacen más rígidos y resistentes lo que dificulta una segunda extracción.

Mas aún, el expulsar al ente fuera del cliente, no sería suficiente, ya que, ¿a dónde iría el ente después? Un ente que ha sido recién desalojado es bastante contagioso. Hará cualquier cosa para adherirse a quien quiera que esté cerca. Tal vez salte directamente hacia el terapeuta (esto es lo que usualmente hacen). O tal vez se esconda detrás del sofá esperando al siguiente cliente, o la siguiente siesta del especialista para poder infiltrarse. Tal vez encontrará su camino hacia los niños que están en el cuarto contiguo, o hacia el vecino que vive en la casa de junto.

Esto implica que el experto, además de tener el poder de extirpar al ente, también debe tener acceso a un lugar (no físico) que ofrezca la suficiente seguridad para que el ente pueda ser expuesto y procesado sin hacerle daño a nadie.

Aun cuando la técnica del especialista sea impecable, en el momento en que el ente es expulsado, es común que también se liberen pedazos de etérico y astral. La mayoría de estos van directamente hacia el especialista. Es imperativo que el especialista tenga la suficiente percepción como para reconocer cuando esto sucede y que sepa como eliminarlos. De otra manera, estos pequeños fragmentos se acumularán y, a largo plazo, podrían causarle algún deterioro en la salud y posibles enfermedades.

Además de eso, el especialista puede recibir amenazas de los entes. Puede que usted conozca a ciertos perros que son encantadores, domesticados y nunca morderían a nadie. Pero un buen día el perro se encuentra con alguien que le tiene miedo y de pronto enfurece. Empieza a gruñir y a enseñar los dientes, listo para atacar, como si estuviera disfrutando el asustar a su víctima. Ahora bien, la persona podría deshacerse de ese miedo, pararse y gritarle “¡SENTADO!”, en la mayoría de los casos el perro dejaría su carácter de tigre y se alejaría con cara de regañado. Pero mientras se alimente del miedo de la persona, hasta el más inocente perro caniche se puede convertir en una peligrosa fiera.

Muchos entes muestran comportamientos similares, intentando intimidar al especialista de uno u otro modo. Sucede que los clientes reportan cosas como “el ente quiere atacarlo”, “dice que le provocará cáncer”, “quiere lastimar a sus hijos”, o “cuando salga se irá directamente a su comida y entonces usted verá cuanto se arrepentirá”. Si el especialista reacciona y muestra aunque sea un poco de preocupación, la situación podría complicarse. Tanto él como el cliente estarían en peligro. Los entes son muy síquicos. Detectan inmediatamente si hay una debilidad en el especialista e intentarán tomar ventaja de la misma.

15.2 Los requisitos que el especialista debe cumplir

Por lo que acabamos de decir, podemos concluir que un especialista necesita no sólo un conocimiento en particular sino también ciertas cualidades. Cierto nivel de visión espiritual es requerido. No sería posible el controlar las exploraciones y extracciones de los entes sin una visión clara de lo que le pasa a ‘la cosa’. Particularmente después de desalojar al ente del cliente, es esencial el poder ver a donde va y si se liberan otros pedazos. Sin embargo, la percepción no es suficiente. Es necesario tener cierto poder para elevar al ente y sacarlo de la energía del cliente. Para esto no es suficiente el poder verlo y sentirlo, es necesario saber como usar un cierto poder.

Ya que el soltar al ente en la atmósfera significaría casi con certeza provocar que se vaya hacia cualquier persona que esté pasando por ahí, el especialista deberá ponerse en contacto con una frecuencia particular de luz espiritual, en la que los entes son procesados. Esto implica la colaboración de ciertos seres espirituales. El especialista debe, por lo tanto, tener cierta conexión con guías no físicos o ángeles que le ayuden en el proceso. Esto no puede improvisarse, y requiere de haber recibido el consentimiento de estos seres para llevar a cabo el trabajo, algo como una ‘licencia para despejar’. Por supuesto que estos seres deben de ser guías o ángeles reales, no entes queriendo impresionarlo al provocar mucha vibración y dejar que una luz imaginaria bañe su cabeza.

Además de ésto, un especialista debe ser una persona con entereza y estabilidad emocional, que pueda hacerle frente a las amenazas de los entes sin reaccionar. Esto requiere el haber pasado por cierta exploración emocional profunda que descubra sistemáticamente los traumas inconscientes y las debilidades. Un experto en entes debe ser más o menos alguien que ha pasado por regresiones de principio a fin (en el lenguaje de Clairvision en inglés, se dice de esta persona que está ‘regressed out’).

Un especialista que trate con entes también debe gozar de buena salud. Si una persona se siente en forma y con energía, entonces el despejar entes le dará aún más energía. Si, por el contrario, se siente cansado, enfermo, triste, sentimental o hay cierta baja energética, entonces el despejarlos se convierte en un ejercicio peligroso que solamente disminuirá su energía, lo que podría provocarle que atrapare algún desecho energético.

Otro requisito es que tenga experiencia con varias situaciones que pudieran ocurrir en el trabajo síquico, es decir, que se tenga la madurez suficiente. En Clairvision School esto se expresa a través de la frase ‘Not Born Yesterday, N.B.Y.’ (no nacido ayer). Esta actitud ayuda al tratar con el noventa y nueve porciento de los entes que solamente están bromeando cuando le dicen que lo van a matar o cuando inventan cualquier otro disparate.

Ahora, ¿qué pasa con el uno por ciento restante, los que no están bromeando? La fuerza del experto es aquella de la energía que lo respalda. Si su propósito es la Verdad y si su corazón es uno con la jerarquía espiritual que les ha enseñado, entonces no hay de que preocuparse. De otra manera, es preferible tener como apoyo a alguien más (persona física) de cierto calibre a quien se pueda recurrir en caso de tener problemas mayores.

Se debe hacer énfasis en otro punto, el despejar entes no es solamente una cuestión del nivel de conciencia. Requiere de un conocimiento técnico preciso. He conocido a más de un guru de la India incapaces de despejar entes. Es decir que, no porque se tenga a un maestro espiritual iluminado se debe asumir que este pueda despejar entes. Esto se debe a que, repito, el despejarlos requiere de una técnica especial. Cuando usted tiene un agujero en su muela, no le pide a su guru que se la tape, sin importar que tan grande sea su iluminación. Usted acude a un dentista. De manera similar, para deshacerse de un ente, lo que necesita es a un experto en extracción de entes.

15.3 El proceso de extracción

Después de hablar tanto acerca de la extracción, sería injusto el no exponer el procedimiento para despejar a un ente. Por supuesto, las siguientes indicaciones en sí mismas no serían suficientes para que alguien pudiera despejar un ente –no es necesario insistir en lo peligroso que sería improvisar una extracción con sólo leer un libro. La intención de mencionar los siguientes puntos es para que el lector pueda comprender los mecanismos relacionados con el tema.

Para poder controlar cualquier tipo de ‘lluvia’ de pedazos etéricos y astrales, el procedimiento debe mantenerse lo más privado posible: un cliente, un especialista y nadie más en la habitación. Nada de animales, y de preferencia nada de macetas con plantas. 42

El despejo deberá realizarse dentro de una habitación agradable y que se haya escogido especialmente para llevar a cabo el procedimiento (y por supuesto que no este ubicada encima de una nociva línea telúrica).

El cliente se recuesta en un colchón con los ojos cerrados. No se le hipnotiza ni se le pide que implemente ninguna técnica, ni respiración en particular–solamente que permanezca relajado, sin hacer nada más que hacerse consciente del ente. El especialista se sienta cerca del cliente.

En este momento, el ente ya debió de haberse explorado en su totalidad para que el cliente pueda ponerse fácilmente en contacto con él. Si el cliente solamente tiene una remota y vaga percepción del ente, si no puede sentir exactamente su ubicación y si no ha seguido la fase de observación como se explicó anteriormente, entonces es mejor postponer la extracción.

Esto se debe a que una extracción a medias puede generar gran resistencia y es peor que no extraer nada.

Siempre es buena idea el tener una vela prendida durante la exploración o el despejo.

El experto articula ciertos sonidos, para elevar el nivel de vibración del aura del cliente. Las palabras o sonidos en sí no son esenciales, lo que importa es la energía en particular que emana de la voz del terapeuta. El cliente actúa como intermediario entre los sonidos y el ente. En otras palabras, el cliente permite que a través suyo, el sonido le llegue al ente.

El cliente establece una conexión con sus ayudantes no físicos, los guías o ángeles que procesarán al ente.

El especialista se abre a ‘la Gran Luz’, una cualidad de luz (no física) poderosa y suprema que aparece por encima de la cabeza. En este momento, los clientes por lo general pueden sentir como la energía a su alrededor cambia. Algunos clientes pueden llegar a percibir tanta luz que después preguntan “¿Acaso puso usted una luz frente a mi cara?”

El experto saca al ente y lo pone en la ‘Gran Luz’. Esta parte no puede explicarse, no por motivos de confidencialidad sino porque, no hay nada que explicar. O es posible hacerse, o no lo es: es una facultad y no tiene nada que ver con la mente analítica. En este punto los clientes generalmente ven o sienten que el ente se mueve hacia arriba y hacia fuera, mientras que su cuerpo energético sufre una poderosa reestructuración.

Los ángeles o guías ‘sanan’ al ente, procesándolo de tal manera que su potencial tóxico disminuye. Esto sucede apenas en una fracción de segundo, por lo que tan pronto como el ente hace contacto con la luz, su forma cambia. De hecho se vuelve más ligera y clara, pierde su aspecto sombrío y fantasmagórico, o empieza a sonreir.

Los guías se llevan al ente a su nueva morada. Lo redireccionan hacia el espacio en el que pueda comenzar una vida apropiada sin ser un parásito. Si es un fragmento, lo llevan a un lugar en donde será disuelto. O también puede ser que el terapeuta lo vuele en pedazos dentro de la ‘Gran Luz’, convirtiéndolo en polvo o luz astral no diferenciada.

El cliente y el experto permanecen sin moverse por unos minutos debajo de la extraordinaria ‘Gran Luz’.

Se le llama de vuelta al cliente, abre los ojos y aquí termina el procedimiento. El proceso por completo no lleva más de treinta minutos. En ningún momento hay contacto físico entre el cliente y el especialista.

Existen otras maneras en las que los entes se pueden despejar, algunas más peligrosas que otras. Cualquiera que sea el método utilizado, las restricciones con respecto al terapeuta seguirán siendo las mismas. El poder o facultad para despejar entes no es un don que solamente algunos pocos escogidos tienen desde su nacimiento. Todas las cualidades son desarrolladas. Sin embargo, no tiene sentido que usted mande una carta a Clairvision School en Sydney para preguntar si podemos enseñarle. La respuesta sería automáticamente que no. Ya que, aun después de varios años de arduo trabajo, pasando por todo tipo de procesos, no existe la garantía de que una persona podrá alcanzar la etapa en pueda realizar extracciones de manera segura.

15.4 El peligro del polvo energético

No es raro que se libere polvo etérico al extraer el ente y mandarlo a la Gran Luz, inclusive cuando se han seguido todos los pasos de la manera correcta. No hay nada anormal acerca de esto. Es como salpicarse con gotas de agua. Esto significa que el especialista recibirá pedazos de etérico (y algunas veces de astral) en su propio cuerpo energético. Esta liberación de polvo también sucede cuando se despejan cordones, otra razón por la cual estos también deberán tratarse como entes.

He visto a algunos expertos en extracción de entes que no tenían ni idea de este mecanismo y que terminaron severamente afectados, incluso enfermos, debido a estos bultos acumulándose en su sistema. Esta lluvia energética es un fenómeno muy sutil. Si uno no es extremadamente perceptivo o está bien consciente de esa posibilidad, es posible que ni siquiera se percate del momento en que sucede.

Se puede usar un simple dispositivo para minimizar la cantidad de lluvia que se desprende al dirigirla hacia algo más. ¿Qué es lo que a los entes les gusta? La mayoría de los clientes contestarían inmediatamente: ¡azúcar! El truco es bien simple: se deposita un terrón de azúcar blanca en un papel cerca del cliente antes de empezar con la extracción. Justo antes de la expulsión, el especialista se sintoniza con el ente y le muestra el azúcar diciéndole algunas palabras de ofrecimiento. Esto funciona bastante bien. Un gran número de pedacitos que no llegan a la Gran Luz terminan en el azúcar. El terrón deberá usarse sólo una vez y después tirarse– de preferencia enterrarse, pero no dentro de su hortaliza de vegetales. También es posible utilizar otro tipo de alimentos dulces, de preferencia diferentes a los que el especialista hubiera podido comer recientemente, para no confundir al ente. Este ejercicio no es novedad. Es posible encontrar este tipo de ofrendas como parte de los rituales de todas las tradiciones y culturas del planeta.

Alguna vez en Francia, me encontraba dirigiendo una práctica llamada yajña en sánscrito. Esta tiene que ver con la activación de la energía en un lugar, e involucra una larga recitación de mantras. En cierto momento, durante el yajña se realiza una maniobra llamada bhūta–śuddhi. Bhūta significa tanto elemento como ente; śuddhi significa purificación. El bhūta–śuddhi es la purificación de la capa elemental, y algunas veces tiene un efecto similar a la extracción de entes. En la práctica del bhūta–śuddhi se utiliza algún alimento dulce el que se ofrece a los bhūtas antes de la limpieza. Finalmente, el alimento dulce se envuelve en una hoja y se entierra. Ese día utilicé una pieza de chocolate.

En esa casa, había un perro de dieciocho años que estaba casi en un estado vegetativo. Dormía de la mañana a la noche, nunca ladraba y era mantenido vivo de manera artificial con todas las vitaminas que su ama le daba. En cuanto terminé con el bhūta–śuddhi y puse el chocolate en la hoja de árbol, ocurrió algo increíble. De pronto el perro saltó fuera de su canasta y corrió hacia el chocolate. Para mi sorpresa, y antes de que pudiera moverme, el perro se había tragado la ofrenda. Nadie pudo comprender lo que había sucedido ya que el perro nunca había implorado que le dieran comida. De hecho tenían que despertarlo para poderlo alimentar.

De repente, ¡el perro había revivido! Corría por toda la casa y hasta ladraba, como si fuera diez años más joven. Este estado de euforia le duró tres días, después del cual gradualmente volvió a su anterior estado. Y murió, pero seis meses después, y probablemente no por mi yajña. Este perro me enseñó una lección al mostrarme el poder de esta dulce ofrenda, la cual me había parecido hasta entonces como algo de poca importancia y no tan útil para este tipo de prácticas.

En algunos rituales hechos por indios de Norteamérica se usa carne en lugar de azúcar. Después del ejercicio se quema el pedazo de carne, no se entierra. Cuando se esté tratando con entes que desean carne, este procedimiento tiene mucho sentido. El hecho de que la pieza de carne se queme después, es congruente con la feroz naturaleza de los entes que desean carne, que generalmente también desean condimentos y alcohol y se asocian con tendencias agresivas.

Al mencionar los rituales, puede ser interesante hacer un comentario acerca de los sacrificios de animales. En la India, conocí a varios expertos en rituales que estaban convencidos de que los sacrificios de animales mencionados en los textos sánscritos antiguos, no se referían originalmente a la matanza de animales físicos, sino a la purificación de los elementales y entes. Estos ‘animales’ de los textos Védicos no eran más que los fragmentos y entes que hemos descrito en este libro. El ‘fuego’ se refería a la Gran Luz. De acuerdo a este punto de vista, es sólo cuando el conocimiento original se perdió que los textos se interpretaron literalmente y los animales fueron sacrificados como parte de los rituales.

Regresemos al importante tema del polvo energético que se libera en el momento que el ente es expulsado. El uso del azúcar es útil, pero no es suficiente para controlar toda esa lluvia. Es muy posible que el polvo etérico permanezca adherido al especialista. Es por esto que es esencial reconocer cuando esto suceda. Repito, esta lluvia es sutil. A menos de que uno permanezca alerta y muy consciente de esto, este hecho pasará inadvertido.

Hay una señal muy interesante que los terapeutas deben de poder reconocer en ellos mismos–un pequeño tic muscular que podría sucederle en cualquier parte del cuerpo. Es una contracción ligera de algún músculo que dura solamente una fracción de segundo, y que ocurre aparentemente sin motivo. Algunas veces ni siquiera es físico, sino etérico.

Cuando esto sucede en los minutos después de la expulsión del ente, el especialista deberá dirigir inmediatamente su atención a esa parte del cuerpo. Es muy posible que algún polvo etérico le hubiera saltado, como gotas de agua, e ingresado en alguno de sus canales de energía. Esto se puede confirmar percibiendo cierta densidad energética en el área correspondiente, una vibración añadida a la vibración local.

Si se identifica inmediatamente, este ‘goteo’ no es tan difícil de tratar. El especialista conducirá la energía ajena hacia arriba a través del canal en que se alojó. Una vez que haya llegado a la parte superior de la cabeza, la energía extraña es simplemente expelida, preferentemente enviada a la Gran Luz. Esto no requiere de ningún movimiento físico y se lleva sólo unos minutos. Puede realizarse a través de las técnicas de Circulaciones Energéticas descritas en Cómo Despertar el Tercer Ojo.43

Si tales Circulaciones Energéticas pueden implementarse inmediatamente y por completo, tendrán un fuerte efecto purificador en el especialista. No solamente se remueve la energía etérica foránea sino también, al moverla hacia arriba se genera un efecto que hace que el canal energético se limpie y brille mucho más de lo que lo hace su contraparte en el otro lado del cuerpo.

Si las energías foráneas permanecieran sin ser vistas y se quedaran adentro, se convertirían en energías perversas. A corto plazo podrían provocar dolores de cabeza, fatiga, y algunos otros problemas, o podrían permanecer en estado latente y sin ofrecer sospechas. A largo plazo, especialmente si se acumularan más y más, provocarían un declive en la salud física y mental del especialista.

15.5 Cataplasmas después de la extracción

Justo después de la extracción, es preferible dejar de explorar por un corto período. No tiene sentido el querer saber si el ente sigue allí o no, ya que la extracción produce fuertes reacomodos en la energía del cliente, y por uno o dos días uno no podrá ver nada. Por lo tanto se le pide al cliente que suspenda el trabajo de observación que había hecho hasta entonces. Lo mejor es no preocuparse por nada durante el transcurso de algunos días.

Para terminar con el tratamiento, el cliente deberá usar un cataplasma en los días posteriores a la extracción. Al despejar al ente su parte astral se va a la Gran Luz y gran parte del etérico. Sin embargo, puede suceder que una parte del etérico que le pertenecía al ente se quede en el cliente. Esto no implica un gran problema ya que sin la parte astral, esta parte etérica encontrará que es difícil mantenerse dentro del cuerpo del cliente y probablemente sea eliminada de manera natural. La extracción también genera una fuerte activación de la energía del cliente, un dinamismo que provocará que estos remanentes permanezcan en movimiento. De cualquier manera, es preferible ayudar al sistema del cliente a acabar de eliminarlos con ayuda de un dispositivo simple pero eficaz: los cataplasmas.

Después de hacer experimentos con las sustancias más variadas, algunas de ellas bastantes raras y costosas, he llegado a la conclusión de que nada funciona mejor que las económicas y ordinarias patatas para eliminar estas energías después del despejo.

La técnica es muy fácil. Tome tres o cuatro patatas crudas. Puede pelarlas, lo que hace que la técnica se vuelva algo desordenada si la cáscara está llena de tierra, pero no importará demasiado a la hora de sacar las energías. No cocine las patatas, ráyelas. Exprímales el jugo. Después, aplique las patatas crudas y rayadas en forma de cataplasma de un centímetro de grosor encima de la piel, en el área en donde sentía al ente antes de ser despejado. Déjelas allí por tres horas, la última hora es la más importante.

Es virtualmente imposible el hacer que el paquete de patatas se quede en el mismo lugar a menos de que usted permanezca de una u otra manera sin moverse, tal vez recostándose en una cama o sillón. Incluso cuando usted pudiera encontrar una manera astuta de fijar el paquete, el moverse interferiría con el proceso de eliminación. Es más recomendable que permanezca quieto por tres horas, durante las cuales puede leer o ver TV (pero sin quedarse dormido). De vez en cuando, sintonícese con el cataplasma y vea si puede sentir como algo está saliendo de su cuerpo. Es generalmente durante la tercera hora que el efecto de vaciado llega a su máximo.

No se recomienda el dejar el envoltorio por más de tres horas, ya que podría empezar a agotar las energías esenciales del cliente. Por esta misma razón, al poner un cataplasma en el área del corazón, la frente o en la parte superior de la cabeza no se deberá dejar por más de una y media a dos horas.

Se deben aplicar tres cataplasmas después de despejar un ente. De hecho, una se hace el mismo día que la extracción, una segunda dos o tres días después, y la última días después de la segunda (hay flexibilidad en el momento adecuado en que debe realizarse). Si el ente hubiera estado en la zona del corazón, frente o en la parte superior de la cabeza, solamente se deberá aplicar un cataplasma.

Estos envoltorios son bastante eficaces a la hora de eliminar los restos etéricos que hubieran podido quedarse dentro del cliente después de la extracción del ente. ¿Cómo funcionan?

Al observar una planta, los alquimistas señalan tres procesos llamados azufre, sal y mercurio.

A = azufre
B = sal

Permítasenos el comparar las funciones de las flores y las raíces. La flor irradia colores y fragancia. Es también de la flor de donde son liberados los granos de polen. Las raíces, por otro lado, nunca tienen contacto con la luz, y recogen minerales y agua para la planta. Es por esto que los alquimistas reconocen dos grupos de funciones en las plantas:

  • El polo de la flor, que se relaciona con la luz y los colores y tiene características de dar, arrojar y es centrífuga. Este es el proceso del azufre.
  • El polo de la raíz, a través del cual la planta extrae sustancias y recoge energías con un movimiento centrípeto. Este es llamado el proceso de la sal.

Entre el proceso del azufre y el de la sal está el proceso del mercurio, representado en la planta por las hojas y el tallo.

Estos tres principios, azufre, sal y mercurio, son señalados por los alquimistas no sólo en las plantas sino en todos los fenómenos de la naturaleza. Ya que la alquimia es una ciencia polifacética, estas tres funciones se pueden entender algunas veces de diferente modo. A pesar de todo, un punto esencial es que el azufre, la sal y el mercurio son procesos, no elementos químicos. En particular, no tienen nada que ver con las sustancias físicas llamadas azufre, sal o mercurio.

Regresando a las patatas, podemos ver que aunque no son precisamente raíces, pertenecen al proceso de la sal, del cual, desde el punto de vista de la alquimia explica su capacidad para extraer energías etéricas. Siguiendo la misma línea de pensamiento, en Clairvision School hemos experimentado con varios tipos de raíces y vegetales, incluyendo algunos bastante exóticos y caros. También hemos utilizado cenizas alquímicas, un principio de concentrado de sal bastante elevado que se obtiene de calcinar hierbas en un crisol por hasta sesenta horas. Honestamente, a no ser por ciertas situaciones excepcionales, no hemos encontrado que ninguno de estos fuera sobradamente más eficaz para la eliminación que los sencillos envoltorios hechos de las más económicas, incluso no orgánicas, patatas.

Hay una restricción en cuanto a cataplasmas se refiere: no deberán de ser implementados antes de que se haya despejado al ente. De todo lo que hemos hablado acerca de los entes, es fácil entender porque no se podrían erradicar con un simple envoltorio. Aún cuando fuera posible despejarlos de esta manera, ¿a dónde irían? Es obvio que una extracción adecuada es necesaria.

Además, si se usara el cataplasma antes de extraerlo, se correría el riesgo de desestabilizarlo. Algunas veces he observado envoltorios que le han quitado su capa etérica al ente, y por lo tanto su ancla. El ente se mueve a otro lugar mucho más difícil de despejar.

Recuerdo a un cliente que tenía una vaga idea de un ente en su pecho y que le estaba costando mucho trabajo el ponerse en contacto con él. Todo era borroso y sin sentido. Ya que la cliente era bastante síquica, decidí que probablemente podría lidiar con el asunto si le poníamos un cataplasma inmediatamente, en lugar de hacer la extracción. Fue un gran error. Veinticuatro horas de ponerse el envoltorio, el ente se salió de su pecho pero le empezó un dolor horrible en un diente. La inflamación era tal que requería de un tratamiento dental bastante complicado. Posteriores sesiones de IST revelaron que el ente se había movido directamente al área dental. Una vez más, esto me llevó a la conclusión de que si se intenta lidiar con un ente de cualquier otra manera que no sea con una extracción adecuada, uno expone al cliente a riesgos que no son necesarios. En conclusión, los envoltorios de patatas son un remedio bastante eficaz y simple para deshacerse de las energías perversas. Es posible usarlos en diferentes circunstancias (no solamente después de un despejo) para sacar del cuerpo energías inadecuadas.

Las únicas restricciones son que, primero, por las razones mencionadas con anterioridad, puede ser peligroso el aplicar un cataplasma si el problema es un ente y no solamente una energía perversa. (La diferencia entre estos dos es que la energía perversa es solamente un pedazo de sustancia etérica, mientras que el ente tiene además una parte astral, por lo que tiene una conciencia mental con emociones, deseos, etc.) Segundo, es necesario tener cuidado de no poner el cataplasma por más tiempo para evitar agotar las energías esenciales del cuerpo. Particularmente, debe de tener cuidado de los envoltorios aplicados a las áreas del corazón, frente y la parte superior de la cabeza.

15.6 Bolo vaginal

El bolo vaginal es un remedio bastante parecido a los cataplasmas. Hasta donde sé, su origen se debe a un naturópata, el Dr. Christopher. El bolo vaginal es un cataplasma interno hecho de hierbas y manteca de coco que se inserta dentro de la vagina.

La receta que recomiendo se hace de las siguientes hierbas en partes iguales: Mitchella repens; Rumex crispus (raíz); Althae officinalis (raíz); Stellaria media; Hydrastis canadensis (raíz); Verbascum thapsus (hojas); Symphytum officinale (raíz). También se le agrega la misma cantidad global de Ulmus fulva. Todas estas hierbas deberán molerse finamente y mezclarse por completo.

Después, se derrite la manteca de coco y se mezcla con el polvo de hierbas hasta que se forme una masa pastosa. Posteriormente se moldean rollos hasta que sean del grosor de un dedo y de una pulgada de largo. Se guardan en la nevera, en donde se solidificarán.

Un lunes por la mañana inserte tres rollos en la vagina. Los rollos, o bolos, se deben dejar dentro hasta la noche del martes. El martes por la noche, remueva los bolos y dúchese cuidadosamente con una taza de té de Rumex crispus o de Arctium lappa.

Inmediatamente después inserte tres nuevos rollos por dos días, es decir, hasta el jueves por la noche.

El jueves por la noche, repita exactamente el mismo procedimiento que realizó el martes por la noche, y deje tres nuevos rollos por dos días, hasta el sábado por la noche.

El sábado por la noche, remueva los bolos e implemente el procedimiento de la ducha vaginal, pero no inserte nuevos rollos hasta el lunes. No hay nada planeado para el domingo, es un día de descanso.

El lunes comience de nuevo, exactamente de la misma manera.

Continúe el proceso por tres a seis semanas, dependiendo de su fuerza de carácter.

Para hacer que los rollos permanezcan en su lugar, haga un tampón con una pieza de esponja de mar natural. Cósale un hilo para poder removerlo con facilidad. Los tampones verdaderos no son necesarios para el bolo ya que no es líquido sino una pasta sólida. La pieza de esponja será suficiente para taponear la abertura vaginal.

Dentro de lo posible es preferible continuar con el bolo durante el período de menstruación. Si lo prefiere, empiece de nuevo en cuanto el flujo se haga lo suficientemente ligero.

No hay ninguna contraindicación en cuanto a tener relaciones sexuales mientras se implementa la técnica del bolo vaginal. Solamente remueva los rollos antes e inserte unos nuevos después y continúe con el mismo ritmo semanal como si nada hubiera sucedido.

El bolo es un cataplasma poderoso que puede usarse después de extraer a un ente del área de la vagina, útero u ovarios. Además, es una interesante herramienta de sanación utilizable en muchos otros desórdenes ginecológicos, ya sea que se deban a un ente o no. No es extraño que en cierto momento durante las tres a seis semanas, el flujo sea más abundante o que aparezcan olores desagradables. Después del tratamiento, algunos problemas simplemente desaparecen, sin ninguna explicación de la medicina tradicional.

15.7 Los entes no vuelven

Una vez que se han despejado de la manera adecuada, los entes no regresan. En mi experiencia, si el ente estuviera todavía con el cliente después de la extracción, siempre es porque no se fue y no porque se fuera y regresara. Hay un alto grado de éxito en el despejo de entes porque una vez que se ha dominado la técnica, el proceso es bastante mecánico, similar a sacar una piedrita de una cubeta.

Con esta analogía en mente, ¿cuáles podrían ser las principales razones para no tener éxito? Primero–siendo esta la más común–la piedrita no era una piedrita. El ente no era un ente, sino algún tipo de imagen mental o ilusión. Si se realiza el proceso de extracción y nada cambia después de este, es simplemente porque no hay nada que despejar. Los problemas del cliente no se deben a un ente.

La segunda posibilidad es que habían más de dos piedritas en la cubeta. El cliente puede percibir al ente todavía después de la extracción porque desde el principio había dos entes. Esto puede ser confuso, especialmente al lidiar con un cliente que capturó varios fragmentos de una misma persona fallecida, como podría ser un pariente. Al despejar un fragmento se descubre otro. La situación puede ser confusa porque los diferentes fragmentos pueden haberse desprendido de la misma persona y por lo tanto hay un sentimiento muy similar con respecto a ellos. Si se despeja uno y se descubre otro tan parecido que lo haga dudar y piense que el primero ha regresado. En algunos casos, es posible aclarar más de una docena de fragmentos, uno tras otro, hasta que no quede ninguno.

La tercera posibilidad es que aparezca una nueva piedrita en la cubeta. Aunque esto es bastante inusual, puede suceder que el cliente atrape un nuevo ente en las semanas posteriores a la extracción. En especial, si un pariente cercano ha muerto recientemente, un cliente puede atrapar un fragmento, hacer que se lo extraigan y luego atrapar otro en los días o semanas posteriores. Sin embargo, como lo hemos visto, a no ser por situaciones temporales de alto riesgo, no es fácil atrapar a un ente. Los clientes que en repetidas ocasiones atrapan entes generalmente están haciendo algo con su energía, como podría ser:

  • ingerir drogas,
  • dormir en nocivas líneas telúricas, o vivir en una casa en donde las vibraciones no son aptas para el habitat humano
  • actuar como sanador sin realmente tener el conocimiento o la capacidad para hacerlo, atrapando todo tipo de energías perversas y entes que los clientes pudieran tener
  • jugar al hechicero o brujo

Todas estas posibilidades son muy raras, y en la mayoría de los casos no permanece ninguna presencia foránea después de la extracción de treinta minutos. Por supuesto, esto no significa que todos los problemas del cliente estén resueltos. Pero algunas veces el sacar una piedrita es suficiente para cambiar un destino.

 


 

Entes, Parásitos del Cuerpo Energético

CONCLUSION

Para concluir, podemos decir que los principales mensajes de este libro son muy simples.

¡Los entes sí existen! Cuando se está en un estado de percepción expandido, cientos de personas que nunca habían escuchado acerca de esta posibilidad se hacen conscientes de una presencia foránea adherida a su cuerpo como si fuera un parásito. Por otra parte, las personas describen la acción del parásito de un modo muy congruente. Después de analizar las respuestas que los clientes proporcionan, claramente aparece un ‘síndrome de entes’.

En la mayoría de los casos, los clichés comunes acerca de la posesión y el exorcismo son completamente irrelevantes. Los entes son casi siempre parásitos y nada más que eso. No hay nada terrorífico ni diabólico acerca de estos, especialmente si se sabe que pueden despejarse con facilidad en unas cuantas semanas.

Hay varias restricciones acerca de quien puede extraer entes sin correr riesgos. A menos de que se sigan un cierto número de requisitos, el especialista podría terminar creando un desastre. Incluso, debe de tomarse en cuenta que esto aplica a diferentes formas de conocimiento tecnológico, como puede ser el pilotear un avión o la odontología.

Existen algunas situaciones de riesgo cuando se trata de atrapar entes: después de la muerte de un pariente cercano, o en una mujer, después de un aborto (inducido o accidental), o un embarazo. Se pueden evitar muchos problemas si se tiene una ‘revisión de entes’ con un especialista calificado, en las semanas o meses siguientes.

Los entes existen, ¡pero no están en todas partes! Además, una persona no atrapa a un ente sin que exista una buena razón. Es por esto que sugiero que no se quiera proteger todo el tiempo contra algo que, además de casos excepcionales, no lo puede tocar. No desarrollemos una paranoia de entes.

Un punto esencial es que el conocimiento acerca de los entes nos ofrece una amplia perspectiva terapéutica. Muchos clientes que presentan el ‘síndrome de los entes’ han pasado de especialista en especialista sin encontrar alivio, ya que las formas convencionales de terapia son completamente ineficaces en estos casos. Por otro lado, una extracción adecuada puede darle resultados inmediatos. No resuelve todos los problemas de los clientes, pero muchas veces permite que se muevan hacia una solución, ya sea que la situación sea de tipo emocional o física.

Los entes no son cosa nueva. Lo que es nuevo es que más y más personas en el planeta están empezando a percibirlos. Sin duda, esto implica repercusiones importantes en muchas áreas de la actividad humana.

Copyright © Samuel Sagan 2003, 2004



Notas al pie:

(1) Referirse a: Regresión, Terapia de Vidas Pasadas para Ser Libre Aquí y Ahora escrito por el mismo autor.

(2) Los casos presentados en este libro se han escrito en forma de diálogo entre el conector, quien hace las preguntas, y el cliente que las responde o hace comentarios por su cuenta. Estos diálogos ocurrieron mientras los clientes estaban en el espacio de IST. Las palabras de los clientes se han mantenido intactas, excepto por algunos ajustes de sintaxis y traducción, así como la eliminación de algunas repeticiones. Para reconocer quien está hablando, las palabras del conector se han escrito en letras itálicas, y se encuentran separadas por un guión (–) que las distingue de lo que el cliente dice.

(3) En medicina antroposófica los tomates estan estrictamente prohibidos en los casos de cáncer.

(4) Xie se pronuncia ‘ksie’, Qi se pronuncia ‘chi’.

(5) Kuei se pronuncia como se escribe.

(6) En la medicina china, ‘la dicha’ se clasifica como una de las emociones potencialmente peligrosas, en el sentido de que crea agitación interna, responsible de varios riesgos para la salud como podría ser un ataque al corazón.

(7) Es interesante ver que en chino la misma palabra Po es usa para referirse a la parte oscura de la luna.

(8) En Pinyin, Po se escribe con un acento descendente mientras que Hun con uno ascendente. Por lo tanto la palabra Po se pronuncia con una entonación descendiente y Hun con una ascendente.

(9) Henri Maspero, Le Taoisme et les Religions Chinoises, Gallimard, Paris 1971, p. 206

(10) En el modelo de cuerpos sutiles que uso en Regresión, Terapia de Vidas Pasadas para Ser Libre Aquí y Ahora, así como en este libro, las emociones del Po corresponden a los movimientos mecánicos del cuerpo astral, tales como las emociones condicionadas de la mente reactiva (manas, en sánscrito). El Hun corresponde a los sentimientos y al cuerpo astral transformado (el Ser Espíritu –Spirit Self– de Steiner).

En los escritos de Steiner, la palabra ‘alma’ equivale estrictamente al cuerpo astral. Sin embargo, en un lenguaje menos estricto, el Po puede traducirse como ‘alma mortal’, y el Hun como ‘alma inmortal’. Una cita del Fausto de Goethe ilustra a la perfección el concepto de Po y Hun:

“Dos almas ¡ay de m?!, imperan en mi pecho y cada una de la otra anhela desprenderse. Una, con apasionado amor que nunca se fatiga, como con garras de acero a lo terreno se aferra; la otra a trascender las neblinas terrestres aspira, buscando reinos afines y de más alta estirpe.”

De manera similar, después de la muerte, el Po se aferra a la tierra, y el Hun asciende a las altas regiones espirituales.

(11) En la traducción Pinyin del idioma chino, la palabra Shen se escribe de manera ascendente, como Hun.

(12) De igual manera, en los idiomas occidentales, la palabra espíritu o alma se utiliza de manera muy casual, cuando en realidad a lo que se refiere es el Ser Superior, o Espíritu inmortal.

(13) Kuei se traduce como Gui en Pinyin. Kuei también se refiere a la vigésimo tercera mansión lunar, de las veintiocho existentes. Esto incluye a las eta, theta, gamma y delta de Cáncer. Referirse a Dictionnaire Français de la Langue Chinoise, Institut Ricci, Paris 1976, ideograma no. 2832.

(14) Esta historia tiene una lección que es válida para los terapeutas que se encargan de extraer entes en el siglo 21– uno no debe nunca pasar por alto la identidad de un ente.

(15) Hablando en el sentido más estricto, el Po corresponde al cuerpo astral y el Hun a lo que he llamado cuerpo astral transformado.

(16) En este modelo, el pequeño ego, hecho de condicionamientos ilusorios y reacciones infantiles corresponde al cuerpo astral.

(17) Un análist sistemático de los mecanismos de los samskaras y las diferentes maneras de lidiar con ellos es el tema central del libro Regresión, Terapia de Vidas Pasadas para Ser Libre Aquí y Ahora, escrito por el mismo autor.

(18) La incineración no sólo forma parte de la tradición hindú. Homero también menciona que la cremación es la única manera de disponer de los muertos. También es posible encontrar costumbres parecidas en los relatos de los persas, germanos y eslavos de la antigüedad.

(19) La palabra bhūta en el sánscrito común equivale a ente. Es interesante observar que se construye de la misma manera que se construye la palabra ente. Ente viene del latín ens y el verbo esse. En sánscrito, bhūta viene del verbo bhū que significa “eso que es”, un ser. El hecho de que bhūta sea comúnmente usado en sánscrito para denominar espíritu desencarnado es otra buena razón para usar la palabra ente con el mismo significado en inglés.

(20) Referirse al Capítulo 19, ‘Ejercicios con Bebés’ en Cómo Despertar el Tercer Ojo, escrito por el mismo autor.

(21) En la tradición occidental, uno puede encontrar cierta relación entre el número trece y la muerte, como por ejemplo en las cartas del Tarot, el treceavo arcano.

(22) Por razones anteriormente aclaradas, prefiero utilizar el término alma en lugar de cuerpo astral.

(23) Referirse a Suśruta–Śaṃ;hitā, śārīrasthāna, Capítulo III, versos 14–30. Se puede encontrar la traducción de estos versos acompañados de un comentario en los capítulos que hablan de la muerte en Tantra, Body and Worlds, por el mismo autor.

(24) Swami Satyananda Saraswati durante un Satsang, en 1978 en su ashram en Monghyr, Bihar, India. ¡Es interesante el que haya elegido tomates para su ejemplo!

(25) Ver el Capítulo 19, ‘Ejercicios con Bebés’ en Cómo Despertar el Tercer Ojo, escrito por el mismo autor.

(26) L’Agenda de Mère, Institut de Recherches Evolutives, Paris 1981, Vol. 10.22 November 1969.

(27) Referirse a Regression, Past Life Therapy for Here and Now Freedom, por el mismo autor.

(28) Por ejemplo, un cruce de líneas terrestres en un lugar remoto del campo. Referirse a el Capítulo 12 en Cómo Despertar el Tercer Ojo.

(29) Un ejercicio parecido puede encontrarse en la tradición de la India, en donde la costumbre era poner cenizas calientes y carbón debajo de la cama de la madre, tan pronto como dos horas después del parto. Pero la costumbre también incluía el dejar todas las ventanas y cortinas cerradas mientras que el fuego permanecía prendido por diez días, creando de esta manera una atmósfera sofocante dentro de la habitación.

(30) Si el gemelo es abortado en las primeras etapas del embarazo, puede ser muy difícil encontrar algún remanente en la placenta, lo que no facilita el poder establecer estadísticas adecuadas.

(31) Si se construyera en un pozo energético, una sala de operaciones haría maravillas. Referirse al Capítulo 12 acerca de líneas terrestres en Cómo Despertar el Tercer Ojo por el mismo autor.

(32) En 1991, cuando terminó la Guerra del Golfo con la matanza de un gran número de iraquíes, pude observar a nivel del astral, como se liberaron una cantidad asombrosa de fragmentos. Más aún, me pareció que las nubes de humo negro creadas por la quemazón masiva de pozos petroleros añadió cierto efecto inesperado: creó una energía espesa y confusa que densificó los fragmentos y mantuvo a un gran número de ellos atrapados en el área. Esto provocó una depresión a nivel energético en el balance planetario, que duró meses. También creó un gran número de problemas relacionados con entes, no nada más en el área sino en también en otras partes del mundo. Particularmente, según lo que pude percibir, la epidemia de cólera ocurrida en Sudamérica en los meses posteriores estuvo directamente relacionada a la interferencia en las energías y a la liberación de fragmentos.

(33) Referirse al Capítulo 12 de Cómo Despertar el Tercer Ojo.

(34) Los eclipses sólo pueden ocurrir durante la fase de Luna Llena y Luna Nueva.

(35) Referirse, por ejemplo a Caraka–Samhitā,Nidānasthāna VII.14

(36) Sin embargo, uno no debe de olvidar lo que se dice de Buda, que fue concebido durante la Luna Nueva, y que nació durante la Luna Llena. De la misma manera, todos los eventos de su vida se dice que ocurrieron durante la Luna Llena: su renunciación, su iluminación, el principio de sus enseñanzas y finalmente, el momento en que dejó su cuerpo. Por lo tanto, si los padres de Buda hubieran seguido las restricciones arriba mencionadas, ¡nunca habría habido un Buda!

(37) Referirse a Caraka–Samhitā, Nidhānasthāna, Capítulo 7.

(38) Durante la técnica de IST se hace una regresión en el tiempo. Para más detalles referirse a Regresión, Terapia de Vidas Pasadas para Ser Libre Aquí y Ahora, por el mismo autor.

(39) Durante una regresión en IST, es muy común que los clientes alternen entre primera y tercera persona mientras hablan de ellos mismos durante episodios de una vida pasada.

(40) Como se discutió en el Capítulo 8, ‘¿Cómo puede alguien atrapar a un ente?’, cualquier cirugía, especialmente cuando se lleva a cabo con anestesia general, es una situación de alto riesgo para atrapar entes. Las complicaciones después de la cirugía no indican necesariamente la presencia de un ente, sin embargo incitan una sospecha.

(41) En inglés el autor utiliza las palabras ‘clearing’ y ‘clearer’, para referirse tanto al evento como a la acción de despejar/extraer al ente.

(42) Como las plantas tienen un cuerpo etérico, los entes podrían intentar adherírseles.

(43) Se usa la técnica de las ‘manitas’, por medio de la cual se activan los movimientos dentro de los meridianos, algo similar a la perístasis intestinal. El secreto es no empujar la energía, sino jalarla. No deberá frotarse el cuerpo ni usarse movimientos físicos de ningún tipo.

escrito por Samuel Sagan

Traducción al español de Adriana Portillo,

Edición: Rosa Droescher

Clairvision ™ School

http://www.clairvision.org

infospanish@clairvision.org

Reconocimientos:

Un agradecimiento especial para Gabriel Rosujovsky y Gisela Vilar por el apoyo con la revisión del texto traducido.

Título original: Entities, Parasites of the Body of Energy

© Copyright Samuel Sagan 2003, 2004

A no ser con el genuino propósito de revisión y/o investigación, tal y como se permite en la Copyright Act, ninguna parte del presente libro puede ser reproducida por proceso alguno sin previa autorización por escrito del autor.

Clairvision ® es marca registrada de Clairvision School Ltd.

Fuente General: Clairvision

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Publicado el 22/11/2016 en Despierta Cordoba. Añade a favoritos el enlace permanente. Comentarios desactivados en Entes, Parásitos del Cuerpo Energético.

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