LOS ALEMANES EN LA ANTARTIDA? / HITLER, MURIO EN ARGENTINA?

La Antártica, (el polo sur), con sus 14 millones de Km2 sigue siendo el continente más enigmático y poco conocido de nuestro planeta. El hallazgo de un enorme lago de agua dulce, emplazado por debajo de la espesa cubierta de hielo de la Antártica Oriental, ha sorprendido a los científicos de todo el mundo.

La Antártica es cuatro veces mas grande que los Estados Unidos, tiene el continente mas cercano que es Sudamérica (La tierra de Fuego) a 3000 Km., su altitud máxima es de 5.000 metros (la mayor del planeta) es el mas antiguo continente compuesto en su mayoría de altas montañas recubiertas de hielo y grandes lagos interiores, es fácil esconder una base sin ser descubierta jamás y mas aun si es subterránea fuera del alcance de los satélites espía, además de que la Antártica hoy en día solo ha sido explorada una mínima parte.

Por lo que se refiere a la Antártica, es importante la utilización que de ella hicieron los navíos de la Marina de Guerra Alemana (Kriegsmarine). Durante la Segunda Guerra Mundial estaba sin cartografiar y resulta que los lobos de mar al mando del Almirante Dönitz sabían de la existencia de las grutas antárticas donde un navío se podía cobijar sin ningún problema, llevar a cabo reparaciones, descansar la tripulación y estar tranquilamente sin riesgo alguno a ser localizados.

Pero los planes del Tercer Reich y las actividades de la Kriegsmarine respecto del territorio antártico iban mucho más lejos: los alemanes reclamaron la soberanía sobre un enorme territorio antártico al que denominaron “Neuschwabenland” (Nueva Suabia, en español). En éste territorio construyeron varias bases permanentes, siendo la principal la denominada como “Neuberlin” (Nuevo Berlín).

No por casualidad el Almirante Dönitz, que estaba al mando de la flota de submarinos del Tercer Reich, había declarado durante la guerra lleno de orgullo:

Die deutsche U-Boot Flotte ist stolz darauf, daß sie für den Führer in einem anderen Teil der Welt ein Shangri-La gebaut hat, eine uneinnehmbare Festung“, cuya traducción fiel es:

“La flota alemana de submarinos está orgullosa de haber construido para el Führer, en otra parte del mundo, un Shangri-La, una fortaleza inexpugnable”.

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NEU-SCHWABENLAND (Nueva Suabia) Expedición Alemana Antartida 1938-1939

La toma alemana de la Antártica

La historia de la exploración antártica alemana se remonta al año 1873, cuando Eduard Dallmann, por encargo de la antes creada Sociedad Alemana de Viajes Navales Polares (deutsche Polar schiffahrtsgesellschaft), con su barco “Grönland” (Groenlandia) descubrió nuevas regiones y pasos en las aguas antárticas. Entre otros descubrió Dallmann la isla llamada Kaiser-Wilhelm en la salida oeste de la Bismarkstrasse a lo largo de las islas Biscoue.

Los alemanes ya entonces se mostraron innovadores en la exploración de las regiones polares, pues el “Grönland” era el primer barco de vapor que exploraba las aguas antárticas.

 
Meteor y Schwabenland
En los siguientes 60 años tuvieron lugar otras ocho expediciones así como dos expediciones fundamentales, para ser exactos en 1910 bajo el comando de Wilhem Filchner con el barco “Deutschland“, así como en 1925 con el barco polar “Meteor” bajo la dirección del Dr. Albert Merz.

En los años previos a la guerra, los deseos hegemónicos de los jefes militares alemanes se hicieron cada vez más fuertes, teniendo la firme intención de construir una base militar en el hielo antártico.

En ese tiempo no existía sobre el Polo Sur tratado internacional alguno y una toma de posición respecto a tales deseos territoriales poco antes del estallido de la inminente guerra mundial pareció, estratégicamente hablando, tener mucho sentido, y podía además gracias a la propaganda del Reich ser empleado como una demostración de fuerza. Por otro lado se tenía que evitar otra provocación de los aliados.

De modo que, en colaboración con la Lufthansa alemana, se desarrolló y llevó a cabo la idea de una operación político-militar, no obstante bajo la apariencia de ‘operación civil’. El mando de esta empresa la recibiría el experimentado capitán polar Alfred Ritscher.

Como barco se eligió el “Schwabenland” (Suabia en español, el nombre de una región alemana), un barco portador de hidroaviones de la Lufthansa desde el que, con ayuda de catapultas de vapor, podían despegar hidroaviones DornierWale” de 10 toneladas de peso. Esta revolucionaria técnica la empleaba la Lufthansa ya desde 1934 para el tráfico postal con Suramérica. El “Schwabenland” fue adaptado para la expedición antártica en Otoño de 1938 en los astilleros de Hamburgo, lo que costó la enorme suma de un millón de marcos alemanes (RM) de la época, un tercio del presupuesto de la expedición…

A mediados de Noviembre de 1938, mientras se preparaba el barco “Schwabenland“, invitó la Sociedad Alemana de Viajes Navales Polares (deutsche Polarschiffahrtsgesellschaft) a Hamburgo al por entonces ya legendario explorador antártico norteamericano Richard Byrd, con motivo del visionado especial de su nueva película antártica.

Esta película fue proyectada en Urania en Hamburgo ante 82 asistentes, de los cuales 54 eran miembros de la tripulación del “Schwabenland“, como forma de adiestramiento y preparación ante la inminente expedición. Byrd, quien ya en 1929 casi había sobrevolado el Polo Sur, era en aquel tiempo aún un civil, si bien era un héroe nacional para los americanos.

Ironía de la historia que exactamente este Richard Byrd en el año 1947 con el rango de almirante de los EE.UU. dirigiera la mayor operación militar en la Antártica, la Operación Highjump.

Todo indica que aquella hasta hoy secreta operación, que muy probablemente tenía como objetivo la destrucción de la base alemana conocida como ‘base 211′, fracasó completamente.

Pese a los intentos aliados de destruir las bases antárticas, Neuschwabenland nunca fue conquistada. Por ello toda la Antártica fue declarada “territorio hermético“. Debía olvidarse el nombre de la Antártica.

Hasta se firmó un tratado internacional que prohibía las pruebas nucleares en la Antártica hasta el año 2000.

En el año 1938 se produjo la famosa Expedición Antártica Alemana, que culminó en la toma de un extraordinario territorio, que recibió el nombre de “Neuschwabenland” (“Nueva Suabia“), inspirado en el nombre del propio barco nodriza “Schwabenland“.

El iniciador del proyecto fue Hermann Göring, y por tanto la Luftwaffe alemana.

Sobre este poco corriente capítulo de la historia de la Antártica se ha escrito mucho, así como de la construcción de enormes bases secretas alemanas en su territorio antártico, en la cual ayudaron de manera fundamental flotas enteras de submarinos cargados hasta los topes.

Varios autores, basándose en testimonios, han observado que se llevó la maquinaria de construcción y tunelación más moderna de la época, así como científicos, a Neuschwabenland.

Parte de la lista de la Expedición:

-  Capitán Ritscher, oficiales y tripulación
-  Dos Meteorólogos con dos técnicos asistentes
-  Un biólogo
-  Un geólogo
-  Un geógrafo
-  Un oceanógrafo
-  Cuatro ingenieros sin especificar la rama con tres ingenieros asistentes
-  Dos ingenieros electrónicos
-  Así como otros cuantos más especialistas…

Parte de la Lista Expedición Alemana Antártica 1938-1939:

Los técnicos habrían vaciado montes enteros para convertirlos en refugios camuflados. Debieron de ser colosales obras de ingeniería. Para que el lector se haga una idea, la famosa cripta del Valle de los Caídos, en Cuelga muros, España, donde está enterrado el general Franco, se hizo también vaciando un pequeño monte.

Al Reich Alemán le era Neuschwabenland, por algún motivo, de suma importancia, tanto como para destinarle recursos que necesitaba en la guerra que libraba. El número de la revista The Plain Truth de Junio del 52 se titulaba «¡Hitler puede estar vivo!». El artículo revelaba que en 1940 el Reich Alemán comenzó a trasladar un ingente número de maquinaria al Polo Sur con el objeto de construir en un continente desconocido una estación secreta, un nuevo Berchtesgaden para el Führer.

El informe continuaba explicando cómo los técnicos vaciaban un monte entero en la Antártica para construir un nuevo refugio completamente camuflado, en un continente más grande que Europa a 9.000 Km. de África, 3.000 Km. de la Tierra de Fuego en Sudamérica y 7.000 Km. de Australia. La revista Bonjour y el parisino Le Monde tenían artículos sobre la huída de Hitler al Polo Sur. El almirante Doenitz en 1943 declaraba:

“La flota de submarinos habrá amarrado en algún punto del Polo, en algún lugar paradisíaco”.

Aunque no decía dónde, Bonjour señalaba que en 1940 ingenieros nazis habían comenzado la construcción de edificios capaces de soportar temperaturas de 60 grados bajo cero.


Posibles Emplazamientos Colonias NEU-SCHWABENLAND  Antartida

Solo en la gigantesca instalación Jonastal S III trabajaban y malvivían más de treinta mil obreros en una ciudad subterránea de veinticinco kilómetros de longitud.

Mas tarde los rusos ocuparían esas ciudades subterráneas, ubicadas precisamente sobre los ricos yacimientos de uranio del sudeste de Alemania, y crearían desde 1946 la compañía rusa WISMUT, que durante los 40 años siguientes llegaría a fabricar mas de 200.000 kilos de uranio enriquecido U235 destinados a equipar el arsenal soviético de bombas atómicas.

Posteriormente las minas y ciudades subterráneas serian dinamitadas, y aun hoy el acceso a la zona sigue estando terminantemente prohibido por las autoridades de la reunificada Alemania.

Jonastal S III

El mismo Julius Evola, que conoció perfectamente la esencia esotérica del Nacionalsocialismo, escribe:

“La primera expedición que realizaron las SS habría buscado una relación con un centro secreto de la tradición, la otra habría tendido a un contacto con la Thule hiperbórea oculta”. 

Evola se refiere a la expedición al Polo Sur que ha desatado el interés de algunos escritores; tal expedición va siempre unida a la doctrina esotérica nacionalsocialista, según la cual la Tierra sería un planeta hueco habitable en el interior.

 


Mundo De Hielo

Las teorías cosmológicas de un herrero metido a ingeniero llegaron a ser uno de los fundamentos de la visión del mundo nazi.


Hanns Hörbiger (imagen derecha), creía que entre «los materiales cósmicos de construcción» que componen el Universo había agua en su «forma cósmica»: hielo. Este hielo forma grandes bloques que giran alrededor de las estrellas jóvenes. Ignorando las leyes de Kepler, que dicen que los cuerpos en órbita se mueven formando una elipse, Hörbiger sostenía que esos bloques de hielo siguen un camino espiral de modo que, finalmente, se precipitan contra la estrella, causando una enorme explosión. La estrella despide entonces una masa de materia derretida que gira y forma un nuevo sistema solar.


La creencia de que los planetas describen una órbita espiral llevó a Hörbiger a afirmar que, originalmente, había cuatro lunas alrededor de la Tierra; la presente es la única que queda. La última colisión de una luna con la Tierra, hace unos 13.000 años, causó, según él, la desaparición de la Atlántida, el continente Antártica que los nazis consideraban la cuna de la raza aria.


Himmler quedó muy impresionado por las teorías de Hörbiger e hizo publicar un tratado sobre la teoría del hielo cósmico dentro de una serie de manuales para los SA (ala paramilitar del partido Nazi).

Y el mismo Hitler declaró que construiría un observatorio, en la ciudad de Linz, dedicado a los tres grandes cosmólogos: Copérnico, Kepler y… Hörbiger .

La Antártica y su omisión en la bandera de la ONU


Queremos llamar la atención sobre el siguiente aspecto: ¿Alguien se ha fijado en que en la bandera de las Naciones Unidas (ONU), que muestra un mapa del mundo, falta por completo la Antártica, como si no existiera?

¿Por qué aparece el Polo Norte y no el Polo Sur? Vemos Europa, Asia, África, América, Australia, Groenlandia y hasta Nueva Zelanda, pero ¿por qué se ha censurado precisamente la Antártica?

¿Acaso no es también parte del mundo?


Actividad OVNI en la Antártica


Es muy probable que los aviones circulares tuvieran (tengan) su base fundamental en Neuschwabenland. De hecho, Byrd tras dirigir la fallida invasión habló de que,

“desde la Antártica salen aviones que pueden llegar al otro extremo de la Tierra en instantes” y que “el enemigo está entre nosotros y la Antártica“.

Parece ser que el emplazamiento era óptimo por encontrarse tan cerca de una de las aperturas de los polos al “mundo interior“.

De hecho, en el mundo ufológico existe una teoría con diferentes denominaciones, como “Antártica, la zona ufológica más caliente del mundo” o “las bases secretas OVNI en Antártica“. Además, existen relatos y testimonios de numerosos avistamientos, tanto de científicos como de militares, en bases antárticas.


Por ejemplo, el 8 de Enero de 1956, varios investigadores de una expedición científica chilena en la Antártica observaron, durante varias horas, ovnis en forma de puro y de disco evolucionando en el cielo del área del Mar de Weddell.

En la actualidad y a pesar de la censura sobre estos temas, nos llegan noticias de “intensa actividad OVNI” en la Antártica. También es curioso leer en el periódico noticias como:

“La base norteamericana permanente en la Antártica se está hundiendo en el hielo”.

Según esta noticia, cada mes se hunde varios centímetros el firme sobre el que está la base americana.

Bases U.S.                           NEU-SCHWABENLAND

Fuente: Biblioteca Pleyades

HITLER, MURIO EN ARGENTINA?

“Hitler murió en Bariloche”
El periodista Abel Basti afirma que Adolf Hitler murió a los 60 años en Bariloche, y dice tener pruebas

Mitos. Aquellos que se cuentan en las calles, en reuniones y en convites. Los que mantienen los frágiles estandartes de una sociedad que vive una idílica utopía. Son cientos. Hasta miles quizá. Los más añejos pecan de senilidad; los más nuevos, gozan de la inmunidad de la inocencia. Abel Basti conoció la crudeza de ambos y comprobó que todos eran ciertos. Al menos así fue su incursión con el escape nazi a las tierras del sur. La olvidada Patagonia; la Bavaria del mate y el dulce de leche. La estancia del Tercer Reich en Argentina.

Basti nació en Olivos. Pero la quinta presidencial no iba a verlo crecer. Hoy, más allá del paralelo º33, el periodista que supo ser corresponsal de Ambito Financiero y DyN, tiene la autoridad para afirmar que “el escape nazi a nuestro país se trató de un plan muy grande que era la evacuación total del tercer Reich de Europa”. ¿Y cómo logró comprobarlo? Fácil, con casi 20 años de investigación en el tema.

Entrevistar a Erich Priebke, un militar nazi que fue extraditado de Argentina a comienzos de los ’90, le cambió la vida para siempre. Esa nota se convertiría en su pasaporte a la verdad. A su verdad, al menos. Persiguió todas las pistas posibles que hablaban de un supuesto desembarco alemán que comenzó, inclusive, mucho tiempo antes de finalizar la Segunda Guerra Mundial. “Ellos sabían que perdían desde el ’44 y allí nació el escape”.

Nazis reunidos en algún lugar del país. Notese la bandera Argentina colgada al otro extremo de la bandera nazi. Archivo autor.

Ese arribo, “comprobado por documentación desclasificada del FBI y cientos de testimonios”, no sólo traería tecnologías y divisas provenientes del viejo mundo a nuestro país, también incluía, según afirma el periodista, a un personaje muy especial. “Hitler vino en submarino a la Argentina en 1945. Desembarcó en el sur por las desoladas playas, la baja densidad poblacional y la similitud con Bavaria”. Situación ambigua, porque según él, “había un acuerdo militar con Estados Unidos. Ellos sabían el plan y dieron luz verde”.

Con todo el material, Basti publicó dos libros: “Bariloche Nazi” y “Hitler en Argentina” (librerías del grupo Distal), y está trabajando en el próximo: “Destino Patagonia”. “Desde que decido publicar un libro con ese nombre –referido al segundo- esto deja de ser una leyenda para mí y se convierte en una realidad demostrable con documentación y testimonios directos”, recalca el autor, y destaca que “es mayor la cantidad de material que pude encontrar de su presunto escape y estadía en Argentina que de su muerte en Alemania”.


Adolf Hitler presuntamente refugiado en Argentina. Archivo del autor.
Desde comienzos del siglo XX, los alemanes pre Primera Guerra Mundial fueron los primeros en investigar las frías tierras del sur. “Había una gran necesidad de recursos y de sitios estratégicos que provocó la exploración de nuestras costas por la entonces inteligencia alemana”, declara el hombre y evidencia sus dichos con documentación: “Todavía no existía el nazismo pero la mayoría de estos mismos personajes después sí iban a formar parte del sistema nazi. El jefe del contraespionaje del Fhurer, que era el almirante Canaris, llega a Bariloche durante la primera guerra. Eso está escrito en sus biografías”.

¿Cómo comienza el plan?

El relevamiento del suelo nacional proveyó a la comandancia del Reich de lugares estratégicos para el atracamiento de barcos, posteriores ingresos de submarinos y posibles parajes para estaciones de aprovisionamiento. Desde Puerto Madryn hasta Río Negro, Basti destaca que los nazis se “pasearon” por todo el territorio sin ningún tipo de problema. Sobre todo en Córdoba y en Bariloche. Incluso cuenta curiosas historias de personas que dicen haber estado junto a Hitler en varias ocasiones. “Algunos lo describen como un tipo melancólico que se pasaba horas mirando el mar, como extrañando”.

La residencia de Ante Pavelic, el ex mandatario de la Croacia totalitaria de 1941, en Argentina, confirma aún más las hipótesis del periodista. “Pavelic huyó hasta Italia y de allí –tras haber alcanzado una acuerdo con Perón- pudo ingresar al Río de la Plata”. El gobierno yugoslavo, luego, pidió la extradición en 1951

El acuerdo entre Hitler y Perón

De la misma forma que su par Pavelic, el máximo jerarca de las tropas nacionalsocialistas alemanas, Adolf Hitler, “concretó un acuerdo con Perón para desembarcar en las costas argentinas”. El presidente, de quién se sospecha un negociado nazi desde hace varios años apoyado con una investigación muy profunda realizada por Uki Goñi sobre los permisos y pasaportes presuntamente otorgados a los exiliados nazis del gobierno argentino, “no los recibe en forma individual e independiente, sino que lo puede hacer porque había un paraguas y un Ok de las fuerzas militares norteamericanas dentro de un esquema de reciclaje de los hombres, nazis en particular, en la lucha contra el comunismo”.

De esta forma, el investigador justifica el traslado de los convoy alemanes en pleno conflicto internacional: “A esa altura de 1945, una flota de submarinos jamás podría haber cruzado el Atlántico sin ser detectados”.

¿Dónde murió Hitler?

La gran duda. Un de las mayores incógnitas de la historia no oficial. Lo que “se dice” desde años, presuntamente lo sabe él. Y no se guarda nada, va contra todos los pronósticos porque: “Tengo pruebas que lo demuestran, Hitler murió en Argentina a los 66 años en los años ‘50”. Y la realidad no deja de sorprender, “es fácil, el secretario de Gobbels, el ministro de propaganda, todavía vive en Buenos Aires y edita libros. Es más, el último de ellos lo venden en la librería que está al lado de la Cancillería”.

FOTOS: www.barilochenazi.com.ar

aca otra noticia relacionada, otro papelon, dicen que este fue el mayor acto nazi fuera de Alemania.

Acto Nazi en el luna park

El Luna es el centro cultural más importante de nuestro país. Los más relevantes acontecimientos de los últimos 70 años pueden contarse repasando la historia de esta sala, actos religiosos, políticos, artísticos, deportivos y sociales forjaron su trayectoria.

Luego de la anexión de Austria por parte de los hitleristas, los nazis locales -austriacos y alemanes- organizaron un gran festejo en el Club Alemán al que asistieron unas 3500 personas.
El “Landesgruppe”, la organización nazi encargada de estrechar los vínculos entre el Tercer Reich y los alemanes de ultramar, in-tentó en marzo sumar a los germanos de Argentina al plebiscito organizado por Hitler para avalar el “anschluss” (anexión) de Austria a Alemania, pero fracasaron ante la decidida acción de los sectores antifascistas.

En cambio tuvieron éxito el 10 de abril al realizar un gigantesco acto en el Luna Park de adhesión al nazismo, donde concurrieron más de 20000 personas con gran despliegue de banderas con la cruz svástica y una abundante vocinglería contra los judíos, los comunistas y la francmasonería.
A ese acto asistió nada menos que el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Manuel A. Fresco, acompañado por su ministro de Gobierno, Roberto J. Noble, el mismo personaje que siete años después, en 1945, fundaría el diario “Clarín”.
Ambos Fresco y Noble no ocultaban sus simpatías por las potencias del Eje (en alguna nota anterior recordamos el panegírico que Noble publicó sobre el Duce); y ambos, el año anterior, en 1937, habían producido la clausura de las escuelas obreras judías que existían en algunos lugares de la campaña bonaerense, apoyando además a los grupos de choque fascistas que realizaban tropelías en los barrios de la Capital densamente poblados por judíos.

HITLER EN BARILOCHE

ACTOR ARGENTINO DIJO HABER VISTO A HITLER EN BARILOCHE

DOCUMENTAL ¿HITLER EN ARGENTINA?

Entrevista con Catalina, la criada que sirvió a Hitler en Argentina 1949

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Publicado el 06/01/2012 en Despierta Cordoba. Añade a favoritos el enlace permanente. Comentarios desactivados.

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